12.7.06



Say good by to Syd

La primera vez que oí hablar de Syd Barrett, muerto ayer a los sesenta años de edad, fue en la calle Chincha, al costado de la Villarreal, en el centro de Lima, cuando un vendedor de discos de vinilo conocido como "Jarabe", me sacó un reluciente disco solista de quien había sido fundador de mi grupo favorito entonces (1987), Pink Floyd.

Esa primera experiencia sonora con las locuras musicales de Syd me marcaron durante un par de años por lo menos, hasta que me metí a la marejada punk y dark, y me olvidé del gran acróbata experimental que fue.

Hace como un año conseguí unos videos extraños -últimamente demasiadas cosas se me hacen raras- de este compositor, donde se le veía como protagonista de pequeños cortos y haciendo jammin's con otros músicos locos como él.

La nota de hoy de El Universal, dando cuenta de su paso a otro nivel de realidad, me llena de nostalgia pero también de admiración por una vida entregada a la más radical experimentación, sin importarle el curso de la "historia" comercial del rock actual.

Ahora solo queda esperar tranquilos, con una sonrisa de desconfianza, la salida de biografías, películas y discos de homenaje a este verdadero grande que sí fue, en serio, "el secreto mejor guardado" de la música rock inglesa hasta su muerte.

(Fotografía: Syd)

6 comentarios:

  1. Seu blogue é quase homônimo do meu!!
    Grande perda para a música. Pink Floyd já tenho registrado por aqui e pena não se encontrarem.

    Beijus

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  2. Seu blogue é quase homônimo do meu!!
    Grande perda para a música. Pink Floyd já tenho registrado por aqui e pena não se encontrarem.

    Beijus

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  3. Tenía sólo doce o trece años cuando oí a Pink Floyd con atención. Creo que fue "Animals" el disco que me abrió las puertas de un mundo del que jamás me apartaría, al dejarme subyugar --con el paso del tiempo-- por obras maestras como "The dark side of the moon", "The Wall" o "Wish you were here".

    A los diesiciete, cuando llegué a la universidad, recién pude adquirir una copia de "The piper at the gates of dawn" y oírlo de cabo a rabo. Aunque suene algo trillado o hasta cursi, tengo que decir que desde entonces no fui el mismo. Basta con oír temas como "Astronomy domine", "Interestellar overdrive" o "Flaming" para conocer la justa medida del genio de Syd Barrett (compositor de casi todos los temas de ese primer álbum).

    Se ha ido uno de los grandes, no hay duda de ello. Ahora no nos queda más que repetir las palabras dedicadas por Roger Waters al genio de Cambridge: "Wish you were here".

    Mariano Orosco Zumarán

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  4. Anónimo12.7.06

    De hecho! un verdadero grande, al margen de todas las carreras de caballos de la música industrializada. Muy bonito post. Y el título más original que he visto. Saludos

    Enna
    Morelia, México

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  5. lamentable pérdida. estamos de duelo. hoy llegué a tu blog por primera vez buscando artículos al respecto. la música de pf y de sb fueron buena compañía en largas noches de disfrute musical.

    saludos

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  6. Anónimo12.7.06

    Un minuto de silencio por Syd.
    Más aún porque el rock progresivo está un poco mirado de lado en Perú. Hace ya buen tiempo en algunas revistas sabatinas se decía que esas grandes aventuras musiclaes que sólo el progresivo puede entregar, ya no tenían cabida en este tiempo. Me parece que no. Si algo tiene el progresivo es que quizá ha sido uno de los únicos géneros del rock y de la música del siglo XX que es intemporal tanto como la música clásica, de la que el progresivo tanto ha bebido. Buen post
    saludos,

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