14.12.06


La poesía o el vuelo de la muerte

Posteo este vuelo poético de mi amigo y compañero de aventura editorial, el poeta Salomón Valderrama. Ojo con el estilo.

Pertenezco a una raza sentimental, / a una patria fatigada por sus penas, / a una tierra cuyas flores culminan al anochecer, / pero amo mis desventuras, / tengo mi orgullo, doy vivas a la vida bajo este cielo mortal / y soy como una nave que avanza hacia una isla de fuego.

Sebastián Salazar Bondy

¡Oh mágico relente / de los años! Olvido... / Ya todo está dormido.

Francisco Bendezú

Hasta que sentimos sobre nuestros ojos / Las primeras paladas de tierra / La última caricia inacabable / Y nos reconciliamos con nuestra procedencia

César Calvo

El amor es idéntico / a sí mismo, yo soy / una multitud sobre la tierra.

Wáshington Delgado

Y cuándo si no ahora la luz empieza su travesía hacia el olvido...

Catarsis de líos erráticos son las manos desnudas, la escarcha de las manchas te faltan en la vida y sólo las miradas te guardan la imagen encontrada, en tu figura de sueño y poesía. Efectos de montaña están llamando hacia las selvas y las lluvias ya te mojan, las caídas de una cima en una piedra, poesía muerta. Todo lo que planta el vuelo de una nube en el recuerdo. La vida, el retorno de una espera infinita.

Varado en las casas destruidas por un tiempo ya el falso humano; la muerte de la llama azulada en los cielos de la vida. Acopiadas las pírricas mareas en las vidas de la tierra, heridas en la sierpe andan la suerte del que aguarda en la luna, zorra preñada, su despegue hacia la vida.
Amarillo muerte son las estaciones de un acierto ciego y demencia la letra escrita para toda la tierra.

Universos de spondyllus: las perlas halladas en la perdición de la vida. Inefables Jesucristos negros, el alma sentida en figuras, pensamientos todos los vacíos de una pugna: la que gana, el que pierde, la que sube o el que baja. La que vive o el que muere. La metáfora, parnaso de los indios hermosos. El tártaro prendido al pensar la existencia: la materia buscada en la ciencia de la imagen. Concepto meditado en una vida, tres, seis, mil, cero vidas. La mortífera experiencia deletreada; desterrado del pasado y del futuro. El omnipotente a la vida de su muerte, en el recuerdo un salvaje y puro.

Fariseo del tormento la ilusión del que todo piensa, en una vida solamente hembras, la existencia asociada a la vida de una idea. Una palabra en las alas de la muerte. El sentido de lo ausente, las sangres sonriéndome en las falsas alas de la muerte. En el vuelo sin el cuerpo, en la mirada. El sentido está prohibido. La presencia extinguida a lo lejos: cavilando perdido en un recuerdo hermoso. La existencia de lo impropio. Lo abyecto y lo vano, lo infame y lo blasfemo del tejido de una planta virgen en el cielo. De un niño violado en la mente, de las alas muertas jamás tocadas en el vuelo.

Amanecer sentido en un punto extraño en el recuerdo; inmaculada belleza india en las cero vidas: el ente más imaginario en la carne. La sexta existencia en matemática. Paralizarse con el silencio y pensar el milagro de la extinción: animal, raza o corazón. Será nueva creación, mi sentido del animal natural. Humanidad. Copulado, promiscuo, enamorado y muerto en su universo en la tierra. Religión para saber morir y matar, una necedad vivir. Su sensibilidad emparentada a todo lo que existe, muerto. Más allá el sobrevivir de sus conceptos, más acá asesinar el pensamiento.

Que nuestra parte humana se torne un abstracto, muerto, una idea hervida en el vuelo fétido; el vuelo sin las falsas alas. Que nuestra carne deje ya la mortandad de manos, el finiquitar de adioses, el olvido del presente en el futuro y en el pasado; el vuelo muerto sin las falsas alas. Que nuestro ente no sea obstáculo en lo creado muerto, en el tiempo muerto; el vuelo sin las falsas alas muertas. Que nuestra imagen sea ya el reflejo de las cumbres en el vuelo despedazado. Cuando sentimos la presencia yerta de lo ausente: el muerto que vuelo sin las falsas alas. Que la guerra sea carne ya creada en la última batalla, cuando pasemos a ser la existencia ultrajada, lo no presente en las figuras inocentes. El vuelo sin las muertes falsas.

El vuelo, vuelo muerto será en la falsedad: cuando dejemos la conciencia en la idea difundida, nuestra utopía de existencia en nuestro último reflejo. Aún sobre la tierra agonizante. En tu vuelo de muerto, en mi vuelo de muerte. En nuestro vuelo matando el vuelo de la muerte: vuelo que será en el infinito.

("Universos de spondyllus: las perlas halladas en la perdición de la vida")

3 comentarios:

  1. Anónimo16.12.06

    bello pero muy filosòfico no...

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  2. Anónimo16.12.06

    Sigo queriendo al Salomón salvaje y puro de Imperdido al arte.

    Mónica.

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  3. No te preocupes, Mónica, que pronto tendrás en tus manos ese libro del poeta...

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