18.10.06


Narciso endemoniado

Debo a la gentileza del excelente narrador Antonio Gálvez Ronceros el tener en mis manos -prestado nomás- Alberto Hidalgo, el genio del desprecio (1897-1967), una exhaustiva compilación de textos de, sobre, contra y a favor del belicoso libelista y poeta arequipeño, autor de Química del espíritu (1923).

El trabajo de edición y compilación de este libro de más de 600 pp estuvo a cargo de Álvaro Sarco, y trae unas entrevistas desconocidas a este despreciador profesional que tuviera recordados embates contra luminarias del siglo veinte como Pío Baroja, Oliverio Girondo, Vicente Huidobro y Jorge Luis Borges; pero hay más.

El volumen, imperdible, contiene varias entrevistas muy poco conocidas a este enfant tèrrible characato. Dos preguntas de una que le hiciera Manuel Jesús Orbegoso en el Dominical de El Comercio del 19 de noviembre de 1967:

¿Es usted mejor poeta que Vallejo?

En poesía no hay grados como en el Ejército. en poesía se es o no se es poeta. Y yo soy poeta. Si hay otro poeta como yo, que salte. Me parece ridículo discutir sobre quién es mejor, si fulano o zutano.

¿Pero ustede se cree inmortal?

Hay muchas cosas que solo las contesta el tiempo.

No eluda. Yo le pregunto si Ud. alcanzará la gloria como poeta, como dicen que Ud. alcanzará la gloria.

Quienes tienen la culpa de esto que pudiéramos llamar la prostitución de la gloria, son los periodistas. Debería formarse un Tribunal de la Inquisición para castigar a los que les gusta elogiar sin mesura. De hacerse ese tribunal, yo solicitaría para mí el puesto de Torquemada.

(Portada. En el libro también he hallado unas declaraciones de Borges sobre la poesía de Vallejo, en específico de España aparta de mí este cáliz)

5 comentarios:

  1. Anónimo18.10.06

    Oiga, ese es Hidalgo o De Lima? Dónde puedo conseguir el libro?

    Arturo

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  2. Anónimo20.10.06

    Hace poco, una editorial de Lima publicó bastante de la narrativa de Hidalgo a un precio bastante módico (Los sapos y otros títulos). Pero supongo que lo más sabroso deben ser sus diatribas, recuerdo unas contra Clemente Palma (el hijo más feo que haya parido madre) y contra Borges (nunca pasa nada entre usted y una mujer).

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  3. El libro sobre Hidalgo lo pueden comprar en Epoca de Ovalo Gutiérrez, por si acaso.

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  4. Anónimo4.11.06

    Al fin se publica algo de indiscutible nivel en nuestro cada vez más alicaído ámbito cultural limeño, y más aún sobre un verdadero poeta, uno de polendas. El comentario de Marco Aurelio Denegri, en el sentido de que estos trabajos de calidad resultan actualmente de lo más insólitos, resulta de lo más acertado. Saludos!

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  5. Anónimo13.12.06

    Me gusta Hidalgo como poeta más
    que como panfletario. Lo poco
    que he leído de su poesía me
    pareció bacán. Llama la atención
    que los críticos se ocupen más de
    poetas de dudosa calidad y no
    tanto de creadores como Hidalgo, hmmm.

    Ricardo.

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