11.5.06


NOMEOLVIDES.El escarabajo y el hombre (1970), de Oswaldo Reynoso


Publicada hace exactamente veintiséis años, esta novela pasó desapercibida. Alrededor de ella se teje una de las leyendas de silencio literario de la que en más de una ocasión hemos escuchado hablar al autor. Sin embargo, cuando los libros son buenos, estos se valoran por sí mismos.
Aquí vemos todo el bagaje narrativo que ostentaba Reynoso. No solo nos atrapa por su historia, es a mi entender el lucimiento técnico lo que nos deja la voz de un joven que se encuentra con su profesor de Lengua y Literatura en un bar de mala muerte, a quien lo llama "Profe".
Ni bien empezamos a recorrer estas páginas somos presa de toda la oralidad que tan famoso ha hecho al autor. Vemos los avatares que el joven le cuenta a su Profe: frustración, desidia, desamor. Tópicos muy conocidos en el imaginario reynosiano.
Empero, algo ocurre en esta historia, la misma que se corta para dar paso a un par de jóvenes ladrones que son testigos del paso que tiene que realizar un escarabajo al empujar cansinamente una bola de excremento.
Se ha dicho que son dos los argumentos que se intercalan, pero me atrevería a sumar uno más, la voz del narrador que abiertamente le rinde homenaje a Esopo, engarzando las reflexiones vertidas al par de pirañitas fisgones que siguen el trajinar del escarabajo.
Las digresiones que vemos en la aventura sabatina que el joven le cuenta al Profe, en medio de cerveza, “sánguche” y frejoles con seco, obedecen a los recuerdos personales que este hace patente. Todo esto verbo descansa en la jerga, y vale anotar la evidente influencia de Louis-Ferdinand Celine y J. D. Salinger aquí.
La novela es, en esencia, el punto más alto que Reynoso no ha llegado a superar, ya sea en ritmo e intensidad. Vale anotar que la desopilante historia narrada en el bar es una de las más desgarradoras en la narrativa peruana si nos atrevemos a verla como un relato unitario.
Un último rasgo de esta novela: el discurso político, el cual está presente en todos sus libros. Pero tan grande es Reynoso que su simple pero respetado rollo ideológico no es lo que da valor a El escarabajo...; por el contrario, es su talento el que está por encima de sus ya discutibles inclinaciones políticas (Gabriel Ruiz Ortega).

1 comentario:

  1. Anónimo30.11.06

    eL ESCRARABAJO Y EL HOMBRE me parece una historia de adolescentes muy estremecedora porque lleva en las palabras del protagonista el amor, el odio, la ternura, la malevolencia, los pensamientos sucios y la sinceridad.

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