4.9.06


El mito de Amélie Nothomb


Todos los años, con la regularidad de un cronómetro –leo en la reciente edición de la revista Lire- e invariablemente a fines de agosto, Amélie Nothomb suelta una novela, la cual es inmediatamente clasificada entre las más vendidas de la temporada. ¿Quién es ella?, ¿cómo escribe? ¿Cómo ha construido su éxito y su leyenda? Un largo artículo de Daniel García, que resumo en tour de force para ustedes, intenta descifrar este misterio editorial.

Es cierto que hay una fascinación mundial por las novelas de esta joven escritora (ha sido traducidad a 40 idiomas), y también es cierto que vende, por ahora, menos que Marc Levy o Jean-Christophe Grangé. Mas ellos publican menos seguido, y se han instalado en el paisaje literario francés después de mucho tiempo y trabajo.

La cosa se remonta a 1999, cuando explota literalmente el primer bombazo de la Nothomb, Stupeur et tremblements (40 000 ejemplares). Tres meses después de publicada ganaba el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y superaba los 200,000 ejemplares vendidos. Es de notar que todas las novelas de esta escritora sobrepasan esta última cifra de ventas, sin contar con las ediciones de bolsillo.

Con tanto éxito, por supuesto que no faltan los detractores. Se dice de ella que es un producto de la industria editorial, que no existe, que sus libros son confeccionados por un comité editorial, y que su literatura es trivial, cómo no. Richard Ducousset defiende bien su reciente entrega: «Journal d'Hirondelle no es otro Nothomb más. Los que aman el trabajo de Amélie encontrarán que este es su mejor libro, aquel con el que ella va más lejos. Nothomb nunca es tan buena como cuando se mete en la piel de alguien muy diferente a ella”, enfatiza.

Jacques De Decker, escritor, gran crítico literario y secretario permanente de la Academia de la lengua y la literatura francesas, se ha erigido en defensor de la joven escritora: «Es cada vez más raro ver a los autores construir un universo propio, nutrido de personajes singulares y de temas poco frecuentes. Uno encuentra todo eso en Amélie Nothomb (…) Los lectores encuentran en sus libros la expresión de un vértigo, de un vacío de angustia que no encuentran en otro escritor. Y según mi punto de vista, todos sus libros, los muy autobiográficos o los hipernovelescos tanto como los más teatrales, constituyen un solo gran libro”.

Con justicia se ha señalado lo exiguo del último libro de Nothomb: 138 páginas con un tipo grueso, más de doce puntos, y márgenes excesivos. Un texto que en condiciones normales bordearía apenas las 100 páginas. Este tipo de críticas, como suele suceder, ya solo sirven para alimentar el mito Nothomb. Uno en cuya construcción participan editores, críticos, lectores y, ah no, la autora. Provecho. ¿Y los análisis textuales? -Bah, no seas aguafiestas, me dice aquí una amiga.

(Nothomb en todo su esplendor. ¿Le perdonamos todo?)

4 comentarios:

  1. Anónimo4.9.06

    con tantos escritores vendedores, célebres y éxitos editoriales uno ya no sabe qué es bueno y qué es malo en la literatura actual. Resulta ridículo ponerse en la situación de juez literario frente a tal cantidad de propuestas y mercados. La oferta literaria se ha hecho monstruosa e inabarcable.

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  2. Anónimo4.9.06

    ¿Monstruosa e inabarcable? ¿No que se editaban pocos libros, que el lector peruano no leía por que había poco de donde escoger?
    Además, creo que hoy en día, y gracias a la internet, hay suficiente "oferta" de críticos, reseñistas y comentadores de libros que brindan algún tipo de orientación al lector. Obviamente, no hay ni habrá nunca un sabio omnisciente que defina un canon de los libros que deben ser leídos. Además, el lector también debe arriesgarse.
    Por cierto, ¿los lectores seríamos capaces de soportar alguna crítica de vez en cuando? ¿El lector que puede tirarse cien dólares un fin de semana en discotecas y llora por que un libro cuesta 30 soles, no merece algún tipo de sanción moral siquiera?

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  3. Fidel K4.9.06

    Ir a una disco de vez en cuando, o incluso a Quilca no está mal tampoco eh. El problema es que acá hay escritores que paran en bares fashion y discotecas un día sí y el otro también, y después salen con eso de que no tienen inspiraciones....

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  4. Anónimo6.9.06

    Para nada está mal, au contraire, cada quien se divierte como quiere. Lo que fastidia es que hay plata para trago, pero no para libros. O al menos, eso suele decir la gente "no leo por que los libros están caros", y después se compran DVD, MP3.
    En el colegio de mi hijo, pidieron libros a los padres para la biblioteca escolar. Los padres dejaban cualquier huevada que tuvieran para botar, y abundaban ediciones piratas. Pero bien que llegaban en carro...
    Sobre los poetas fashion (jaja, que gracioso mote), seguro que tienen inspiraciones... y aspiraciones.

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