3.6.06


Símbolos vacíos

Con ese lacónico pero significativo título publica hoy la revista Somos una reseña de Gustavo Faverón Patriau sobre la novela ganadora del Alfaguara 2006, Abril Rojo, de Santiago Roncagliolo.

Apenas en el primer párrafo Faverón establece el curso que ha tomado su lectura, cuando afirma: “es posible decir que no hay virtud en este libro que no esté emparejada con algún vicio, o formal o de concepción”.

Más adelante resalta la facilidad del autor para manejar los hilos de la trama principal y dosificar los golpes de efecto; pero señala también que “las subtramas se vuelven débiles y artificiales”, y que la narración carece de serenidad y apertura de distensiones, lo que convierte a la lectura en una caída libre antes que en un ejercicio rítmico.

Luego de detallar la historia central, el crítico y blogger se centra en el personaje principal de la novela: el fiscal Chacaltana, de quien dice que “su omnipresencia desdibuja y convierte en fantoches a los demás personajes, reducidos a ser requisitos del argumento”.

Refiere además Faverón que justo cuando Chacaltana cobra características verosímiles como personaje, en el último tercio de la novela, sobrevienen “las revelaciones del enigma” y el argumento se debilita.

Ya en el momento de las conclusiones, se afirma de Abril rojo que es “el primer producto desapasionado y comercial que un peruano crea” en relación con los años de violencia política. Y luego se agrega: “en este libro no hay ninguna reflexión interesante” sobre la guerra interna que sufrió nuestro país, “siempre que estemos de acuerdo en que ‘la violencia engendra violencia’ no es una reflexión interesante”.

Luego de señalar una grave confusión en Abril rojo sobre dos personajes históricos muy distintos: Túpac Amaru II, el cacique revolucionario, y Túpac Amaru, el rey inca de Vilcabamba, Faverón finaliza su lectura con un acorde personal: “cuando leemos los libros de esta especie, sentimos que incluso si hemos pasado un buen rato, no hemos sacado gran cosa de la experiencia.”

(Imagen: Portada de la edición de Somos de hoy)

12 comentarios:

  1. Adriano3.6.06

    qué tal contundencia de Faverón. Acabo de leer la reseña completa en la revista, y a diferencia de una crítica de Correo que se dedicó a "maletear" la novela sin argumentar, Faverón es consistente.

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  2. Anónimo4.6.06

    Yo no veo tanta contundencia. El crítico no hace citas textuales, y eso invalida o por lo menos relativiza sus críticas a la novela ganadora de 160,000 dólares por el Premio Alfaguara 2006. 160,000 razones para exigir mayor rigor.

    MNYC

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  3. no he leído la novela pero si ha ganado un premio tan importante es que debe tener algo bueno esa novela, no? O es que no ganar premios es índice de mejor calidad que ganarlos?

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  4. Anónimo4.6.06

    Lo curioso es que la revista Somos se preste a publicar una reseña de un libro que ha salida hace meses, siendo además una revista de entretenimiento y no cultural.
    Más allá de eso, no sé por qué se pide citas a una reseña periodística. Yo estoy terminando Comunicaciones y croe que las citas no para estudios académicos. Salvo que se piense lo contrario.

    José Carlos Valdez

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  5. Habrá que preguntar también la opinión de quien alguna vez quedó en el limbo de entre los que no ganaron pero tampoco perdieron. Víctor, he empezado a leer tu novela -que tengo entendido quedó finalista junto a otra novela, ¿cuál es la otra, ya se publicó?, en el prestigioso Premio Nacional de Novela del BCR- y tú novela a pesar de ser finalista me parece superior a la novela que ganó dicho año. Así que a la amiga Astrid le digo que no se confíe mucho de los premios y considere cuánto de suerte y mala suerte hay en la designación de los ganadores y el estado del jurado en el momento de tomar la decisión. Y felicitaciones por el blog. Esta brabazo.

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  6. sé que los dices con la mejor intención, "zam", pero hay que hacer precisiones. La novela que se vende en librerías poco tiene que ver con aquella que participó,ingenuamente, en el Premio "de Novela Histórica" del BCR, y que quedó finalista junto con otra de Julio César Vega si no me equivoco.
    No puedo refrendar tu comparación con la novela ganadora pues ambas, la mía y la de Bossio, se adscriben a géneros muy distintos.
    En cuanto a lo de los premios, es razonable que uno tan grande y auspicioso como el Alfaguara premie una novela con algunas virtudes al menos.
    Creo que estas, asimismo, han sido reconocidas por Faverón en su reseña de hoy.
    Se agradece el entusiasmo por el blog, seguimos subiendo.

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  7. Aviso:

    He tenido que eliminar un par de comentarios donde se acusaba sin pruebas a un blogger y se lo insultaba acusándolo de "mafioso". Cánsense; nunca publicaré insultos ni infundios en este blog.

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  8. Anónimo4.6.06

    quiero retomar lo que se dijo al inicio. Qué hace la revista Somos publicando crítica literaria?
    Además, es típico que cuando un peruano triunfa en el extranjero, los demás se le vayan encima para "bajarlo". Es muy peruano, y Vico lo señaló en un artículo. Y ahora, qué paso? acaso Faverón no tiene la misma actitud que Vico criticaba?

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  9. La gente es alucinante: ¿Qué hace la revista Somos publicando crítica literaria? pregunta un sagaz anónimo, ofendidísimo. ¿Acaso no ha sido una queja constante de este y otros blogs serios dedicados al tema el hecho de que nuestro país, a la zaga en sudamérica, carezca de crítica literaria en los medios masivos? No sé, pensé que sería cosa de festejar que Somos trate de llenar ese vacío, aunque sea unos meses después de la aparición de la novela y aunque sea sin la regularidad deseada. Un comentario más: la necesidad de una cita depende, por lo menos en parte, del tipo de rasgo que se esté tratando de señalar. Si yo digo, por ejemplo, que el autor incurre en el dequeísmo, es lógico que deba respaldar eso con citas, pero si digo que, en general, la construcción del protagonista huele a rancia y bobalicona, por ejemplo, no tiene sentido una cita puntual. Basta haber leído la novela para poder estar de acuerdo o disentir con semejante afirmación. En fin, pidiendo peras al olmo, como siempre.

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  10. Parece que el usuario de las 9.15 no ha leído la reseña de Somos. De otro modo no se entiende cómo puede decir que Faverón incurre en lo que yo criticaba en un artículo de Quehacer.
    Faverón hace un balance de virtudes y defectos de Abril rojo, y según su punto de vista, más son las deficiencias que los aciertos, y destaca acertadamente esos desaciertos.

    ¿Dónde está la mala onda?

    Faverón, a diferencia de los jóvenes periodistas a que yo me referí, no inventó defectos ni dejó pasar virtudes en aras de una crítica "ideológica".

    En cuanto a lo que señala Michelena, completamente de acuerdo. Somos es un magazine sabatino pero eso no le impide dejar unas páginas para una reseña literaria. Se puede ver en otras revistas, como New York (hay un link en este blog) o la flamante revista Variedades de El Peruano (felicitaciones!, de paso).
    Todo lo que contribuya a una mayor reflexión sobre las letras y las artes debe ser bienvenido en principio, ¿no les parece?

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  11. Anónimo10.6.06

    Yo la verdad lamento lo ocurrido con "Identidades". Uno de los pocos suplementos culturales especializados del Perú, cancelado, para ser reemplazado por una revista de "Variedades" que es una copia de "Domingo" de La República. Una pena que El Peruano renuncie a uno de los pocos aspectos en los que la "iniciativa privada" no llega, esto es, promocionar y difundir la cultura.

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  12. Aunque no era mi favorito, debo sumarme a los lamentos por la desaparición de Identidades; con la dirección de Stagnaro había mejorado ese suplemento, y a Variedades habrá que vigilarlo: ha nacido con sobresaltos.

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