23.6.16

POEMAS DE CRISTINO BOGADO





Ni una lágrima de cebolla por la vida ¡No se insulte compinche! Esta descarga free no nos compete es un intercambio entre cosmocrátores truchos de usuarios de soulseeks intergalácticos




La vida es hermosa-aburrida La tarde y su oveja-burro no da para mis duchas de sol-vitaminas T S Eliótropos!




No, yo no soy comunista ni marxista. Tal vez mi posición esté mejor expresada en una novela llamada Monseñor Quijote. Personalmente Das Kapital me parece ilegible, aunque he luchado con él inútilmente. GG




En realidad lo que la gente llama hackear no es más que el principio elemental de la percepción racional- vamos bloqueando lo que no nos dice nada o nos quiere llevar para sus derroteros aburridos- vamos armando nuestro mundo donde los otros pueden tener cabida y no al revés- tejemos esa red de sentido en que vivimos encaramados como arañas ciegas- ella teje la trampa para las moscas imaginando las medidas de su comida-víctima por el calor ¡según nos dice la ciencia hoy!





cuando la tarde contra el cielo se tiende como un anestesiado sobre una mesa; Oh Anestesia- genia soñada y soplada por los dioses escudo-yiyi contra los dolores del mundo Oh Anestesia casi Anastasia el nombre de mi madre (Anotada como Antonia por los burócratas analfabetos del registro civil -no comprendían el nombre griego) Bendigo a los dioses que te soñaron y soplaron hacia nuestros pagos abandonados Algunos aun desean dedicarle una suprema mirada a su maltrecha muela ¡me dice la asistente de la dentista!



25.5.16

Guy de Maupassant según James, Conrad y Tólstoi





Una generosa colección de cuentos del narrador francés, de más de mil páginas, me convida adicionalmente con tres textos donde Henry James, Leon Tólstoi y Joseph Conrad vierten sus opiniones sobre la cuentística de Maupassant.

El autor de Las alas de la Paloma arranca con estas palabras:

Su elemento más común es que son extremadamente fuertes y, después de esto, que son extremadamente brutales. Una historia puede ser obscena sin ser brutal y viceversa, y el desprecio del señor Maupassant hacia las prohibiciones que en un principio se hacen en nombre del interés de los valores morales no es sino un aspecto --muy importante, por cierto-- de su desprecio general. Que un pesimismo tan grande se alíe con el amor por el trabajo bien hecho, o incluso con las elucubraciones sobre la clase de trabajo que rinde más en un país de estilistas es, como he insinuado, una anomalía de lo más desconcertante (pues parecería, a la luz de tales sentimientos, que nada tiene ningún valor).

James parece conservar una reserva de censura en su visión del arte de Maupassant, pero es lo suficientemente sincero y grande como para reconocer la magnificencia de su pluma. En otro pasaje, lo reconoce como un "maestro de su arte", y se rinde ante su "extraño éxito", aunque lo acusa de tener "visiones muy bajas". Un inglés desconcertado pero maravillado.

El autor de Guerra y Paz es inicialmente más ceñudo y riguroso desde el punto de vista moral. Afirma:

Desafortunadamente, al carecer de la primera condición, si no de la esencial, que da valor a la obra de arte, de la relación normal y moral entre él y lo que describía, es decir, de la facultad de distinguir entre el bien y el mal, amaba y describía lo que no había que amar y describir.

Sin embargo, más adelante en su texto el escritor se sobrepone al alma religiosa y recompone su visión sobre el francés:

Ve que el mundo, el mundo material tal como es, no solamente es el peor de los mundos posibles, sino que, además, podría ser muy distinto del que es (...) y que no satisface las exigencias de la razón y del amor; ve que hay otro mundo o, al menos, que el alma del hombre desea la llegada de ese otro mundo.

Notable. el más moralista de los escritores ha dado, para mí, en el clavo. Lo descarnado con que Maupassant nos muestra los abismos del alma humana, los horrores de la exclusión social, los terrores del individuo contemporáneo, implica en el fondo una censura del mundo tal cual es. Solo que esa censura no está verbalizada; está puesta en imágenes y descripciones mundanas elocuentes, sintéticas y brillantes.

Conrad, a su vez:

Su determinismo, desprovisto de elogios, culpa y consuelo, tiene todo el mérito de su escrupuloso arte. El valor de las convicciones estriba precisamente en la firmeza con que estas son mantenidas.

(...)

Y la obra de Maupassant tiene el interés de la curiosidad y la moral de un punto de vista constantemente preservado y nunca impuesto en aras de la satisfacción personal.






Ya en un plano estilístico, Conrad valora la austeridad casi proverbial de Maupassant. También su capacidad perceptiva y, sobre todo, su sensibilidad, que valora como "realmente muy grande; y es imposible ser sensible a menos que se piense con viveza, a menos que se piense correctamente, empezando por premisas inteligibles hasta una conclusión nada sofisticada".

Y es así. Un escritor desafecto a la reflexión y a las lucubraciones intelectuales, un escritor que muestra con precisión y hasta fineza lo peor de este mundo material, como lo dijo Tólstoi, es imposible que no haya reflexionado de la manera más elevada y certera sobre sus instrumentos narrativos. Es un conocedor minucioso de sus potencialidades y limitaciones, y proyectó una forma de asumir el trabajo narrativo que fundó las bases de una buena parte de la narrativa del siglo veinte (pienso en Hemingway al decir esto).

¿Se puede decir algo más elogioso de un cuentista que se ha propuesto, y ha logrado, una nueva visión, desprovista, purificada, del cuento occidental?

OSWALDO REYNOSO










9.5.16

UN APORTE A LA REVISTA MEXICANA LUVINA

Debo agradecer a los amigos de la maravillosa revista literaria LUVINA, de Guadalajara, por haberme publicado un texto sobre la poesía de los 80 en el Perú.

Si quieren leer la nota pueden hacer clic AQUÍ.





Alonso Ruiz Rosas.

3.5.16

PLAGIO: LA POLÉMICA SCHOENBERG - MANN

Arnold Schoenberg.


Investigando en red por estos días, me di cuenta que los casos de plagio entre escritores han sido y siguen siendo bit de cada día entre nosotros. No voy a ponerme a recordar los casos más emblemáticos porque son de conocimiento general desde hace mucho, pero sí me gustaría detenerme en un caso algo raro de plagio entre un escritor y un músico.

Buscando videos de composiciones de Arnold Schoenberg basadas en textos literarios, como por ejemplo el Palacio de los jardines colgantes (textos del poeta Stefan George), encontré una vieja pero no por ello vergonzosa polémica entre el inventor del dodecafonismo y el autor de la Montaña Mágica.

Nuestro siempre admirado Enrique Vila-Matas se refiere a esto en un artículo publicado en Babelia hace unos años:

Gretel (la viuda de T. W. Adorno) le había enseñado a mi amigo (Jordi) Llovet las cartas que su marido le había enviado a Thomas Mann cuando éste redactaba su Doktor Faustus. Y por lo visto, la viuda no paró ese día de señalarle con toda malicia, encrespada de hecho, la forma tan descarada con la que Mann había plagiado los resúmenes que Adorno le había enviado sobre las teorías musicales de Schoenberg, resúmenes que el novelista había trasladado, íntegros y con gran descaro, a su novela y que a la larga provocarían el monumental y comprensible enfado del músico.

Es cierto. Adorno, por ese entonces “chupe” de Mann y mucho más joven que el novelista, fue utilizado por este para extraerle a Schoenberg la esencia de su nueva teoría musical que iba a romper todos los moldes en cuanto a música se refería. El asunto es que solo eran notas aisladas y lo que pudo plagiar Mann de estas anotaciones no fueron más que pálidos acercamientos a este nuevo conocimiento, tal como el mismo Schoenberg lo hizo notar y lo subraya EV-M:

En la historia de este saqueo literario tan lícito como discutible (le fallaron las formas a Mann, que, como muchos plagiadores, terminó por creer que eran sólo suyos los fragmentos schoenbergianos de su novela), Adorno se sintió menos molesto que Schoenberg, el gran olvidado en este asunto y que puso el grito en el cielo cuando descubrió que algo que le había dejado insomne durante una infinidad de noches -la creación de la técnica del dodecafonismo- había sido burdamente resumido por Adorno para la mayor gloria de su amo y señor Thomas Mann.

Se inició inmediatamente un duelo de intercambio de “floretes estílísticos” que para el profanado compositor musical no cesó hasta que la depredación de sus teorías musicales obtuviera un reconocimiento editorial inscrito en cada edición de Doktor Faustus que saliera de imprentas. Ello a pesar de que para Schoenberg “la novela no era más que una depredación y una mera vulgarización ridícula de sus descubrimientos musicales, descubrimientos que Adorno era incapaz, además, de saber transmitir”.

El suceso, espantoso para un creador cualquiera, sirve a Vila-Matas para reflexionar sobre el fin de los novelistas todopoderosos. Desde mi humilde morada, creo que, además, sin saberlo en aquellos lejanos años, fines de los 50, nos indicaban ya el derrotero que iba a seguir el concepto de información privilegiada y, finalmente, de autoría de la información. Un problema que nos ha tocado muy de cerca a principios de las recientes elecciones presidenciales, si hacen el monumental esfuerzo de recordarlo.

29.4.16

ALBERT CAMUS Y LA POESÍA y LA CRÍTICA LITERARIA





Narrador superdotado, crítico severo aunque moralista, filósofo de baja intensidad comparativamente, amante implacable y admirable de la libertad, dramaturgo notable, todo eso fue Albert Camus. Pero también un dudoso lector de poesía. Pruebas al canto.

Leyendo la biografía canónica de Olivier Todd, me topo con algunas páginas donde el escritor de origen argelino no puede separar al autor de su obra. En pocas palabras: descalifica la obra debido a su aversión al autor. Pasa también con narradores. Por ejemplo con Drieu La Rochelle y, sobre todo, con el genial Louis-Ferdinand Céline:

He leído (Muerte a Crédito) con la mayor atención hasta la página veintitrés inclusive. Ahí lo he abandonado. Es la fanfarronada de la asquerosidad. Pretende tener un aire pesimista y únicamente busca vender trescientos mil ejemplares.

Tampoco el Divino Marqués, Sade, se salva de su moralina:

El éxito de Sade en nuestra época se explica por un sueño que tiene en común con la sensibilidad contemporánea: la reivindicación de la libertad total, y la deshumanización operada en frío por la inteligencia.

Pero lo peor viene cuando se acerca a la poesía. Todos recordamos su idolatría por la poesía de René Char, su admirado amigo personal. Por eso no comprendemos sus opiniones sobre Rimbaud:

El mago, el vidente, el forzado intratable tras el que siempre se cierran las puertas de la cárcel, el hombre-rey sobre la tierra sin dioses, lleva perpetuamente ocho kilos de oro en el cinturón que le cruza el vientre y del que se queja porque le produce disentería. ¿Es ese el héroe mítico que se propone a tantos jóvenes que no escupen sobre el mundo, sino que morirían ante la sola idea de ese cinturón?".

La mala leche abunda. Camus, al no poder decir gran cosa sobre los luminosos poemas de Rimbaud, se mete con la persona, ignorando que se puede ser un hijo de puta pero escribir cosas bellas e influyentes, como lo hizo el gran Villon. Lautreamont tampoco se salva:

Los Cantos de Maldoror, de Lautreamont, es el libro de un escolar casi genial.

¿Se puede concebir un elogio tan pérfido?

Camus fue un ciudadano de su tiempo y no estuvo exento de errores políticos ni de posiciones acomodaticias (no se termina de comprender cómo es que no combatió tan fieramente a La Rochelle, un fascista que, oh casualidad, estuvo años a cargo de una importante editorial francesa). Todo el mundo busca su comodidad, pero aplicar la moralina a la poesía es como too much, ¿no les parece? 

27.4.16

Instrucciones para escribir jaikus hoy

Por estos días no hay otra forma de ponerme a escribir jaikus modernos en castellano, si no es teniendo como soundtrack los discos de la década de los 70 del gran Herbie Hancock. 
Allá van algunos!!!!!

















26.4.16

DETALLE AUTOBIOGRÁFICO

Levantarse todos los días a las cinco y media de la mañana. Ponerse a corregir por segunda vez una novela para que quede lista para enviarla a un concurso cercano. Continuar con mis investigaciones sobre el haiku y sus posibilidades en el castellano (Rodríguez Izquierdo, Cabezas, el gringo Blyth, Cisneros Cox, José Juan Tablada, todos dan ideas para lo que busco), leer, leer todo lo que quedó en la cola por culpa de la negligencia de los últimos años. Esa es mi nueva y poco aventurera vida de ahora.

Este sábado cumplo 60 días sin probar una sola cerveza. Ya ni pienso en volver a beber. He recuperado fuerzas, las veladuras con que el alcohol suele cegar la visión y el pensar de un escritor se han disipado. Solo queda pedir disculpas a un puñado de amigos y enemigos a quienes ofendí debido a mis excesos, y terminar de trazarme una serie de objetivos literarios a corto y mediano plazo; las fuerzas y las ganas ahora me sobran.

Si antes paraba ajustado con el dinero, ahora me sobra. Ya no gasto plata en beber, por tanto esa cantidad es destinada a comprar libros o a cosas más interesantes, como viajar.



Este bloguer en Teotihuacán, México, el mes pasado. La famosa Pirámide de la Luna al fondo.


Acaso lo más interesante de la decisión que tomé hace casi dos meses, es que me permitirá hacerme un chequeo médico general, para ver si hay algún desperfecto más allá del dolor cervical por estar sentado tanto tiempo en la compu. Ah, también la posibilidad de explotar mejor mi cerebro y mis posibilidades: estoy releyendo en su idioma original el Omeros de Walcott, he comenzado un largo ensayo sobre la poética de Alonso Cueto y tengo programado hacer, por lo menos, una reseña quincenal de libros que me parezcan realmente importantes. 

Por supuesto, muy poco de lo que refiero en este breve detalle pudiera cumplirlo sin el apoyo de mi actual pareja. A ella le debo el soporte emocional y aún físico que me permite seguir adelante. 

25.4.16

¿Qué es la poética cognitiva?

La poética cognitiva es un acercamiento al hecho literario, desde la perspectiva de lo que la consciencia del lector experimenta. Relativamente joven, constituye aún un work in progress. Este texto de Dolores M. Porto Requejo puede sirve como una introducción básica para los interesados en el tema.


Poética cognitiva es una expresión que siempre produce cierta sorpresa cuando se escucha por primera vez y con frecuencia también cierto rechazo. La verdad es que la combinación de ambos términos resulta, cuando menos, contradictoria, ya que poética es una palabra que nos remite a la poesía, y con ella a lo que tiene ver con los sentimientos, las emociones… mientras que cognitiva se relaciona más con procesos de pensamiento racionales, estructuras mentales y con toda una corriente científica que abarca diversas disciplinas dispuestas a desentrañar el funcionamiento de nuestro cerebro. Así que la expresión reúne conceptos aparentemente opuestos como cerebro y corazón, razón y emociones y, lo peor de todo, literatura y ciencia. De ahí el rechazo que proviene entonces de ambos frentes, por un lado de aquellos que no creen que la poesía se pueda racionalizar, o que temen que una especie de disección de la literatura pueda acabar con ella y por otra parte de los que consideran que las humanidades, en conjunto, no son ciencia y por tanto calificar de cognitivo el estudio de una obra literaria es un contrasentido. Sin embargo, hace algún tiempo que venimos observando que las divisiones estrictas no funcionan, que las categorías no son compartimentos estancos, que las ciencias exactas no son infalibles, que razón y corazón no son opuestos, que cuerpo y mente no funcionan separadamente, que ni siquiera el hemisferio derecho y el izquierdo tienen asignadas funciones independientes, que todo lo que tiene que ver con el ser humano es contradictorio e imprevisible si lo examinamos bajo cánones estrictos de lógica matemática o si pretendemos que se ajuste a clasificaciones rígidas y taxonomías bien delimitadas.



Así pues, la poética cognitiva establece ya desde su propia denominación una inequívoca intención integradora, una invitación a romper barreras y a disfrutar de la literatura sin renunciar a analizarla en profundidad, a no excluir nada de lo que pueda contribuir a una mejor comprensión del fenómeno literario, a admitir que la neurociencia, tanto como la psicología, la antropología o la lingüística están implicadas si queremos tener un conocimiento más global sobre cómo se crea y cómo se interpreta una obra literaria. El número de trabajos dedicados a la poética cognitiva y a su aplicación para el análisis de la obra literaria ha ido creciendo a lo largo de los últimos diez años, pero es una disciplina aún incipiente y poco o mal conocida. Por esta razón, mi intención en este trabajo es aportar una pequeña muestra de qué es y como funciona la poética cognitiva con algunos ejemplos, necesariamente fragmentarios pero espero que significativos. Para ello comenzaré con una especie de declaración de intenciones de la Poética Cognitiva, sus orígenes y sus objetivos, a continuación expondré brevemente cómo se puede aplicar al análisis literario en dos facetas muy básicas de esta corriente: en primer lugar la teoría de la metáfora conceptual y en segundo los procesos de categorización en la construcción de significado. Por último, me gustaría comentar algunas críticas y juicios erróneos que se suelen dar sobre la práctica de la Poética Cognitiva.


---en la imagen, una forma de esquema de la metáfora en poética cognitiva.

23.4.16

CINCO POEMAS DE SALOMÓN VALDERRAMA



TE CALLAS PURO

Te callas puro te estás muriendo
Quieto invisible impuro
Irrelevante puro y por fin contemplas algo
En el signum infinito de la intimidad
Evocas una tradición sin tiempo
Ya pervives en el futuro
Donde toda sutileza sobrevive
Extraviado puro delicado impuro
Sueñas una profunda percepción
Es el paisaje en su estado unánime
El ánimo único y natural representado
Te callas más puro y te abres
Al registro imposible del amor



SER DE ESTA MAÑANA

Ser de esta mañana
Extraña al tiempo
No siendo hombre siendo
Algo de día algo de noche
Vislumbrar en este arte oscuro
La tarde del poniente
Ser del futuro constante
Del mundo no determinado

Todo los estadios
Para la muerte
Atrapar la vasta estación
De los océanos negros
Ser algo en afección
Algo de tierra algo de salvaje
Heredad de lo extraño
Hacia las horas libres

Vida que busca su sombra
Diferencia retornada
Ser la Realidad
Que no nos encuentra ya
De día más que solar
De noche más que lunar

Prever los eclipses
En los frontispicios
Para liberar siempre
Una rosa más lejana



NOCHE LIBERADA

Oh, to vex me, contraries meet in one
John Donne

A dónde miras oh vida
A dónde huérfana tus esquelas extrañas
Me increpas –fondo inútil—
Haces que me pregunte hasta cuándo los paisajes infantiles
Vida eres y serás porque siembras en el aire –imbricas— algo tomas
A veces me pregunto desde la primera soledad: ¿Buscas la exactitud?
Lo que encuentra la luz y se torna y te confronta
¿Vida acaso desconoces el concepto de transformación?
En ti es un hecho la soledad que acerba el día
Pero la muerte llega y la vida no trasciende
¿Esto es un ejemplo de redención?
Sé que ya estás en las nubes y en este desierto no llueve
¿Vida te reformaremos para abrazar lo más cercano?
El templo de la luz huia –la palabra se fomenta—
Es la fragua armonizante de la nada
La muerte la espontaneidad vencida de la vida
Contra el tiempo el fenómeno del agua al instante
Llegas… en qué apareces por el mandato de qué temporalidad exterior
O teatro de las luces extrañas
Vida entregada de lo inverosímil te vuelves real en la muerte
No hay ser apacible hay ser expuesto --noche liberada--



EL GRAN INCIERTO

Vana muerte ignorante más efecto que vida o lo que fue
De conocimiento de imagen para tierno olvido
Que pretendes sacarle a la guitarra un sonido de muerte
Mas el poeta qué abrirá escondido en sofocante estancia
Lo imposible tal vez
Algo más que cambiante que temible
Que recomience la danza de la muerte
La sonrisa de su figura
Incierta esbelta
Su curva parlante que se dilate y que tiemble
Son los propios ojos negándose en la celebración nada santa
Si pasaba algo y si pasaba y si alguien moría
El gran incierto perenne
–Si creyese que la rosa es mía moriría—
No por ser persona o nada sino por tomar algo del mundo
Como una flama instantánea –creer para desaparecer—
La muerte el viaje sin término la vida
Ser no ser el gran incierto sin todo o nada de veras
Por la conquista del arte lluvia vapor y velocidad
La rosa extraña en la naturaleza decía quién engaña a quién
El yo veo el yo abro el yo cierro
–Todo lo fuerzo naturalmente lo fuerzo—
El cielo impoluto una mácula mental
El sueño del sueño el sueño del pasado se aproxima una brizna mortal
Y en la asfixia una música tranquila The Mission de Morricone
Y extraño quieres morir y extraño ya no quieres hacer nada
Pero te asalta la danza la libertad extraña
Todos tus sentidos se estrellan un perro negro te muerde
Está atrapada en tu cráneo la isla de los muertos
Te ríes del futuro piensas la gente será simple ya es simple yo soy simple
Y habías pensado lo contrario incierto
Te siguen pareciendo complejos los puentes colgantes
Ya que no extinguen el vuelo del aire
Ya no buscas la perfección pero escuchas una y otra vez a Scriabin
Tienes miedo pero escupes a la noche
Sin explicación oras y tus dones te abandonan
Estás contra la estética
Loco y puro te ríes de todo vive en ti Juan Ramírez Ruiz
Amas la dificultad tan cara para tener la rosa
Amas el caos en la naturaleza extraña
Cuando el hombre no es hombre sino más
Cuando las bestias no son bestias sino más
Y cuando Dios no es Dios sino más
Más Génesis más Apocalipsis más Extrañamientos
Y en el imposible dado la Poesía imposible
Para anastomosar contrarios los absurdos del tiempo y de la vida
Y eres pequeño y por eso te demoras
Rebuscas en lo negro absoluto
Rebuscas en lo blanco absoluto en las arcas prohibidas
Un ángulo libre insólito mórbido
Te gusta descender más que subir y por eso vas al mar
A probar tus sentidos a perder tus sentidos
Y al no insuflar nada nada nada
A ver la muerte de los ríos fugitivos
Y en sus intentos de retornar transformados ves pegasos instantáneos
Te preguntas para qué la rosa si no los atrapa
Quisiera matarlos pero ya es tarde y no puedo y no debo
Tal vez todo lo impide el sol negro
Y ensayo una rosa lunar
Ya en crisis inesperados versos inconclusos de poetas muertos
De pronto te enfrentas a ti absurdo
Más absurdo sabes que hay algo sagrado en la vida
En la naturaleza muerta



NOCTURNO DE LIMA (fragmento)

El poder el no poder
En las botellas tan luminosas como los solos
Nocturnos para viajar en la noche estrecha
La noche sin rumbo sin miedo
En el delirio azul la lluvia azul ausente
Bajo los puentes donde las sonatas mueren en cascada de cráneos
Ante la palabra petrificada petrificante soñadora --no amas a nadie--
Te da igual si la rosa se quiebra lúcida o loca
Encendiendo las hogueras del nuevo amor el futuro irrealizable
Prisionero del nocturno marítimo
El crepúsculo desciende de toda compañía prestada
En el palacio de gobierno de la luz de la traición
Te devoras las manos otorgas los dones con un sentido con dos
Cierras el vislumbre los objetivos nulos
Sientes discurrir la ternura de la luz el cielo de las mutaciones
La luz para salvar la luz abyecta del oro aproximativo a la primavera
De pronto la tumba del sol y el colibrí volando que atraviesa la muerte
Un basural en flor donde el arte hace su revolución
La muerte de las cosas sencillas
Las muertes esas damas hermosas --qué formas son esas--
Imploro y toco la sombra de un piano incompleto
La sutileza es el ahogamiento la ternura a veces un asesinato
Artificio para enamorar a la luz en estos tiempos perdida
Los dioses aman los crepúsculos perennes los afluentes en el cielo roto
En el río de luz desechos banderas caballos tambores saxos
Antaras quenas quemadas nueve cimas te atormentan nueve cimas finiquitas
Quién asfixia a quién
Las ciudades en el cráneo están encendidas las rosas
Las inquisiciones para la pequeña diosa andina para ver la alegría siempre imposible alejándose
El sol de las ratas oh noche interior
Cuando el cadáver innumerable nos sonríe eres tú no soy yo



SALOMÓN VALDERRAMA (Chilia, 1979). Es autor de Amórfor (Paracaídas editores, 2007 / Edición ampliada y definitiva: Sol negro editores, 2008), Nigrublancu (Sol negro editores, 2010), Facción de imperdido al arte (Hipocampo editores, 2015) y de La Rosa Inalcanzable (Inédito).

---En la imagen: Valderrama con el recordado poeta José Pancorvo.

22.4.16

Encuentro con "El idiota"




Gracias a la colección Penguin Clásicos, tengo la oportunidad de leer la única novela que me faltaba de Dostoievski: El Idiota, en traducción de José Lain Entralgo y Augusto Vidal. Voy por la mitad y me queda claro que, a diferencia de Los Hermanos Karamazov y las demás grandes novelas del ruso, el papel de los diálogos no es tan importante, aunque entra dentro los ejemplos propuestos por Bajtin para su concepción de la poética del escritor ruso. Me apresuro a citar lo dicho por el crítico en su Poéticas de Dostievski:

En las novelas de Dostoievski todo se reduce al diálogo, a la contraposición dialógica en tanto que centro. Todo es tan solo recurso, el diálogo es la finalidad propia. Una sola voz no concluye ni resuelve nada. Dos voces es un mínimo de la vida, un mínimo del ser. En la concepción de Dostoievski, la infinitud potencial del diálogo ya de por sí resuelve el problema acerca de que esta no puede tener argumento, en el sentido estricto de la palabra, puesto que el diálogo argumental tiende a su conclusión tan necesariamente como el mismo suceso argumental cuyo momento representa de hecho el diálogo.

Lo que me ha interesado más hasta ahora en esta novela es la caracterización minuciosa y precisa que hace el narrador de cada personaje. Así, cuando empieza la narración, hay una descripción aguzada de los personajes que se encuentran en un vagón de tercera del ferrocarril. Esta descripción no solo incluye los rasgos físicos de las personas, pero también la ropa que llevan, la actitud corporal y aun alguna percepción subjetiva colegida de estos rasgos descritos. En un solo párrafo, uno de los personajes más importantes de El Iidiota, Nastasia Filipoppvna, queda prácticamente inmortalizada:

Se trataba de una mujer de belleza realmente extraordinaria. Había sido fotografiada con un traje de seda negra, muy sencillo y elegante; los cabellos, al parecer castaños, estaban recogidos con sencillez, con un peinado de andar por casa; los ojos eran oscuros y profundos; la frente, pensativa; la expresión del rostro era apasionada y un tanto altiva. Era un semblante algo delgado y acaso pálido...





En estos tiempos de novelas escritas a la velocidad del fast food, con personajes tan rápida como olvidablemente caracterizados, resulta de algún modo sabroso hojear novelas como esta, que me llevan a pensar que las grandes creaciones narrativas de fines del diecinueve y principios del veinte resultan hitos insuperables en este y otros aspectos.

21.4.16

RESEÑA DE "ALLÍ DONDE BROTA LA LUZ"



Nájar: palabra que arde en las sombras


Publicado por primera vez en Colombia en el 2007, Allí donde brota la luz (Éditions Folle Avoine, 2015), con traducción al francés de Michèle Laforet, es la entrega más reciente del poeta de origen horazeriano Jorge Nájar (Perú, 1946).

El volumen tiene una división tripartita cuyo cuerpo principal --más o menos el 70% de todo el poemario—lo constituye la sección titulada “Linderos”. El discurso poético está signado por la fatiga existencial, el sentimiento de frustración y de inutilidad, las visiones, o más bien falta de visiones, del nihilismo, sumado a una imaginería de viaje y búsqueda de la verdad casi siempre elusiva
.
Un solo poema, breve, grafica alguno de estos aspectos, el énfasis es mío:


ÁRBOL DE ORO
A la sombra del Árbol de Oro los dioses duermen
Tramando sueños debajo de una oscura piel,
tejiendo los hilos de una memoria secular.
A su sombra, el vellón de finas hojas.
Y ahí mismo yo vivo de noche en una oscura madriguera.
Escondo palabras extrañas en la oscuridad.
Dibujo flores en el vacío. Observo los astros.
Un diluvio de flechas hacia mi oscuro destino.
Y no me conformo sino cuando el tiempo
es arrancado de su inmovilidad. Y todo arde.
Los dioses, sus hijos y el árbol.
Todo se esfuma en el polvo del camino.


Si bien el poemario se estructura como un viaje por tierras extrañas, con episodios donde el contrabando y el encuentro con tierras de oriente se erigen como locus recurrentes, casi siempre el yo poético retorna a la inmovilidad y el vacío, a la carencia de certezas y a la inutilidad de todo esfuerzo por zafarse del agobio vital: “bajar por las laderas cantando mulizas,/ pasacalles, huaynos al borde de los precipicios/ en pos de nada, encontrando nada”. “A un lado humea el camino férreo. Y al otro, las huellas de los hombres./ Entre ellos avanzamos, ¿en pos de qué?”.

En el poema “Canción del sepulturero” podemos leer: “Aquí nada permanece. Ni los muertos.” (…) “y todos nos hundiremos en la nada” (…) “el sudor y las lágrimas de nada sirven.” “Por eso, cuando mi hora llegue solo deseo arder”.

Parece obvio, entonces, que la angustia existencial y la necesidad del viaje como una fuga frustrada ante la anomia del yo poético, se expresan a lo largo del libro en escenarios diversos. Es de resaltar la forma en que se asume perspectivas diversas en el discurso, por medio de la interpolación de la primera y la segunda persona. En ocasiones el yo poético parece dirigirse a sí mismo, en un acto de habla autorreflexivo. Un solitario pero contundente rasgo de contextualización social encontramos en Allí donde brota la luz: “por el camino oscuro ladran los perros/ y entre las peñas crujen los huesos/ de quiénes no aguantaron el mundo/ masacrados por las leyes del mercado”.

La última sección del volumen, titulado “Resurrección”, ofrece al lector un cambio de registro. Al menos en lo formal. De poemas mayoritariamente breves y versos en cierta forma medidos, pasamos a largos versículos ornados suntuosamente con elementos e imágenes de la naturaleza. El mood oscuro apenas ha menguado (“Está cayendo la noche y aquí estás con la imaginación extraviada en quién sabe qué coordenadas. O en qué otros paralelos”). Mas el poeta, finalmente, parece haber aprendido a “vivir y amar en el desorden, en el caos, en el llanto”, como se afirma en el verso que cierra el libro.

Como hemos visto por solo algunas de muchas citas que se podrían hacer, lo existencial y el nihilismo predominan en el volumen. Sin embargo, el título se justifica en la medida en que la búsqueda de la iluminación constituye para el poeta un norte irrenunciable. Aun el fracaso de su viaje y el incesante sentimiento de no pertenencia –reflejos lejanos del simbolismo y malditismo franceses, y de cierto surrealismo-- no están exentos de ese bello fulgor de las palabras que arden acechadas por las sombras.     
 



  

ALONSO CUETO: " EL ABURRIMIENTO TIENE MUCHO PRESTIGIO"


En una entrevista cedida para Buensalvaje número 15, encuentro estas declaraciones de Alonso Cueto:
"Usted establece una diferencia entre ser un escritor y ser un contador de historias. Lo primero –afirma– se refiere al dominio del lenguaje, y lo segundo a la narración propiamente dicha. ¿Por qué plantea que el lenguaje debe estar ante todo al servicio de una historia y no considera que debe haber un equilibro entre ambos aspectos?
Hay muchas opciones cuando uno es escritor. Uno puede privilegiar el uso del lenguaje, uno puede ser un escritor que cree un sistema de resonancias y de tonos musicales con el lenguaje sin argumentos, sin historias, sin personajes y sin conflictos. Es posible, es una actitud muy respetable. Incluso para mí hay algunos libros importantes que tienen esas características. Sin embargo, por temperamento, instinto o tal vez porque vivo en esta sociedad me siento inclinado por ser un contador de historias. Me parece que contar y escribir una buena historia es extraordinariamente difícil. No hay nada más difícil que estructurar una intriga, dosificar los puntos de conflicto, detallar la evolución de un personaje, definir sus búsquedas, equilibrar todo eso con una exploración de su mundo interior y de los personajes que lo rodean. Por otro lado, una obra tiene que ser compleja, interesante, debe ser una exploración de los límites de nuestra conducta. Pero también una novela tiene que ser entretenida. A mí no me parece que una novela deba ser aburrida. El aburrimiento tiene demasiado prestigio.
¿Esto podríamos resumirlo en que es más importante el «qué se cuenta» que el «cómo se cuenta»?
No, no es más importante. La forma es algo fundamental. La razón por la que un escritor es un escritor es por su forma. Es decir, la razón por la que Borges es Borges, o Joyce o Rulfo, no es por sus ideas o por sus puntos de vista o por sus visiones del mundo, sino por la forma que le han dado a sus obsesiones personales y sociales. Este es un asunto que se olvida con mucha frecuencia: un escritor es considerado como tal por la forma personal que le ha dado a sus historias. En esta ecuación, la forma es inseparable de las historias y afín a todas".
Esto confirma lo que yo afirmaba hace algún tiempo en un debate en las redes sociales. La historia en una novela --obviamente no hablamos de cuento ni menos de poesía-- no es tan importante como la forma, aunque ambos son indisolubles. El gran ejemplo de esto lo cita precisamente Cueto en la segunda respuesta citada: James Joyce.
Si nos fijamos bien, la historia de Ulises es pueril: 24 horas en la vida de un ciudadano común, demasiado común: Leopoldo Bloom. Si algo sostiene Ulises y lo lleva al siglo XXI como un referente ineludible para la novela, es la forma en que Joyce ha contado su historia. La exhaustiva inspección estilística que hace a lo largo de toda su novela, reflejando todas las etapas de la literatura inglesa en sus capítulos. Recordemos además que diversas estructuras discursivas se dan cita en este libro: diálogo teatral, narración impersonal, monólogo interior, etcétera.
Asumiendo un papel de consejero, es muy peligroso que un novelista joven asuma que lo más importante en su trabajo es lo interesante u original que pueda se la historia que cuenta. Ello solamente equivale a las buenas intenciones en la vida real. Si se quiere ir más allá de ese aspecto ideal, se tiene que hacer énfasis en la forma y la estructura.

TRES POEMAS DE VIRGINIA BENAVIDES




  



Todos los horizontes conducen a  los ojos de tu madre. Lo frágil en su transparencia oculta infinitudes marinas. La dulzura en su temblor de fuente, aquel primer latido y la succión natal. Todos los caminos anuncian un retorno.  Madre alumbrándome la ruta como una cómplice con su lámpara de amor cubriéndonos la fuga. 



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Nostalgia del  viento en mi ala. Canción del oasis. Voces de animales perdidos en la memoria del cactus. Espinas que armonizan con tu erizo corazón. Salir a la noche era como salir a transitar por la calle del desahucio. Soplo ausente. Canta el mar y las sumersiones. Canta sentido ido como venido. Tus falsificaciones tiernas:  vuelo desierto.




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Trazo de serpiente, escritura en la arena. Las ondulaciones del ser y las espirales hacia renacer. El amor como una canción lejana. Volutas de aspiraciones celestes. Escombro de corazones en la fosa común. Rasguño del viento en finita raíz, reptar perdura y refugiarse en malezas para olvidar. Escribir venenos.  

31.1.16

YRIGOYEN PONE EN SU SITIO AL PLUMÍFERO LEONARDO AGUIRRE


En su columna de PERU21, el poeta y crítico José Carlos Yrigoyen acaba de destrozar el execrable mamotreto publicado por el chismógrafo ambulante de las letras peruanas. Disfruten:

"Pero lo que más irrita de Asociación ilícita es el amplio dispendio de energías que su autor ha destinado a una empresa tan intrascendente e inservible. Tramar todo un capítulo acompañado de decenas de pies de página para documentar el rumor sobre un poeta despedido del periódico en que trabajaba por inscribir pintas obscenas en un baño resume muy bien la menesterosa visión que Aguirre posee de lo que él considera nuestra historia literaria, por no mencionar su deplorable proclividad por sostener malevolencias y calumnias basado en transcripciones de comentarios de blogs creados para ensuciar honras.
Leonardo Aguirre, como hemos visto, ha decidido convertirse en el representante más visible de la baja policía de nuestras letras. Bien por él. Por mi parte, diré que Asociación ilícita tiene tantas posibilidades de convertirse en un referente para el estudio de la historia de la literatura peruana como yo de ganar el concurso Miss Suecia 2016. Y quién sabe si mis opciones son más altas".








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