10.6.06


Contundente tunda a Bret Easton Ellis en ABCD

Juan Manuel de Prada saca la afilada guadaña en una reseña a Luna Park de Bret Easton Ellis. Recuerdo que a la primera persona que le oí hablar de este autor norteamericano, sin duda sobrevalorado, es a “Pico” Patiño, actual editor adjunto de El Trome. Esto fue en 1989 y me dijo que un narrador hoy célebre le había hablado de un escritor gringo que retrataba a las altas esfera de la clase alta norteamericana. Reproduzco los últimos párrafos de la reseña.

“En las primeras cincuenta páginas, Ellis nos propone un ejercicio autobiográfico de una sinceridad quizá demasiado histriónica, pero en cualquier caso muy apetitosa: la historia quizá sea archisabida ¿el deslumbramiento de la fama, la posterior caída por los despeñaderos de la autodestrucción?, pero el autor la narra con una muy saludable dosis de sarcasmo. Pronto, sin embargo, se desvanecen las esperanzas concebidas por tan promisorio preámbulo. Instalado en el territorio de la autoficción, el autor ensayará a partir de entonces una especie de digest mostrenco de Stephen King y, sobre todo, de ciertas películas de terror adolescente regadas de topicazos y sobresaltos vacuos.

El aderezo de socarronerías con que Ellis retrata sus traumas freudianos, así como su vida matrimonial y su paulatino aburguesamiento, no hace sino añadir unos ribetes de incómoda pomposidad al mejunje. El lector asiste, entre la perplejidad y el alipori, al desenvolvimiento de la acción: mientras Ellis y su esposa, la actriz Jayne Dennis, celebran la fiesta de Halloween en su residencia, un tipo disfrazado de Patrick Bateman se pasea huidizo entre las sombras del jardín; pronto empiezan a sucederse las desapariciones de niños en el barrio; paralelamente, un inspector de policía nos informa que algún chalado está perpetrando crímenes inspirados en las páginas más tremebundas de American Psycho...

“Algunos pasajes nos anegan de un enternecedor sonrojo: cuando el matrimonio Ellis vuelve a casa, después de participar en una barbacoa con sus vecinos, descubre que la disposición del mobiliario de su residencia ha sido alterada; la televisión ?¡tan-ta-ta-chán!? se enciende sola y empieza a emitir una película que no figura en la programación; y entonces el protagonista oye «la voz familiar de la cuenta de correo repitiendo una y otra vez desde el ordenador del despacho: "Tienes un correo electrónico, tienes un correo electrónico, tienes un correo electrónico"». Se supone que, llegados a esta tesitura, hemos de cagarnos en los pantalones.

¿Hace falta seguir? Lunar Park, en su acopio de pachangas efectistas rescatadas de Scream, Sé lo que hicisteis el último verano y demás perlas del subgénero, más que una novela parece una secuela despepitada de Scary Movie. Aunque, en honor a la verdad, le falta alguna rubia neumática que bambolee las tetas, perseguida por el psicópata de turno. Tiene que ser duro empezar de enfant terrible y acabar de terreur enfantin (terror infantil). Ánimo, Bret, tú puedes.

[Fotografía: Bret Easton Ellis]

9 comentarios:

  1. http://lagavia.blogspot.com

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  2. Anónimo11.6.06

    En todas partes se cuecen habas, por lo visto, pero en el Perú solo habas, como decía Moro.

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  3. Anónimo11.6.06

    si te refieres a que en todo sitio se critica a los escritores, es cierto, peor en el Perú se critica a los que triunfan, siempre además.

    Jorge Luis

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  4. Anónimo11.6.06

    Bueno fuera además que la crítica incluyera una alternativa, algo así como "este libro está hasta el perno, mejor está el otro tal". Pero no, la consigna es: si publica, lo critico.
    Ahora, si la crítica es positiva, peor: el crítico pasa a convertirse en sospechoso de argollerías y cosas por el estilo.

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  5. Anónimo11.6.06

    eso de que la crítica incluya una alternativa es realmente tonto. Imagínense, sale "Kímper perseguido" y el reseñador termina diciendo: "mejor está La hora azul, compren esa".
    El asunto concreto con el buen thriller de Roncagliolo es que ha sido destrozado sistemáticamente por ciertos críticos y escritores que son amigos entre ellos, uno de estos además había tenido hace un tiempo un problema con una reseña sobre "Pudor" en España. Es sospechoso.

    Leonardo

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  6. Ni idea del problema ese con Pudor. Si lo que se quiere sugerir es que hay un contubernio para "bajarse" a la novela de Santiago, sinceramente no lo creo. Por favor, todo aquel que se llame Leonardo especifique su apellido. Muchas gracias.

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  7. Y no se olviden que el post es sobre Easton Ellis.

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  8. No me queda claro si tú suscribes o no lo que dice De Prada. Y sería de lamentar más aún cuando su última novela, como explicas en tu último post, aún no ha llegado al Perú.

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  9. Pues esa ambigüedad refleja lo que pienso hasta el momento: Easton Ellis siempre me pareció un escritor inflado, así que no me sorprendería coincidir con De Prada cuando lea la novela.
    Como bien dices, por ahora sería lamentable lanzar una opinión "concreta" sobre una novela que aún no he leído.
    Por lo demás, la ambigüedad no me disgusta. Recuerda los versos de Verlaine: "Le sens trop précis rature/ Ta vague littérature. (Mucha precisión en el sentido malogra/ tu vaga literatura). Saludos.

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