31.1.16

YRIGOYEN PONE EN SU SITIO AL PLUMÍFERO LEONARDO AGUIRRE


En su columna de PERU21, el poeta y crítico José Carlos Yrigoyen acaba de destrozar el execrable mamotreto publicado por el chismógrafo ambulante de las letras peruanas. Disfruten:

"Pero lo que más irrita de Asociación ilícita es el amplio dispendio de energías que su autor ha destinado a una empresa tan intrascendente e inservible. Tramar todo un capítulo acompañado de decenas de pies de página para documentar el rumor sobre un poeta despedido del periódico en que trabajaba por inscribir pintas obscenas en un baño resume muy bien la menesterosa visión que Aguirre posee de lo que él considera nuestra historia literaria, por no mencionar su deplorable proclividad por sostener malevolencias y calumnias basado en transcripciones de comentarios de blogs creados para ensuciar honras.
Leonardo Aguirre, como hemos visto, ha decidido convertirse en el representante más visible de la baja policía de nuestras letras. Bien por él. Por mi parte, diré que Asociación ilícita tiene tantas posibilidades de convertirse en un referente para el estudio de la historia de la literatura peruana como yo de ganar el concurso Miss Suecia 2016. Y quién sabe si mis opciones son más altas".








22.1.16

El poeta de la República de Badiou



No puedo negar que me he divertido y aprendido mucho leyendo este ejercicio de lo que Genette llamaba “literatura de segundo grado”. Si se me permite, solo flaquea en la parte en que se refiere a la poesía.

Badiou equipara al poeta con el pintor –no recuerdo muy bien pero algo muy parecido hace Platón—y arroja de su sociedad ideal a los poetas por miméticos:

Afirmo, sin tergiversar más, que los poemas marcados en exceso por el sello de la mimesis causan estragos considerables en la inteligencia formal de sus auditores si éstos no disponen del contraveneno, en especial, el saber de lo que esos poemas son realmente, en su ser.

Hasta allí estamos de acuerdo. El propósito del poema es proliferar sentidos, no imitar la realidad. Pero no todos los poetas son miméticos. Es más, los mejores, no lo son. Expulsar a todos por una deficiencia de algunos es una injusticia. Pero si esa arbitrariedad era comprensible en Platón, en Badiou es ridícula:

¿Alguien recuerda una guerra de la que Homero haya salido victorioso, ya sea como general en jefe, ya como principal consejero y estratega del estado mayor? ¿Se pone a Homero en el rango de aquellos que ilustran sus realizaciones materiales? ¿Se pueden citar las invenciones técnicas sutiles y numerosas de Homero, sea cual fuere el orden de actividad, como se lo hace en el caso de Sóstrato de Cnido, el constructor del faro de Alejandría, o en el de Papin de Francia, que hizo rodar un carro accionado por vapor de agua? Y si Homero no hizo nada en nombre del Estado, ¿tra bajó al menos para particulares? ¿Se transmiten los recuerdos de un solo individuo cuya educación haya dirigido durante toda la vida? ¿Uno solo al que le haya gustado frecuentarlo todos los días, y que haya legado a las generaciones siguientes una orientación de la existencia que pueda llamarse "homérica"?

Yorgos Seféris, el gran poeta griego, responde a esta afrenta contra los buenos poetas en “El sentimiento de la eternidad”:

el poeta es quien siente la necesidad de transmitir a los demás el estado poético y consigue hacerlo. Pero para alcanzar ese resultado debe valerse de medios humanos y relativos, que no podemos definir ni desde afuera ni a priori porque continuamente se mueven y cambian. (cursivas mías)


Badiou, filósofo valioso y maestro del pensar, parece no entender que la poesía cambia con el tiempo, como todo. Y que la concepción platónica si discutible hace más de 2000 años, hoy es anacrónica.

7.1.16

CINCO POEMAS DEL PRÓXIMO LIBRO DE LEONCIO LUQUE CCOTA

Subsistencia de sueño

I. En esta cabaña albergo el secreto de lo que soy,
II. la manutención de mis sueños inasibles,
III. la identidad de un país lejano,
IV. como sucesión intestada.
V. Esta parcela, como mis pasos retornan,
VI. entra media carga de papa,
VII. que se almacena
VIII. diligentemente en esta época del reino
 [y endecha,
IX. al cabo de cada cosecha
X. la vida llena de anhelos
XI. en virtud del cual
XII. nunca nos faltó alimento.
XIII. Mis palabras sembradas en cada tarde
XIV. como cuando la miseria merodea
XV. buscando almas famélicas indignadas
XVI. para llevarnos al infierno.


Historia

I. Historia inventada
II. del mundo sensible
III. cuando todos duermen.
IV. Historia concebida a cada paso
V. como carnada en el desierto nos llama.
VI. Por la izquierda
VII. colindo con Pedro,
VIII. el vecino inoportuno de nocturna armonía
IX. que habla de éxtasis, petrificado en su rostro
X. de todo cuanto se le viene
XI. a la cabeza
XII. y ampara su juicio sin piedad
XIII. en su memorial de borracho.
XIV. Es el primer cuento de esta historia
XV. para principiar otras que vendrán
XVI. como agua de manantial
XVII. y pulsación de vida
XVIII. en esta tierra de wala wala.


Mamacha Candelaria

I. Bandadas de pájaros exóticos
II. se anidan en mi pecho como recuerdos
 [que cuelgan
III. de una pena helada
IV. a cuatro mil metros sobre el nivel del mar y
V. es Puno.
VI. Por el cielo exótico y azul
VII. mi vida colinda con Eusebio, mi yerno,
VIII. con quien me llevo bien como si fuera
[mi sombra
IX. y a punta de tarkada
 bailamos
X. fiestas de carnavales hasta despeñarnos y
XI. engendrar broncas de antiguas
[querellas
XII. y bailes de danzas guerreras al por
[mayor.
XIII. Con la calle al horizonte aimara
XIV. caminamos guiados por la estrella del sur,
XV. de la Mamacha Candelaria, que nos
[alumbra con su alegría
XVI. a pesar de nuestra voluntad,
XVII. de no reflexionar nada en esta fiesta.


Trunca y layka

I. Por la cabecera de envejecida noche
II. descuelga mi pena de tierra fresca en
 [plena lluvia.
III. El instinto de palabras nuevas y vitales
IV. decapita el abandono que siento hoy.
V. La palabra frutada que corre infectada
VI. en el testamento de vela nocturna
VII. está apagada y
VIII. la luna llena alumbra mi camino de miedo.
IX. El cultivo de olor a habas verde me sonríe
X. como lo hace Carmelo y Antolín,
[injertos en mi sangre
XI. con quienes navegué girando y girando
XII. contra el wayra de agosto loco
XIII. de purulenta explosión con remolinos locos
XIV. de personas indignas que caminan en
 [mi palabra
XV. a pesar de su sonrisa crepuscular que
 [se esconde
XVI. como layka rumiante agorero
XVII. que inunda esta estancia de neblina
XVIII. como eco sordo y entre qala-qala
XIX. de color naranja y rojizo.


Matías Luque

I. Por la izquierda se circunscribe
II. como dije
III. con el terreno del mismo testador
IV. Matías Luque Aruquipa,
V. de cansadas articulaciones, ahora,
VI. pero con ganas de vivir por siempre,
VII. aunque hoy seas tarde, para mi vida.
VIII. Dejo todo para no llevarme nada,
IX. solo testimonio de existencia
X. como estrella en extinción
XI. de que viví
XII. un cierto tiempo
XIII. rebosante de muchos bienes
XIV. que desaparecieron luego como la vida
XV. acompañado de una inspiración profunda
XVI. y hondo recuerdo
XVII. que espero alguien lo lea
XVIII. a pesar del tiempo
XIX. que transcurra
XX. desde mi existencia terrena hasta
XXI. los que hoy leen estos poemas fingidos
XXII. desde el carnaval de la vida.





6.1.16

DOS POEMAS DEL POETA ESPAÑOL VÍCTOR PÉREZ

1.
Nuestros corazones conocen la maldición de permanecer para exceder el mundo
 porque el deber del hombre es difundir la turbiedad salvaje de sus figuraciones
 Somos unas alimañas sibaritas consoladas por lo truculento
 Nuestra llamada retumba en el lenguaje por excelencia y se solapa con el clima extendiéndose 200.000 kilómetros cuadrados
 Nos joden los discos redondos. Los días redondos. Nuestra distracción son los funerales
 Descolgamos por un agujero: hombres, rifles, locomotoras
 Damos vida a unos exhibicionistas al límite en una combinación de arte, reto y recorrido
 Somos tipos propicios que abren para los peregrinos siderales los valles y las barberías que conducen a la horca fenoménica de las letras
 Tipos emputecidos por la lengua y con las casualidades cumplidas y la valentía cifrada
 Somos la avanzadilla de una tribu de punto final
 Hijos pródigos de los que pierden al padre y bajan la guardia que con sus visiones harán un buen día un túnel hasta el vertedero
 Somos el espíritu forense de un mesías inverso que retorna a los peores oficios
 Y esto es una intifada tardía para negociantes infernales porque fácil siempre fue morir con otro nombre después de una instrucción mínima
 En un minuto América.



2.
Los antiguos bomberos me hacen vomitar
 Hago huecos en mi agenda para pararme a escuchar cómo lamen los gatos los condones
 Soy como lo adorable de la taxidermia
 Es una congoja farlopera acudiendo en auxilio de la retórica paisajista
 Miro el sol y siento la punzada del lenguaje, una extraña pareja con el paso de las horas
 Envejezco bilingüe bajo la higuera radiante y prometo la murmuración
 Me gustaría haber sido joven, tener delirios hermafroditas
 Somnoliento y flaco en la revolución busco un pueblo para montarla con los anteojos
 Los sábados vendo mi sangre a las embarazadas
 Los espiritistas viven en una hermosa cuesta
 Hay un cementerio de putas
 A veces quemo algunas tumbas y eso simboliza un bien en los cuerpos nevados de las judías
 Ya resucitadas reconquistan el marrano del amor
 Si falto yo os va a comer la mierda.

UN POEMA DE TATIANA OLIVERA

I. LA BELLEZA NO PERMANECE


Uno se da cuenta
de pronto
no es la belleza lo que permanece no,
para nada la gracia física perdura
es la conexión la vibra entre dos individuos
no importan las leyes
ni de dónde vengas
no hay reglas
no importan los modales
ni lo que la gente llama forma de ser
porque no somos muebles
no somos masa de panadería.





Lo que perdura no es la belleza
es la palabra
es la lengua
ese movimiento que va de un lado a otro
jugando con nuestros instintos y deseos.
La belleza no permanece
es el vínculo de dos seres perdidos
destinados a
simplemente ser.


2.1.16

POEMAS DE ELBIS SERAF

Todo es verde
hasta el agua tiene el color
de los árboles en el reflejo,
un hombre junto a su bicicleta
arroja algo hacia adelante,
tal vez piedritas encontradas
que al caer remueven la capa espesa
de la superficie,
acompaña ese movimiento
con todo el cuerpo,
descansa, luego se levanta
y repite la acción,
se distrae un rato.
Ejercicios para depurar la mente:
andar en bicicleta y  deshacerse
de lo que no se quiere para si.




Los patitos recién nacidos
nadan en el lago,
forman triángulos perfectos
se cruzan, se desencuentran,
al hundirse a buscar comida
sus patitas quedan
en apariencia, suspendidas
pero enseguida se dan vuelta
y continúan el nado detrás de sus madres,
no prescinden de ellas
hasta unos meses después, 
mientras tanto
ensayan un futuro de buscadores,
de aves migrantes
y es entonces, cuando esas plumas frágiles
se transforman en firmes y brillantes
sustentadores de  la conservación.



Un vaso se cayó esta mañana
del estante de la alacena al abrir
la puerta de la cocina,
no hubo golpe, tal vez un efecto sonoro
hizo que temblara y saltara, chocó
contra otro vaso y con el borde de una taza
dura, creo que ahí se rompió,
sorprendida miré la escena
hasta que cerré los ojos cuando
varias partículas de vidrio
cayeron sobre mí, sobre mi cabeza,
 mis hombros y algunas se quedaron
en el pliegue del cuello de la camisa.
Al terminar el ruido
abrí los ojos, busqué un escobillón y
una palita, barrí, junté los restos y los tiré
a la basura, me sacudí y seguí  
con la rutina.
Fue solo eso, un objeto que cae
se rompe, ya no se puede reparar
y se tira. Nada queda de él, solo algunas
astillas escondidas que aparecerán
cuando el cuerpo menos lo espere




Rubia me dijo el vendedor
me comprás un sahumerio
para la transmutación del alma?
y yo que siempre tuve el dilema
de si creer o no, en un Dios, en el alma
o en los hombres, lo miré
con una falsa sonrisa
no le podía contar mis contradicciones
en el subte a las cinco de la tarde, además
no lo conocía, no era un amigo
con quien puedo hablar de cualquier cosa.
Cuando intenté decirle algo
las puertas ya se habían cerrado
y él estaba dando saltos de alegría
en otro vagón, con varillas
violetas en sus manos.
De todos modos, no tenía ninguna importancia.




Después de cenar fuimos con mi amigo M.
a ver el río, bajamos del auto
nos acercamos a un muelle y nos sentamos
en un viejo banco a ver el agua marrón,
revuelta y oleada como si fuera un mar,
el mejor mar que hayamos visto y la noche
la más calurosa y oscura. Hablamos
no recuerdo sobre qué cosas, tontas supongo,
intentos de sorprender al otro,
pero dijimos mucho también sobre ese río
interrumpido solo por unas pocas personas
que pasaban frente a nosotros.
Eso fue antes, un tiempo antes
de saber que un mar no necesita
estar iluminado, no pide el movimiento
de una ciudad a sus pies,
ni siquiera sabe de su propia vista panorámica.
Para qué ir en busca de  tantos ríos, mares
a lo largo de una vida?
si estamos en una ciudad y hay que cuidar
que el viento no nos humedezca la mirada,
y perseguir, nada más que esto:
las palabras que llevan al abrazo.





31.12.15

MAURIZIO MEDO: DOS POEMAS DE SU POEMARIO "DIME NOVEL"

2.

Ted Mulligan(5), el chico aquel, parecía una morsa
que pugnaba por alargar el cuello Pero como este era
una breve extensión del lomo, se conformaba con mirar
la nuca de Suzanne en un primer plano, antes de despertar
del todo y alejarse tras el rastro de una luz invisible
Y ya lejos, Mulligan empezaba a soñar que él era el héroe
capaz de navegar contra la historia La nuca de Suzanne
aparecía como una confusa marisma de corales y,
poco después, en el símbolo de lo que el héroe
tuvo que haber dejado

La poesía era esa altamar

Ted veía abrirse el agua en miles de pequeñas
cisuras por donde brotaban manchas de flores
con tallos en forma de arlequines que podían
nadar como los peces, según el rumbo que les
destinara él, sin preocuparse más dónde dejó
las llaves de la casa (su esposa, el animal más
sumiso del Arca) lo esperaría

Era un deber


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5 Poeta nacido en Manhattan en 1968. Se graduó magna cum laude y Phi Beta Kappa de Cornell University y completó su trabajo de posgrado en Columbia, ganando un MA en el 2011 y un doctorado (con su disertación sobre Gerard Manley Hopkins) en el 2012. El autor de The classic charm, libro de culto para la sociedad académica estadounidense, y jefe del Programa Capstone del CIPA en Cornell, desposó a Suzanne Foster en el 2013. Actualmente Mulligan reside en Massachusets.


ESCENA 7: IN THIS DARKNESS (6)

In these times of darkness that besiege us
we see the corners of the concentric circles
So remote is the origin of poetics that some
go by bus toward Olympus The singing of the muses
is of few listeners and the river of Heraclitus
is always the same.
What of Avicenna, Plato, or Saint Anselm
What of the luminous poesis if Rumi
is confused with Osama,
For one dollar they decipher the Yi Xing,
And they say that they saw Propertius,
between the shadows,
eating a hamburger in McDonald's.
-------------------------
6 Ted Mulligan





30.12.15

PROEMIO DE EDUARDO MILÁN AL NUEVO LIBRO DE MAURIZIO MEDO

CÓMO LO QUE NO SE PUEDE DECIR TOCA LO QUE SE PUEDE DECIR Y ANIQUILA LO QUE SE DEBE.

La característica residual se ha asentado como marca de la poesía de Maurizio Medo. No porque trabaja con lo que queda y con lo relegado. Porque nadie trabaja de esa manera esa sobra que, cuando actúa con la determinación poética de Medo, alcanza una altura de difícil emulación y el resto se transforma en sombra abajo, rastro de un vuelo.

Sobra 

Es inútil negar el carácter sobrante de la poesía en este estado civilizatorio y en la actual modulación del capitalismo post-industrial, financiero y saqueador. Sobrante refiere no a una ontología perdida que aparece de vez en cuando con dimensión espectral a recordar una falta. Hay algo de esa sombra cuando se lee con una cierta perspectiva histórica -retrospectiva o prospectivamente- poesía latinoamericana. Si algo hizo mi generación fue recordar el sitio otorgado a la poesía por ciertos movimientos capitales de lo poético en los siglos XIX y XX, el romanticismo -con su metamorfosis simbolista en Francia que ahonda de manera radical los postulados románticos- y las vanguardias estético-históricas, cuya inter-relación es un hecho conocido. Es un recuerdo que en realidad carea: poner frente al presente de un hecho las condiciones que hicieron que ese hecho se posicionara de una manera y no de otra. Desde el punto de vista del discurso poético hegeliano, de donde deviene la relación íntima romanticismo-vanguardia-quiebra del vínculodispersión de las formas-rescrituras, el resultado de ese devenir obliga a un constante replanteo de la posición poética. Fuera de ese discurso, no hay necesidad de tal cosa. Por una simple razón: el discurso hegeliano en su condición estéticoartística es esa manera crítico-negativa de abordar el tema del arte y de la poesía. Fuera del discurso hegeliano, de marcado tinte histórico, aquí no pasó nada. Y como no pasó nada, nada hay que reclamar. Todo está validado de antemano si se puede abolir la dimensión abismal que alcanza el arte en el siglo XIX a partir del movimiento romántico y su declinar a fines del siglo XX. El concepto de sobra en el sentido en que lo uso, como un resto y como un estar por encima de la razón catastrófica del presente artístico-poético, se puede tomar en cuenta desde la historicidad y no desde una homologación temporal de tinte eternista. Todos los tiempos están aquí, todas las formas están en el presente. Cierto. Depende cómo se usen.

Presente del pasado: el resto

Lo que no se averigua nunca en la poesía de hoy es qué relación tiene el trabajo del resto con el pasado, o, por qué la necesidad de una re-escritura -que es un r-esto, es decir, un presente desplazado del hecho presente- que puede, o no, ser re-escritura de unas obras o puede ser re-escritura de unas escrituras generales o puede ser reescrituras de precisos modos de ver canónicos de la escritura misma: escrituras de esplendores, Dante, Shakespeare. Lo que esplende rara vez lo hace con intensidad en su presente. Lo que alcanza esplendor resplandece por el tiempo -aunque el tiempo, como máxima de la fugacidad, se caracterice como marca de una noduración y el resplandor sea un instante. La preservación del instante y su proyección en el tiempo serían características del esplendor. Características que pueden ser actualizadas en el presente. Mi duda es: ¿en todo presente? ¿O en este presente que busca frenéticamente el esplendor perdido ante el simulacro norteamericano de esplendor continuo y la fábrica china de esplendor?

La poesía de Maurizio Medo constituye esto: una de las formas de esplendor del resto. Lo que la configura es la conciencia de una ausencia -lo que impone una negatividad: la búsqueda de límites, zonas no tocadas por la norma, no necesariamente por tradición a-normales como la locura, el lenguaje de ―segunda mano‖, cocoliche de boliche en manos de migrante- y la asunción de lo que queda, el resto mismo, como forma afirmativa, lo que enlaza con una historicidad poética de comienzos, donde la palabra actúa con una dirección de ontología dirigida: un esto es, sin duda ni cuestionamiento posible. Se crea un espacio donde todo afirma, desde el borde mismo del espacio hasta la pregunta por el lenguaje, lo que termina enroscando, caracol siempre continuo, una paradoja orgánica: la forma se hace por contraformalización. Lo crudo no es la ausencia de fuego: es lo que atrapa a la mirada cuando ya no puede destilar el límite de las cosas, cosas cocinadas, ese sabor que la traición del presente hizo con lo nuevo que ahora es repetición del nuevo anterior: un mundo -al que no escapa la poesía- que va de un nuevo a un nuevo que va a un nuevo, todos en pie de igualdad, numerados, sellados en su concha (Shell). Maurizio Medo des-vela ese mecanismo no desde la distancia sino desde la intimidad. El resultado es procesual, discontinuo, contradictorio, adverso a lo que era versura. ¿Una adherencia? Una característica, en todo caso, del sobrante. También se puede decir de la acción poética de Medo: re-construcción de una estela.

Eduardo Milán

26.12.15

BELLATIN Y EL ARTE DE PELAR UNA FRUTA PUTREFACTA

Por Víctor Coral.


Entrambas aguas del libro objeto y del libro artesanal, bajo el codiciado sello de Alfaguara, Mario Bellatin nos trae esta vez una engañosa historia de amor putrescente --perdonen el galicismo-- entre un enfermo de muerte y el sacerdote encargado de la extremaunción. Amor que de hecho se manifiesta en las postrimerías de la vida del enfermo, no sabemos incluso sin con plena conciencia de este:

"Parece que alcanzaron a besarse con pasión",

nos revela el narrador, poco comprometido con la estupefaciente pasión y abocado diría a esbozar algunas ideas que justifiquen comportamientos, y a develar otras que complementen lo que normalmente deberìa ser el poco creíble desarrollo de las acciones.

Estas, las acciones, están sagaz y pulcramente puestas en rol al final del libro, entre dibujos alusivos al amor mortis (expresión mía):

-Extremaunción

-Encuentro

-Premortajas

-Nace el amor

-Osadía corporal

-Roce de carnes

-Aparición de la muerte

-Caída

-Regreso al útero y nacimiento

-La presencia omnisciente de Benito Mussolini

-Peligro inminente que corren tanto el pezón como la materna leche





El énfasis dentro de una narratividad alucinatoria y lejanamente ceremonial, esta puesto en el momento en el que los cuerpos amadores se juntan y concretan una suerte de paliativo del acto carnal "natural". El elemento activo --solamente en el sentido de que tiene las fuerzas saludables para cumplir con su deseo-- se desenfrena de la misma manera en que alguien agobiado por la sed destajaría las partes putrefactas del una fruta para luego llevársela embarradoramente a los resecos labios.

El punto de quiebre de la narración, en mi entender, no aporta significativamente al entorno alucinatorio logrado, y más bien le baja la valla a la historia reduciéndola a una oscura historia familiar (pero lo familiar está ya presente en el título del libro)*.

Menos aún se entienden la omnipresencia de Mussolini que, como sabemos murió sumariamente fusilado y en el contexto de este relato acaso se convierte más bien en la opresividad presente a lo largo de la narración.

"Retrato de Mussolini con familia", dado lo expuesto, puede tanto ser lo que es concretamente; una extraña historia de amor premortal, o por otro la manera como el poder fáctico se inmiscuye en la vida y en los quehaceres más íntimos de los seres. Yo apostaría por lo primero, sin descuidar lo segundo.

*La tesis del eterno retorno de lo mismo parece afirmarse en la narración: el enfermo, a quien le falta un brazo, renace, digamos, con las mismas características y, acaso, bajo las mismas circunstancias familiares.
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