5.7.06


Sergio R. Franco edita libro sobre Arguedas

Uno de los atributos más respetables e interesantes de la crítica académica literaria, es poner en cuestión, discutir, replantear las visiones y lecturas instaladas como ciertas en el imaginario cultural. Esto tiene que ver con la revisión del canon y los procesos de canonización, pero también con la crítica de la percepción -por lo general impuesta desde el colegio- que tenemos de las obras de nuestros escritores, además del examen de las razones por las cuales, y los mecanismos con los que, un determinado autor es “promovido” o “soslayado” por los detentores de opinión, que con frecuencia no opinan sino dictaminan.

El Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana (Universidad de Pittsburg), dentro de la serie Antonio Cornejo Polar, acaba de publicar el libro José María Arguedas: hacia una poética migrante, de quien es el crítico literario joven más talentoso y productivo residente en EE UU actualmente, Sergio R. Franco.

El volumen reúne 19 ensayos sobre la obra del autor de Todas las sangres (1964), de especialistas jóvenes y veteranos, entre los cuales podemos encontrar nombres conocidos: Julio Ortega, Tomás Escajadillo, William Rowe, Mabel Moraña, Melisa Moore, Horacio Legrás, Gracia María Morales.

Desde el prólogo nos damos cuenta de la importancia de este trabajo de compilación, pues intenta (y logra en muchos casos) una vuelta de tuerca en los anquilosados estudios arguedianos, cuando se afirma: “lo fundamental en la obra arguediana reside, más bien, en la manera como elabora la distancia entre el universo del cual parte y el mundo al que pertenecen los destinatarios de sus textos”.

Lo afirmado por R. Franco empata perfecto con el ensayo inaugural del libro, a cargo de Estela Tarica, donde se hace un seguimiento crítico a las poéticas de la mistura y de la traducción, rastreables la primera en Yawar fiesta (1941) sobre todo, y la segunda, con plenitud, en Todas las sangres.

Explica Tarica: “Aunque fue precisamente ese lenguaje “ininteligible” (el de Yawar fiesta) lo que Arguedas consideraba como su mayor logro estético, frente a la crítica (negativa) terminó abandonándolo en pro de una prosa castellana más comprensible. Para un escritor que buscaba comunicar su propia vivencia interior por encima de toda otra meta artística, la mistura fracasó rotundamente”.

Otro ensayo renovador es la lectura que hace el mismo R. Franco del famoso cuento "El sueño del pongo". El crítico ase los cuernos del toro desde el principio: “Usualmente se ha considerado que la producción literaria de Arguedas ofrece una visión del universo andino “desde dentro”, pero lo cierto es que su obra constituye una suerte de representación de ese universo para lectores occidentalizados”.

Esto puede parecer duro para los viejos arguedianos, pero la otra parte del tema es que Arguedas –como me parece que lo ha hecho notar Mario Vargas Llosa- entrega una obra literaria altamente formalizada, con un manejo de los instrumentos narrativos que justifican el retorno de R. Franco a la categoría romántica de “genio” en relación al autor de Los ríos profundos (1958).

En cuanto al relato mismo, R. Franco indica, por un lado, que “cada vez que el individuo encara la abyección, esta lo retrotrae al estado previo a la significación”, es decir, lo devuelve al cuerpo materno. Y por otro señala que el pongo tiene que recurrir al lenguaje y la retórica del amo para elaborar su respuesta a la dominación largamente ejercida por este, lo que lleva al crítico –siguiendo a Alberto Moreiras- a poner entre paréntesis el prestigioso concepto de transculturación, proceso que no fue capaz de “subsanar las fisuras ocasionadas por la dominación y su consecuente proceso de caótico mestizaje”.

Simplificando un poco, en la dinámica de no mellar el espíritu de la lectura del crítico, el realto del sueño del pongo, al instaurarse como predominante en el cuento, y sobre todo por no retomar la palabra el narrador luego de terminada la referencia del sueño, se erige como una suerte de venganza reinstauradora del discurso del otro, además de ser un anuncio con visos proféticos: R. Franco señala que en el sueño “el patrón y el pongo aparecen muertos: ambos son elementos residuales del feudalismo, y su deceso simboliza la próxima cancelación de su mundo”.

No poca importancia tiene, además, el hecho de que en el cuento de Arguedas nunca se retorne al relato inicial; el cuento termina con la palabra tomada por el pongo para contar su sueño subversivo al amo. Tal vez habría que escarbar una lectura complementaria del texto sobre la base del pongo como “sacerdote” andino, y a la luz de la leyenda del “miserable poderoso”, de reminiscencias cristianas, que ya Arguedas había conocido al traducir Dioses y hombres de Huarochirí.

Imposible referirnos a la riqueza sugestiva y creativa de muchos de los ensayos compilados en este libro regenerador. Y esto no es un cumplido. Moore examina la famosa "Mesa redonda sobre Todas las sangres" desnudando las limitaciones de Quijano y los científicos sociales que lo acomparsaron en esa empresa incapaz de asir cabalmente el fenómeno literario arguediano.

Solé Zapatero hace un muy buen análisis narratológico de la poética narrativa de Arguedas, y la revisión del concepto de la obra arguediana como “trágica”, de Horacio Legrás, daría para un estudio adicional, así como la importancia del bilingüismo y la poética de la traducción en un creador que debería estar a la altura de otros de similar extraterritorialidad, como Celan, Nabokov o el mismo Borges (ver ensayo que cierra el volumen, de Mónica Bernabé).

Por lo leído, no podemos sino agradecer a Sergio R. Franco el mantenerse al margen de los líos mezquinos e irrisorios de la literatura doméstica, y de los sentimientos bajos frente al éxito ajeno, para entregarnos libros de real importancia, como su recordado volumen sobre la narrativa de Eielson, hoy inhallable en librerías.

[Portada del libro editador Por Sergio R. Franco]

9 comentarios:

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  2. Anónimo6.7.06

    A qué libro sobre Eielson haces referencia?

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  3. Anónimo6.7.06

    vico, como para poner en un cuadro tu párrafo final, es una ráfaga de puyazos contra la mezquindad instalada en nuestra literatura.

    Fito K.

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  4. Anónimo6.7.06

    Sergio R. Franco? Es peruano?


    Rita

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  5. Anónimo6.7.06

    Sergio Ramírez Franco fue el mejor profesor de San Marcos de los ultimos tiempos. Tuve la suerte de estudiar Teoría literaria en su curso con especial enfasis en la narratologia. Luego hizo un doctorado en la Universidad de Pittsburgh. El libro sobre Eielson se titula A favor de la esfinge. Una aproximación a la novelistica de Jorge E. Eielson.

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  6. Anónimo6.7.06

    He ido por librerías y no he encontrado el libro sobre Arguedas, está en venta en Lima?

    Carolina

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  7. Me informa Sergio que por el momento el libro no està en Lima, ente otras cosas por lo cro que costaría traerlo. (En EE UU cuesta unos 30 dólares).

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  8. Un gran lujo el haber encontrado al grande Arguedas en este espacio.

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  9. el ciruja9.2.11

    Es cierto, Sergio Ramírez Franco fue, en ese curso, un profesor conocedor de su materia (la narratología), un poco pedante, pero bueno en lo suyo...

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