30.6.06


Javier Marías en la Academia Española

Ayer nomás conversaba, tomando un café en el San Antonio, con el crítico peruano Sergio R. Franco –de paso por Lima con su libro extraordinario sobre Arguedas bajo el brazo, del cual hablaré más adelante-, sobre el novelista Javier Marías y su gran presencia en el mundo literario norteamericano.

Hoy me entero por El País que el autor de Corazón tan blanco acaba de ser elegido, por amplia mayoría y en primera votación, académico de la Real Academia Española (RAE), y ocupará el puesto dejado vacante por Fernando Lázaro Carreter desde 1998.

Marías ha sido traducido a 34 idiomas, ha traducido el Tristram Shandy de Sterne, entre otras traducciones, y ha publicado algunas de las novelas españolas más notables de las últimas décadas: Todas las almas, Corazón tan blanco, Mañana en la batalla piensa en mí.

Recordemos que este escritor ya había sido propuesto hace más de una década para la RAE, pero que declinó por estar su padre, Julián Marías, ocupando un lugar en la docta institución matritense. Aquella vez se excusó con un: “dos Marías son demasiado para la Academia”.

El nombre de Javier Marías se suma al grupo de creadores de la RAE, junto a Miguel Delibes, Francisco Ayala, Mario Vargas Llosa, Luis Goytisolo, Antonio Muñoz Molina, Álvaro Pombo, José Luis Sampedro, Fernando Fernán Gómez, Carlos Bousoño y Ángel González.

[Fotografía: Javier Marías en su estudio]

29.6.06


Entrevista a Cueto en Peru 21

Como se sabe, Alonso Cueto va a reeditar en Planeta Amores de invierno. Conversó con la gente de Perú 21 sobre eso y más. Dos preguntas.

Además del interés editorial por su obra, ¿qué lo motivó a esta reedición?

Amores de invierno es un libro cuyos personajes habían perdurado en mi memoria. Son historias de limeños que tienen una vida opaca, tediosa; que, sin embargo, se entregan a sus sueños e ilusiones más ardientes. Son personajes que, aunque aplastados por el peso de la rutina y de la percepción de que su vida es un fracaso, pasan el día soñando con las más grandes proezas. Han perdido la dignidad, pero no la lucidez ni la conciencia de su decadencia; se abrazan a una ilusión, a una quimera, que es una manera de lidiar con las limitaciones y estrecheces del invierno de sus vidas.

¿Qué le dejó el debate entre escritores?

Había odio y recelo. Aprovecharon esta circunstancia para expulsar lo que tenían guardado. Fue su ejercicio terapéutico y se acabó. Espero que ahora estén más tranquilos.

(Fotografía: Alonso Cueto Caballero, lúcido como siempre)

Libro electrónico cumple 35 años

La declaración de independencia de los EE UU, publicada hace 35 años en formato eBook o digital, es la primera obra editada en internet y será celebrada este 4 de julio junto a más de 300,000 libros en el mismo formato que podrán ser "bajados" a partir de entonces.

Cuenta la leyenda que Michael Hart, fundador del Proyecto Gutenberg, colgó una obra por primera vez en Internet el 4 de julio de 1971, y desde entonces el número de textos a libre disposición de los internautas no ha parado de crecer.

Para los interesados, la página de la Feria es http://worldebookfair.com/. Se espera que para el año 2009 el número de libros que puedan ser leídos íntegros por internet supere el millón de ejemplares en 100 idiomas diferentes y con temática prácticamente tan variada como la de una librería universitaria cualquiera.

(Fotografía: ¿terminarán desplazando a los libros físicos?)

28.6.06


Savater sobre Félix de Azúa en Babelia

Esplendor y nada se titula la compilación de escritos que el escritor Félix de Azúa acaba de rescatar del olvido para publicarlos en editorial Anagrama. Leo en Babelia que se trata de una compilación de columnas aparecidas en El País, de las cuales Fernando Savater dice:

“Me llevé uno de los grandes disgustos de mi vida de lector cuando Félix de Azúa interrumpió su colaboración como columnista en la última página de El País (disgusto ahora mitigado en parte desde que sigo su blog en El boomeran(g). De modo que pienso (…) releer cada día una de ellas hasta llegar al final y luego comenzaré por el principio, esperando que, Alzheimer mediante, las disfrutaré una y otra vez como primicias.

Y continúa sin cortapisas: “De Azúa es, sin duda, uno de los dos o tres mejores articulistas de la prensa española actual (también es otras cosas, poeta, novelista, pero atengámonos a lo que aquí interesa)”.

Savater afirma que De Azúa tiene lo que en Francia llaman panache, un desenfado alegre, una petulancia agradable. Es un fresco, como decimos por acá. También acota el autor de Perdonadme ortodoxos, que el ex columnista de El País “critica desde la ferocidad de la vida, no desde la mustia aniquilación".

[Fotografía: escritor Félix De Azúa]


Los Herralde del milenio: entre lo político y lo metaliterario (I)

Víctor Coral


El milenio herráldico empezó con mucha expectativa en España. Luis Magrinyá (Mallorca, 1960) había tenido gran éxito de crítica con su dos primeros volúmenes de cuentos, Los aéreos y Belinda y el monstruo. Esta vez se le otorgaba el premio por una novela que era esperada con cierta avidez por los críticos que reconocieron su talento para el relato.

Los dos Luises (2000), más allá del premio obtenido, debía llenar los ojos de una crítica ávida de continuar con la consagración del genio mallorquino (o iniciar su demolición tal vez tan esperada como lo otro). Lo cierto es que la novela decepcionó a ambas partes. Magrinyá se puso serio y reflexivo, y entregó una novela adusta, bien estructurada pero sin mucho que resaltar. Muy ordenada y con su mesurada dosis de ironía, como para no perder la atención de los lectores.

La historia de los dos Luises, un dramaturgo joven de carrera fulgurante y un encallecido escritor afincado en su puesto en el parnaso local, es narrada por un joven disoluto que es puesto a trabajar por el padre en una gaceta sobre teatro desde donde tiene un envidiable panorama de la podredumbre del sistema teatral de su ciudad. La historia de por sí es muy poco abierta al interés general, tanto más si reparamos en que el narrador elige una primera persona clásica para asumir la narración, y deja una sensación de limitado entusiasmo con su propio relato.

Al terminar esta novela cumplidora –no intrascendente o pesada, solo “correcta”– uno como lector tiene la sensación de no haber perdido el tiempo al leerla; pero también la plena seguridad de que no volverá a coger el libro otra vez.

Noticias sobre Gándara

En el momento en que se le otorgó el premio a Alejandro Gándara (Santander, 1957), en el 2001, este era un sociólogo que había cosechado muchos éxitos como ensayista y periodista (premios Herralde y de Prensa Canaria). Últimas noticias de un nuevo mundo es una típica novela de temática social, a caballo entre el ensayo moral y la novela de espionaje, ambientada en los tiempos de la caída del Muro de Berlín (1989), que se desarrolla en escenarios diversos: Madrid, Berlín, Moscú.

Desde el punto de vista del estilo, la novela tiene puntos a favor evidentes. Gándara elige un discurso elíptico, rítmico, muy expresivo, que muchas veces recurre a metáforas y símiles con el secreto ánimo de apuntalar la naturaleza literaria de un tema evidentemente político y más afín al ensayo.

El carácter especulativo e introspectivo que predomina en grandes tramos de Últimas noticias del nuevo mundo, puede poner a prueba la resistencia y paciencia de un lector acostumbrado a los libros de espionaje; y la voluntad expresamente literaria del estilo, como va dicho, puede enturbiar el acercamiento de un lector de ensayos o alguno familiarizado con ejemplos más felices de lo que llaman metaliteratura.

Sin embargo, es gran logro de Gándara, a nuestro juicio, el jugar con éxito fuera de las reglas convencionales que dicta la moda literaria predominante tanto en España como fuera, y sobre todo haber conseguido mantener una estructura sólida pese al embate de un oleaje prosístico a veces demasiado detallista y denso.

Ahora bien, juzgada estrictamente como novela de género, la de Gándara resulta algo problemática precisamente por los atributos reconocidos. Deliberadamente literaria, con un narrador que ensaya la reflexión, el psicologismo y las descripciones preciosistas, la trama se hace por momentos inverosímil, y los personajes evanescen en su integridad constitutiva, de manera que el clímax y el desenlace nos dejan en la inconsistencia sino en el naufragio narrativo.
Con todo, la novela de Gándara no deja de tener vigencia, y quien sabe si en los próximos años su relectura dé nuevas luces tanto sobre nuestro mundo como sobre el periodo histórico que en ella se abordó.

Una dulce enfermedad

El caso del novelista Enrique Vila-Matas (Barcelona, 1948) es más bien distinto. En el momento en que le es adjudicado el premio por El mal de Montano (2002), es ya un novelista consolidado, y sus libros anteriores están incluso traducidos a idiomas no españoles. Libros como Lejos de Veracruz y la ganadora del Rómulo Gallegos, El viaje vertical, para no hablar de su famosa Bartleby y compañía, eran ampliamente conocidos por el público y la crítica internacional.

El mal de Montano es una acertada radicalización de las propuestas de autoficción narrativa que el autor pusiera en juego en sus libros anteriores. La historia en sí –dos hombres, padre e hijo, “enfermos de literatura”– es solo el vehículo sobre el cual el autor nos hará volver a sus librescas obsesiones: el doble, la escritura como medio de salvación, la disolución muy bien cuidada de las fronteras entre géneros literarios (en este caso el diario, la biografía y la novela).

A un lector que hubiera seguido la carrera literaria de Vila-Matas, como es mi caso, El mal de Montano le sorprenderá por la confirmación de su enorme capacidad de involucrar al lector en una historia que es en cierto modo una variante de las anteriores. Pero también le podría generar dudas sobre el futuro de su propuesta metaliteraria.

Si el lector conoce recién al autor, suponemos que entusiasmado por el cartel y el premio ganado, se llevará, estimo, una agradable sorpresa. Vila-Matas tiene una admirable capacidad para mantenerse en ese estrecho no man’s land que hay entre la frivolidad y lo culto, entre la profundidad vital y la lectura inteligente (no académica) y graciosamente leve de sus referentes recurrentes: Walser, Beckett, Gombrowicz, Kafka, Magris, Pitol, otros.

No hay forma de escamotearle valor a El mal de Montano. No es la mejor de sus novelas (Bartleby y compañía, una previa, y París no se acaba nunca y Doctor Pasavento, posteriores, la superan), pero le saca muy considerable distancia a la anterior ganadora del Herralde. Es un producto de la imaginación creadora antes que de la conciencia crítica.

Eso sí, quien no supiera comprender la postura estética –que es finalmente su postura ética– de este infatigable novelista barcelonés, mejor haría en escoger tres o cuatro títulos imprescindibles de su producción, y pasar a otra cantera. Entre esos tres o cuatro títulos colocaríamos sin dudar a El mal de Montano.

El pasado moderno

En el momento en que se le otorgó el premio Herralde de Novela 2003 a Alan Pauls (Buenos Aires, 1964), la nueva narrativa argentina iniciaba una suerte de apogeo en España. Rodrigo Fresán, a la sazón amigo de Pauls, tenía un lugar ganado en el difícil medio literario ibérico, y las noveletas de César Aira eran objeto de culto para muchos.

La monumental novela de Pauls, El pasado, vino a confirmar el vigor de una narrativa moderna, atrevida y con mucho empuje. La historia es hasta cierto punto sencilla: Rimini y Sofía han terminado una relación de trece años y han elegido derroteros subjetivos distintos una vez separados. Mientras que Rimini opta por el olvido y la transformación de su identidad –una evidente apertura al cambio-, Sofía queda aferrada a él y llega al acoso, fantasmal, en su intento de recuperar el pasado, es decir, su antigua relación amorosa.

Hasta ahí nada destacable. Lo novedoso de esta novela radica en el tratamiento narrativo que Pauls imprime a su historia. Hay un por momentos moroso detallismo que deja en el lector cierta sensación de extrañamiento y morbo. La sucesión de eventos desconcertantes que se agolpan hacia el final de El pasado, formatean una relación posmoderna (con todo lo de cuestionable que pueda tener este adjetivo) que casi se abandona al sadomasoquismo.

Pero aquí lo admirable: todo este magma tan difícil de manejar está perfectamente tamizado por el aplomo, ritmo pausado y moderna sensibilidad del narrador, que nos hace asistir a la desintegración de su relación como quien ve una película de Tarkovski –no en vano el autor dijo alguna vez que no había nada mejor que despertarse con una bella imagen del realizador ruso.
Las 500 páginas que conforman esta novela contundente y admirablemente construida, no parecen tener un solo momento de desnivel o más de uno o a lo mucho dos episodios que no aporten a la resolución de la trama.

La novela tiene la saludable perfección de un clásico decimonónico; pero su tema y la mirada del narrador son completamente modernos. Allí su atractivo y, suponemos, su perdurable actualidad.

[Fotografías: Enrique Vila-Matas, Alan Pauls]

Antología de poesía latinoamericana en alemán

Timo Berger y Rike Bolte son dos entusiastas alemanes de la poesía latinoamericana que han publicado una antología virtual donde al lado de poemas de Lorenzo Helguero, Monserrat Álvarez y Roxana Crisólogo, ponen este divertimento de la periodista Elma Murrugarra. Felicitaciones a todos los poetas.



LIPIRIA

uno felicidad
dos celos
tres declaración
cuatro enamorado de ti
cinco decepción
seis mensaje
siete sorpresa
ocho piensa en ti
nueve lo verás
cero te ama

Hace frío
con el boleto de tren crea
avioncitos
barquitos
cartuchos
el boleto de tren cae
al suelo
el boleto de tren ha caído
al suelo

eins
zwei
drei
vier
fünf
sechs
sieben
acht
neun

las calles de Alemania

Siente frío

(Aus, "Juegos")

[Poeta Roxana Crisólogo. Fotografía de Teivo Teivanien]

Locos de remate

Dando vueltas, relojeando por Miraflores, me encontré de prontó con una enorme gigantografía que anunciaba un remate de libros como nunca había habido en Lima.

Subí al segundo piso del edificio de la vieja librería Epoca, y me encontré con un escenario delicioso para cualquier lector: 20,000 libros en oferta, de todas las especialidades y editoriales.

Como no tenía mucho tiempo, enderecé de frente hacia los estantes de literatura, donde encontré dos libros de verdad inhallables en cualquier otra librería de Lima. Hablo de Mausoleo, de Hans Magnus Enzesberger y Rascacielos, de J.G. Ballard.

Mausoleo es un conjunto de textos que tratan sobre personajes históricos, a la manera de la Antología de Spoon River, de Edgard Lee Master. Los versos largos y cargados de significaciones reclaman cultura e imaginación al lector, además de un espíritu crítico similar al del poeta alemán.

El caso de Rascacielos es distinto. Hay que imaginarse la importancia y presencia que tienen estas construcciones en ciudades ultramodernas como New York o Hong Kong, para linkearse con la tensa imaginería ballardiana. Desde el principio el maestro nos instala en la inquietud, la inminencia y el extrañamiento. Uno continúa con la lectura de la misma manera en que el niño sigue avanzando hacia el cuarto de sus padres en medio de la oscuridad. Un grande.

Salgo de Epoca con la sensación de haber dejado varios libros por comprar. Una novela de 1993 de Philip Roth, la poesía completa de Asunción Silva en edición crítica, ¡el ensayo sobre Keats, de Cortázar, a diez soles! La oferta seguirá hasta fines de julio, pero no les aseguro que quede lo mejor para el final, así que mejor se apuran. Provecho.

(fotografía: la cosa es en Epoca de Ovalo Gutiérrez)

27.6.06



Adiós (por fin) a Harry Potter

Me entero por El Universal de México, con cierto beneplácito perverso, que la inefable J. K. Rowling reveló ayer que dos de los personajes de la millonaria saga morirán en su próxima entrega, y que –Sarita la escuche- probablemente el mismo Harry Potter pasará a mejor vida ficcional.

“Nunca sentí la tentación de matarlo (a Harry) antes del final porque siempre planeé siete libros, y quiero concluir (la serie) con el séptimo libro'', dijo el lunes Rowling en una entrevista para la TV, revela el diario mexicano.

En cuanto al libro en sí, Rowling reveló no tenerlo terminado todavía, aunque lo tenía muy avanzado y hasta sabía cómo iba a terminar pues “escribí el último capítulo hacia 1990, así que sé exactamente cómo concluirá la serie”, dijo.

Como no podía ser de otra manera, los filmes de la serie continuarán. La Warner anunció que la quinta cinta de la serie, Harry Potter y la Orden del Fénix, dirigida por David Yates, será lanzada en julio del 2007. Falta poco para el fin, crucen los dedos.

(Fotografía: ¿Ahora me entienden?)

Michael Krüger sobre libros y edición en El País

Era un librero más en Londres cuando, en 1968, consiguió empleo como lector en la editorial de Munich Carl Hanser. Actualmente es el editor jefe de dicha casa editorial y una de las personalidades del libro más autorizadas de Europa.

Sus ideas son claras: "El trabajo de editor se diferencia del resto de los oficios por su extrema novedad. De hecho, nació con la Revolución Francesa. Los editores son como unos hijos bastardos que robaron su oficio a la alta burguesía, la Iglesia y la nobleza. Se suele hablar mucho del final de la novela, de la dedicación intelectual, pero sólo estamos en el principio. Es algo que nos debería ilusionar".

Para Krüger, quien también es poeta y novelista, la desaparición de las librerías tradicionales –que parece ser un problema global– es el tema central del mundo editorial. "La desaparición de las librerías tradicionales es el gran problema del sector editorial. Editar un libro es barato, pero los beneficios se obtienen con las ventas. En mi caso, negocio con 15 distribuidores que me aseguran el 60% de los ingresos. Si me fallaran, los libros que publico dejarían de existir", explica.

Sorprende en un hombre de lucidez cierta distancia con los nuevos medios de comunicación. "Internet no es un medio crítico. Se puede acceder a todos sus contenidos sin que se presenten con un criterio de selección. Internet hace un flaco favor a la buena literatura", sentencia como desde un tribunal.

Hacia el final de su entrevista, se engancha con un tema neurálgico en nuestro país, la crítica periodística: "El desarrollo de una crítica literaria inteligente es esencial. El mercado no puede absorber la actual superproducción de títulos. A través de la prensa, los críticos deben realizar una tarea de selección".

Y continúa: “debemos huir de los tópicos de la crítica que se hace en EE UU. Allí es frecuente ver en los suplementos literarios que cierta novela es el mejor libro publicado en 20 años. Reclamos como ése son una tontería". ¿Les recuerda a alguien esto último?

(Fotografía: ojo clínico de editor Michael Krüger)

26.6.06

Aracataca le ganó a Macondo


La gente prefirió la realidad a la ficción, aunque parezca mentira. Un referéndum para definir si el pueblo natal del notable escritor colombiano Gabriel García Márquez -de nombre tan poco eufónico, Aracataca- cambiaba al bello e imaginario nombre de Macondo, fracasó este domingo por falta de votantes.

Solo asistieron a la votación 3 mil 600 personas, cuando el mínimo era de 7 mil 400 votos para que el ejercicio fuera legítimo, reveló el alcalde del poblado. Trascendió que 230 personas votaron en contra del proyecto pese a que en Aracataca existe una casa-museo en homenaje al autor de El otoño del patriarca.

Ignoro si lo que habrá faltado haya sido una mayor propaganda por el sí, o si el ejercicio del voto no es una costumbre acendrada en Aracataca; pero me gustaría conocer el punto de vista de esas doscientas personas que se opusieron a una medida dirigida a incrementar el turismo en su propio pueblo.

[Fotografía: Aracataca seguirá siendo la misma en todo el sentido de la palabra]

Alonso Cueto reeditado por Planeta

Para distribuirlo por todo Latinoamérica, editorial Planeta, una de las corporaciones editoriales más grandes del mundo, reeditará el libro de cuentos de Alonso Cueto (Lima, 1954) Amores de invierno.

El volumen fue publicado en su primera edición en 1994, pero para esta edición Cueto ha revisado y corregido todos y cada uno de los cuentos que lo componen, además de haber escrito un prólogo. Edgard Saba, además, viene preparando un filme basado en el libro.

Hasta donde recuerdo, Amores de invierno comprende historias de personajes que, en la alta madurez, encuentran y desperdician la última oportunidad de "redimirse" en su vida, por efectos del azar, la falta de vitalidad, el destino, el error.

[Portada de Amores de invierno]

Marcel Velásquez sobre Leonidas N. Yerovi

Nuestro corresponsal en el mundo académico local, Marcel Velásquez, nos hace llegar un texto muy profano sobre L. N. Yerovi, a propósito de la salida del tercer tomo de sus Obras Completas (Fondo del Congreso, 2006). Lo posteamos completo.


La vasta obra de Leonidas N. Yerovi traza diversas y profundas rutas en nuestra historia cultural: la constitución de la modernidad criolla, la fundación del periodismo moderno, la autonomía estética y política del escritor, la renovada alianza del verso, el dibujo gráfico y el humor político, la confluencia del lenguaje popular y modernista, el teatro como espejo de los sueños y la miseria de las nuevas clases sociales, la poesía sexual y obscena como una de las bellas artes, entre las más importantes.

Los textos de Yerovi constituyen una tecnología capital en la formalización y constitución de la cultura limeña en el periodo denominado República Aristocrática: una enciclopedia de la sensibilidad y racionalidad criollas que defienden y promueven una modernidad ambivalente: defensora de las tradiciones de antaño, pero seducida por los núcleos de modernización urbana y tecnológica; enemiga de la elite civilista, pero desconfiada de los nuevos actores sociales (movimiento obrero); en síntesis, un sujeto escindido entre los fantasmas del pasado y las promesas del futuro.

La trayectoria de Leónidas N. Yerovi está marcada por la prensa. Él practicó todos los géneros vinculados al periodismo: letrillas políticas, artículos de costumbres, crónicas urbanas, comentarios de noticias internacionales, crítica literaria y notas policiales. Además publicó de manera sostenida en los principales periódicos y revistas de su época y dirigió varias empresas editoriales. Por sus diversas funciones y su extensa producción, es una pieza clave en la nueva forma de establecer vínculos entre el triángulo: lectores, medio y sociedad. Yerovi sienta las bases de la autonomía estética y política que desarrollarán pocos años después Valdelomar y Mariátegui. Ellos tres conforman la trilogía fundacional del periodismo moderno en el Perú.

En su poesía festiva y lírica, es el primer escritor de nuestra tradición en aludir de manera constante y abierta a los encuentros amatorios, al cuerpo de la amada; por ello, sus textos nos permiten conocer los ritos del cortejo y las fiestas privadas del cuerpo, y así atisbar la intensa vida sexual que vivía la ciudad de Lima en estos años. Una vena poco conocida de este escritor es la poesía obscena y sexual que nos remite a la fuerza del lenguaje popular y a las políticas de carnavalización. Este registro alcanza su culminación en esa magistral pieza teatral denominada Parodia de Don Juan.

Nuestro escritor tenía 21 años cuando inició sus publicaciones literarias en los medios más prestigiosos del país. El 21 de abril de 1903, apareció “Epistolar” en la revista Actualidades, colaboró de forma regular en dicha revista hasta el año de 1908. También publicó en Novedades en agosto de 1903. En setiembre del mismo año inició la publicación de sus célebres letrillas en La Prensa que abarcan todo el arco de su producción. Fundó Monos y Monadas y nos entregó en ella poemas festivos entre 1906 y 1907. Se encuentran textos suyos en Siluetas (1908), El Progreso (1908) y Cinema entre octubre de 1908 y enero de 1909.

Colaboró también en Variedades desde 1908 hasta 1911 y volvió a publicar en dicha revista desde Buenos Aires en 1914. Dirigió dos revistas de duración efímera, ¿Está Ud. bien? y Lléveme Ud., publicando en ellas durante 1910 y 1911 respectivamente. Muchos artículos en prosa de Yerovi acompañan los primeros años de La Crónica entre abril de 1912 y mayo de 1914, y a La Patria (1914). También se encuentran versos suyos publicados póstumamente en La Prensa (1917), La Crónica (1917), Variedades (1917), y El Tiempo (1917).

Su significativa obra teatral se desplegó también entre 1903 y 1917. Podemos distinguir dos ciclos en su obra: el primero caracterizado por piezas breves en el formato de juguetes cómicos: La de cuatro mil (1903), Tarjetas postales (1905), Domingo siete (1907) y La salsa roja (1907?). En estas piezas la influencia del “género chico” y el sainete español son evidentes; y aunque logra darle una vuelta de tuerca a la perspectiva costumbrista, ésta es todavía hegemónica.

Hay un hiato en la producción ocupado por una notable pieza en registro obsceno titulada Parodia de Don Juan (1909?). El segundo ciclo está conformado por La pícara suerte (Lima, 1913? y Buenos Aires, 1914), La gente loca (Buenos Aires, 1914) y La casa de tantos (Buenos Aires, 1914; y Lima, 1917) conforman una trilogía signada por un formato dramático más extenso y complejo en el cual el humor corrosivo es pieza clave en la crítica social y los dilemas modernos de la sociedad laten incrustados en la trama.

Las fotografías de la época nos ofrecen la imagen de un hombre sonriente, juguetón y poseedor de una mirada irónica que parece burlarse de la fama literaria y de los juicios del futuro. Los testimonios de sus contemporáneos y las fotos del entierro revelan que era no solo un escritor popular, sino también un sujeto muy querido por diversos sectores sociales: estudiantes, intelectuales, periodistas y el multiétnico pueblo de Lima.

En síntesis, un amante de la vida que en catorce años fulgurantes nos legó un intenso viaje literario que hoy recién empezamos a descubrir.

[Imagen: portada del tercer tomo de las obras de Yerovi]

Y ahora... El códex Jerusalem

El escritor judío Marek Halter publicó hace siete años un thriller histórico donde revisa el origen de las tres principales religiones monoteístas occidentales: el islamismo, el cristianismo y el judaísmo.

Su novela, titulada originalmente Los misterios de Jerusalem, se ha visto beneficiada este año, en su traducción al castellano como El códex Jerusalem, por el rotundo éxito de El código Da Vinci de Dan Brown, nos sugiere ABC de España.

Halter no es, como algunos de nuestros conterráneos, un advenedizo en el mundo de la novela histórica. Tiene en su haber best sellers como La memoria de Abraham, El Mesías, Sarah (primer título de su trilogía cananea), y actualmente trabaja en otras dos obras: una sobre la vida de la Virgen María, y la biografía de Juan Pablo II, gran amigo del escritor.

La novela de Halter cumple con todos los requisitos de este tipo de literatura: arranca "como una novela policiaca en busca de los lugares secretos (en total 64) donde se esconde un inmenso tesoro", pero el lector luego es llevado a "un final inesperado y de mucho mayor calado espiritual", donde no faltan las conspiraciones, la mafia rusa, el Mosad (Agencia de Inteligencia de Israel) y el Hamás. Y por supuesto, una historia de amor.

(Imagen: portada de Sarah, de Halter)

25.6.06

Emilio Tarazona sobre pintor José Tang


En los años sesenta surgió un movimiento artístico en el Perú llamado Arte Nuevo. El impulsador y secreto ideólogo de esta movida fue José Tang, quien acaba de fallecer hace unas semanas.

El mejor crítico periodístico de arte del medio, Emilio Tarazona, refresca hoy las páginas del Dominical con un acercamiento a la obra de este artista poco conocido.

De Tang afirma el también curador Tarazona: “la pintura de Tang -casi preferentemente realizada en pintura a látex sobre tela- sería construida a pinceles amplios y trazos de diseño a mano, sin recurrir a la pistola de aire comprimido de uso industrial que emplearían Luis Zevallos o Emilio Hernández durante esos años. Por personalidad, su proceso parecía exigirle tiempos de producción más lentos, aún cuando cerebrales o de diseños geométricos. Parco e incluso reticente, las dos veces en que conversamos me pareció un hombre diplomático, ajeno a la prédica entusiasta de ideas, pero de un particular sentido del humor”.

24.6.06


Entrevista sobre Rito de paso en Somos

La revista más leída del Perú publica hoy una entrevista a este blogger con ocasión de la salida al mercado de su primera novela. Una respuesta:

"Que yo sepa no hay heroínas verdaderamente protagonistas en la literatura peruana. Aquí Divinne es la figura central: es independiente, audaz, dominante. Su actividad es sediciosa, de lucha contra el poder. Es definitivamente una novela feminista, si la evaluamos con la mente abierta y sin ortodoxias"


"(Divinne, la protagonista) es una chica bella, sensible y sobre todo inteligente que se da cuenta de que la supuesta libertad "intelectual" de que gozaba no era tal, que ella estaba mediatizada, controlada, presa espiritualmente hablando.
En esas condiciones, mediante el amor y el deseo, se enfrente a El Complejo, una ciudadela hiperracional y autoritaria donde los sueños y los sentimientos están vedados".

[Fotografía de Flor Ruíz y entrevista de Doris Bayly]

Guillermo Martínez sobre Doctor Pasavento

Encontré en el blog de este extraordinario narrador argentino (ver link a la derecha) una reseña a la última novela Vila-Matas, Doctor Pasavento, que reproduzco en parte.

"Hay un género, a esta altura tan definido y reconocible como el relato de ciencia ficción, o el policial de sospechosos múltiples, que podríamos llamar la novela de escritores sobre escritores. En la variante más extendida el énfasis no está casi nunca centrado en los textos, sino que se desplaza hacia el apunte biográfico de tal o cual autor célebre devenido personaje, en el borde siempre hospitalario entre ficción y ensayo, bajo la presunción, un tanto romántica, de que pueden seleccionarse los hechos de una vida que alumbren con alguna causalidad el curso de una obra.
Dado que los escritores con frecuencia acuden, en busca de abrigo y amparo, al ejemplo de vida de otros escritores, no es extraño que incurran una u otra vez en este género. Pero en los últimos tiempos esta clase de novelas ha proliferado con la insistencia de una verdadera moda intelectual, como otro mainstream bien establecido, con sus representantes distinguidos en distintos países, desde W. G. Sebald a Roberto Bolaño, desde Sergio Pitol al más reciente Calasso, desde Ignacio Martínez de Pisón a Ricardo Piglia.
Como todo género, éste tiene también sus facilidades y desafíos. Entre las facilidades está la cantera de citas y frases deslumbrantes ajenas que pueden diseminarse en el texto, la coartada inmediata para discutir teorías literarias y la empatía de bibliotecas con los lectores “cultos”. Entre los desafíos, el de dar vida y aliento personal a estas ficciones, que suelen estigmatizarse, a veces con demasiada rapidez, como “meros juegos intelectuales”.
Y bien, en Doctor Pasavento estamos frente a uno de los pioneros, casi el dueño contemporáneo de esta literatura “de segundo grado”. Porque Enrique Vila-Matas, en efecto, ha erigido su obra extraordinaria en torno a la vida y los laberintos íntimos de los escritores, orgullosamente recluido en el bosque de los textos.
En la novela, que se abre bajo la invocación fantasmal de Montaigne como creador del género literario del ensayo, el narrador en primera persona, un escritor español que ha llegado a tener cierto “nombre” (se reflexiona más adelante sobre lo irrisorio de esa ambición) manifiesta por primera vez su deseo por desaparecer. Desaparecer como lo han hecho cada uno a su modo Jerome Salinger, Thomas Pynchon, Agatha Christie y sobre todo, Robert Walser, el héroe literario absoluto del narrador. La figura mítica de este autor suizo, su reclusión en un hospicio, su muerte durante una caminata en la nieve, obran como un poderoso imán que guiarán los pasos futuros del protagonista.

(...)

Más allá de la ambición declarada de retratar la subjetividad moderna, con sus límites y paradojas, y del afán casi filosófico por desprender lo verdadero de lo real, Doctor Pasavento es ante todo la obra de un suave humorista y se sostiene de exageración en absurdo por el oficio consumado de Vila-Matas y la sutileza de un estilo admirable. No escapa tampoco a su análisis la segunda intención oculta del acto de desaparición: la afirmación por ausencia del propio yo, como un acto de autopromoción vergonzante. Para el escritor que busca el éxito, se desliza en algún momento, tenerlo o no tenerlo es igualmente ignominioso.
Pero el verdadero hilo conductor de la novela es el afecto entrañable que despierta el narrador, que tiene algo de Quijote con demasiadas lecturas en un mundo con demasiados signos.
Doctor Pasavento, que alcanza en muchas páginas las alturas de una obra maestra, se alarga innecesariamente después del desenlace natural en la retirada del hospicio. Vila-Matas parece olvidar en las cien últimas páginas su propio fervor por una literatura portátil y se prolonga en la invención de nuevas personalidades y refugios, ya sin tanta gracia, porque la repetición desnuda el mecanismo.
Aún así, estamos sin duda ante uno de los grandes escritores de nuestro tiempo y vale la pena, por la felicidad que depara su escritura y la hondura y variedad de sus reflexiones, asomarse a todas las personalidades de este doctor que quiere desaparecer, pero no del todo, para escuchar después del mutis los aplausos".

[Fotografía: Crímenes imperceptibles, irreprochable novela de Guillermo Martínez]

Obras esenciales de Apollinaire en Caretas

El editor y traductor Rubén Silva afirma lo siguiente en el último Caretas sobre el primer volumen de las Obras esenciales de Guillaume Apollinaire:

“Esto tiene varias aristas lo puedes enfocar como una labor editorial que no suele darse en Latinoamérica o puedes enfocarlo como alguien que se toma la molestia de traducir cosas que no se venden”.

Además, agrega: “Toda la obra de Apollinaire es una reflexión sobre el transcurrir del amor y sobre la muerte, Es el poeta que en realidad empieza a hablar con el lenguaje callejero, incluso antes que Eliot”.

A mi modo de ver el gran acierto de esta edición de la PUCP –hay en el mercado muchas traducciones de la obra de Apollinaire– es la inclusión, en facsimilar, de las primeras ediciones de los libros, además de los grabados y dibujos que ilustraban dichas ediciones.

Notable iniciativa de Caretas publicitar este libro publicado hace un par de meses, aunque, raramente, un tanto extemporánea para una revista que siempre busca primicias en el campo cultural.

[Imagen: Portada de Obras esenciales, notable esfuerzo de traducción de Rubén Silva Pretel]

Francis Bacon sigue vendiendo

Me entero por El País que la sala de arte Christie's de Inglaterra acaba de vender, por 7,04 millones de dólares, unos 5,55 millones de euros, un autorretrato tríptico hasta el momento desconocido del artista irlandés Francis Bacon.

El tríptico en cuestión había sido comprado directamente al artista en 1980, doce años antes de que este muriera en Madrid, en 1992.

Los especialistas ubican la obra en la "etapa de madurez" de Bacon, y señalan que el artista demuestra un "extraordinario poder de introspección", además de una preocupación marcada por la propia mortalidad.

Este precio, que puede parecer "astronómico" no supera el récord del artista, cuyo Estudio para un papa (1961) se vendió hace poco por 10 millones de dólares en Nueva York.

(Bacon, Autorretrato de 1944)

23.6.06


Tulio Mora sobre nuevo poemario en La Primera

Cómo olvidar aquellos poemarios fundacionales de Mora, como Oraciones frente a un plato de col y otros poemas (1985) y Cementerio general (1989). Miembro prominente del grupo poético Hora Zero, conversó con Francisco Izquierdo sobre su nuevo libro, Simulación de la máscara. Unas preguntas.


–¿El poema integral impera en Simulación de la máscara?

–Hay que aclarar que el poema integral posee dos aspectos: el formal, en donde es una especie de collage de varios discursos; y el contextual, con elementos poco discutidos, como el caso de “El Perú integral”, en los años veinte…

–Algo planteado por Ernesto More…

–Y que fue desechado por Mariátegui, y que se reafirmó con las últimas elecciones, mostrándonos cómo un país polarizado. Con esto último, pues sí, éste es un poemario integral.

–¿Este libro dista mucho de su primera etapa en Hora Zero?

–Yo no hablaría de distancia. En Hora Zero se planteaba sobre qué se debería escribir, y para eso el Perú era y es un gran tema. Pienso que Hora Zero quebró el complejo de escribir como peruano. Una cosa hecha sólo por Vallejo.


[Fotografía: Mora hoy]

Entrevista sobre Rito de paso en La Razón

La poeta y periodista Alessandra Tenorio conversó conmigo hace unos días sobre mi novela, y hoy día ha sido publicado un extracto de dicha conversa en el diario La Razón. Aquí una pregunta de dicha entrevista que pueden ver completa con un clíc.


¿Cómo nace la idea de hacer una novela futurista que es un género tan poco explorado en la literatura peruana?

Precisamente por eso porque es poco explorado y porque creo que la opción literaria mimético realista en el Perú es lo que predomina desde hace muchísimos años, desde el inicio de la narrativa urbana con Vargas Llosa. Yo quería salirme de ese esquema. Por eso, la novela sin ser ciencia ficción -porque no lo es- explora un futuro posible de entre varios.

(Portada)

Presentan obra inédita de Juan Ramón Jiménez

Ellos, un libro que el Nobel español Juan Ramón Jiménez nunca vio publicado en vida, fue presentado ayer en Madrid -informa El Universal de México- en el marco del cincuentenario del otorgamiento del premio máximo de las letras al autor de Platero y yo.

Según el cable, Ellos "desmitifica la imagen de un Juan Ramón huraño y despreciativo, aparece con la misma tipografía que él diseñó, con la misma portadilla, con once fotografías inéditas del álbum familiar y manuscritos tachados y corregidos por el poeta". La edición estuvo a cargo del poeta José Antonio Expósito.

La presentación del libro fue en la legendaria Residencia de Estudiantes, "el lugar madrileño más emblemático para Juan Ramón, donde vivió desde que en 1913 Jiménez Frau le invitase para que le ayudara a construir este templo de la creación para la Generación del 27".

Al parecer, Ellos habla de la familia del poeta, en términos cariñosos y amables, lo que contrasta con la imagen severa y hostil que tuvo el poeta, como persona, en vida.

(Imagen: Juan Ramón Jiménez)

22.6.06


Rito de paso en Letras S5

La página chilena de literatura http://www.letras.s5.com/ se consolida día a día en la más importante del mundo virtual latinoamericano.

En sus páginas han aparecido textos sobre o de poetas y narradores peruanos como Carlos Germán Belli, José Ruiz Rosas, Rodolfo Hinostroza, Róger Santibáñez; pero también Alonso Cueto, Iván Thays, Gabriel Ruiz-Ortega, Max Palacios (estos dos últimos tienen una entrevista allí), Gabriel Rimachi.

Ayer apareció en esta buena página una reseña del poeta Héctor Ñaupari que propone una nueva lectura de Rito de paso. Ver
. Los dejo con un párrafo de dicha reseña:

“Con inteligencia esquiva, una primera lectura podría hacer aparecer ante nuestros ojos que Rito de paso es una novela de ciencia ficción, una fábula futurista en la que su protagonista, Divinne, como Druuna, la pulposa musa del cómic erótico de culto del excelso dibujante veneciano Paolo Eleuteri Serpieri, piensa, hace el amor, cuestiona y se cuestiona, escribe poesía, se esconde en y huye de una ciudad deforme y agigantada hasta la desesperación, de gótico eclecticismo, como hecha y rehecha sobre sus cimientos por un arquitecto enloquecido por el consumo de demasiadas drogas”.

[Imagen: "pulposa" Druuna, ligada por Ñaupari con la protagonista de Rito de paso]

Poetas peruanas traducidas al catalán

La revista catalana SérieAlfa acaba de publicar una antología de más de sesenta poetas de América nacidas después de 1976, entre las cuales ha incluido a cinco peruanas: Andrea Cabel, Mónica Carrillo, Josefina Jiménez, Alessandra Tenorio, Romy Sordómez.

La antología se titula Panamericana e incluye a poetas de veintidós países, contando a EE UU y Canadá. Entre los poemas traducidos está el que aparece abajo, de Andrea Cabel.


eupatorio

la luna caliente ad portas del amor.
seres llenos de pensamiento se reúnen a tu lado,
y con ellos, los ritos de sudor tras las esporas y los torbellinos de espinas.
playas de misterios, y flautistas, poetas, caminantes, astrónomos y magos un ramillete de remedios para la pena y el sudor.
recuerdos despellejados por tu música de huesos amarillos,
eliges a la idea que me encarna y le ofreces los papeles de agua,
los mansos hígados que se dibujan cuando miras al cielo
cuando confundes a las ovejas con sus sueños.

canabassa

la lluna calenta ad portas de l’amor.
éssers plens de pensament es reuneixen al teu costat,
i amb ells, els ritus de suor després de les espores i els remolins d’espines.
platges de misteris i flautistes, poetes, caminants, astrònoms i mags un ram de
remeis per a la pena i la suor.
records escorxats per la teua música d’ossos grocs,
tries l’idea que m’encarna i li ofereixes els papers d’aigua,
els mansos fetges que es dibuixen quan mires el cel
quan confons les ovelles amb els seus somnis.

[Fotografía de Joan Navarro, traductor de la antología]

21.6.06


Fresán sobre Connolly en Babelia

La carrera literaria de John Connolly, dublinés de 38 años, comenzó en serio con la publicación en 1999 de Todo lo que muere, libro en el que da vida a su ahora famoso policía neoyorquino Charlie “Bird” Parker.

Editorial Tusquets acaba de publicar este año una traducción de El camino blanco, según Fresán, un cocktail que se ha venido a llamar policial demoníaco o satánico, suerte de mezcla explosiva de Stephen King con Raymond Chandler. Rodrigo Fresán repasa la obra de este autor en una nota del último Babelia.

Los libros posteriores al recién publicado en España -nos revela el autor de Jardines de Kensington- fueron “una novela de horror puro y duro (Bad Men, 2003)", y "Nocturnes (2004)". Se espera en castellano para el próximo año El ángel negro, donde “al cocktail de serie negra y al azufre del maléfico Brightwell se le añade una rodaja de novela histórico-religiosa y cacerías por Europa”, advierte Fresán.

(Fotografía: John Connolly con la versión original de El camino blanco)
Indignación

Ayer recibí un comentario firmado supuestamente por la blogger Erika Almenara, donde se quejaba por la clonación de que efectivamente ha sido objeto su blog por parte de la mafia basura de los blogs-vertedero.

Luego comprobé que esta supuesta queja de Almenara -que extrañamente incluía una larga cita de un blog basura innombrable donde se aludía de mala manera a Iván Thays y a Gustavo Faverón- no había sido realizada por la blogger sino por su inmoral clon desde un blog muy parecido al suyo. Ayer mismo, además, perdí la administración de mi blog por casi cuatro horas, durante las cuales apenas pude acceder por minutos al mismo, y tenía todos los síntomas -según un amigo experto en sistemas- de haber sido abierto desde otra máquina.

Por la noche me enteré por Gabriel Ruiz-Ortega de que el miserable cracker había enviado un comentario insidioso sugiriendo no sé qué estúpida componenda entre dos honorables personas.

Me pregunto cuál es el límite de la infamia y la delincuencia virtual. Y si habrá alguna forma legal de parar todo esto si los llamados a la honorabilidad no surten efecto.

20.6.06


NOMELVIDES.Caja Negra (1986) Alonso Ruiz Rosas


A mediados de los años ochenta surgió en Arequipa un grupo de poetas y escritores que se agruparon en un colectivo, más bien una revista, llamado Macho Cabrío. Entre esos poetas estuvo Alonso Ruiz Rosas (Lima, 1957), ganador del Premio Copé en el año 1999 con un libro notable: La enfermedad de Venus.

El primer libro publicado por Alonso fue Caja negra, un volumen de poemas escritos bajo la impronta cisneriana que debe ser rescatado. Los dejo con el primer poema de este hoy inhallable.


Una columna

Aquí estoy, Señor, sobre estas piedras que otros ordenaron
Y que otros destruyeron
Lo más recta que puedo, y aunque muy vieja
Muy erguida
Porque de esta manera enfrento al tiempo y puedo todavía
Decir que alguna vez aquí se alzó tu pueblo, y que en
Esta colina
Guardaban a sus muertos para que no abusaras del olvido.


Exposición de Riita Nelimarkka en Perú

La gente de Prensa Finlandia me hace llegar un correo anunciando la llegada al Perú, para una exposición de arte a partir de este miércoles, de la artista finlandesa Riitta Nelimarkka.

Se trata de “una artista versátil y prolífica cuya vasta producción incluye pintura, arte gráfico, arte textil, películas animadas, libros de arte y poesía. Ella ha tenido exposiciones en Europa, Rusia, Estados Unidos y varios países de Asia, pero esta es su primera muestra en América Latina y el Perú tiene el placer de verla como único país en este continente”.

“La producción de Riitta Nelimarkka es fresca y transgresora –continúa la nota. Ella no sigue ninguna teoría artística, pero crea cosas nuevas con ironía, humor gráfico, dibujos y pinturas. ”Soy una idealista y no quiero ceder" dice. "El dolor existe, pero no tienes que trabajar en todo a través del dolor".

La exposición se inaugurará el 21 de junio a las 7.30 pm en la Sala A del Museo de la Nación, Av. Javier Prado Este 2465, San Borja.

(Imagen: Cuadro de la artistas nórdica)

Prochazka en Ciencia Ficción Perú (http://espanol.geocities.com/cifiper2002/)

Vagando por las calles virtuales mientras recuperaba el dominio de mi propio blog (!), encontré este mediodía una reseña sobre un libro que casi casi pasó desapercibido el año pasado: Cuarenta sílabas, catorce palabras, de Enrique Prochazka. Copio la reseña completa.


"Este volumen de cuentos de Enrique Prochazka lo posiciona como uno de los principales escritores peruanos que está “saliendo adelante” en estos años. No solo eso, es también uno de los ya-no-tan-pocos escritores nacionales que escribe ciencia ficción. No que “ha incursionado” en el género, sino que lo ha asumido como un medio más de expresión artística.
Como diría un gran amigo y escritor, José B. Adolph: “no hay géneros buenos o malos, sino buenos o malos escritores”. Y Prochazka es uno de los buenos. Y además de bueno, original. Aunque hay quien le recuerda su “deuda” con Borges, sus cuentos son, que duda cabe, algo más o menos anómalo dentro de lo que podríamos llamar tradición literaria peruana.
Prochazka, tal vez para su buena suerte, no podría estar incluido en los (falsos) bandos “andino” y “criollo”, en los que algunos desean ver reducida la expresión literaria nacional. Prochazka nos demuestra que un escritor es básicamente eso, un trabajador de las letras, antes que militante de una secta o simpatizante de algún bando. Entonces, para mi mal quizá, tampoco podría “reducirlo” a escritor de ciencia ficción.
Escribe cuentos del género, si, pero estos forman parte de una producción más vasta que está empezando a dar que hablar. Por ende, me limitaré a comentar con cierto detalle los cuentos de “Cuarenta sílabas, catorce palabras” que me ha parecido pertenecen al género de ciencia ficción. Y es que de eso trata esta página.

Daniel Salvo

…Un cuento.- Más que un cuento, una reflexión sobre el oficio de escribir.

Test de Turing.- El test de Turing, procedimiento creado por Alan Turing en 1950, sirve para averiguar si una máquina es inteligente o no. (Recuerden la policía Turing de “Neuromante”, cuya finalidad era impedir la aparición de inteligencias artificiales). Los protagonistas de esta historia juegan un poco a ser Frankensteins informáticos, planteándose como reto “crear” una inteligencia artificial. Y, al igual que lo ocurrido con el Doctor Victor von Frankenstein, la criatura no hace lo que sus creadores desean. El final es sorpresivo. Lo mejor de todo, nos muestra que la vida académica puede ser tan emocionante (y mezquina) como cualquiera.

Usos telefeéricos del cuchillo.- Parte de una novela prometida por el autor.

“Tu, que entraste conmigo”.- Un ejemplo interesantísimo de ciencia ficción “hard-metafísica”. La protagonista del relato, una científica llamada Beatriz Mathieu, se encuentra con un misterioso desconocido que se autodenomina Dante en el curso de una expedición a una caverna. Dante resulta ser el poseedor de la palabra secreta que permite el viaje en el espacio y en el tiempo. Más aún, su propio origen es enigmático, pues no sabemos si viene del futuro, del pasado o siquiera si es humano… Lo cual no le impide trabar una singular amistad con Beatriz, a quien conduce a su morada actual, a la que llama Ucronía.
Entre otras actividades, tienen lugar largas conversaciones acerca de la naturaleza del universo, la utilidad de los fractales, las máquinas de Von Neuman y otras disquisiciones que dotan de verosimilitud el singular viaje realizado por ambos. Es admirable la soltura con la que se expresa Prochazka al exponer temas que, en otro contexto, me habrían hecho salir corriendo.
Un glosario de términos poco usuales (al menos, para quienes sólo tenemos nociones básicas de filosofía) habría sido de agradecer. Empero, una vez finalizado el relato (¡en Marte!), uno descubre que incluso un neófito en cosas como el teorema de Gödel o el test de Turing puede disfrutarlo sin problemas.

Vientre del Ucumayo.- No es CF, pero qué importa. Un veterano experto en canotaje queda atrapado en un río subterráneo, teniendo que descubrir la vía que conduce al exterior. Las otras alternativas son conductos ciegos que pueden llevarlo a una muerte segura.

Los orillados.- Un recuento de intenciones, personajes y escritores.

At the beach y At the beach II.- Excelentes cuentos con sorpresa final, sobre un autor de éxito y un abogado que parecen disfrutar de la playa y al final no son lo que parecen.

El rey y el mar.- Divertida recreación de los afanes de Jerjes y sus esfuerzos por conquistar Europa.

Las tardes en Nazareth.- En otros tiempos, decir que un relato era digno de haber sido escrito por Jorge Luis Borges era considerado un honor. Hoy en día, uno no sabe cómo lo va tomar el público lector o el mismo autor. Ni modo, este es un relato digno de haber sido escrito por Borges: una erudita investigación sobre un supuesto sermón que nos revela un aspecto insólito acerca de la crucifixión de Jesucristo.

El revés.- Un cuento tristísimo, sobre una niña que vive en la selva y posee como únicos tesoros un libro y una bolsa plateada.

Exoesqueletos.- Un relato de horror, donde la lejanía, la oscuridad y otros seres que comparten el mundo con el ser humano pueden aliarse contra él, sin culpa. ¿Cuánto sabemos de la naturaleza? ¿Quién sabe qué se oculta en la oscuridad?

Golpe de timón.- El protagonista de esta historia tiene motivos bastante bizarros para vivir… y para morir".

(Imagen: portada del libro de Prochazka editado por Lluvia)

Rincóndelblog.www.apostillasnotas.blogspot.com

Encuentro en el blog de Gustavo Faverón un link a "Apostillas literarias", muy interesante y riguroso blog de Magda Díaz y Morales. Allí encontramos reseñas profundas y extensas sobre libros recién publicados pero también sobre clásicos.

Su último post es sobre Jacques el fatalista, de Diderot, editado el año pasado de forma estupenda por editorial Alfaguara, con traducción y notas nada menos que de Félix de Azúa.

Apostillas literarias es un sitio que debe ser más visitado, destaca sobre todo la facilidad de la autora para tratar temas especializados con lenguaje accesible. El link al blog a la derecha de este post.

Cuevas sobre librería Porrúa


En El universal de hoy hallo una entrañable columna del artista mexicano José Luis Cuevas en torno a una librería tradicional de México, la Porrúa, que tuve ocasión de visitar en noviembre pasado.

En su artículo Cuevas recuerda su juventud y cómo solía visitar esa librería histórica para conversar con el dueño y hacer proyectos de ilustración de libros de Cervantes, que nunca se realizaron.

Recuerdo que en aquel noviembre inolvidable en el DF compré un ejemplar de la poesía completa de Manuel Moreno Jimeno ilustrado por Cuevas, además de Cuevario, una compilación de textos (hiper)críticos sobre la cultura mexicana que el artista publicara en los años setenta y causaran mucha conmoción.

Gran satisfacción el saber que Cuevas sigue vivo y en forma, pues acaba de inagurar una muestra de esculturas en el atrio de la iglesia de San Francisco del Distrito Federal (ver post previo sobre esta exposición).

(Imagen: logo de la librería mexicana Porrúa)

19.6.06


Entrevista sobre Rito de paso en La Primera

Les dejo las dos últimas preguntas. Versión completa con un clic.


–La pregunta de cajón: ¿te sientes cercano o distante de los últimos narradores peruanos? ¿De quiénes en particular?

He leído con mucho provecho a Bellatin, por un lado, y a Thays, por otro; pero no creo que tenga nada que ver esta novela con lo que ellos hacen. Me gusta la fuerza callejera con que Malca narra. Pero, otra vez, tengo poco que ver en esta novela con su propuesta. (Hay una segunda novela mía más urbana).
Si he de reconocer antecedentes, deben ser Morillo y J. B. Adolph. Uno del siglo XIX y otro de este siglo. Más allá de estas distinciones, leo con provecho a Alarcón, Iwasaki, Roncagliolo, Benavides.

–¿Escribir este libro te ha dejado el interés por continuar una vena narrativa o proseguirás en la poesía?


–Continuaré con ambas pero de distinta manera. Creo que finalmente Montalbetti tiene razón cuando dice que la poesía siempre dialoga con el lenguaje; el diálogo con el lector es como la fama borgiana, es un malentendido. Me desentiendo del lector en poesía, me alejo de lo convencional; me acerco al lector en narrativa: necesito decirle algo, mostrar.

(Fotografía: este blogger)




Rubén Quiroz muestra su Médula

La poesía de Rubén Quiroz ha seguido una trayectoria sinuosa y accidentada, como producto de escribir para jurados y premios antes que para dialogar con el lenguaje, en mi pequeña opinión, único referente e interlocutor válido de la escritura poética.

Con su reciente poemario, Médula (Tranvía editores, 2006), el autor de Rotaciones traiciona el neobarroquismo lingüístico que profesaba, para ceñirse –como un vagabundo se abalanzaría, en plena noche invernal, sobre un barril donde se incinera basura en una metrópoli extranjera- a un registro discursivo, convencional, mas lleno de imágenes feraces.

Esa la principal y poderosa virtud de este volumen: la potencia imaginativa, el ritmo marcado y sostenido, la revelación de un entendimiento sintético (poesía es síntesis) y bello del tema corporal, sus humores y patologías, tan distinto al exceso verborreico de algunos amigos suyos con frecuencia “inflados” por el poeta: Portals, Valdivia.

Si bien el libro guarda contradicciones insalvables –no sabemos cómo pudo ser escrito en Madrid y en el Callao a la vez, como consignan la penúltima y última pagina del mismo (salvo que las prácticas ascéticas de Quiroz hayan dado frutos al fin y haya conquistado el don de la bilocación)-, y hay errores infantiles que un cuidado de edición hubiera podido conjurar*, el saldo es definitivamente positivo.

Lo que Quiroz pierde en riesgo y experimentación con el lenguaje, lo gana en madurez imaginal, en sensaciones límpidas y versos que pueden perdurar. Un libro que sin duda marca un quiebre en la producción del vate y anuncia mejores fluidos poéticos.

*En la página 9 falta la preposición “a” en “junto su cebolla”. En la página 10 se utiliza el desagradable e inexistente vocablo “gravísimamente”. En la página 14 hay un “hacia” en lugar de un “hacía”. En la 10 un “rehuso” en lugar de “rehúso”. En fin.


(Imagen: portada del último poemario de Rubén Quiroz)

18.6.06


Historia de un deicidio reeditado en España

El tomo sexto de las obras completas de Mario Vargas Llosa, titulado Ensayos literarios I (Galaxia Gutemberg/Círculo de lectores, 2006), trae varios de los mejores libros de ensayo del autor de La casa verde, entre ellos el famoso y muy buscado García Márquez: Historia de un deicidio (1971).

Como se sabe, sobre ese libro pendía una prohibición de publicación expresa de MVLL debido a una rencilla irreconciliable con Gabriel García Márquez, cuya obra es examinada en dicho libro.

Además de Historia... el lector encontrará en este tomo un ensayo sobre Tirant lo Blanc, La orgía perpetua, La utopía arcaica (calificada como "novedad relativa" por el que firma la nota) y Cartas a un joven novelista.

Miguel García Posada, el autor del artículo de ABCD de España, afirma que “si Vargas Llosa concibe la literatura como algo vivo, semejante concepción se traslada también a la crítica; por eso vio el Tirant en su momento como la reivindicación de la imaginación, del realismo sin orillas.
Pero sin incurrir nunca en la causerie, en el verbalismo gratuito. De ahí que haya acuñado sus propias categorías: las «mudas» (puntos de vista), los «vasos comunicantes» (la convivencia de lo vivido y lo imaginado), la «caja china» (la voz narrativa dentro de otra voz), etcétera”.

Un ensayista polémico e inteligente por fin completo para goce de sus seguidores. Gran acierto de dos editoriales de indudable prestigio editorial y académico.

(Imagen: portada del tomo sexto de las Obras Completas de MVLL)

17.6.06


Anne Barton sobre Shakespeare en Confabulario

La revista literaria sabatina de El Universal de México publica hoy una revisión más o menos exhaustiva de las biografías, muchísimo más vastas que la propia obra del dramaturgo, que ha sucitado la figura elusiva del autor de Hamlet.

Luego de poner en su sitio y señalar imperfecciones en los más autorizados biógrafos conocidos, la Barton retorna a A year in the life of William Shakespeare (1599), de James Shapiro, un excelente retrato del tiempo que vivió el maestro inglés.

También ensalza una biografía monumental aparecida en los años ochenta del siglo veinte: “Nada
puede rivalizar con Shakespeares's lives, la magnífica y monumental obra de Samuel Schoenbaum, una ingeniosa y exhaustiva relación de todos los intentos biográficos que se escribieron desde el principio, que fue publicada inicialmente en 1970 y después se actualizó para tomar en cuenta la década de los ochenta en una edición revisada”.

Según Barton, Schoenbaum reconoció y delineó –con “astucia y perspicacia”– los puntos recurrentes en que incurren (utilizamos este verbo pues estos puntos son fuente de equívocos) la mayor parte de biógrafos de Shakespeare al escribir sus obras:

1) “el argumento de la ausencia” que significa que, allí donde hay un silencio, como las pruebas que confirmen el catolicismo de Shakespeare, debió ser necesario el sigilo, lo cual sirve de confirmación;

2) “el cuidado del lenguaje”: el uso de lo que llama “palabras equívocas” como “quizá”, “si”, “probablemente”, “podría”, “puede”, sirve para ocultar que, en realidad, no tenemos la certeza de lo que decimos;

3) el uso de las obras de teatro para revelar elementos precisos de la vida y forma de pensar de Shakespeare;

4) el uso de los sonetos con este mismo propósito;

5) la transferencia del peso de la responsabilidad a las circunstancias históricas que, en apariencia, aclaran cómo era la vida íntima del escritor; y

6) “el argumento que se origina en la proximidad o bien la unión de los puntos”, que significa desplegar lo que sabemos acerca del maestro que tuvo Shakespeare en Stratford o acerca de sus parientes y conocidos, para hacer rendir la escasa o nula información que realmente ha quedado confirmada acerca del dramaturgo.

Anne Barton termina reafirmando la evanescencia de la verdadera personalidad del autor de Sueño de una noche de verano, pese a la imensidad de biografías aparecidas en los últimos años.Eso sí, recoge como única que escapa a los puntos señalados, a la biografía de Shapiro. El artículo completo.

(Shakespeare: seguirán corriendo ríos de tinta en su nombre)

Tataranietos (sobre Rito de paso)

Willy Quevedo es un periodista de raza a quien se puede leer vía electrónica cuando envía sus columnas de opinión a medio Lima más uno. Esta vez se tomó la molestia de leer Rito de paso y esto es lo que le sugirió la novela.


Belleza y asombro es lo que espera un lector de una obra literaria. Predecir el futuro siempre ha sido un asunto precioso para la humanidad. Si es arduo imaginar lo que va a suceder al día siguiente, es justo admirar el difícil trabajo de soñar como vivirán los tataranietos de nuestros tataranietos.

La vida en nuestra Lima dentro de cuatrocientos años es el tema de la novela mas reciente de Victor Coral titulada Rito de Paso*.
Rito de Paso es una obra subyugante. Divinne es la heroína de la historia. Trabajadora de El Complejo, es citada por el comité de casos metalaborales por haber infringido el reglamento. ¿Cual fue su falta? Enamorarse de César.

César tiene 25 años, empleado sobresaliente de El Complejo corresponde al amor de Divinne. Sin embargo, desesperado por la culpa, no puede evadir las pesadillas que lo presentan triturado por biomáquinas y se autoelimina.

Divinne es perseguida por la policía privada de El Complejo. Se esconde en el centro de Lima, consiguiendo protección en uno de los locales religiosos de la avenida Camaná. Después huye a una playa de Piura.

Coral nos transporta a un mundo nuevo. Las personas se comunican con screens y concluida la jornada laboral acuden a bares o holes. Ante la abusiva intromisión de El Complejo, la mayoría recurre a rituales místicos íntimos. Por ello, se expanden las sectas siendo las mas importantes valentinianos, neoaztecas, tántricos, confucianos, neocatólicos, atlantes.

El Complejo espía todo. Tiene instalado cientos de microcámaras y sistema de audio que registran hasta el bostezo de los ciudadanos. Solo permiten ingerir drogas de baja calidad, leer libros traducidos y resumidos, ver espectáculos decadentes donde se humilla al prójimo.
César es la resignación y el miedo. Divinne representa la voluntad de cambio y la libertad.

Rito de Paso es una obra subyugante. Anuncia la desaparición del Estado. Este es reemplazado por grandes empresas llamadas Complejos.

A pesar de que los personajes similares a César son la mayoría. La sobrevivencia de Divinne es una señal de esperanza. Efectivamente, Coral en este hermoso libro concluye que en el futuro, el amor y la dignidad vencerán a la sumisión.

(Portada)

Comienza juicio a Oriana Fallaci

La escritora y periodista Oriana Fallaci, cuyos dos recientes títulos, Oriana Fallaci se entrevista a sí misma y La fuerza de la razón, podemos encontrar en Lima, es sometida a partir de hoy a un juicio por difamación a la religión islámica, en Bérgamo, norte de Italia, informa el diario argentino Página/12.

La denuncia la hizo el presidente de la Comunidad de Musulmanes Italianos, Adel Smith, por escribir que el Islam es “una religión agresiva y expansiva”, y afirmar que “el único arte en el que los hijos de Alá se han dado a conocer es el arte de ocupar, de conquistar, de someter”.

Oriana Fallaci, de 75 años de edad, vive actualmente en Nueva York, enferma de gravedad, y no tiene la intención, por lo menos inicialmente, de retractarse en cuanto a sus ideas sobre el islamismo. Siempre fue una periodista polémica y ahora parece llegar a su ebullición su radicalidad. Veamos cómo se resuelve el diferendo.

[Fotografía: Oriana Fallaci en los años sesenta]

16.6.06



Una pareja infernal: el escritor y su editor

Así se titula el libro que acaba de publicar en Francia la estudiosa Sylvie Perez, bajo el sello de Bartillat. El volumen es un delicioso recorrido por las relaciones –con frecuencia conflictivas, de amor-odio, tirantes, inevitables finalmente– entre escritores famosos y sus editores.

“Un escritor la mayor parte de las veces no es un hombre –decía el editor Gastón Gallimard–. Es una mujercita a la que hay que pagar a sabiendas que siempre estará presta a ofrecerse a los otros. Una puta.” El terrible Louis-Ferdinand Céline retrucaba: “Todos los editores son carroña”.

De esa guisa y tal vez peor se llevaban editor y escritor en el siglo veinte, y de pronto las cosas no hayan cambiado mucho, hablando en términos generales, en estos tiempos. De ahí la actualidad e interés de este libro, que también indaga sobre las relaciones editoriales del sufrido y entrañable Leon Bloy, de Francois Mauriac, y del insoportable Houellebecq. No apto para románticos.

[Feroz caricatura de Louis-Ferdinand Céline, autor de la extraordinaria Muerte a crédito]

15.6.06


Monsiváis: no hay lectores en Latinoamérica

A poco de recibir el Premio Iberoamericano Ramón López Velarde en México el próximo lunes, el escritor y periodista Carlos Monsiváis afirmó ayer –según nota de El Comercio– que las letras en América Latina gozan de buena salud, pero que el problema son los lectores.

La premiación se llevará a cabo en la hermosa ciudad de Zacatecas, al norte del DF, y formará parte de las cada vez más famosas y concurridas fiestas anuales denominadas Jornadas Lopezvelardeanas, reuniones literarias a donde asisten escritores de toda América Latina.

Monsiváis se explayó sobre su idea: “Es un buen momento, hay excelentes ensayistas en todas partes. Es un mal momento respecto a lectores, que sí escasean, tanto para la poesía como para el ensayo, y como para mayor parte de las novelas". Hay que ver cuánto más cierto será lo que afirma Monsiváis en el caso peruano.

(Fotografía: Carlos Monsiváis. Siempre atinado en sus críticas, todo un ejemplo)

Miguel Delibes recibe premio Vocento a los Valores Humanos

La X edición del premio Vocento a los Valores Humanos ha sido otorgado al escritor español Miguel Delibes, por su defensa de la libertad en su labor periodística y por la excelencia de su obra literaria. El premio le será entregado en octubre de este año, durante una fiesta regional española.

Miguel Delibes nació en Valladolid el 17 de octubre de 1920. Su primer libro, La sombra del ciprés es alargada, consigue el Premio Nadal en 1948, y con esto inicia una carrera literaria brillante, con varios premios importantes, como el Asturias, y la nominación a la Academia de la Lengua.

Algunas de sus novelas más recordadas son: La hoja roja (1959), Cinco horas con Mario (1966) y Las guerras de nuestros antepasados (1975). En 1993, Miguel Delibes recibe el Premio Cervantes. Cinco años después este prolífico autor publica uno de sus mejores novelas: El hereje, sobre un tema axial para él, la libertad de conciencia.

(Fotografía: Delibes a sus 86 años)

Mariátegui Unplugged (fragmentos)

Mi amigo y colaborador ocasional David Abanto me hace llegar un artículo publicado en Quehacer el 2004 por Marcel Velázquez. Pego aquí algunas partes esenciales del largo comentario a la obra de José Carlos Mariátegui.


La figura de Mariátegui es una mercancía cuya intensa y prolongada circulación en el mercado de las ideas le ha asignado diversos valores de uso capaces de satisfacer las necesidades de los consumidores más diversos. Desde el camaleón Ravines hasta el epicúreo Abimael Guzmán, desde el modesto estudiante de universidad pública hasta el sofisticado intelectual extranjero, desde la tradición académica del pensamiento crítico hasta el discurso político de viejas y recicladas organizaciones de izquierda, todos desean arrogarse una relación genealógica con él.
El múltiple afán de alcanzar este objeto de deseo revela la constelación de sentidos que albergan sus textos, las varias claves que rigen y estructuran su trayectoria vital, pero sobre todo el capital simbólico asociado a su figura en nuestra tradición cultural. Por ello, la pregunta ¿quién es Mariátegui? ha perdido todo sentido porque ya es imposible una lectura prístina y las respuestas más frecuentes (marxista heterodoxo, sujeto moderno escindido, ensayista creativo, héroe cultural, político comunista, etcétera) solo adquieren validez en determinados marcos discursivos y bajo ciertas condiciones pragmáticas.
Explorar el legado de Mariátegui es indagar desde/sobre un mar de falsificaciones, implícitos y maquillajes conceptuales. Asumiendo como premisa lo anteriormente planteado, comentaremos tres problemáticas asociadas: (i) el intelectual como héroe político, (ii) Amauta como sociedad imaginada y (iii) el proceso de la literatura peruana.

El proceso de la literatura peruana

«El proceso de la literatura» es considerado por varios especialistas como el texto fundador del canon crítico nacional, y muchas de sus ideas y planteamientos siguen repitiéndose sin someterlos a un análisis serio. En este apartado quiero comentar cuatro zonas conflictivas de dicho texto.

1) Una flagrante deficiencia que presenta este ensayo es la identificación entre escritura y literatura. El texto concibe a la literatura oral no como una manifestación autotélica sino como un período previo e inferior de la literatura escrita. Los poemas orales, las leyendas y las representaciones dramáticas prehispánicas son considerados formas embrionarias de literatura porque predomina una concepción positivista que califica la cultura oral como un antecedente de la cultura escrita y no se admite la posibilidad de la coexistencia e hibridación, que es justamente la característica central de las literaturas andinas. Esta concepción era ya anacrónica para su época; varios años antes, Adolfo Vienrich había recopilado textos orales andinos en Azucenas quechuas (1904) y demostrado la vitalidad de esa literatura.

Más adelante, encontramos una identificación entre lengua y literatura. Esta asociación de cuño romántico es clave en la intencionalidad pragmática del texto que pretende contribuir a la creación de una literatura nacional. «La lengua castellana [...] es el lenguaje literario y el instrumento intelectual de esta nacionalidad cuyo trabajo de definición aún no ha concluido» (p. 235). Esta filiación se contradice abiertamente con sus llamados a una literatura que se alimente de la veta autóctona. El corolario de la argumentación del Amauta nos conduciría a una literatura indígena, autóctona y nacionalista, escrita en español.

2) Mariátegui considera que el costumbrismo de Pardo es una manifestación del ciclo colonial de nuestra literatura, un colonialismo supérstite que se alimenta de los residuos espirituales y materiales de la Colonia (p. 240).

La figura literaria de Pardo está asociada a la crisis de la ciudad letrada en la Lima del XIX y sus textos literarios deben ser estudiados como metáforas de la nación imaginada y deseada por la élite culta y educada de la época. Pardo se ajusta en líneas generales a la categoría de letrado descrita por Rama y eso explicaría el empleo del lenguaje a través de la palabra escrita con funciones redentoras derivadas de la autopercepción de pertenecer a una clase ilustrada y educada para dirigir la res pública. Pardo es el último letrado, pero el primer escritor nacional republicano.

Los textos literarios de Pardo (Frutos de la Educación, «El Paseo de Amancaes» y «Constitución Política» entre otros) constituyen la compleja formalización de las primeras metáforas republicanas de la nación y la sociedad peruana; en ellos tenemos una adecuada representación simbólica de los años turbulentos de la primera mitad del siglo XIX.

3) El capítulo IX de este ensayo está dedicado a Riva-Agüero y la Generación del Novecientos. Mariátegui sostiene que ellos son «un momento de restauración del pensamiento colonialista y civilista en el pensamiento y la literatura del Perú» (p. 275). Considera que el líder de la generación es Riva-Agüero y que consiguieron retomar el control del campo literario porque el grupo radical de González Prada había perdido su cohesión y fuerza. Esta generación está caracterizada por un positivismo conservador y una vocación académica universitaria que se legitima en el pasado.

Consideramos que la Generación del Novecientos fue nuestro primer grupo de intelectuales modernos, pero ellos cumplieron tareas tradicionales que debieron corresponder a los positivistas letrados decimonónicos: la creación de un pasado cultural e histórico y el establecimiento de las bases de nuestra historia literaria; es decir, las primeras reflexiones orgánicas sobre la identidad y la búsqueda de un Estado nacional. No reconocer la importancia de la Generación del Novecientos fue un grave error cuya repercusión principal ha sido alimentar el ocio intelectual de muchos estudiosos de la literatura, quienes amparándose en los anatemas de Mariátegui eluden la lectura de aquellos textos fundacionales.

El Perú de Mariátegui ya no existe; sin embargo, el eco de su fuga todavía queda resonando en nuestra nostalgia. Hoy, la visión de Mariátegui es insuficiente; sin embargo, su desafío late incrustado en el centro de nuestras esperanzas.

4) Mariátegui quiere deslegitimar la figura del mestizo histórico como síntesis cultural del país. Para ello descalifica los aportes de dos comunidades étnicas subordinadas. En la costa, el mestizo está contaminado por la influencia de dos culturas inferiores. En una clara lección de racismo positivista que ya en esa época era obsoleto, sostiene que «el chino [...] parece haber inoculado en su descendencia, el fatalismo, la apatía, las taras del Oriente decrépito». Los acusa de haber impulsado el juego y el opio entre los costeños (p. 341). Una representación plagada de prejuicios y tópicos que delatan la mentalidad tradicional del crítico revolucionario.

Por otro lado, sostiene el Amauta que el aporte del negro es nulo y negativo. El negro trajo su sensualidad, su superstición, su primitivismo. Por ello, «no estaba en condiciones de contribuir a la creación de una cultura sino más bien de estorbarla con el crudo y viviente influjo de su barbarie» (p. 342).

Mariátegui está implícitamente proponiendo un genocidio cultural: la desaparición del otro porque no es capaz de comprender la posición y la singular cosmovisión de los afroperuanos. Están operando las viejas configuraciones del sujeto esclavista en el texto mariateguista: representar al afroperuano como un ser ausente de racionalidad y que posee una sobredimensión sexual es un tópico que atraviesa toda nuestra historia. Se sigue produciendo sentidos con la vieja dicotomía civilización/barbarie, y se adscribe la cultura negra y china al polo subalterno de la relación.

En la lectura del Amauta, la literatura nacional aparece configurada como un horizonte de deseo, pero no es más que deseos sin horizontes. Para utilizar las mismas categorías que Mariátegui: en el Perú, la literatura colonial creó espacios nacionales y cosmopolitas, la literatura cosmopolita creó nuevas formas de colonización y nacionalidades virtuales, la literatura nacional es ahora una utopía anacrónica en un mundo de culturas desterritorializadas, memorias colonizadas, imaginaciones domesticadas, exacerbación de diferencias y comunidades virtuales.

¿Good bye, Amauta?


Las más valiosas ideas de Mariátegui sobre la literatura peruana no se desarrollaron cuando la sociedad y la cultura lo requerían, y cuando se produjo el desarrollo ya era demasiado tarde: la sociedad y la cultura habían cambiado drásticamente. Explorando solo las tres variables desarrolladas, percibimos que la vigencia de Mariátegui radica, principalmente, en la construcción de un ideal de intelectual crítico moderno que crea una estructura cultural como Amauta desde donde se piensa e imagina una comunidad escindida entre los fantasmas coloniales, los monstruos republicanos y los cantos de sirena de la modernidad periférica.
El Perú de Mariátegui ya no existe; sin embargo, el eco de su fuga todavía queda resonando en nuestra nostalgia. Hoy, la visión de Mariátegui es insuficiente; sin embargo, su desafío late incrustado en el centro de nuestras esperanzas.

[Fotografía: Velásquez detrás de una de sus máscaras]

14.6.06



Todos los Borges; algunos

Hoy todos los diarios de Lima se llenan de epítetos elogiosos y más o menos pomposos “celebrando” los veinte años de la muerte de Jorge Luis Borges. He espigado, de entrevistas y artículos varios, algunas declaraciones de Borges donde se revela feminista, antibélico, metafísico, etcétera. Provecho.

Borges metafísico: “yo creo que soy una persona que ha aprovechado las posibilidades literarias de la metafísica. (…) si usted quiere definirme como un metafísico, es un regalo que usted me hace (…) La metafísica es una cosa mucho más imaginativa que la literatura en general (…) usted toma la literatura fantástica, aun lo más ilustre de ella, Poe, Wells, y esas fantasías son mucho menos extrañas que la idea de un ser que es tres y uno, o que la idea de un infierno y un cielo, o que la idea de un Dios que vive en el pasado, en el presente y el porvenir”.

Borges feminista: “Es una suerte que existan (las mujeres); y existen casi más que yo. Son seres mucho más prácticos”. “Soy, desde luego, feminista. Es una insensatez no serlo. En los Estados Unidos ser feminista es algo que no exige explicaciones”.

Borges antinazi: “Yo abomino, precisamente, de Hitler porque no comparte mi fe en el pueblo alemán; porque juzga que para desquitarse de 1918, no hay otra pedagogía que la barbarie”. “Mentalmente el nazismo no es otra cosa que la exacerbación de un prejuicio del que adolecen todos los hombres: la cetidumbre de la superioridad de su patria, de su idioma, de su religión, de su sangre”.

Borges pacifista: “Antes creí que había guerras justas. Ahora soy pacifista, partidario incondicional de la paz”.

Borges poeta: “La poesía no es menos misteriosa que la música. Quizá lo es más, ya que cada palabra tiene su música y, asimismo, las delicadas y preciosas connotaciones con que el tiempo fue enriqueciéndola”.

Borges antipsicoanalítico: “Si la gente se observa a sí misma puede hacerse más egoísta. Por eso creo que el psicoanálisis (…) puede ejercer una mala influencia, pues conozco a muchas personas que han sido psicoanalizadas y están vigilándose día y noche”.

Borges socrático: “No estoy seguro de que yo exista, en realidad. Soy todos los autores que he leído, toda la gente que he conocido, todas las mujeres que he amado. Todas las ciudades que he visitado, todos mis antepasados. (…) Nada, nada, amigo mío; lo que le he dicho: no estoy seguro de nada, no sé nada. Imagínese que ni siquiera sé la fecha de mi muerte…”.

[Fotografía: el maestro en trance]
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