16.1.15

DESDE EL OCLLO[1] DE JOSÉ MARÍA ARGUEDAS


 

Por Gustavo Montoya.

 Vasta y compleja como se han venido presentando los estudios sobre la obra narrativa arguediana, aparece este sobrio estudio de Edmundo Bendezú cuyo justo y expresivo título de AMA waqaspalla, enuncia sintéticamente con toda la potencia del runa simi, una de las vigas maestras de la obra del ilustre creador andahuaylino: debelar en toda su riqueza,  gozo y esperanza la múltiple palpitación del mundo andino. El texto recupera con audacia metodológica la noción de totalidad, hoy en desuso. Y ello es de vital importancia pues permite ingresar –al lector de a pie- a la obra de Arguedas con paso seguro,  sorteando la erudición y atomización temática dominante entre los especialistas. No es poca cosa presentar el conjunto de la obra de Arguedas en un solo texto. Hay que señalarlo de entrada. Un manual en el genuino sentido del término.

Otra de las contribuciones del texto es la recuperación del aliento profético que subyace a toda la obra arguediana, y desde este punto de vista, Bendezú realiza una lectura desde el futuro inmediato. En ello subyace la idea central de que muchos de los anuncios y visiones registrados por el andahuaylino vienen siendo plenamente confirmadas por el proceso político y social en curso. El tiempo confirma con crudeza y belleza algunos de los anuncios en clave arguediana. En este punto el lector atento y comprometido con la vida habrá de hallar sus propias certidumbres. Como la que Bendezú nos ofrece, por ejemplo.

La presentación del conjunto de su obra literaria permite también percibir la trayectoria y  elaboración de un ambicioso programa de creación que se impuso el propio Arguedas; y en ello va de suyo el propósito consciente de José María por cambiar  e intervenir en las realidades y fenómenos ahí representados. La recuperación de esta dimensión omnipresente  en sus cuentos y novelas vuelve a situar a su literatura  en una posición de pensamiento situado. Con todas las implicancias ideológicas y políticas del concepto. Un pensamiento situado que se propone contribuir al trastocamiento de relaciones sociales de convivencia escandalosamente injustas. Al buen vivir.
Otro de los logros del texto que nos ocupa es la precisión con que el autor representa el angustioso problema de la escritura que Arguedas tuvo que reconocer y enfrentar para luego hallar una  solución  de continuidad entre  la literatura indigenista anterior a la suya y la manera particular con que luego el escritor fue edificando su universo narrativo. La invención de una palabra que logra conmover y permite autoreconocerse al lector mestizo contemporáneo. No es poco lo que se señala. Bendezú demuestra con brevedad que nadie como Arguedas logró domesticar el quechua y el español hasta convertirlos en un instrumento de combate para emparejar el terreno de la expresión y el lugar de encuentro y de enfrentamiento dantesco entre pueblos, razas y clases sociales en conflicto. En El zorro de arriba y el zorro de abajo, este propósito arriba a niveles insospechados por el propio José María. Su muerte seguirá siendo un enigma, pues todas las posibles hipótesis e interpretaciones hasta ahora formuladas, y las que vendrán, son y serán certeras; lo cual confirma la aspiración universalista que guió su existencia.

Transmitir sintéticamente y con sencillez la enorme vitalidad y actualidad que poseen los títulos de José María también significa introducir con persuasión y con seguridad al lector de Arguedas comprometido con la reivindicación de tradiciones culturales vivas, en permanente movimiento y ya asentadas en el zócalo continental de la nación peruana. Que su obra no exhibe una arcadia neoindigenista o  una utopía arcaica, puede verificarse por la enorme reedición de sus escritos. Sin embargo, la interpelación contemporánea que Arguedas ejerce con método por intermedio de sus relatos, es la denuncia del racismo prevaleciente.

La historia natural como estrategia epistemológica alternativa es otro de los  recientes “descubrimientos” de los hermeneutas arguedianos. Este es un asunto delicado, pues se trata de acceder a ese universo por intermedio de un hombre que como Arguedas  poseía una profunda sensibilidad y metódico conocimiento de esos “otros saberes” casi “secretos”, preservados con celo y con generosidad por los runas; y no solo en los andes.  En el conjunto de la obra de Arguedas existe ese universo. Ese panteísmo cognoscente a veces desborda la historicidad de sus ficciones, hasta lograr empequeñecerla justamente en los pasajes y eventos de mayor dramatismo y de escenas límites. Las palabras de los actores humanos desfallecen ante el poder que destila de las plantas, aves, los ríos y las nieves, el viento y las piedras que asisten y ayudan con gravedad al autor, quien reconociendo su derrota acompaña sobrecogido a conciertos sagrados que logran paralizar y reanimar la vida misma.

Lo anterior tiene que ver con  un polémico fenómeno sobre el que se ha señalado sus límites y posibilidades, así como también ha desatado furias, penas y emociones desbocadas. Incluso adquirió no hace mucho, desde sus bordes, un enfrentamiento entre criollos y andinos en los predios de la literatura. Oposición risible –desapareció como llegó: entre susurros-, pues adquirió todas las señas de finos enconos y reivindicaciones francamente racistas. En realidad fue la coartada perfecta para ventilar biografías generacionales, regionales y de clase enfrentadas.

¿Esa dimensión cognoscente del panteísmo arguediano fuertemente impregnada en sus obras donde la naturaleza andina fluye casi con autonomía y aún por encima de la voluntad del autor, exige de aquellos que se interesen o deseen acceder a ese conocimiento poseer una sensibilidad particular, digamos emparentada con ese universo metafísico y material andino? En verdad solo señalar este tema puede dar motivo a  malentendidos. Bendezú implícitamente lo dice, ello es evidente y fluye de la textura  de su prosa; pero sobre todo de la propia biografía de Bendezú. Y uno no puede dejar de imaginar las dificultades, por ejemplo, de Vargas Llosa, por lo menos para mencionar este aspecto de la obra de Arguedas que apenas sí ha merecido breves líneas. Esa “necesidad” de Arguedas por dar paso a la voz de la naturaleza, de la flora y fauna del mundo campesino andino no fue un simple recurso o instrumento de expresión puramente literario. Existe ahí una metodología recurrente. Casi una exigencia cuando el narrador tiene que atravesar esos abismos emocionales y esas culpas sentimentales que lo agobiaban a la hora de intentar representar la “materia de las cosas”.

 
 
Afirma Bendezú que José María Arguedas no era el indio que quiso ser por intermedio de algunos de sus personajes: “sino un español que había dejado de creer en Dios, ésta era su tragedia” p. 189. Es una tesis fuerte e interesa profundizar en ello. En Arguedas como en Vallejo y como en Mariátegui, la sensibilidad religiosa es vertebral; irrumpe con furia  cuando el narrador intenta ingresar al ocllo de la identidad de algunos de sus personajes más emblemáticos. Se ha señalado que en  la obra de Arguedas es posible hallar periodos más o menos definidos en lo referente al sustrato de sus percepciones y su deslizamiento al terreno narrativo. Por ejemplo, los cambios que se producen en su reflexión antes y después de su formación  en la etnología y antropología. Cierto que no se trata de separar al antropólogo del literato. EL conflicto y entrelazamiento de teorías de conocimiento es visible por ejemplo en su tesis de doctorado luego convertida en libro: Las comunidades del Perú y España. Las emociones y sentimientos ocupan un lugar aparentemente equivocado en la estructura de ese libro casi olvidado. Pues ahí cuando Arguedas discurre libremente, casi divagando sobre hechos anecdóticos de su permanencia en Bermillo, La Muga y Sayago, ahí en esa “mirada vagabunda” emergen poderosamente esas intuiciones de una biografía intelectual escindida entre universos cognoscentes antagónicos.

Lo anterior tiene que ver con el profundo desgarramiento emocional y cognitivo que supone racionalizar lo sagrado, o a la inversa: sacralizar el raciocinio. No es poca cosa creer fervientemente en divinidades enfrentadas. Este conflicto se produjo, como ya fue señalado, en un terreno que el propio Arguedas fue allanando con temeridad y en el que las divinidades indígenas y cristianas debían resolver un asunto capital en la obra de Arguedas: la justicia, el buen vivir y la democracia radical: “vivir feliz todas las patrias”. Este problema aparece por ejemplo en los diálogos de Don Esteban de la Cruz y el Loco Moncada en El zorro...

Por cierto, Ama waqaspalla, de Edmundo Bendezú, es un texto llano y complejo que no se agota en estas breves notas; más bien introduce al lector interesado en la obra arguediana por un derrotero luminoso, y lo lleva al descubrimiento de toda su riqueza narrativa. El fondo editorial de la Universidad Ricardo Palma, bajo el liderazgo de Miguel Ángel Rodríguez, ofrece un título mayor dentro de su prolífica tarea editorial. Uno que contribuye a la divulgación de la obra del ilustre andahuaylino que selló con su vida la angustiosa búsqueda de la nación peruana.



[1] Ocllo remite – traducción libre-  en el quechua del mediodía andino al seno y la intimidad existencial de un sujeto o de una comunidad, ahí donde anida y desde donde florece y  se reproduce todas las formas de vitalidad y de creación. Ocllo es también el espacio y la temperatura básica de protección humana. En suma, más que pensar o analizar, el ocllo se siente,  se vive y se goza; jamás se teme

21.12.14

"ALCOOLS", DE MIRKO LAUER, ES EL MEJOR POEMARIO DEL 2014. AMPLIA MAYORÍA.

A continuación tienen seis posibilidades para elegir el mejor poemario del año 2014. Pueden votar solamente escribiendo el nombre del autor o de la obra, o haciendo lo mismo y agregando un comentario.
Las votaciones se cierran el 28 de diciembre. Suerte con sus favoritos.


ACTUALIZACIÓN: las votaciones se amplían hasta el 30 de diciembre a las 12 p.m.























"ALCOOLS". Mirko Lauer.


17.12.14

MONTALBETTI PRESENTA

Un libro de ensayos editado por el FCE. A no perderse la presentación.


9.12.14

Música y poesía. Jorge Fondebrider.




Presentación de libro

Música y poesía es un libro que reúne textos de la columna mensual que ha publicado durante más de ocho años Jorge Fondebrider en el Periódico de Poesía de la Dirección de Literatura de la UNAM.

Jorge Fondebrider es autor de este libro que incluye reflexiones respecto de la música más destacada del siglo XX; orígenes y anécdotas de autores, canciones, letristas, poetas, intérpretes y músicos del jazz, el rock y el tango, entre otros géneros.

En la publicación lo que se excluye es el orden académico, la actitud de un clasificador, la solemnidad del que suele hablar de asuntos placenteros como si no produjeran ningún placer, explica el autor.

Entre otros temas, aborda la musicalización de poemas; y hace referencia a la observación de George Steiner en Después de Babel: “El compositor que pone música a un texto está inscrito en la misma secuencia de movimientos intuitivos y técnicos que se plantean en la traducción propiamente dicha.”

Musicalizar es traducir. ¿Cómo reacciona un poeta ante la propuesta de poner fondo musical a sus versos? Fondebrider recuerda la conversación que se dice tuvieron Debussy y Mallarmé: el primero le propuso ponerle música a unos versos del segundo, a lo cual contestó Mallarmé: “Yo creí que ya tenían música…”

Con estos y otros comentarios, Jorge Fondebrider conduce al lector en un recorrido anecdótico, divertido y sensible por el universo de la música.

Fondebrider es un conocedor de música, de todas aquellas que dominaría un especialista: de la clásica al rock, de la folklórica al jazz, sin disimular su interés por toda clase de rarezas refinadas. Y lo cuenta como un apasionado que, además, es poeta; es decir, alguien que sabe regular su pasión, contenerla, volverla palabras y encantar con las ellas.

En la presentación de Música y poesía (Difusión Cultural UNAM/Literatura-conaculta, México 2014) participarán Pedro Serrano (director del Periódico de Poesía), Francisco Serrano y Juan Villoro (comentaristas del libro), y el autor.
 
Más información en www.periodicodepoesia.unam.mx

21.11.14

HISTORIA O ESTILO Y ESTRUCTURA. ALGUNAS IDEAS SOBRE NOVELA

En un debate en Facebook salieron a relucir algunas ideas sobre lo que determina a una novela y es más importante para esta. Por un lado, había quienes defendían la preeminencia de la historia sobre otros aspectos.

Se olvidaba esta gente que la historia de una novela, de una gran novela, puede ser absolutamente trivial, como la de "Ulises", por ejemplo, que no es más que un día en la mediocre vida de un mediocre habitante de Dublín.

Lo que hace grande esa novela de Joyce, pues, no es ni por asomo la historia; sino el estilo y la estructura que el autor imprime en el momento de escribirla. Además de la extraordinaria sintaxis narrativa que Joyce maneja a la perfección.

Se habló entonces del derecho a asumir un estilo "sucio", desmañado y desprolijo. No lo dudo. Creo que es lo que tenemos con un Bukowski, por ejemplo. Sin embargo, nadie podrá negar que la estructura de los libros de este autor, es irreprochable, y su ritmo y vaivén existencial tienen la virtud de mantener el interés del lector de principio a fin. No la historia, de ninguna manera.
Las historias son innumerables (todas reducibles a un puñado de paradigmas míticos, por cierto), y muchas pueden ser absolutamente sorprendentes, pero solo si sabes usar bien los instrumentos clave: el estilo, la estructura, una buena sintaxis narrativa, una cierta verosimilitud que no se regala ni se compra en cualquier esquina.

Todo esto surgió a partir de una retahíla de errores de toda índole que el poeta Renato Sandoval había encontrado en una novela de Augusto Higa. 

Estoy a punto de abordar un par de novelas del celebrado Higa, para aterrizar estas reflexiones teóricas. Un poco de paciencia.

 

8.11.14

TRES POEMARIOS RECIENTES: González Gallardo, Mendoza Roca, Martín Horna

Me han hecho llegar, por diferentes medios, tres poemarios que me gustaría comentar brevemente.

El primero es "Manantial en el espejo" (Pasacalle, 2013), de Grover González Gallardo. Bellamente ilustrado con dibujos de Alberto Cueva Vázquez, el poemario transcurre con fluidez bajo la égida del gran Rilke, manteniendo una interesante tendencia a un lirismo de elevado voltaje. Feliciano Mejía ha dicho de este libro: "Te acercas a la obra de un nuevo autor que luchó encarnizadamente con los secretos de la lengua y la pulidez del verso". Suscribo.



Martín Horna Romero acaba de publicar "Génesis 2, 3" (Hipocampo Editores, 2014). A pesar del título, el poemario se aleja de estar influenciado por la Biblia, y más bien trata temas más mundanos con una capacidad y un sentido de lo real bastante destacables. Un poeta a tener en cuenta en futuras entregas.



Y también de Hipocampo Editores --que anuncia la publicación de un libro de un poeta reaccionario de gran proyección, liberteño para mayores señas-- tengo "El libro de los suicidas", de Norman Mendoza Roca. Egresado de Literatura por la UNMSM, tiene en su palmarés varios concursos de poesía, incluido un honroso reconocimiento en el Premio Copé de Poesía 2007. Su poesía explora la posibilidad de que el suicidio no solo sea una mera celebración de thanatos, pero también una raramente armoniosa relación con la vida y con la conjuración de la muerte.



 

29.10.14

gran fiesta del libro en LIBRERÍA SUR

Este viernes 31 de octubre están invitados a la Fiesta del Libro que organiza una de las más importantes librerías del Perú: LIBRERÍA SUR.

Habrá sorteos, descuentos especiales y rondas de buen pisco desde las 8 p.m. hasta las 3 a.m. No se lo pierdan, va a estar genial.





---En la imagen, este blogger portando una de las máscaras que serán también sorteadas durante la fiesta. :)

27.10.14

LO MEJOR DE VÍCTOR RUIZ VELAZCO

Barlovento significa, en tercera acepción, aventajar a alguien con respecto a algo. Definitivamente es demasiado título para la compilación de los primeros poemarios del editor y poeta Víctor Ruiz Velazco. Por fortuna, el mismo año en que al autor se le ocurrió la apresurada idea de reunir sus obras completas hasta el momento, apareció un librito que reprodujo el poemario con que ganó el Premio Nacional José Watanabe Varas, editado impecablemente por Jaime Campodónico.

Este poemario implica una necesaria y acaso irreprimible vuelta de tuerca tanto en el estilo como en la retórica en los que el poeta se estaba apoyando en sus primeras entregas. Quiero decir que encontramos apenas vestigios, trazas de ese lirismo engolado, de esa hiperreferencialidad cultista, de ese poco reflexivo endeudarse con el estro poundiano.

Si bien "Fantasmas esenciales" no esta libre de los declives mencionados, su fuerza radica en la organicicidad que ha logrado darle al conjunto (sin duda un poemario para ganar concursos), y en el dominio de dos vectores que sostienen el armazón estructural e ideológico del texto, uno más interesante que el otro.





El primer vector es muy evidente y está anunciado por el título mismo del poemario: el yo poético convoca a su discurso a figuras míticas (algunas de ellas tal vez imaginarias) y ciudades antiguas, algunos poetas, que le sirven, o como escenario para desplegar sus reflexiones e invocaciones, o como elementos en torno a los cuales el discurso poético va a discurrir.

Un segundo vector, menos evidente, está sugerido al final del libro,  por un agradecimiento a un poeta chileno por haber dado a conocer al poeta a dos pensadores franceses clave para el poemario (de todos modos me cuesta imaginar que alguien termine Literatura sin conocerlos: Guattari y Deleuze).

De aquellos toma la idea de cuerpo sin órganos --desarrollada, si mi memoria no me falla, en "Antiedipo"--, lo cual no queda más que en una recurrencia constante al cuerpo carnal, que no imaginario, y su digamos preeminencia en cierto nivel del discurso.

Un elemento que atraviesa un poco irritantemente todo el poemario, incluyendo a estos vectores, es el Amor (Ruiz Velazco lo escribe así, con mayúscula inicial), concebido como una forma suprema de afección hacia el otro, una suerte de deificación de la amada y a su vez diálogo con ella.

En esta parte, pero también en otras, es donde encuentro un nuevo problema expresivo en el poeta. Constantemente recurre a, o recae en, la segunda persona, dándole al texto un trasegado tono conversacional que en lugar de aportar, resta profundidad al nivel reflexivo y nos devuelve a los problemas de los poemarios anteriores.

Sin embargo, estos pasajes palidecen ante el logro de un dominio interesante de su anteriormente marcada tendencia al lirismo más evidente, pero sobre todo frente al desarrollo de elaboradas figuras y metáforas que son los mojones que señalarán el nuevo camino poético a elegir por el poeta. En mi opinión, sería imprescindible evitar construcciones pretenciosas como

...ella
solo sería una espalda callada
en medio de una parlamento pronunciado
por un personaje menor en un drama isabelino

También tienen presencia versos sentenciosos, aforísticos (en su forma), reflexiones de una obviedad desconcertante, y un defecto lexicográfico molesto a la lectura: la profusión de palabras y conceptos escritos en altas y bajas, de una forma innecesaria y hasta fastuosa (en el peor sentido que se le pueda hallar al término). Nada que el tiempo y la escritura constante no pueda solucionar.








Con defectos y virtudes (las más), "Fantasmas esenciales" constituye muy de lejos lo mejor que ha entregado Víctor Ruiz Velazco hasta el momento. Una necesaria quema de naves que deje atrás la poesía poética (no es pleonasmo) que lo tenía atrapado en sus libros anteriores y le marque un nuevo derrotero para cuya conquista el poeta parece tener todas las armas necesarias.

Cuestión de perseverar y acostumbrarse a la búsqueda, la reflexión, el riesgo inherentes a toda poética que quiere aportar seriamente.






22.10.14

SAAVEDRA: LENGUA NEGRA DE COLORES ANTIGUOS



En un medio poético complaciente y autocomplaciente, donde los amiguitos seudoizquierdosos de "trayectoria" poética se huelen y reúnen entre ellos como las hienas en la noche, es reconfortante hallar una voz distinta, exploradora, que no se casa con nadie ni se cansa de buscar sentidos nuevos a una práctica tan vieja y problemática como la poesía --pero ciertamente renovadora.

"Edgar Saavedra ha sentado cabeza", fue lo que pensé al hojear este libro hace un mes, sobre todo luego de enterarme de que se ha embarcado en un curso de escritura creativa a 40 grados a la sombra, siguiendo los pasos de su amigo Paul Guillén. Felizmente me equivoqué con esa primera percepción, y les diré por qué.





El poeta intenta con un encono realmente admirable explicarnos su weltanshauung personal, su visión no solo del mundo hoy, pero sobre todo de lo que, en un tour de force profético (levemente profético, para ser más justos), se le presenta como única salida al entrampamiento cultural y moral de nuestro tiempo.

Es la naturaleza, sí, pero también la recuperación de un mundo ido que resulta añorable ahora, en momentos de poderes fácticos, irracionalidades celebradas por TV e Internet y masas manipuladas políticamente con extrema sutileza.

Javier Bello dice bien en el posfacio que acompaña el libro:

"El decir es aquí el ensayo general del origen perdido/recuperado/perdido --la operación resulta permanente además de absoluta-- donde el poeta, transido por el vértigo que lo extraña de su propia presencia perceptiva, nos devuelve no ya al desarreglo total de los sentidos, sino a la imposibilidad de la retención..."





Y más. Lo que hace de Lengua negra de colores un libro memorable dentro del espectro de mediocridades intelectualoides publicadas últimamente, es su sinceridad con su propia derrota, la cual, por fortuna, no es expuesta en el discurso poético en un anticuado guiño posmoderno (sic); todo lo contrario: el yo poético se empeña admirablemente en moverse entre la fluidez de un no saber irretenible (el símbolo del agua) y la certeza de que la pérdida de otros saberes no formalizados (vamos a decirlo así) es catastrófica pero no definitiva, pues

indisciplinadamente
recogeremos los filtros
que ayudarán a reconocer la soledad

entre fallarones guardianes
ojos de agua
empezará la fiesta*
con arpas
               y
                    vientos de cuerno.


*Cursiva mía.

Parafraseando a Vallejo: su libro está lleno de mundo; pero de mundo deseable, exquisitamente expuesto desde la poesía.


11.10.14

OTRA VEZ JAVIER ÁGREDA DERRAPANDO





A estas alturas, las sinuosidades literarias inexplicables y casi suicidas del engreído de Mirko Lauer en La República, lo hacen parecer a un viejo e inexperto motociclista que derrapa, se sale de la pista y embiste a los competidores en su afán de ser la última palabra en un oficio venido a menos principalmente  por sus carencias (las de Ágreda): la crítica periodística.

Veamos el párrafo con que cierra su nota sobre "Vergüenza", de Patricia de Souza:

Se mantienen los temas más característicos de las novelas y ensayos de esta autora; pero formalmente hay cambios importantes. Al “desorden” narrativo se suma un lenguaje demasiado coloquial y espontáneo, que reemplaza a la elaborada y racional retórica que era una de las principales virtudes de esta obra. En su afán por liberarse de los esquemas narrativos “machistas”, De Souza ha hecho de Vergüenza un libro experimental, casi vanguardista, que definitivamente no está entre sus mejores novela.

 Lo que ha hecho de Souza en este libro es, efectivamente, abandonar el estilo --no la "retórica", pues- de sus anteriores novelas, pero porque las características especiales de este nuevo libro así lo exigían. Se imponía un lenguaje fresco, confesional, exteriorista, que permitiera engarzar la fragmentación estructural del conjunto.

Paralelamente, Ágreda no entiende hasta ahora que su idea anquilosada de novela, y en general de literatura, entiende todo como "desorden narrativo" --algo ya explicitado en su patética reseña al libro de Francisco Ángeles--, y por si poco fuera, comprende o cree comprender que el carácter experimental y vanguardista de un libro lo descalifica solo por ello.

Finalmente, de una manera asaz curiosa, el reseñista identifica una supuesta "retórica racional" con una virtud literaria; cuando más bien cualquier retórica --que no debe ser confundida con una voz personal reconocible-- en literatura es repudiable y de una irritante comodidad.



9.10.14

Vila-Matas sobre el Nobel 2014

Hace un par de años, nuestro recordado Enrique Vila-Matas escribió en El País este texto sobre el reciente Nobel de Literatura, Patrick Modiano. Disfrútenlo.



Entonces, en aquellos días de 1968, cuando Modiano publicó su primera novela, París era un pueblo; lo era al menos su restringida sociedad literaria. Como decía Cocteau, París solo eran seiscientas personas.
Toda la ribera izquierda del Sena era de una tranquilidad aldeana, y solo ocurrían cosas cerca de la plaza Blanche de Pigalle, pero aquel barrio quedaba lejos. En medio de la calma chicha de la ribera sonámbula, un buen día se descolgó Modiano con aquel sorprendente primer libro, El lugar de la estrella (La Place de l'Etoile), una novela sobre los días de la ocupación.
El libro reaparece estos días entre nosotros. De entre el barullo de las novedades de enero destaca poderosamente Trilogía de la Ocupación (Anagrama), volumen que, en traducción de María Teresa Gallego Urrutia, recoge las tres primeras novelas de Modiano: El lugar de la estrella, La ronda nocturna, Los paseos de circunvalación.
Su autor debutó en aquellos días con la naturalidad del que ha sido invitado a un café en el bar de su pueblo. Sin embargo, no pudo evitar que le miraran con extrañeza. ¿Por qué, sin haberlos vivido, hablaba de los años turbios del colaboracionismo, de la niebla de aquellos días en que hasta los traidores eran falsos y solo la muerte era verdadera?
Todo sucede en el pasado, aunque a veces es un ayer parecido al presente
Entonces Modiano aún no podía saber que, encima, con sus siguientes libros, La ronda nocturna y Los paseos de circunvalación, insistiría en el mismo tenebroso decorado. Años después, le aclararía a Dominique Montaudon: "No es la ocupación histórica la que describo en mis tres primeras novelas, es la luz incierta de mis orígenes. Ese ambiente donde todo se derrumba, donde todo vacila...".
Aquel día, a la salida del bar del pueblo, recuerda haberse encontrado con Raymond Queneau, que, tal vez porque le sabía inepto en matemáticas, se dedicó a darle severos consejos de geometría espacial.
Hoy se sabe que, ya desde su más temprano paseo solitario por la ciudad, Modiano quedó impresionado para siempre por París. Toda su obra en realidad es la obra de un desesperado que no puede vivir sin París. Un hombre preso de un amor brutal, completamente loco, por la ciudad, por los barrios que de joven vio que rodeaban enigmáticamente a la aldea de 600 personas. Hoy la aldea es su singular obra literaria y circulan por ella 600 personajes. "No se trata de nostalgia, créanme, es un París intemporal. Para mí París ha sido siempre algo interior", dijo hace poco paseando cerca de la plaza Blanche, donde antaño sucedían las cosas.
En el mundo de Modiano todo siempre sucede en el pasado, aunque a veces se trata de un ayer muy parecido al presente (decía no hace mucho que los políticos franceses actuales parecen de otra especie, incultos, muy funcionariales: "Todo esto que pasa ahora me recuerda a Vichy").
Ha trabajado duro toda su vida, con el estilo de un investigador privado
En el pasado, en los días de su extrema juventud, le había acompañado en sus paseos Emmanuel Berl, un tipo afable y muy inteligente que le inyectó confianza en sí mismo y fue el máximo artífice de que se convirtiera en narrador de ficciones; un tipo, por lo demás, raro, siempre especialmente orgulloso de que Proust un día le hubiera arrojado sus pantuflas a la cara.
Aquel día, mientras caminaban, el sabio Queneau le habló a Modiano de un largo paseo que había dado con Boris Vian hasta un callejón sin salida que casi nadie conocía, en lo más recóndito del distrito XIII, entre el muelle de la Gare y las vías de Austerlitz: la calle de La Croix-Jarry. Queneau le aconsejó al joven Modiano que fuera un día a ver ese callejón. Y después le habló de Francis Scott Fitzgerald, el genio que en su momento había demostrado con El gran Gatsby que era compatible ser extremadamente joven y escribir una gran novela. Modiano precisamente le había citado en las primeras páginas de El lugar de la estrella: "Scott Fitzgerald describió mejor de lo que sabría hacerlo yo estos parties en que son demasiado suaves los crepúsculos y tienen demasiada viveza las carcajadas y el resplandor de las luces para que presagien nada bueno...".
José Carlos Llop, en su brillante prólogo a Trilogía de la Ocupación, comenta la presencia del mito Fitzgerald en la fundación del territorio Modiano: "Una obertura fulgurante: como si Scott Fitzgerald y Dostoievski salieran juntos de correría nocturna y en vez de bares hubieran visitado varios círculos del infierno con un espíritu entre la frescura fitzgeraldiana y el fatalismo nihilista del ruso, mezclado con cierta atmósfera a lo Simenon".
A Fitzgerald le encontramos también en La ronda nocturna, en la cita que abre el libro: "¿Por qué me identifiqué con los mismísimos objetos de mi horror y mi compasión?".
No hay mejor respuesta a esta pregunta que la cantinela modianesca. Horror y compasión cruzan por todos sus temas centrales, por el vacío, por la ausencia del padre, por el misterio de las películas dobladas, por el mundo de la traición, por la inercia gansteril, por la infinita extrañeza...
Cuestión de atmósfera, creen algunos. Y de estilo, piensa Llop, que en el prólogo escribe casi un poema para definir ese estilo con asombrosa y certera precisión: "Una respiración lenta e hipnótica, con el dring cristalino y el swing jazzístico de los felices veinte, desplazado hacia la luz negra de un fragmento de los primeros cuarenta europeos, que aporta el ingrediente delirante. Sin olvidar ni el chic morandiano, ni la cosificación del nouveau roman, ni las listas a lo Perec, por supuesto. De esa literatura surgirá un adjetivo nuevo: modianesque, modianesco".
Me acuerdo que con Llop, pero también con los de mi generación, discutíamos en otros días sobre si leer a Modiano era de izquierdas o de derechas.
-Señor Modiano -le asaltamos finalmente una mañana-, no habla usted mucho de política.
-Es que es peligrosa para un escritor. La política no es más que una torpe simplificación de las cosas. El escritor trabaja justamente de la forma opuesta; trata de mostrar lo oculto, la complejidad.
Para adentrarse en la complejidad del pasado y en la vaguedad de toda identidad, Modiano ha trabajado duro toda su vida, siempre con el estilo de un investigador privado, de un indagador constante en lo oculto y lo sombrío. Lo tenebroso en sus libros parece definirse siempre a medida que uno avanza lentamente en la lectura. Hay momentos de desaliento, como si condujéramos un bólido muy lento y sin ninguna visibilidad y sin saber si estamos al borde de un barranco o de una autopista, pero eso le da a todo un toque incierto y atractivo, como si fuéramos por el callejón de La Croix-Jarry: sin salida, con angustia, pero también con notable hechizo, con la más extraña de las fascinaciones, buscando a ver si hay iluminación en las ventanas. ¿De qué caserones? Siempre -secreto a voces- hay una luz en el 15 del muelle de Conti.

5.10.14

ALGUNAS ANOTACIONES AL "LIBRO DE LAS OPINIONES"












Comentarios Finales

Muy pocas veces la acumulación discursiva suele implicar acumulación de sentido. Sin embargo, muchos poetas siguen creyendo que tal cosa puede llevarlos a cosechar réditos poéticos. Imaginemos un practicante al cual le decimos haz un texto de escritura automática, pero sin utilizar metáforas ni imágenes. El resultado sería similar al de este libro. Solo que el conocimiento filosófico de Vera logra darle una pátina "original" al conjunto, además de otorgarle cierto nivel de cohesión, matiz que sería muy difícil para otro tipo de poeta. El poemario de Vera carece de sorpresa, de melopeia y de seguridad. Lo primero, cualquier lector bien informado --ya Yrigoyen dijo lo suyo al respecto-- podrá corroborarlo. Lo segundo requiere una atención más especial, pero no está muy oculto al lector bien entrenado (Lezama acumula discurso, aunque su imaginario personalísimo y lo propio de la poesía: imágenes, figuras, pensamiento no discursivo, pletoriza de sentido sus poemarios). Finalmente, es claro que, aun cuando fuera meramente un juego retórico, muchos pasajes de este libro evidencian una inseguridad en el lector que, al final, es una inseguridad en su propio trabajo. Algo como una inquietud del yo poético de estar expresándose debidamente, o de que lo afirmado (opinado) no esté llegando con claridad (esa palabra) a las mientes del lector. ¿Desde cuándo el poeta expresa en el propio libro, ni siquiera de broma, una preocupación constante por la comprensión del lector?
Sin embargo, Vera no ha equivocado el camino. Solo que la veta que ha comenzado a excavar se ha torcido hasta volver a salir a la superficie, con muy poco ganado. Queda reflexionar, repensar y volver a excavar esa veta interesante que, por ahora, no le ha dado mayores resultados.

2.10.14

COMENTARIOS A UNA CURIOSA ENTREVISTA AL GESTOR CULTURAL JOHN MARTÍNEZ

Como calentando motores para el relanzamiento del blog, se me ocurrió, a manera de ejercitar la mano, comentar la entrevista que le hizo la prestigiosa revista Lima Gris al gestor cultural John Martínez. 

---¿Por qué insistir en un Festival de Poesía por quinto año consecutivo?

No sé si la palabra sea insistir, más bien era una cosa inevitable. Cuando cerramos la cuarta edición sabíamos que cerrábamos un ciclo. Ahora no sabemos si habrá un sexto festival, pero sí queremos hacer con muchas ganas esta vez, es como un número mágico, y queremos dar nuestro mejor esfuerzo.

---¿Quiénes organizan el festival este año?

Desde el año pasado estamos organizándolo Diego Lazarte y yo, Giancarlo Huapaya se retiró por estar viviendo en Estados Unidos. También contamos con el apoyo logístico de Katherine Estrada,editora de Tribal Editores. Básicamente Diego y yo trabajamos en campo, y nos ayudan algunos amigos con la diagramación, nosotros no tenemos una oficina, trabajamos en casa de cada uno.

Giancarlo Huapaya nunca se separó de la organización de este festival. La distancia física hace rato que no es un impedimento para participar de una organización, y mucha gente sabe que Polisexual veta y pone a quien quiere en ese festival. Prueba de ello es que nunca me convocó a ninguno de sus festivales simplemente porque hace años lo mandé a la mierda por su novísima posición ideológica seudocomunista.

---¿Dos festivales de poesía con nombres parecidos, crea confusión entre los invitados?

Así como nosotros accedemos a la información de otros lados, la gente también sabe lo que está sucediendo en otros lugares, se sabe quién organiza los festivales, quiénes se mueven más en las ferias de libros, quiénes organizan los recitales y festivales, y eso te va dando una visión un poco más amplia. Yo puedo traer a un poeta de Finlandia o de Bolivia, que en su país no hace poesía y no lo conoce nadie, y puedo hacerlo pasar acá como un poeta conocido, solo eso porque él puede pagar su pasaje. Nosotros intentamos que no suceda eso, intentamos que los poetas que vengan al festival no solamente escriban sino que también hagan cosas, tengan editoriales,  talleres, festivales y que estén involucrados en este momento en lo que se produce en poesía.

Puede decirme el gestor cuál es la editorial o taller o festival que realizan Jorge Frisancho, Salomón Valderrama (a quien invitan, también, para que ponga las chelas), Luis Fernando Chueca, Victoria Guerrero, Jerónimo Pimentel, y un largo y penoso etc. 

---Pero la confusión entre festivales existe…

La confusión es básicamente por el festival que organiza Renato Sandoval, que apareció cuando nosotros lo hicimos el tercer año, y la figura es básicamente por el nombre,  de él es “Festival Internacional de Poesía de Lima” y nosotros somos el “Festival de Poesía de Lima”. Pero bueno, esa es una confusión que se soluciona diciendo que somos festivales completamente distintos, que sobreviven y conviven en la misma ciudad. Nuestro objetivo principal es difundir la poesía, esto creo que es más una colaboración que una rivalidad.

---¿Cuál es el criterio para elegir a los poetas invitados al festival?

A nivel de extranjeros invitamos a poetas que hayan publicado, así pueden venir con sus libros, pero desde hace tres años ya estamos apostando por poetas inéditos. En este caso está viniendo Cristina Pavón, una joven poeta ecuatoriana, que ha publicado mayormente en revistas,  también viene Luque Bárcena, de Tacna. La idea es que hayan publicado poesía y que representen  a su ciudad, nos interesa que los poetas compartan y hablen entre ellos. Esa convivencia es muy provechosa.

---Los detractores dicen que ustedes solo invitan a sus amigos…

Yo creo que tendríamos que revisar la lista de los cuatro festivales pasados, nosotros invitamos entre ochenta y noventa poetas por año.  Estamos hablando de casi cuatrocientos poetas con este año y siempre hay gente que se queda afuera, lamentablemente no podemos darle gusto a todos. No me interesa decirle nada a esa gente, toda crítica es bienvenida pero tiene que ser  con fundamento.

---¿Cuántos poetas te escriben para que los invites?

Siempre hay gente que es entusiasta,  hay gente que se quiere sumar al proyecto, pero obvio que también hay gente más conchuda. Nosotros tratamos de no generar problemas, no todo el mundo puede leer en las mesas y estar en la programación, y sin embargo tenemos el micrófono abierto, donde la gente que no ha podido leer o quiere leer de nuevo puede hacerlo ahí. Lamentablemente hemos tenido que decirle no a muchos amigos, algunos han comprendido y otros no. Esto es parte del estrés del pre festival, hay gente que te putea y que te jode por Facebook.

Puro floro. Acá hay vetados desde arriba, de gente que de pronto da dinerillos para el festival, pero les dice a los organizadores, a este no lo quiero ver, lo cual es legítimo; pero no me vengan con que han tenido que decirle no a muchos amigos, porque a quienes han tenido que decirles que no, en realidad, es a muchos enemigos de Huapaya y sus mentores seudosenderistas.


---¿Cuál ha sido el insulto más fuerte que has recibido?

Me han dicho por ejemplo que soy un arribista, que soy un figureti.  Pero lo más chévere es que la poesía siempre te recompensa.  Este es un festival autogestionado, yo he dejado de chambear para meterme netamente a producir el festival, desde que me levanto hasta que me acuesto estoy pensando en el festival pero me siento pleno, a mí la poesía me ha dado plenitud. Leerla, escribirla, vivirla, son estados donde yo me siento completo.

Nooooo. No eres ni arribista ni figuretti. Haces lo que puedes para sobrevivir y eso vale. Solo que para sobrevivir a veces tienes que aceptar imposiciones que, si tuvieras un ingreso fijo y digno, no las aceptarías.

---¿Cuántos poetas participan este año?

Hasta el momento hemos confirmado a 21 poetas extranjeros de 11 países, están llegando de toda Sudamérica y un poeta de Nigeria, también vienen 18 poetas de provincia y 60 escritores y artistas que viven en Lima. Estamos hablando de casi cien invitados.

---¿Cómo se financian para hacer el Festival de Poesía?

Nosotros somos un festival autogestionado, el año pasado la Municipalidad de Lima dejó de apoyarnos con el hotel. Este año tampoco nos ha apoyado y nosotros estamos asumiendo el gasto del hotel, que es muy fuerte.  Nosotros no le podemos pagar el pasaje a los poetas, los poetas que vienen están pagando su pasaje para Lima, nosotros lo que hacemos es ir a esperarlos al aeropuerto y les damos el hotel,  la alimentación y un tour por la ciudad. Estamos trabajando con canjes, hemos hecho una fiesta pro fondos y estos días estamos haciendo la venta de los polos del festival.

---La Municipalidad de Lima tenía un dinero destinado para el festival que organiza Renato Sandoval, pero si este año no se realiza el Festival Internacional de Poesía de Lima ¿Por qué parte de ese dinero no se lo dieron a ustedes? ¿Qué pasó con ese dinero?

Tendrías que preguntarle a la gente de la Municipalidad. Yo sé que había un dinero para el festival de Renato Sandoval, pero como este año no lo organiza, no sé si el dinero retorna a las arcas.Sí nos dolió que la Municipalidad de Lima no pudiera manejar un presupuesto tan exiguo, que es menos de mil dólares. Creo que ni siquiera es el 5% de lo que iba gastar Sandoval en el Festival Internacional.
Supuestamente la bandera de la gestión de Susana Villarán es la cultura, pero la realidad que me cuentas es bastante curiosa.
Obviamente acá sí se cometió una omisión importante y grave, pero anteriormente la Municipalidad nos ha dado tres años el hotel, bueno, se le agradece, lamentablemente ahora nos deja un poco en el aire, y nosotros tenemos que resolver las cosas, una de las formas es vendiendo los polos y la fiesta que es el sábado 11 de octubre en el Sabarín de Camaná, están todos invitados. También tenemos un número cuenta del BCP Ahorros en soles: 194 – 18167506 – 0 – 15 para que nos puedan apoyar.

Recibirán mi apoyo pecuniario, gracias por poner la cuenta. Sobre la fiestecita, paso. Tengo mucho que hacer.

¿Cuáles son los espacios donde se realizará el Festival este año?

Inauguramos en el Centro Histórico de Lima, aún no sabemos dónde; eso será el miércoles 15, el jueves 16 estamos todo el día en el parque zonal Cápac Yupanqui del Rímac de 11 de la mañana a 4 de la tarde, ahí vamos hacer talleres y un mega recital, instalaciones poéticas y murales.  El viernes vamos a estar en la universidad UTP que también nos está auspiciando,  ahí estaremos haciendo talleres y una mesa de poesía latinoamericana actual. Luego vamos estar en el Cholo Bar de Barranco y el sábado en la Casa de la Literatura de Lima; en la noche será el cierre con recital de poesía en el café Zela de la plaza San Martín, y el domingo será el recital en el cerro San Cristóbal.

---¿Seguirás haciendo festivales así no te brinde un beneficio económico?

Uno trabaja por la poesía, yo no encuentro en mi vida algo más pleno que poder trabajar para la poesía. Te confieso que generalmente yo no escucho los recitales de poesía en el festival, porque estoy realizando otras actividades, atendiendo a los poetas invitados. La poesía no dará réditos económicos, pero hay otros réditos que son mucho más valiosos. Están entonces todos invitados al Festival que se realizará del 15 al 19 de octubre. Los esperamos.

Eso prueba que eres un gestor cultural y no un poeta. Cualquier poeta encuentra su realización en la escritura. Tú no. Tu la encuentras en la acción para la poesía. No está mal ser un gestor, por lo demás; lo malo es que están muy mal pagados (cuando les pagan).



---EL GESTOR CULTURAL.

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