12.10.06


"Arte Ofensivo" o los límites del arte contemporáneo

Transcribo un texto publicado en El Universal donde se da cuenta de lo sucedido al artista Santiago Sierra en Alemania, durante una acción artística que fue mal entendida (¿pero algo puede ser malentendido en arte de hoy?) por los espectadores. El texto se titula "Arte ofensivo".

"La libertad de expresión es una condición básica e irrenunciable del arte.

Para nosotros el arte es a la sociedad lo que los sueños son al ser humano: un proceso mental incontrolable en el que las ideas, las emociones y las sensaciones se mueven, se mezclan o se asientan. La salud mental del individuo y la salud social dependen de que exista este espacio de plena libertad.

Sin embargo, el arte, que invariablemente tiene una postura ideológica implícita o explícita, puede ser profundamente ofensivo para ciertos sectores. Ante esto, el público también tiene derecho de protestar y de criticar estas obras, aunque no a destruirlas.

Por nuestra parte, los artistas tenemos la doble responsabilidad de no-autocensurarnos, pero también de saber que nuestras obras pueden tener significados provocativos e insultantes.
A continuación compartimos con ustedes un ejemplo clásico de un artista cuyo mensaje fue, según él, malentendido. Se trata de Santiago Sierra.

En marzo de 2006, Sierra realizó una pieza llamada 245 m3 en la Sinagoga de Stommeln en Pulheim, Alemania.

En esta población quedaron tan pocos judíos después del exterminio nazi de la Segunda Guerra Mundial, que el lugar ya no pudo se utilizó como templo y eventualmente las autoridades empezaron a invitar artistas a realizar obras en el espacio a manera de memorial.

La propuesta de Sierra fue colocar seis mangueras al interior del edificio, conectadas afuera a seis automóviles con los motores encendidos por lo que se metía el monóxido de carbono.
Adentro había suficiente gas para matar a una persona en media hora, pero el público, que entraba solo, con máscara de oxígeno y asistido por técnicos de seguridad, sólo podía permanecer en el espacio cinco minutos.

Este acto debía llevarse a cabo durante seis domingos, pero después de la inauguración empezaron a surgir severas protestas que llevaron a la cancelación de la obra.
Un texto introductorio del artista explicaba que su voluntad era honrar a los judíos asesinados. El público, o por lo menos parte del público, entendió exactamente lo contrario....

¿Usted cómo la ve?".

Con el riesgo de parecer "conservador", creo que cuando se inclina la balanza hacia el concepto dejando de lado lo artístico (¿pero qué es lo artístico hoy?) pueden suceder estos fenómenos que finalmente nos ponen frente a la posibilidad de haber llegado, al menos, a uno de los umbrales del arte.

(Fotografía tomada por Sierra que forma parte de otra serie sobre el Holocausto. No hay visos de que haya sido "malentendida" hasta ahora)


1 comentario:

  1. Lo que debe haber indignado a las criaturas es que ha habido un debate reciente en donde se establece que los gaseamientos en furgonetas (con el tubo de escape expulsando el gas dentro del vehìculo)es un bodrio tan alocado como pretender gasear en una sinagoga.una muestra de lo que es Entartete Kunst(Arte degenerado)

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