4.11.06

El dedo sobre la blogósfera

Max Palacios ensaya en su blog un post más bien escueto para el tema, donde toma el toro (o la vaca) por las astas y encara a la crítica literaria en medios escritos (hay que precisar más) a partir de varias reseñas desafortunadas publicadas en medios en los últimos días, y examinadas en la blogósfera. Palacios afirma:

"Alguna vez opiné sobre los críticos y los reseñistas, y afirme que los primeros (salvo raras excepciones) tienen una base académica para acercarse a un texto literario y poder realizar un análisis e interpretación del mismo; en tanto que los segundos, en casi todos los casos (salvo raras excepciones), carecen de esa preparación, y con respecto a ellos (los reseñistas) mencioné en un medio escrito que escribir para ellos "es como darle de oler flores a un enfermo de gripe".

También me referí a los reseñista de los diarios de a medio sol y creo que ahora, apreciando el tipo de reseña que mencionas en el presente post, puedes entender a que tipo de reseñistas me refería. Creo, como muchos lo desearían, que la crítica literaria no puede estar en manos de personas que ni siquiera tengan los medios necesarios para acceder a un texto, dado que ello se prestaria a suspicacias.

Pongamos un ejemplo: Si partimos de la lógica de que las editoriales no tienen porque ser mezquinas al momento de entregar los libros que publican, entonces ¿tendrían que ser más desprendidas para tener contentos a los críticos y reseñistas y de esta manera poder obtener un favor de ellos?No podemos caer en ese tipo de situaciones, por el bien de la literatura y, sobre todo, por el bien de los lectores".

La última parte de su comentario se refiere a una crítico que reprochó a una editorial el enviar un solo ejemplar a la redacción de su periódico. Esto puede pasar como una inmadurez, eso es todo. Lo sustancial -o lo insustancial más bien- de esa reseña, y de las que han acompañado a la suya en otros medios, es que han confundido (0 mezclado) impunemente al autor con el narrador, y a partir de eso han costruido su lectura, sesgada, de Puta Linda.

No sé si estetipo de críticas desafortunadas dé para poner en tela de jucio la crítica periodística local ensu conjunto; pero me aúno a quienes han sugerido que se debe ser más cuidadoso al reclutar a los que guíen la opinión de los lectores en los diarios. Porque esa y no otra es la labor de la crítica periodística: no lapidar, ni hacer escarnio, ni hacer favores; solo dar una opinión que guíe.

2 comentarios:

  1. Anónimo4.11.06

    Hay que tomar en cuenta lo que dice otro blogger:

    "No es difícil hacer crítica literaria: basta con evaluar virtudes y defectos textuales y notar la forma en que la ficción se vincula con el mundo representado; basta con describir la manera en que, cómoda o incómodamente, un texto se incluye en una tradición o la rechaza o echa mano de ella; basta con evidenciar los hilos ideológicos detrás de una historia. Para hacer eso no es necesario dar rienda suelta a prejuicios; lo necesario es apartarlos y ponerlos a una distancia saludable de las observaciones que uno haga sobre el texto. ¿Es eso mucho pedir?

    El texto de Ampuero, como todos, tiene hallazgos y bemoles: al atacar al autor sin decir nada válido sobre el texto, la reseñista termina dando una impresión que, sin duda, no desea: la impresión de que nada encontró ella en el texto que le fuera posible criticar justificando la crítica con argumentos literarios".

    Si sumamos a esto lo que tú has dicho sobre no confundir autor con narrador, y evitar cuestiones accesorias como distribución del libro, mercado, etc, tenemos una pequeña guía para hacer crítica periodística.
    ¿Tan difícil es seguir estos parámetros?
    ¿O es que no se quiere seguirlos porque lo que se busca es hacer daño al escritor y desvalorizar su obra a toda costa?

    Fidel K

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  2. Anónimo6.11.06

    Falso: quien ha confundido narrador con autor es el propio Ampuero, quien se mete por los palos en cuanto personaje existe en Puta Linda. La reseña de Caretas lo dice bien claro.

    A la reseña de Correo, en cambio, no se le puede defender mucho. Pero, ojo, que no creo que el tema de la distribución o la editorial sea accesorio.

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