14.8.18

ANTONIO GÁLVEZ RONCEROS Y LO MORAL MARAVILLOSO









Por Víctor Coral*





LIMINAR

El autor es ampliamente conocido en el Perú como uno de mayores cultores del cuento, junto con Abraham Valdelomar, Julio Ramón Ribeyro y Guillermo Niño de Guzmán. En esta ocasión nos ofrece su primera novela corta, que además de proponer con éxito un juego temporal en el desarrollo de la diégesis, mantiene lo mejor de los rasgos idiosincráticos de su escritura: el humor, la ironía, la palabra precisa (le mot juste, como decía Flaubert) y la expresión popular deliciosa y enriquecedora.

Vale mencionar que AGR, con esta novela, continúa ampliando su universo narrativo, alejándose de su ópera magna Monólogo desde las Tinieblas (1975), donde consigue capturar no solo el habla y la forma de pensar de los campesinos afroperuanos de la costa del Perú, pero también los empodera por encima de la racionalidad pragmatista urbana.

Dicho esto, valdrá la pena definir algunos conceptos enunciados en este texto antes de proponer algunas consideraciones finales.



DEFINICIONES

El ineludible DRAE define “moral” de la siguiente manera:

moral1
Del lat. morālis.
1. adj. Perteneciente o relativo a las acciones de las personas, desde el punto de vista de su obrar en relación con el bien o el mal y en función de su vida individual y, sobre todo, colectiva.
2. adj. Conforme con las normas que una persona tiene del bien y del mal. No me parece moral.
3. adj. Basado en el entendimiento o la conciencia, y no en los sentidos. Prueba, certidumbre moral.
4. adj. Que concierne al fuero interno o al respeto humano, y no al orden jurídico. Aunque el pago no era exigible, tenía obligación moral de hacerlo.
5. f. Doctrina del obrar humano que pretende regular el comportamiento individualy colectivo en relación con el bien y el mal y los deberes que implican.
6. f. Conjunto de facultades del espíritu, por contraposición a físico.
7. f. Estado de ánimo, individual o colectivo. Tengo la moral por los suelos.
8. f. Ánimo para afrontar algo. Se necesita tener moral para aguantar tantaspenalidades.
9. f. coloq. En actividades que implican confrontación o esfuerzo intenso, confianza en el éxito.

De las nueve acepciones, claramente al autor le interesan la primera y la segunda, pues en ellas se basa su narrador principal para dirigir sus implacables dardos y fuetazos con el fin de dejar en evidencia las deficiencias de carácter y de espíritu de sus personajes, en su mayoría poetas autoengañados, filósofos ensoberbecidos, intelectuales vanos.

Lo maravilloso apenas vale la pena explicarlo. Todos conocemos esa fructífera corriente literaria llamada “real maravillosa”, que dio tantos libros admirados tanto ayer como hoy por generaciones de lectores. Baste recordar libros como El Otoño del Patriarca, Tres Tristes Tigres, Pedro Páramo, la cuentística de Cortázar, etc. 

En el caso de esta novela, es notable la manera en que Gálvez Ronceros logra antropomorfizar a un perro callejero hasta el punto de darle habla y convertirlo en el surtidor de las diversas y desopilantes historias de que está compuesto el libro.

Para algunos despistados y despistadas será necesario recalcar que lo moral en esta novela, y en la mayoría de las grandes novelas con contenido moral en Occidente ---tal como se puede ver con claridad en las acepciones de la DRAE--, nada tiene que ver, directamente, con ningún contenido político preciso.






DIVERTIR Y FUSTIGAR

Parafraseando el título del libro de Foucault, creemos que estas dos acciones humanas son claves en Perro con Poeta en la Taberna. Si la novela solo se hubiera limitado a fustigar el obrar y el envanecerse de poetas y creadores, el texto no habría pasado de ser un libelo, un texte a cléfcuyo mayor interés sería identificar quiénes son los personajes aludidos.

Por fortuna ---y como era de esperarse de un consumado esteta como AGR--- la novela va mucho más allá, para convertirse en una hilarante parábola laica en la cual dos rasgos humanos repudiados universalmente son puestos en evidencia en el obrar de ciertos personajes: la vanidad y la soberbia. No en vano estos sentimientos negativos humanos han sido históricamente repudiados en todas las sociedades, tanto occidentales como orientales. Principalmente porque son antisociales: separan al individuo de la gente, lo convierten en un ente odioso y hasta repugnante.

Cuando el delicado artesano literario que es Gálvez Ronceros, imbrica finamente el humor, el sarcasmo y la expresión lingüísticamente proteica, con la severidad del señalamiento del error, construye un discurso único que solo tiene parangones en novelas como El Señor de las Moscas, La naranja mecánica y Estrella Distante, entre otras similares. Pero también en su propia obra hay antecedentes primarios de esta propuesta: el cuento largo que cierra La casa apartada (2016), algunos cuentos cortos de su notable Historias para Reunir a los Hombres (1988).


CONSIDERACIONES TABERNARIAS

Acaso no falte el desinformado o malintencionado que afirme que la novela moderna no debe tener un propósito moral. Que el escritor debe dedicarse a describir la realidad, o el producto de su imaginación, sin juzgar ni tomar posición. La única respuesta a esta posiciónes que no podemos retroceder a los ya añejos tiempos de la posmodernidad y sus relajamientos y relativismos.

La novela actual ha expandido tanto su espectro funcional y temático que la fundación o reactualización de una vertiente moral maravillosa resulta no solo válida sino coherente en tiempos en que la corrupción y el desfallecer de los valores y principios amenazan con instalar la anomia y el cojudismo (Gálvez Ronceros dixit) en nuestra sociedad.

No sé si me corresponda a mí decir esto, pero necesitamos menos ínfulas y más escritura; más conocimiento y menos aspavientos; menos filosofía y más cuidado en el pensar (como dijo Heidegger). En suma, más arte y personalidad y menos soberbia siempre infundada. 

Con Perro con Poeta en la Taberna Antonio Gálvez Ronceros no solo se asienta como uno de los grandes narradores peruanos vivos; empieza a ocupar un lugar preponderante en la novelística peruana. Algo que decididamente debe continuar para bien de sus lectores y de la literatura peruana.




*Poeta, novelista y crítico literario peruano. Reseñas y ensayos suyos han sido publicados en las principales revistas especializadas de México, España y EE. UU. Ha realizado periodismo cultural en los diarios La República y El Comercio. 

7.7.18

PONCE GAMBIRAZIO: EL CHICO QUE DAMOS POR FUTURO





Este año, con su reciente novela, “El cine malo es mejor”, JPG provocó un significativo seísmo narrativo en la conservadora Lima. Las locas no sabían qué hacer con esa papa hirviendo entre las manos, los críticos, como siempre, prefirieron degradar el valor del libro o simplemente ignorarlo; unos pocos se atrevieron a invitarlo a programas de tv y a reseñarlo como se debe, pues estábamos frente a un verdadero atentado contra el canon realista tradicional.

“El chico que diste por muerto” (zut, 2012) es la novela anterior y no carece para nada de virtudes literarias. Una voz desaparecida, una huella perdida, una casi nada de pronto alza su serena pero grave voz y empieza a contar su vida y sus vicisitudes, centrándose sobre todo en el aspecto sexual (pero en el fondo en una velada búsqueda del amor siempre esquivo). 

Lo más interesante entre muchas cosas atractivas en esta breve novela, es el manejo dosificado, casi oficioso que hace el narrador de la exposición de sus eventos personales. El lector, gracias a ello, discurre por el libro como por un canal de la vieja Venecia, pero admirando hacia la izquierda los abusos sexuales sufridos, hacia la derecha las vejaciones soportadas cuando joven, hacia adelante la toma de conciencia de una particular forma de asumir el propio ser homosexual. El final del capítulo primero es esclarecedor para este rito de paso hacia una vida más auténtica si no más deseable:








Los recuerdos suicidan mi corazón maltrecho y seguido de un ruido húmedo, lo siento caer. Busca una acequia donde sumergirse, pero aquí solo existen tuberías donde el agua se ha vuelto invisible y discurre condenada por debajo de las calles. Por dentro de las paredes y los cuerpos, se arrastra hasta encontrar una alcantarilla y acompañado de porquería, navega hacia el mar. Carente de corazón, camino sin temer los reveses a los que estoy expuesto.
Un perro intenta morderme.
Le reviento el cráneo con una piedra.
Ahora soy yo el que manda.



Así como en “el cine malo es mejor”, en “El chico que diste por muerto” no hay ningún lado B de la literatura peruano como ha dicho por ahí un corrector de estilo puesto como crítico literario en un conocido suplemento dominical peruano. Lo que tenemos acá es literatura futura. Literatura con mayúsculas y letras brillosas y coloridas, como corresponde a los que ya no temen mostrar su mundo, su vida tal como es, pero fascinantemente formalizada, con maestría y candor.

---Imágenes: portada y autor.

16.4.18

FERNÁNDEZ MALLO Y SU NOVELA TOTAL




Poeta, narrador, físico matemático, periodista, músico, el autor es uno de los más inquietos creadores de la escena española en los últimos veinte o treinta años. Tanto que un movimiento literario o generación lleva el nombre de uno de sus libros: Nocilla.

Este año, el a veces no bien ponderado y díscolo Agustín Fernández Mallo dejó con la boca abierta a todos con un novelón calificado como "total" por muchos resencionistas españoles. No solo es una apertura en la forma cotidiana de percibir y valorar lo cotidiano, también es un muestrario de potentes imágenes y delirantes situaciones que pretenden hacer estallar el sistema que a todos nos envuelve y que nos asfixia como flojo cognac dentro de nosotros.

José Ovejero acierta cuando afirma:


Todo está conectado. Un paseo por la costa de Normandía podría ser infinito si recorremos cada camino y vamos creando conexiones con lo que ha sucedido en ellos, y con las personas que los recorrieron. Por supuesto, al leer esta novela pensaba en Sebald y en Los anillos de Saturno, en esa manera de entender que una trayectoria nunca es lineal y que la vida tampoco lleva un orden cronológico, esa manera de entender que todo se encuentra en una red y que cualquier vector es una simplificación grosera de la realidad. Y acaba apareciendo Sebald en la tercera parte aunque él estaba ya ahí (otro fantasma que no se irá nunca), en las digresiones, en el gusto por los planos y las fotografías. Pero Fernández Mallo no se queda en un homenaje al maestro, sino que a partir de ese sustrato sebaldiano construye mundos sugerentes y originales, reflejos brillantes de la extrañeza que genera la conciencia, trazando arcos que van de la guerra civil española al desembarco de Normandía —también habría que hablar de la guerra como generadora de memoria, como eso que nos une entre continentes y épocas—, del África de Livingstone y Stanley a Nueva York, y más lejos aún, a la Luna, a través de ese cuarto astronauta al que nunca vimos. Y de la realidad a la ficción, una y otra vez, porque los personajes reales, los descubrimientos científicos y los hechos históricos se anudan con invenciones del autor, de manera que realidad, ciencia, filosofía y ficción parecen ser fragmentos del mismo tejido, de la misma red, insertarse en la vida y la memoria de formas similares. 






Y es que es es sencillamente cierto, y no hacía falta más de 500 páginas para decirlo (si bien no parece para nada aburrido recorrer de cabo a rabo los vericuetos diegéticos que Fernández Mallo nos propone): hay una comunicación global, inevitable. Las guerras interiores y las guerras externas se interconectan de maneras intrincadas, a cada momento el mundo parece ir hacia más abajo, pero siempre hay una belleza humana, una idea loca y linda, un estilo novedoso, un saber estarse en el mundo que devuelven a uno la fe en su propio y solitario camino hacia el mismo sitio de todos los siglos.

Agustín Fernández Mallo, acaso solamente por el solo hecho de mucho escribir, ha alcanzado con este libro la madurez narrativa. Y con ello ha demostrado que lo suyo fue siempre el oficio de Sebald, de Ballard, de Philip K. Dick. Ese camino lo llevará muy lejos, talento le sobra.

13.4.18

EL POETA PERUANO Y SU RELACIÓN CON LOS MEDIOS I

Soy consciente de que es poco amable empezar un texto sobre poesía con un reto al lector, pero me resulta imprescindible por ahora. Invito al lector a buscar entre las entrevistas, ensayos y declaraciones de los poetas del 50 alguna referencia a la importancia de que la poesía tenga un lugar en los medios de comunicación masiva. Yo, particularmente, no he hallado ninguna declaración que siquiera roce este tema.

Este panorama cambia ostensiblemente más a o menos a mediados de los sesenta. A medida que los canales de TV extienden su audiencia por todo el país, las revistas y semanarios incrementan su lectoría (aquella que hoy añoran como el paraíso perdido) y los diarios incrementan sus tirajes.

De pronto los suplementos culturales se hacen necesarios para los principales periódicos, las páginas de cultura ganan terreno en las revistas y las secciones de cultura y arte y cine ganan espacio en ciertos programas televisivos. Y por allí se cuelan los más "mediáticos" de nuestros poetas. Cisneros ya no es un brillante desconocido, Hinostroza es un oscuro muchacho de verbo inquietante, Calvo es un elegante y guapo poeta bon vivant.

Llegan los setenta y surge un grupo de provincianos relegados que, azuzados por una gavilla de nuevos limeños (Ramírez Ruiz, Pimentel, Cerna), quieren quemarlo todo para comenzar de nuevo. Esto incluye algunas palabritas atractivas no solo para la sección Policiales: parricidio, desprestigio de personalidades importantes, iconoclasia...

Pese a lo atractivo de sus primeros postulados, sobre todo el poema integral, Hora Zero no llegó a engancharse con las secciones culturales de los diarios y canales de TV. Eso no pareció importarle gran cosa al fundador, Juan Ramírez Ruiz, bastante imbuido en reforzar ideológica y poéticamente HZ. Acaso no podremos decir lo mismo del cofundador.

Cuando llegó el autor de CEMENTERIO GENERAL y se aconchabó con Pimentel para cocinar una "segunda etapa" de HZ, ya tenían clarito que tenían que publicitar el grupo, hacerlo mediático, explotarlo. Y eso hicieron. 




Por eso JRR y su dignidad tan enorme como su poesía se alejó de quienes consideró traidores y se aisló de todos. Inició su propio camino lejos de sus antiguos compañeros y de los flashes de las cámaras.

De esa manera, Los HZ segunda etapa fueron en verdad los primeros maestros del manejo de los medios de comunicación masiva. Salían en casi todos los diarios, y no pocas veces en programas de TV. Tenían periodistas aliados en muchos medios, en buena parte debido a la pobreza intelectual de estos (hablo de los periodistas). Pero terminada la década iba a venir un grupo aun más avezado en estas prácticas, que provocaría en HZ2et. una serie de hipócritas protestas un poco santurronas.

---En la imagen, Pimentel, Mora y Ana María Chagra, en mediática pose.

22.3.18

LEONCIO LUQUE: "Lo visible de la poesía peruana última, aún es invisible"

Uno de los más destacados poetas de los 90 se detiene en sus numerosas actividades para respondernos algunas preguntas fundamentales sobre sus inicios como poeta y sobre conceptos aledaños. Disfruten.






¿Cómo se formó el grupo Noble Katerba?

Noble Katerba es el colectivo poético que agrupa a los poetas jóvenes estudiantes de la Universidad Nacional Federico Villarreal, de diversas facultades, que en su gran mayoría eran de la Facultad de Educación y de Derecho, quienes venían finalizando sus estudios universitarios.
¿Cómo se formó Noble Katerba? Los poetas estudiantes aún en su gran mayoría, habían sido parte de grupos literarios que se formó en la Villarreal a partir del año 1986, y aún mucho antes, como: Voy Mía, donde el más destacado, era el poeta Juan Felipe Flores Flores, quien ganará el Premio Copé de Plata 1991 con su libro CASA DE DAVID y la revista cultural SIRKA, dirigido por el poeta Pedro Perales.
Pero es a partir del año 1986, que la poesía en la Villarreal se activa con los recitales de poesía organizado de manera intensa, cuando se funda el grupo literario Neo Babel, luego Estigma, grupo que difunden su poesía a través de la plaqueta “Cresta de Murelio” y finalmente Mural, los tres colectivos mencionados conformarían a finales de los años 80 y a inicios de los 90 el Colectivo Poético Noble Katerba.

¿Quiénes fueron sus participantes iniciales?

Los integrantes de los colectivos Neo Babel (Leoncio Luque, Johnny Barbieri, Valentín Parco, José Gamboa; Manuel Cadenas, Alan Morales y Rodrigo Manrique y, finalmente, de Mural, los poetas Iván Segura, Roxana Crisólogo, Gonzalo Málaga, entre otros, llegamos a ser quince integrantes inicialmente. Y de manera solitaria Pedro Perales, que acuñó el nombre de Noble Katerba, también se integró al colectivo desde sus inicios.
¿Que se pretendía, al principio, frente a lo hecho anteriormente?
Como vemos, todos los integrantes de este nuevo colectivo poético, tenía un pasado poético, una experiencia poética, una lectura propia de la poesía peruana y de la poesía peruana última, marcado por una época de desconcierto de la guerra interna en que se vivía, como los actos terroristas que eran el pan de cada día, los apagones, la caída del muro de Berlín, entre otros acontecimientos.
En ese contexto lo que pretendíamos a través de la poesía era expresar nuestro mundo interior, pero con una dosis de cierto hermetismo crítico, que intentaba escribir lo mejor que se pudiera, no evocando la tragedia política y social, con manifiestos pueriles sino con contenido poético muy personales, que no encajaba dentro de lo que se buscaba para expresar la realidad en ese momento, y en relación a lo que buscaba la crítica literaria en ese momento, para endilgarnos, donde los manifiesto de Hora Zero, aún retumbaban y la poesía de los 80, lo secundaba.
Cada poeta, estaba libre de escribir como quisiera, estaba en su derecho a experimentar su tragedia personal con una estética asumida a través de conocer la tradición, y eso era suficiente, expresar libremente, sin principios ni órdenes, pero conociendo la tradición, no negándola; nosotros asumimos la poesía peruana, leímos a todos poetas peruanos, a los poetas sindicalistas, a los surrealistas y toda la gama de poesía peruana que era la tradición, estábamos en contra de ser parricidas, poetas malditos, no era lo nuestro. Conocíamos la historia de la poesía peruana y la poesía peruana última estaba lleno de manifiesto y polémicas, y solo nos quedaba escribir bien y no quedarnos en el intento, más allá de si nuestra poesía encajaba en la poesía peruana o no.

¿La épica de los recitales fue una cosa que caracterizó al grupo. ¿Qué crees que lograron con esto?

De alguna manera los recitales fue una estrategia de mostrarse, de leer nuestra producción, ya que la producción escrita fue escasa, pero no asistíamos a todos los eventos poéticos. A muchas de las actividades a la que nos invitaron no asistimos porque nos querían encajar con los principios con que se había movido la poesía peruana de los años 70 y 80, con manifiestos, bravuconadas, insultos, polémicas y finalmente el hecho de ser parricida; pero otros grupos lo hicieron. A nosotros no nos interesaba. ¿Qué se logró? Mostrar nuestra poesía, era una estrategia mediática de darnos conocernos y también compartir nuestra poesía; ya que como tú sabes, la crítica literaria ni se preocupó, ni les interesó, pero los recitales de poesía era un medio de transito de los poemas.

Muy por el contrario de otros grupos de otras universidades, ustedes sostuvieron una saludable actitud abierta a todos los demás. ¿Luego de tantos años, te parece que fue una buena actitud?

Debe haber sido, porque los integrantes de Noble Katerba venían de experiencias grupales poéticos, en colectivos en los que estuvieron; pero una vez dentro de Noble Katerba, también se generó un taller vivencial abierto y crítico a la vez, para publicar a cada uno de los integrantes, eso fue inicialmente para publicar en la Revista Noble Katerba, era una actitud abierta entre nosotros, de alguna manera libre y democrática.
Yo creo que sí, fue una actitud noble y abierta, eso se demostró cuando organizamos un recital en el Paraninfo de la Universidad Villarreal, en el año 1991, que se inició a las tres de la tarde y terminó a las nueve de la noche casi entre corte de electricidad, evento en el que participaron casi todos los poetas de las universidades.

¿Nómbrame 4 (cuatro) miembros del grupo que hayan sido fieles hasta el final a los postulados iniciales.

Johnny Barbieri, Pedro Perales y el que escribe, quienes nos mantuvimos activos, y los otros integrantes atentos siempre al llamado. Otros se declararon ex, otros estuvieron siempre y nunca, algunos ni señales de vida. Pero siempre han sido noble catervas literalmente. Lo bailado no se desestima, se queda en cada uno de nosotros. Pero Noble Katerba fue parte de nuestro proceso inicial, eso quedó en el pasado, fue un pararrayo que nos permitió sobrevivir en la tormenta de los noventa.

¿Coincides conmigo en que el alejamiento --por lo menos momentáneo-- de Alan Morales de la praxis poética es una gran pérdida para la poesía peruana reciente?

Coincido contigo. La verdad siempre lo pensé así. Alan Morales fue un poeta muy particular y era una promesa, con una praxis poética muy madura y que se quedó en el camino y que tuvimos la oportunidad de publicar en la revista Noble Katerba N° 3. Fue uno de los poetas adalid en su momento y dentro de Noble Katerba, a través de su poesía. Espero de verdad que en algún momento publique y podamos disfrutar su poesía.

Hay una serie de poetas que son sostenidos como los más "visibles" de los 90-2000. Qué opinas de ellos: Pimentel, Guerrero, Maoli Mao y otros. 

La praxis poética en el Perú es de gusto y creo que en todo lugar existe el gusto de leer poesía que nos otorga los medios masivos de difusión, revistas, páginas webs, blogs, las paginas culturales entre otros, que nos permite acercarnos a tal cual poeta y su producción literaria, pero también tiene que ver con los padrinos poéticos o las argollas, que se encargan de posesionarlos en el parnaso oficial, a través de esos espacios que mencionaba, y bien para algunos, pero también estos medios de difusión, páginas web, paginas culturales, juegan un rol en esto de empoderar a tal o cual escritor. Pero yo sinceramente creo que el tiempo se encargará de visibilizar a los poetas de entre los muchos que aparecen. La poesía es un espacio de misterio en el que uno se encuentra en forma permanente y uno trabaja en un exilio permanente para poder producir y no espera uno ser visibilizado de manera inmediata.
La visibilidad de los poetas de hoy, se construye desde una mirada muy miope de la crítica, que solo se centra en una visión centralista (limeña) de los poetas peruanos, y eso no es muy serio para construir el corpus de la poesía contemporánea. Lo visible de la poesía peruana última, aún es invisible, para hablar de los muchos que de manera inmediata aparecen, para luego desaparecer.


Excelente, Leoncio. Muchas gracias.

---IMAGEN: Leoncio Luque, Pedro Perales y Johnny Barbieri. Noble Katerba.

17.3.18

QUIQUE PLANAS Y UN LIBRO QUE REQUIERE LECTORES CON EXPERIENCIA





Y no me refiero a lectores con muchos libros leídos, estudiados, memorizados, etc. Sino a lectores que tengan clara esa sinuosa relación entre un hijo o hija y su padre. No es una cuestión de años, lo aclaro, es una cuestión casi quirúrgicamente de lo que dije: experiencia.

A pesar de que el librito de Planas, DEMASIADA RESPONSABILIDAD (PRH, 2017), está lleno de referentes de personajes populares de la tele, el cine, el cómic, dudo mucho que un sub25 pueda llegar a la masmédula de este libro mucho más serio aún que su título.

Planas tiene logros importantes con el texto corto, en general. Todavía recuerdo cuando se hizo una encuesta en San Marcos a principios de los 2000 y todos recordaban con buena onda ORQUÍDEAS EN EL PARAÍSO. Pero este libro, chicos, no está escrito para cualquiera, aunque cualquiera pueda divertirse con sus anécdotas y graciosos detalles.

La metacrítica incluida en el libro está demás. El volumen se defiende y sobrepone solo. En realidad, todo el que sabe leer con un mínimo de empatía y experiencia tendrá en DEMASIADA RESPONSABILIDAD una fuente de recuerdos, paralelismos vitales, entrenamientos, vasos (in)comunicantes...










Si quisiera comprar otro libro de Quique, quisiera que sea breve, bien pensado, mesurado y mensurado como este. Una verdadera joyita que quién sabe por qué pasó algo desapercibido en su momento. Felicitaciones.

6.3.18

RENATO SANDOVAL Y SUS MARAVILLOSOS ATAJOS





Premunido de un sustancioso prefacio de Pablo H. Carreño, el poeta y traductor Renato Sandoval, antes ninguneado por quienes lo acusaron injustamente por medrar con los recursos crematísticos de los fabulosos festivales internacionales de poesía que organiza, nos entrega ahora un libro que no solo arranca un puñado de fragantes poemas traducidos de creadores de todo el planeta: también unas nada despreciables reflexiones sobre el oficio de poetizar y traducir.

Citaré tres aforismo para deleite del lector:


"Traducir es tratar de transportar palabras, ideas, imágenes, de una orilla a la otra; en el camino, como granos de arena que se deslizan entre los dedos, se llega con las manos vacías a la otra ribera. He ahí la más perfecta traducción."


"El original es un fetiche, la traducción, una bajeza propia de salvajes. Los civilizados tienen originales; los salvajes, traducciones."



"¿Cuál sería la traducción exacta --bueno, si se quiere, aproximadamente-- de silencio?"







Pero acierta Carreño cuando sugiere que lo esencial del libro es el generoso conjunto de traducciones, bilingües, que el autor regala a sus lectores:

Ferlinghetti, Affonso Romano de Sant'Anna, Updike, Södergran, Pavese, Trakl, Leminski, Freitas, Tieck, Beaumier...

Realmente basta ser solo un amante de la poesía para inmediatamente sentirse magnetizado por ATAJOS A LA NADA; ahora, si  además eres amante de la traducción poética, como es mi caso, esto es un bocado de Cardenal incomparable. Gracias, querido Renato, por regalarnos con el dulce esfuerzo de tus afanes. 
Para los lectores de este mi blog, dos poemas:



VEJEZ ERÓTICA

Estoy viviendo la gloria de mi sexo
a dos pasos del crepúsculo.

Dios no se escandaliza de eso.

El júbilo maduro de la carne
me enternece.
Envejezco, sí. Y
(ocultamente)
                      resplandezco.


Affonso Romano de Sant'Anna (Brasil, 1937).



ALMENDRA

En la almendra --¿qué hay en la almendra?
La Nada.
La nada está en la almendra.
Allí está, está.
En la Nada --¿quién está? El Rey.
Allí está el Rey, el Rey.
Allí está. está.
Bucle de judío, no llegarás al gris.
Y tu ojo está frente a la almendra.
Tu ojo frente a la Nada está.
Apoya al Rey.
Así está allí, está.
Bucle de hombre, no llegarás al gris
Vacía almendra, azul real.

(Rumanía, 1920 - 1970).







---Imágenes: Portada, Renato Sandoval, Paul Celan.