22.2.06


Noble Katerba: crónica de un reencuentro no anunciado

El grupo Noble Katerba fue el que más fe en la poesía, que no en la politiquería, tuvo en los cada vez más lejanos años 90. Sus integrantes, hoy dispersos por todo el mundo, intelectual y físicamente hablando, tuvieron una reunión hace unos meses. Esta es la crónica de dicha reunión -cabeceada con una reseña- escrita por uno de sus más conspicuos integrantes.


Leoncio Luque

1

Después de muchos mails, telefonazos, cruce de información, confirmación y reconfirmación, entre risas, los integrantes de Noble Katerba quedamos en reunirnos a las diez de la mañana, en la casa de Roxana Crisólogo, Malecón Cisneros, Miraflores, Lima, Perú, frente al mar de Grau y al monumento del Parque del Amor.
Yo estaba preocupado de que a esta reunión asistiera la mayoría de los integrantes de NK; se les comunicó a Gonzalo Málaga y Manuel Cadenas. Pasé por la casa de Pedro Perales muy temprano, para confirmar su participación. Llamé a Johnny Barbieri; quedamos en el Parque Kennedy de Miraflores; llegó puntual. Fuimos al encuentro de Roxana, nos perdimos, pero igual llegamos a su edificio con la dirección en mano. Hicimos una llamada para confirmar. Una vez confirmado, subimos al quinto piso. Una amable Roxana nos acogió y nos presentó a su esposo.
Pedro Perales estaba presente. Había llegado con antelación. Pasamos a una sala con vista al mar. Allí estaba Trilce, su hija. Comenzó la reunión, vimos lo que nos había convocado: el libro de Noble Katerba, una muestra de poemas, testimonios, biografías y bibliografías.
En la reunión se habló sobre el proceso de la poesía peruana de los noventa, sobre los insultos y diatribas que aparecían colgados en las páginas virtuales. De la información sesgada que se daba conocer a través del Internet sobre el panorama de la poesía de los noventa. Sobre la construcción de componendas que se manejaba en las páginas culturales, para consagrar a los amigos, y también de las antologías armadas sin rigor poético ni criterio, que aparecieron en estos quince años.
Pero también de la importancia de definir la configuración del libro, a ser publicado por la Biblioteca Nacional de Perú, y del compromiso que se había adquirido con esta institución.
Hablamos sobre la falta de tiempo de Iván Segura que enviaba sus mensajes y de esa cortedad para comunicarse con nosotros. Donde señalaba, eso sí, estar enterado de las conversaciones que se suscitaban a través del correo. Temas pendientes que se resolvería a través de Hablemos sin tapujo. Un debate que nos permitió madurar la idea de publicar el libro de Noble Katerba motivo de esta nueva reunión postergada tantas veces y por años.
Ya había pasado dos horas de reunión, cuando hizo su aparición sorpresiva Iván Segura, a quien suponíamos en Francia, más exactamente en Lyon. Roxana no sale de su asombro, e Iván, como si no hubiera pasado nada, saluda, y nosotros atinamos a abrazarle efusivamente. No habíamos advertido que unos minutos antes la hermana de Roxana había anunciado la llegada de Iván Segura. Roxana había dicho que Iván estaba en Francia, que era imposible.

2

Este encuentro inesperado no pasaría de ser una mera anécdota sino fuera porque Iván Segura es un poeta comprometido con la poesía y con el colectivo Noble Katerba, que durante estos quince años ha establecido un vínculo de afirmación poética a través de su estancia en Francia y su lealtad poética.
A Iván Segura lo conocí a comienzo del año 1989, cuando aún era integrante activo del grupo Mural, de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Federico Villarreal, donde participaban Roxana Crisólogo, Gonzalo Málaga, Teddy Panitz, Armando Agüero, Raquel Alvarez y Milagros Lazo, en recitales de poesía.
Con Iván, aún muy joven, de diecinueve años, establecí amistad muy especial y de mutua admiración, por su precocidad en la lectura de la poesía universal. Es a través de él que conocí ampliamente la poesía de Jorge E. Eielson. Siendo al mismo tiempo un nexo importante y vital que permitió establecer un contacto de unión libre para formar el colectivo Noble Katerba, que en principio se venía gestando con Neo Babel y Estigma, grupos poéticos de la Universidad Federico Villarreal.

3
Bosque de Formas: un libro de contemplación y búsqueda de sentido
Jorge Iván Segura se descubre en este libro como "centro del sentido", aquel que construye su camino desde el centro de la contemplación; un mundo observable y observado. Poeta que se expande en el resquicio de las palabras sin miedo, y se rebusca en el sentido de la contemplación por medio de alguien "la boca de un dios/ que no es el hombre/ pero sí/ el nombre de Dios".
Hay una reacción y búsqueda de relación con la contemplación y el sentido del cuerpo, a través de un bosque de imágenes, que permite recorrer y reconocer el mundo interior, como movimientos de antítesis, que se da en nuestra naturaleza donde el tiempo-espacio–tiempo–sentido-contemplación, se trasmite no solo a través de los paisajes que recorre la poesía de Iván Segura, sino por dos momentos: contemplación y reflexión poética que nos acerca a la vida terrena.
Bosque de formas es un libro de sentido y contemplación que acontece alrededor del hombre, e interroga sin preguntar, pero observa "desde el fondo de un espejo/ la eternidad trocada en ojos", para saber, sobre los espacios que abarcan el "origen y término" de lo que nos rodea, haciéndonos reconocer, descubrir los elementos que la naturaleza nos da, con su historia y sus elemento de destrucción.
Bosque de formas se presenta bajo un bosque de signos que nos dibuja imágenes de transformación permanente, de perecimiento, pero "contemplando (siempre) lo suyo lo mismo" desde aquello que desfila bajo las preguntas sin respuestas, para reconocerse y afirmarse en los "ojos de la realidad", que el poeta asume como suyos, y luego "esperar el sonido de la noche y al fin abrir nuestros brazos" en forma solidaria y aceptarlo todo "en ese hoyo profundo del fuego que perenniza" y que le da trascendencia a los seres dispersos.
La destrucción a que apela Iván en sus imágenes, significa para mí una construcción de vida que "enriquece los nacimientos/ nacientes mariposas/que ya vuelan, que remontan a su lugar de inicio/ hacia donde tu visión de perfectible lince/es muerte de sabiduría o sabiduría/ rehaciéndose incesantemente". Es una destrucción que deviene en vida, una muerte que se viste después de una noche, en luz de vida; una eterna lucha de llamarada que se contempla en la reflexión.
Su poesía camina sobre un camino de " tronco de vidrio irrompible", que se rompe solo para rehacerse nuevamente e iniciar el nacimiento de un nuevo ser que nace "dejando pasar la luz de la luna a tu rostro/ mientras tú sientes belleza". Ese goce de belleza que se siente y es irrompible, es lo que se siente cuando las imágenes de los poemas de este libro se apoderan de nuestra conciencia, sin importar lo que dice, sino lo que es, como prolongación de nuestra existencia.
Bosque de formas es un libro de contemplación de vida, muerte y vida, que nos despierta vínculos con el entorno real e imaginario a través de esa experiencia, que "ahora camina entre ciénagas que todo te negaron/zonas que igualan tu conciencia en la conciencia de otros/admitiendo una búsqueda semejante a gloria o derrota". Un libro que a través de esa contemplación-poesía nos permite leer con sabiduría, las formas, las imágenes, los colores, la naturaleza que se eterniza en esta "presencia permanente", que es este libro y que "como libros que abren sus hojas al tiempo", avanza como esa oruga lamiendo los sentidos, la naturaleza muerta, orgánica, inorgánica en ese terreno "lleno de árboles que dan hacia el abismo." Pero que nos permite salvarnos de este abismo, a través de la poesía.
Destrucción–amor–nacimiento–serenidad no es nada sin ese "centro del sentido" que Iván Segura nos lanza como salvavidas, al inicio de su Bosque de formas, para entender lo que es, su poesía. Un libro que se construye sobre un hilo conductor que es el sentido, recuerdos que se recrean en imágenes y vislumbran una relación de naturaleza–cosmos–cuerpo–sentido–contemplación. A través de ese yo poético, Iván observa un mundo orgánico e inorgánico que va más allá de nuestro entendimiento.

4

La caminata de Noble Katerba se inicia en los noventa en la poesía peruana y sus integrantes han marcada una huella poética que con el tiempo ha madurado en reflexión y madurez. Un camino amplio, gestado y construido, con esa experiencia colectiva de la que Iván Segura participa y hace conocer a través de su poemario Bosque de formas, que se publica en octubre de 1997 y sale a la luz en silencio, con intensidad propia de cada palabra impresa que "contempla y descubre" un mundo poético y camino particular.

[Imagen: poeta Roxana Crisólogo, fundadora del grupo, en los años noventa]

2 comentarios:

  1. RAQUEL ALVAREZ DÍAZ24.5.06

    Los otros, los que faltaron a vuestro postergado abrazo, estamos lejos, sé que Armando en Sevilla y yo, en Alicante. Tanto Gonzalo como Iván, sabían de sobra nuestros correos electrónicos, me hubiera entusiasmado la idea de, por lo menos, escribirles un mensaje, antes de la reunión. Todavía no he muerto, ni tampoco mis palabras....
    Enhorabuena por la muy próxima publicación de vuestra antología, ojalá, y aunque yo no figurara en ella, me la hicieran llegar.
    Un abrazo a todos vosotros de.
    RAQUEL ALVAREZ DÍAZ.
    raquelad1@hotmail.com

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  2. Anónimo15.10.06

    quien eres?

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