3.10.06


Impresiones sobre Juan Villoro

Encontré hace unas semanas a Juan Villoro en los pasillos del Hotel Sheraton en Lima: había venido para presentar un libro de crónicas que le publicó la gente de Etiqueta Negra. Alto y delgado, me recibió con una sonrisa cortés y mucha atención.

Conversamos brevemente sobre el clima y otras nimiedades, y le dije para hacer pública una breve entrevista que tenía en mi correo sobre su opera magna hasta ahora: El testigo (Anagrama, 2005).

Accedió afable -la entrevista saldrá en el tercer número de Revista de Libros, que entrará en prensa esta semana- y recibió mi novela con interés, creo que por el género abordado. (Luego me escribió en términos positivos sobre mi prosa, peor no daré a conocer esa comunicación personal).

Nos despedimos con un apretón de manos. Villoro me dejó una impresión agradable pero algo indefinida, que luego encontré muy parecida a la que relata Santiago Roncagliolo en reciente post de su entretenido y no simplememente gracioso blog; cito:

“…Otra particularidad de Villoro es que dice todo en el mismo tono. Es como si no se enojase jamás, ni se pusiese eufórico. Tampoco hace distingos con sus interlocutores. La mayoría de la gente en los festivales literarios persigue a los grandes escritores y desprecia a los chicos, y siempre te mira por encima del hombro en las conversaciones, a ver si detrás de ti aparece alguien más interesante.
Villoro no. Le dedica a Ian McEwan, a un periodista, a Rosa Montero, o al camarero del bar la misma cortés y parsimoniosa ironía, la misma mirada que desplaza por temas tan variados como el fútbol, la literatura o, por supuesto la política”.

Esa ironía amable y esa sencillez son más difíciles de lograr de lo que uno se imagina. Vienen con la compresión de cómo va el mundo y cuánta distancia hay que tomar de todo para no terminar naufraganda en envidias y enconos que se parecen demasiado a la locura. Juan es un poquitín distante, muy cortés, y siempre abierto. Rasgos de innegable y creativa cordura.

(Villoro)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

di lo que puedas

Se produjo un error en este gadget.