19.5.06


El Principito contra el papa del surrealismo

Citaba unos post atrás a Maurice Nadeau y su cruda visión sobre la obra de su amigo André Breton. Revolviendo entre mis cajones encontré hoy un libro del autor de El Principito, Antoine de Saint-Exupéry, que reúne cartas y textos sobre la guerra, titulado Écrits de guerre 1939-1944, que hasta donde sé, aún no ha sido traducido al castellano.

En dicho libro AS-E responde a una carta de Breton (que aún no he podido localizar) donde el autor de El amor loco lo fustiga por supuestamente haber cedido a un pedido del presidente de turno para comandar un grupo político que reemplazara al sistema de partidos francés de entonces.

Cito: "Mi carta será un poco seca. Es que a mí me gusta la claridad. El esfuerzo de componer frases mientras más floridas más agresivas, me parece inútil. El juego de las alusiones soterradas me aburre, tanto como me aburre también, en el otro extremo, el ruido redundante de las injurias. No me angustia el deseo de herir, injuriar o insinuar".

"No solo ha luchado usted contra las armas, la unión, el espíritu de sacrificio, sino que ha luchado también contra la libertad de pensar distinto a usted, contra la fraternidad que domina las opiniones particulares, contra la moral usual, las ideas religiosas, la idea de patria, la idea de Familia, de hogar, y más en general contra toda idea fundadora de un Ser".

"Usted es el hombre más intolerante que yo conozco. Aquello no me importa porque no voy a juzgarlo a usted. Vuestra intolerancia puede tener su grandeza. Queda en claro que el André Breton defensor de la libertad es una paradoja. Usted es exclusivamente defensor de la libertad de André Breton. Usted es el hombre de la excomulgaciones, de los exclusivos, de las ortodoxias absolutas, de los procesos tendenciosos, de los juicios definitivos al hombre con ocasión de una frase tomada al azar, de un paso, de un gesto".

Y acá lo más fuerte: "Usted es un poeta, pero no es un sociólogo. Habla a cada rato de los obreros, pero no conoce usted nada de ellos. Yo he pasado ocho años de mi vida, día y noche, con ellos (...) sé muy bien de lo que hablo cuando hablo de obreros y cuando digo que los amo. Pero usted no ha conocido más obreros que los camareros de café de la plaza Pigalle*. Eso no es suficiente.

Parece que Breton había reprochado a Saint-Exupery no haber reclamado con fuerza (con escándalo, dice AS-E) la utilización de que fue objeto su nombre por parte del presidente Vichy. "Usted me reprocha, de hecho, André Breton, no haber causado ningún escándalo. El escándalo siempre me ha parecido el efecto de una vanidad ruidosa. Yo no tengo ni pizca de vanidad".

*Una plaza de moda en los años cuarenta, por la rue Fontaine, Paris.

[Imagen: portada del sabroso libro de Antoine de Saint-Exupéry]

1 comentario:

  1. Ironico,por que luego Breton fue menospreciado eticamente por su escasa posiciòn critica cuando la Alemania Nazi ocupo Francia.Incluso fue acusado de Colaboracionista indirecto de la Alemania Nazi por parte de los escritores e intelectuales de la resistencia francesa.Al Torquemada de Breton le salieron sus Robespierres.
    Interesante

    ResponderEliminar

di lo que puedas

Se produjo un error en este gadget.