27.6.06


Michael Krüger sobre libros y edición en El País

Era un librero más en Londres cuando, en 1968, consiguió empleo como lector en la editorial de Munich Carl Hanser. Actualmente es el editor jefe de dicha casa editorial y una de las personalidades del libro más autorizadas de Europa.

Sus ideas son claras: "El trabajo de editor se diferencia del resto de los oficios por su extrema novedad. De hecho, nació con la Revolución Francesa. Los editores son como unos hijos bastardos que robaron su oficio a la alta burguesía, la Iglesia y la nobleza. Se suele hablar mucho del final de la novela, de la dedicación intelectual, pero sólo estamos en el principio. Es algo que nos debería ilusionar".

Para Krüger, quien también es poeta y novelista, la desaparición de las librerías tradicionales –que parece ser un problema global– es el tema central del mundo editorial. "La desaparición de las librerías tradicionales es el gran problema del sector editorial. Editar un libro es barato, pero los beneficios se obtienen con las ventas. En mi caso, negocio con 15 distribuidores que me aseguran el 60% de los ingresos. Si me fallaran, los libros que publico dejarían de existir", explica.

Sorprende en un hombre de lucidez cierta distancia con los nuevos medios de comunicación. "Internet no es un medio crítico. Se puede acceder a todos sus contenidos sin que se presenten con un criterio de selección. Internet hace un flaco favor a la buena literatura", sentencia como desde un tribunal.

Hacia el final de su entrevista, se engancha con un tema neurálgico en nuestro país, la crítica periodística: "El desarrollo de una crítica literaria inteligente es esencial. El mercado no puede absorber la actual superproducción de títulos. A través de la prensa, los críticos deben realizar una tarea de selección".

Y continúa: “debemos huir de los tópicos de la crítica que se hace en EE UU. Allí es frecuente ver en los suplementos literarios que cierta novela es el mejor libro publicado en 20 años. Reclamos como ése son una tontería". ¿Les recuerda a alguien esto último?

(Fotografía: ojo clínico de editor Michael Krüger)

2 comentarios:

  1. Anónimo28.6.06

    Sí, claro, tienes razón, nos recuerda al vano antologador.

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  2. Anónimo28.6.06

    claro, me recuerda a cierto periodista y profesor que catalogó a Enrique Verástegui a la altura de Dante, qué chistosos son los del setenta!

    Róger

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