8.9.16

CÍRCULO DE POESÍA: POEMAS DE MI PRÓXIMO LIBRO

La gente de la prestigiosa revista Círculo de Poesía se ha tomado el tiempo de publicar seis poemas de mi próximo libro: KOANS, HAIKUS Y MENOS. Muy agradecido por todo. Pueden ver el link aquí.
Les copio los poemas.



1.

La noche desciende por el árbol
Eje del mundo
Y husmea a los seres humanos.


Cae la noche y husmea
Como gato montés,
A todos los seres.


Gato montes,
La noche husmea a los seres.



2.

¿Dónde habrá los aniegos de la luz,
El instilar del júbilo en los corazones,
La agonía definitiva de la penumbra?

En Barranco el viento pasa entre los ficus.



¿Dónde aniegos de luz,
Instilar de júbilo en el corazón,
Agonía final de penumbras?

Pasa el viento entre las hojas de ficus.

3.

Balazos como besos
En la noche negra supernumeraria.
Sicario contrito / hampón honorario:
Antes de caer fulminado
Y cubrir las huellas del bello delito.
Aquí, donde ser ahí es estar ahí
(para morir).


En la noche supernumeraria,
Balazos como besos.
Antes de caer fulminado
Borra los rastros del caro delito.
Aquí,
Donde ser ahí es estar ahí
(Para ahí morir).

4.

Ceñido solenoide óseo en mi interior.
Su definido trabajo prolifera desbocado,
Se impone la ley de ampère
Y sopesa preciso
El campo santo de lo magnético.
Oh desprecio por los juegos fútiles del saber.


Ceñido solenoide óseo en mí.
Palpita su trabajo cuerpo adentro,
Domina la ley de ampère,
Calibra
Su magnético campo santo.
Oh desprecio por los juegos del saber.


5.

Como un animal de la noche,
Sorprendido por la luz de la mañana
Mi corazón se estremece de súbito.


Ave de la noche
Oteo la mañana naciente
Que estremece mi ser.


Ave nocturna
Sorprendida por la luz:
Me estremezco.

6.

Cuando apago la luz,
Una tormenta de luces y destellos
Inunda mi mente, se proyecta
Sobre el écran de mis ojos:
El filme de un cosmos tenue, pero mío.


Cierro los ojos:
Celliscas de destellos
Visión de cosmos tenue.


---En la imagen, el poeta José Pancorvo Beingolea, este blóguer y el crítico y poeta Gino Roldán Grieve.  

3.8.16

CINCO POEMAS DE JAVIER RAMOS





EL POLVO EN EL AIRE ES DIOS


Krónos es dios masticando la arena
Aeris53 estrella de Babel a cincuenta millones de mi índice
que lo oculta
al mismo tiempo que lo estrena
es brillante en mi retina y en algún lugar donde exhalo esa energía que percibo
como si me dibujara
como si todo fuera una hoja con escarcha
el sonido no existe fuera del reloj
y acabo de comprobar que mi pulso es un vuelo desde el barranco

Escribo estas palabras en la misma marea que las borra
dirijo un barco de gargantas sin agua de sal para beber
y nadie ve que en mi mano está la luna de Aeris53 hipnotizando este momento
a cada paso de mis hombros
a cada respiro de mi tráquea
todo moviéndose entre el brillo de millones de haces de blues
descifradas en mis órbitas
los dioses de espiral
las cortinas de lluvia
y no hay palabras que reciclar
no hay girasoles como cabezas en un jardín holandés
o cabezas como girasoles en un jardín de ataúdes
sabes
no puedo vaciar el vacío
sabes
el vacío es una gota de papel pintada a carboncillo goteando vacío
me entiendes?

Ahora sigue mis brazos convirtiéndose en aire entre el follaje de la tarde
y vuela



COMO EL SILENCIO EÓNICO
“visualiza el universo como una erupción, como una fluctuación cuántica”

Los ladrillos de este desierto son espejos sin pulir
gastados
esta cuadra una duna en donde me apoyo y desvanezco
así mi vida en este eclipse de smog
donde el cielo se espanta con el cristal
donde las orillas del mar atomizan tus pies
y transplantan el silbido congelado del océano
hacia mi sangre que enrojece este universo vástago
primogénito de madre y bastardo
aterrado de respiración
biselado de angustia
en el que te veo distrayendo mis manos
conversando con el callado huracán de un medio adiós
un rio de concavidad atravesando la cal
los puentes
todo el horizonte de tus ojos
dividiendo la ventana
para siempre alunizar
en medio de tus párpados de sal
como un antílope de luz
cayendo al amanecer
en nuestra tumba




SUICIDIO

El eco de su impulso gris
Las catacumbas donde agoniza la esclavitud
Una aldea en Sudán después de la malaria
El desierto libre de arena...

La convicción ultrajada por la insonoridad de su corazón
La insolación rasgada por el viento…
Los divanes sin Demerol
Las infecciones escarabajo

Un mordisco de amapola en la madrugada
Una pastilla celeste naufragando en vodka…

Vitral y estalactitas entre candelabros.
El incienso a sorbos de café.
Los rosarios sin dexacort…
Sin sol
Por siempre
Tu desierto libre de arena…




MI PALABRA NO OCULTA EL SOL
no camina de día pero araña las ventanas
de noche dibuja ramas de agave en las paredes de la cochera
asfalta los inviernos
las cicatrices
es una sombra recogiendo algunas botellas de plástico
un mendigo dormido en mi cama hace mucho

(esta noche es una quemadura de sal en la mejilla de un ojo)

A veces fuga hacia el lugar donde fumamos muy temprano
desaparece en el momento en que cambiamos el televisor
o se accidenta nuestro hijo
va cubierto por abrigos indefensos ante la humedad
con sus dedos sin desplazamientos suaves
sin rodillas
o mensajes de facebook
y divaga
toma café para seguir madurando
esconde los controles remotos al insomnio
apesta a noche de labios roídos
van Gogh arrodillado en el patio del manicomio
los cementerios sobre los acantilados de Valparaíso
sus muertos al filo de la navaja
buscando el cielo envuelto en ráfagas de infierno…

(esta noche es un asesino olfateando esta pared llena fotos)




EOLO

Dicen que el viento es el aliento de la tierra
como los mares son los lagos ancianos de las moléculas de los experimentos
Pero como aprendes a respirar la muerte de la tierra
entender la acción de una roca en la playa
 y ya ves 
aun así, todos decidimos perdurar
en la conciencia del pescador 
del pescador de insomnios en la carretera vacía
en los días buscando ese día que lo resume todo
hoy nada
hoy todo se abrevia en una mano ocultando la memoria de mis ojos
un pedazo de vapor buscando ese vapor diciéndome
no camines alrededor de Eolo
no camines a través de los mares del Norte
disuelve el odio como envejecen las baritas mágicas de las brujas y su sonrisa
huye del litoral pesado de mi aliento
y déjame inspirar
déjame rodear de vidrios este departamento que me ve cantar de madrugada
a los aires del mendigo arrastrando su bolsa
al sonido del carrito de compras respirando el hielo del amanecer
y así
como una ola violenta se deshace en la arena
permíteme estacionar
mis alas de metal

entre los ladridos enrejados de esta madrugada

28.7.16

CINCO POEMAS DEL POETA COLOMBIANO DIDIER CASTRO




Cuarto

La luz entra desde la ventana
Suspendida en el aire
Atraviesa todo el cuarto
Un balón está sobre el piso de madera
El cuarto está pintado de blanco, tiene el techo muy bajo
Hay una botella con agua detrás de un gran cajón de madera

La cama tiene un colchón duro
Junto a ella hay una caja llena de libros
Un maletín lleno de ropa

Hace frío, un ratón cruza desde al gran cajón de madera
Hasta el balón y cruza de allí hasta la caja de libros
El sol se va con la tarde
El frío aumenta.
Las paredes se vuelven grises


3am
Me acosté a las 3 am borracho, sonriendo a carcajadas
Vino mi hermano y me dijo que me calmara
Me quitó la ropa y me acomodó en la cama
Puso la cobija sobre mí, arropándome
Diciéndome que descansara
Y yo reía
Reía tanto.



Esto es todo lo que debo hacer

puedo decirme hey, olvídalo
pero la oración quedaría allí
invadida por el silencio.

no hay forma de escapar

y no quisiera estar escribiendo esto ahora,
no de esta forma

probablemente al terminar lo publique en facebook o
blogger
y estaré pendiente de las notificaciones
y del número de visitas

comiéndome las uñas esperando la aprobación de alguien

esto es todo lo debo olvidar y no puedo




Llevo 2 horas hablando por skype con rut

Llevo 2 horas hablando por skype con rut
En realidad no hablamos, leo poemas que voy encontrando en internet
Le he leído poemas de jordan castro y ha dicho que le gustan
Leo un relato de roberto bolaño
Leo a bukowski a paul eluard a szymborska
Ella me escucha, en silencio
Cada vez que termino de leer ella aplaude
Sonríe

Esta es de las pocas conversaciones no sexuales que tengo por skype
Aunque decir conversación es una exageración porque
He hablado todo el tiempo mientras rut ha estado en silencio
Sin decir nada
Es idiota sólo leer y no plantear ningún
Tema que pueda acercarme a ella para entablar
Algo más que una amistad
rut escucha asintiendo con la cabeza
Debe estarse preguntando por qué este tipo
Extraño de otra ciudad lee sin descanso todo lo que se le atraviesa
Para ella será extraño que no le pida que se desnude
Si han hablado tanto de eso en el pasado

Antes no importaba tanto estar en internet
Porque de hecho internet sólo ha sido importante
Desde que descubrí que podía ser otra persona en él,
Otro avatar con otro nombre

Tengo muchas pestañas abiertas en mi navegador
Hago muchas cosas al mismo tiempo
Luego de colgar la llamada pienso en desaparecer



Tres Semanas

Vamos a irnos y desaparecer.
Tomaremos un avión con el dinero que tengamos e iremos y tendremos sexo como lo tuvimos en el baño del bus que nos llevó de Cali a Bogotá, nos esconderemos luego bajo las mantas para dormir y soñar y despertar de nuevo para encender nuestros ordenadores y tuitear y tener conversaciones largas con nuestros amigos en facebook. Luego nos desnudaremos y nos tomaremos fotos que subiremos a snapchat tocándonos de forma anodina porque estamos cansados, nuestra mirada está agotada en nosotros. No queremos vernos. Lo haremos una y otra vez y luego beberemos café y ron y estaremos por ahí en la noche buscando qué comer, pidiéndole a los meseros platos que no hemos probado antes.
Reiremos aunque luego estemos de nuevo tristes porque la tristeza es así. Porque te la pasas mal y yo me la paso mal y nuestra vida se ha ido al traste y así nos hemos encontrado. Me chupas la polla mientras en la televisión pasan los simpson y te como el coño mientras en la radio suena chet faker, y permanecemos así, encerrados en un piso que te han dejado a cuidar unos amigos que se fueron de viaje.
Nos reventaremos.
Nos desquitamos de la vida porque no hay ningún lugar al cual podamos ir. Las drogas y el sueño y la noche amplia y larga que nos cubre, el cuerpo unido al otro en desesperanza y ritmo monótono que no produce ninguna sensación más que la del vacío.
La del olvido.
Hay que sentir algo y cada vez vamos más fuerte y al bajar del avión nos encerramos en un hotel barato, no salimos en dos días. Bogotá es fría pero la ira contra la vida nos calienta. Saludamos a los extraños en las calles y en un bar nos vamos con otra chica que tendrá un nombre que le inventamos porque nos hemos inventado nombres distintos a nosotros también. Estamos hechos un agujero negro en el que la frustración gime y llora.
Estamos así.
Todo el tiempo.
Así.
No queremos nada más. Pero la vida nos devuelve cada uno a su lugar sin  tener ni puta idea de cómo seguir y nos drogamos de nuevo juntos buscando excusas en la noche. Cali es así, cálida, y la vida se siente como el pinchazo de una aguja que entra y saca algo de ti pero que no es nada más. No es mayor cosa.
Los autos y las motocicletas.
Los árboles y el césped en el que nos tiramos a ver la luna y las estrellas, a contarnos sobre la vez que los vimos con otras personas, cuando pensamos que la vida iba realmente bien cuando iba realmente mal.
Cómo ahora mismo va y se encamina.
Nos besamos, luego nos golpeamos, nos escupimos, nos llenamos de ira, nos gritamos, nos separamos y tomamos caminos diferentes. En un bar dos horas después nos encontramos, me la chupas en el baño y dices que es porque estás borracha. Permanezco callado, preguntas por qué y todo es así.
La puta desesperación.
Lloras, me ves a los ojos. “Es justo así… todo”, dices. “Siempre me pasa esto”, dices. Lloras, y yo lloro, y te abrazo. Digo que siempre soy igual. Que mi vida va mal por mi mala actitud, nos abrazamos y en casa nos desnudamos, nos quedamos desnudos frente a la cámara mientras desconocidos nos ven.
Ya no somos de nosotros mismos, somos nada y para nadie. Sólo queremos hacernos fuertes y resistentes de nuevo. Una pastilla y otra y el beso y el sueño.
A la mañana salgo sin despedirme, o quizá lo hagas tú, no lo recordaremos con precisión pero nos sentiremos igualmente solos y separados. Nos cruzaremos en la calle y estarás con alguien más y yo estaré sentado riendo con una chica que conocí en una charla de un escritor que por lo demás estuvo patética.
No sucederá nada más.
Será como si nunca nos hubiéramos encontrado ni tenido ni conocido ni hablado.
Es así como siempre sucede.
Irnos y desaparecer.  



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