11.8.06


“Y ahora k pasa, eh?”

Hace poco posteamos parte de un ensayo publicado en Ciberayllu de un discutido crítico sanmarquino sobre nuestra narrativa actual. Hoy descubro casualmente que el correcto narrador Max Palacios ha posteado en su blog (www.amoresbizarros.blogspot.com) un balance sobre la narrativa de los noventa que lleva el título arriba citado. Publico los dos últimos puntos de su balance.


3. LA NARRATIVA JOVEN DE LA DÉCADA DEL 90:

La década del 90 fue para nuestro país particularmente significativa: por un lado ingresamos al proceso de globalización -después de cinco años de aislamiento durante el gobierno de García-, por el cual el Perú pasó a formar parte de esa aldea global conectada a través del satélite, Internet y los medios masivos de comunicación; y por otra parte, sufrimos un régimen dictatorial instalado por el gobierno de turno. En este sentido, la juventud ingreso a una etapa de desconcierto y confusión, agravado por la caída del sistema socialista y lo que Francis Fukuyama llamaría “el fin de la historia”, lo cual se vio reflejado en la naciente narrativa de los 90s. No es posible hablar de una Generación del 90, pero sí podemos afirmar que existió una narrativa del 90, cultivada por una serie de jóvenes narradores que ingresaron en la escena local con un espíritu irreverente e iconoclasta, propio de los vientos que soplaban en el mundo.

La narrativa joven de los 90s se inaugura con un libro de Ivan Thays titulado Las fotografías de Francis Farmer (1992), conjunto de cuentos que ofrecía una literatura personal, subjetiva e intimista, en donde el mundo exterior poco importa o no existe, todo ello expresado en una prosa cuidada y una estructura narrativa bien construida. Dicho libro, aunque de escasa circulación, tuvo una buena acogida entre el público lector y la crítica especializada y anunciaba la aparición de una nueva figura dentro de la nueva narrativa peruana, lo cual se verá reflejado en obras posteriores como Escenas de caza (1996), El viaje interior (1999) y La disciplina de la vanidad (2000).

Poco después aparecería la novela Al final de la calle (1993) de Oscar Malca, libro que inicia lo que Velásquez Castro(1) denomina la Narrativa Joven Urbano Marginal (Narrativa JUM). Si bien es cierto que esta novela privilegia el plano de la historia, en desmedro de las estrategias narrativas, no podemos negar el aporte de este libro dentro de la narrativa juvenil de fin de siglo, dado que a través de ella se presenta un universo narrativo que va a constituirse en un tópico dentro de la literatura de los 90s: el mundo adolescente urbano marginal de la Lima clasemediera.

Por otro lado no podemos desconocer el hecho que la novela se convirtió en un libro de culto y concitó la atención de los medios masivos, llegando, incluso, a realizarse una versión fílmica del mismo que llevó por título Ciudad de M, lo que contribuyó a movilizar el frío escenario cultural limeño.

En 1994 aparece Salón de Belleza de Mario Bellatín, novela que introduce un nuevo universo dentro de la narrativa peruana y un lenguaje preciso y cautivante. El mérito de este autor, al margen de sus aciertos narrativos, es el haber creado un universo que se sostiene por sí solo (personajes anónimos, diálogos inexistentes, mundo externo incierto) y en el cual el referente peruano es casi nulo, y por otro lado, el hecho de inaugurar una literatura en la cual la mirada del narrador se desplaza hacia la introspección de los personajes, explorando aspectos como la muerte, la soledad, la incomprensión y la incomunicación, características que marcaron a los jóvenes del 90.

Otro aspecto destacable de la novela es el empleo de un lenguaje lacónico, espartano, que no se detiene en detalles innecesarios y que está al servicio de la atmósfera opresiva de la historia.Ese mismo año, 1994, en una plano más mediático, aparece No se lo digas a nadie de Jaime Bayly. La novela contribuyó a alborotar el gallinero de la pacata y conservadora sociedad limeña y gracias al escándalo provocado por la publicación del libro su autor se convirtió, más que en una figura literaria, en una estrella farandulera que llamó la atención de toda clase de público.

A pesar de que Bayly no ofrece una propuesta narrativa experimental e innovadora, no podemos desconocer los aportes de este autor dentro de la narrativa peruana contemporánea. Estos son, a decir de Peter Elmore (2): a) la representación del mundo de la clase media alta con sus excesos y defectos, como son la doble moral, la hipocresía, el racismo y la discriminación, aspectos pocas veces abordados a nivel literario, b) el acertado manejo de los diálogos que configuran a sus personajes; y, c) la introducción del humor y la ironía como crítica social, siguiendo la tradición de Bryce Echenique. Estos aciertos se consolidan con Los últimos días de la prensa (1996), obra considerada por la crítica como la mejor novela de este joven escritor.
Además de los escritores reseñados, dentro de la narrativa de los 90 aparecieron otras figuras que no podemos dejar de mencionar, entre ellos figuran Manuel Rilo con la novela Contraeltreáfico (1997), obra que nos presenta el mundo de la clase media baja con sus aspiraciones y frustraciones. Lo importante del libro es la intención del autor para configurar personajes cínicos y nihilistas que solo buscan el disfrute personal y hedonista, características propias de los héroes posmodernos, como bien señala Miguel Ángel Huamán en uno de sus artículos (3).

Otra figura destacable es la de Sergio Galarza, autor que se suma a la narrativa joven urbano marginal con sus libros de cuentos Matacabros, El infierno es un buen lugar y Todas las mujeres son galgos, relatos que nos ofrecen la imagen de una Lima violenta, achorada y alocada de fines del siglo XX.

4. BALANCE DE LA NARRATIVA DEL 90:

Realizando un análisis de los aportes de la narrativa cultivada en la década del 90 podemos señalar los siguientes:

a) La reactivación del circuito narrativo limeño, que había quedado estancado durante los años 80s. Esta reactivación, como bien anota Velásquez Castro, comprende la aparición de una nueva hornada de narradores con diferentes temáticas y universos narrativos, la emergencia de pequeñas y medianas editoriales que han contribuido a la movilización del mercado limeño y la creación de un público lector juvenil que se interesa más por el fenómeno literario, ya sea con la lectura de los jóvenes escritores, la asistencia a actividades culturales o la participación en talleres de creatividad literaria.
b) El intento de representar la realidad compleja, caótica y fragmentada de la sociedad peruana, sobre todo de la sociedad limeña, de fin de siglo con sus costumbres, virtudes, taras y defectos.
c) La construcción de personajes urbanos cosmopolitas, cínicos, hedonistas y nihilistas, que recogen las características del mundo juvenil urbano y contribuyen a caracterizar a la literatura posmoderna de fines del milenio. Al respecto, Selenco Vega (4) señala que todos los personajes de la narrativa del 90 están atravesados por una racionalidad cínica que les impide cuestionar el medio en que viven, sin embargo esta racionalidad cínica de la que habla este autor corresponde no solo a los personajes del 90 sino a toda la sociedad contemporánea.
d) La introducción de una literatura desahuevada y desideologizada, cuyo único compromiso es la creación de una obra personal, intimista y subjetiva, que permita expresar el universo interior de los personajes, renunciando a la carga ideológica, política y comprometida que caracterizó a la narrativa de décadas anteriores.
e) La apertura de nuevos horizontes dentro de la narrativa peruana contemporánea que prepara el camino hacia la literatura del nuevo siglo, con un público peruano cautivo y expectante y con editoriales que apuestan por los nuevos valores de nuestra literatura.Como podemos apreciar, no son pocos los aportes de la narrativa joven de la década del 90, a despecho de algunos críticos miopes, que, como los maridos engañados, son los últimos en enterarse de las cosas. De esta manera podemos concluir que la narrativa peruana última goza de buena salud y espera la llegada de nuevos libros y nuevos autores que contribuyan al avance de nuestra tradición literaria tan rica y variada.

NOTAS:
(1) Velásquez Castro, Marcel. Nuevos sujetos y escenarios de la novela en los 90. Revista Ajos y zafiros # 2.(2) Entrevista a Meter Elmore. Revista Ajos y zafiros # 1.
(3) Huamán, Miguel Ángel. ¿Existe una narrativa light en el Perú? Revista Cuestión de Estado # 24.
(4) Vega, Selenco. ¿Cuál narrativa de los 90? Revista Quehacer # 122.

BIBLIOGRAFIA ADICIONAL:

AMPUERO, Fernando1999 La teoría de la Managua. Narradores peruanos de fin de siglo. Suplemento El Dominical, Año 47, 44: 6-11 (El Comercio, 14 de noviembre de 1999).
THAYS, Iván1999 La edad de la inocencia. Acerca de la narrativa peruana última. Revista Vórtice 5: 43-54.

(Fotografía: Max Palacios no desperdicia su tiempo)

4 comentarios:

  1. Anónimo11.8.06

    Yo diría que la literatura nacional recién se está reactivando ahora. No malinterpreten, no es que durante los noventa no se haya escrito (y bien) desde todas las canchas (aunque esa narrativa joven urbana marginal es una suma de lugares comunes), sino que la crisis hizo que no se difuendiera tanto estas nuevas voces. Actualmente, así como vuelven a aparecer revistas sobre literatura, están los blogs y páginas web culturales. La cosa es menos subterránea, y con una diferencia: la interactividad, que permite al lector participar de una manera que no siempre es agradable para los escritores o críticos. Ni modo, los lectores también existen.

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  2. Creo que más allá de la intención de Palacios de alimentarse de vertientas diversas y ser pluralista en sus fuentes para elaborar sus argumentos, hubiera sid necesario actualizar un poco este balance a la luz de las nuevas publicaciones salidas en los últimos años.
    Hablo de los casos específicos del buen libro de cuentos de Sergio Galarza La soledad de los aviones, o de los últimos libros de Jaime Bedoya y Mario Bellatin.

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  3. Anónimo15.8.06

    bueno maestro le mando saludos ps y mi opinion critica sobre su pagina web: me parece una gran motivacion para las personas que gustan de la lectura, con esto ojala q logre su cometido y todo le vaya bien
    del señor STUART saludo de la people 5to *J*

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  4. Anónimo7.12.06

    bueno, la literatura de los 90 es altamente complica, acertado por lo de literatura juvenil urbana, me gustaria que salgan obras de barriadas, sería interesante saber de su mundo, principalmente marginales, algo de eso hay en la literatura peruana, pero superficialmente.

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