30.9.06


Revista de Crítica Literaria Latinoamericana persiste

Me entero por "Inquisiciones" de Abelardo Oquendo que la ya legendaria RCLL, fundada por el recordado Antonio Cornejo Polar sigue saliendo y con la misma calidad de siempre. Reproduzco la parte de su columna donde habla de esta revista clave en los estudios literarios latinoamericanos.

"El número 62 de la Revista de Crítica Literaria Latinoamericana se abre con una sección dedicada al IX Encuentro Latinoamericano en Berkeley, organizado esta vez en homenaje a Antonio Cornejo Polar. En el marco del encuentro se celebró la apertura del archivo del mencionado crítico literario peruano dentro de la Biblioteca Brancroft de la Universidad de California en Berkeley. Dicho archivo contiene los manuscritos, cartas y otros papeles de Cornejo Polar, los mismos que fueron donados por sus herederos y que, debidamente catalogados, se encuentran ahora al servicio de los investigadores. Este archivo será accesible también vía Internet y, en versión microfilmada, en el Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar, de Lima.

Como siempre, la revista trae un nutrido material de estudios, notas y reseñas y, en su sección Bibliografías, una amplia relación de revistas culturales peruanas, incluidas las cibernéticas. El trabajo, hecho por Miguel Valladares, abarca 36 páginas y comprende más de 120 publicaciones periódicas. No toda la información que ofrece está al día pero se trata de un esfuerzo notable y sin par."

Somos, la geografía y Jared Diamond

El filósofo Pedro Cornejo Guinasi hace una lectura muy interesante del reciente libro de Diamond, fisiólogo con estudios en geografía e historia: Armas, gérmenes y acero (Debate, 2006) en el Somos de hoy.

La propuesta del científico es hasta cierto punto sencilla pero tiene implicancias muy profundas. Cornejo resume su tesis así: la historia de las desigualdades en el desarrollo material entre Euroasia y Africa, o América, “tuvo su origen en las diferencia existentes en los entornos geográficos y biogeográficos de los pueblos”.

Se trata pues de una vuelta al geografismo alimentada por recientes datos históricos, arqueológicos y antropológicos. Diamond plantea la existencia de ejes radicalmente distintos en Europa y América, por ejemplo.

El eje mayor en Europa es horizontal, de este a oeste, y el hecho de que muchos pueblos distintos compartan, por esta característica, climas y duración de los días muy similares, favoreció enormemente la difusión de conocimientos e invenciones.

En América, en cambio, el eje principal es norte-sur, de manera que no hubo mayor contacto por ejemplo entre las tribus del norte de América y las culturas andinas. La rueda, que los mexicanos prehistóricos conocían, nunca se difundió en las culturas sureñas. Hay muchos casos más.

Como todo intelectual respetable, Cornejo se toma las cosas con calma y plantea un reparo necesario: podemos caer con estas tesis en una suerte de reduccionismo geográfico. Diamond responde a esto –dice Cornejo- estableciendo una diferencia:

En periodos cortos históricamente hablando (100 años o 200 km entre pueblo y pueblo, por ejemplo), las idiosincrasias culturales son determinantes, tesis predominante hoy en las ciencias sociales.

Pero a gran escala, hablando de miles de años y kilómetros, “lo que cuenta es la geografía, según Diamond “la piedra angular en el desarrollo de las sociedades”. En cualquier caso, una lectura que hace pensar.

(Jared Diamond, premio Pulitzer 2003)

Mis Noventa. Iván Segura y Noble Katerba

Fue la única vez que asistí al taller de Otilia Navarrete en el Museo de Arte, a instancias de un amigo, que vi a este poeta puro y delicado con la palabra. Sería el año 91 y yo no estaba para nada animado a ir a un taller, incluso como visitante.

Me senté a una mesa con unos diez alumnos tan jóvenes como yo –había sus dos señoras emperifolladas y animosas también- y comenzamos a rotar un poema de César Moro, leyendo cada uno un verso.

El ejercicio me parecía tan absurdo que decidí seguirlo hasta el final, con la esperanza finalmente frustrada de que hubiera una vuelta de tuerca surrealista al menos. Se trataba de recitar en voz alta el verso que te haya tocado y decir su “significado”, si es posible enlazándolo con el anterior. El poema llegó a mis manos y lo único que se me ocurrió fue romperlo en pedazos y quejarme por ese tipo de lectura castradora.

Una vez fuera, hablé con Iván brevemente. Era bajo de estatura, de cabellos ensortijados y una mirada de inmensa y lozana franqueza. Resultó que vivíamos entonces en la misma urbanización, así que continuamos nuestras conversas en su casa.

Durante algunos meses, cada sábado, me dejaba caer por la casa de Iván y escuchábamos música, traducíamos poemas –recuerdo que estaba encantado con el poeta francés Denis Roche y su magia para las imágenes- y hablábamos de lo indelicado que le resultaban los recitales de “Poesía con cólera” que apenas empezaban.

Iván me introdujo con los demás miembros de su grupo, Noble Katerba, todos ellos muy serios y con una idea más o menos definida de lo que querían en el mundo poético, a diferencia de los otros grupos. De los demás miembros me llamaron la atención tres, por distintas razones: Roxana Crisólogo (que acaba de publicar Ludy D), Alan Morales (hoy editor de Deportes en un diario popular) y Manuel Cadenas (Hasta hace poco veía su nombre como director de La Razón).

De Roxana –guardo post futuros para ella- me sorprendió su frecuentemente atinada visión de lo que era buena poesía, más allá de todo otro condicionamiento. Alan Morales era muy inteligente y tenía unos poemas muy buenos que guardaba celosamente y apenas mostraba. Manuel Cadenas, muy resuelto y pragmático, ejercitaba –puedo equivocarme en esto- un suave liderazgo en el grupo.

Iván, sin embargo, siempre me pareció el más poeta de todos. Sus preocupaciones literarias iban desde la naturaleza de la percepción poética hasta la diferencia concreta de escribir poesía a mano, a máquina de escribir o en la entonces incipiente PC; pasando por reflexiones sobre el espacio en el poema, la página en blanco y la simbología. Todo esto trató de manejarlo en su primer libro, Bosque de formas.

Lo último que supe de él es que estudió traducción y estuvo en EE UU enseñando nuestro idioma, y luego en Francia enseñando, o aprendiendo, o las dos cosas a la vez, que es lo mejor. Un amigo limpio y poeta insobornable Iván, que admiraba mucho la poesía de Jhonny Barbieri, recuerdo.

(Luque, el más entusiasta de NK)

29.9.06


Francia: editan diarios de Marguerite Duras

Imagino que Enrique Vila-Matas debe de estar interesado en esta noticia, pues se trata de su casera en sus años de juventud en París. Acaban de poner a la venta en Francia los diarios secretos que entre 1943 y 1945 escribiera la autora de El amante. La nota de Jacques-Pierre Amette en Le Point dice que uno descubre el lado sórdido del alma de la escritora en estos textos.

Pero también se considera que los diarios son la matriz de las grandes novelas que Duras daría décadas después. Los diarios corresponden a tres épocas bien diferenciadas en la vida de la escritora. La última parte cuenta, con estilo “desnudo”, “muy, muy rudo”, la muerte temprana de su hijo. Las otras dos hablan de la Segunda Guerra Mundial y de la infancia y juventud (“una familia perversa”) de Marguerite.

(Duras a sus quince años, cuando conoce a su amante de la china del norte)

Andrea Cabel, poeta

La conozco hace unos dos años y no me cuesta trabajo decir que es la poeta mejor dotada y preparada de la última hornada. Sorprende en esta jovencísima profesora de Literatura de la Católica la sabiduría lingüística y la versatilidad para manejar temas poéticos.

Allí donde sus congéneres, hombres y mujeres, naufragan en la simplicidad -que es distinta a la ardua sencillez- y en el amaneramiento malditista, Cabel con verso díafano se impone, sobre todo en los poemas de amor uránico.

Un poema. un diálogo con Eielson en el cielo de la poesía.


[giulia]

la palabra entra, me vuela las sienes,
y la noche se empeña en hacerme sola,
en caerse lenta
en hacer nudos contables,
en recordarte giulia.

con tus alas plenas y sin tus tres nudos blanco.
con tus dedos fríos,
sin celo
sin color prusia,
hecha sombra desesperada
y sabiduría fugaz de pájaro hecho verano.

giulia, mi ángel,

mi nudo.
todo se traslada, como palabra y sien que vuela,
como máquina de hacer ave,
y noche sin circunstancia.

(portada del primer libro de Andrea, recién aparecido)

Estados Unidos está en la mierda"

Quién da estas asombrosamente generalizadoras declaraciones es el artista plástico norteamericano Gary Hill (California, 1951), y uno se siente tentado a decir: si el hombre ha nacido y vivido allí, sabrá de lo que habla. Lo que dijo exactamente para un diario español es:

"El arte de hoy es tan bueno como el presente: Estados Unidos está en la mierda, hundiéndose profundamente, no sólo el poder sino a todos los niveles. ¿A dónde llegan sus tentáculos? Es un intento de control total". El artista se encuentra en Palma de Mallorca exponiendo Imágenes de luz en prestigioso Museo de la Fundación Juan March.

"En las próximas elecciones americanas, con las máquinas votantes, todo se acabará", agrega. Pero inmediatamente se sumerge en su obra, de cuya esencia asevera: "Precisar el qué casi es una imposibilidad" (...) "hay que intentarlo pero no marcar el lugar y la reacción a la audiencia. Al entrar en el bosque no te han de decir esto es esto, ves por ahí. Es mejor perderse, buscar o ser encontrado. Pretendo crear cierto tipo de rechazo antes que hacer arte contemplativo, provocar una respuesta y hacer pensar".

La nota de El País lo describe como un artistas algo díscolo y alocado (perdió sus documentos en el taxi), pero sus instalaciones causan buena impresión a juzgar por la detallada descripción que se hace de las mismas.

(Hill)

28.9.06



Acuarelas de Hitler en venta en Jeffreys

La famosa casa de subastas de Cornwal, Inglaterra, va a subastar 21 acuarelas y dos bocetos atribuidos a Adolf Hitler, la mayoría de ellos pintados durante la Primera Guerra Mundial, antes de que el intolerante genocida terminara de volverse loco.

Las pinturas fueron halladas en una granja de Flandes (Bélgica). Posteo aquí dos de las más logradas, a ver si algún blogger se anima. Shanti (paz).

(A la izquierda, Canal de Sambre; Cottage with a red roof la otra. ¿Se atreverían a decir que el loquito que se creía artista copiaba a Van Gogh, o tal vez a los impresionistas franceses?)

No manchen a Humareda

Jorge Ramón Abásolo Adrianzén (mucho gusto) publica en La República un justo artículo sobre la figura del puneño Víctor Humareda, de quien se cumplirá el 21 de noviembre 20 años de su muerte.

"Antes de morir, Humareda terminó su último cuadro, La Quinta Heeren de Noche, a través de un encargo que el Banco Central de Reserva del Perú le hizo meses antes de su deceso. Gracias a dicho encargo, y por intermedio del pintor José Torres Bohl, Humareda pudo ser enterrado con la dignidad y decencia que su investidura lo requería", revela Abásolo.

Se hace en la nota hincapié en la necesidad de recuperar su legado pictórico y escritural, más bien descuidado en las últimas décadas. "Humareda a lo largo de su existencia recopiló muchas libretas en las que anotó citas, pensamientos, dichos, fórmulas artísticas y otros apuntes de gran valor testimonial.

Cuando los herederos tomaron posesión de los bienes, estos documentos fueron lamentablemente considerados sin valor ni utilidad, por lo que fueron destruidos en su mayoría, salvándose solo algunos ejemplares que se encuentran actualmente en manos de algunos amigos del insigne pintor".

Es urgente recuperar este acervo y tal vez editar algo así como la obra pictórica completa de este artista cuyo genio está siendo fagocitado -ahora como antaño- por artistas y poetas que buscan reconocimiento como los vampiros sangre. No manchen, como dicen en México.


(Humareda, único genio de La Parada)

Narrativas, estupenda revista virtual

Y no lo digo porque su seria y ecuánime editora, Magda Díaz Morales, se haya pasado de generosa al publicarme un cuento que quedó finalista hace nueve años en "El cuento de las mil palabras", sino por la calidad (y cantidad, vamos) del material que trae.

Reproduzco parte del índice (ver la revista completa en el blog de Magda:
www.apostillasnotas.blogspot.com).

Ensayos:

1. “Imágenes de Vanya” de Juan García Ponce, Magda Díaz y Morales.
2. "Reconocimiento de las causas del malentendido y representación de los sujetos en el texto", Ángel Díaz.

Relatos:

"La amante de Hamlet", José María Latorre
"Serafín", Adriana Serlik
"La Rebeca azul", Carmen Fernández Etreros
"De la tragicómica historia de cómo Tote pierde el tiempo", Emilio, Jio, Gil
"Sueño con mariposas", Jorge Gómez Jiménez
"El beso de la luna", Pablo Lores Kanto
"¿Quién eres?", Julio Salinas Lombard
"Los últimos días de la poesía", Mauricio Salvador
"Mercado de caricias", Luis Martínez
"A la espera de Carlomagno", Nacho Mondaca
"Conductor", Rolando Revagliatti
"Espejos", Salvador Alario
"Tabahíta, no podía ser de otra manera", Felipe Londoño
"Breves lecciones de lepidopterología", Efrén Ortiz Domínguez
"Monólogo del vencido", Víctor Coral
"Discontinuidad en el vacío", Hernán Tenorio
"El autobús", Luisa Miñana
"Peregrina", Moisés Sandoval
"Caballitos del diablo", Ángel Olgoso
"La vida criminal de Adolfo Mirabén", Antón Castro

(Portada de Narrativas 3)

Henri Michaux, el pintor

Conocemos al poeta Henri Michaux. De él hablo en el primero de mis en el futuro acostumbrados post noventeros de los viernes (ahora mismo preparo el de esta semana). El pintor Michaux es mucho menos conocido –recuerdo haber hablado de sus grabados con Fernando de Szyszlo en una entrevista para Somos de hace unos años.

En Madrid se inaugura una expo de sus acuarelas y grabados que causará conmoción. J. Rodríguez Marcos hace en El País un largo artículo sobre el artista belga que reproduzco en fragmentos. Disfrútenlo.


"Belga, de París. Le gustan las fugas. Marinero a los 21 años. Atlántico Norte y Sur, Amazonas, Ecuador, India, China. Sus libros le han hecho pasar por poeta. Pinta desde hace poco". Así se retrataba Henri Michaux (1899-1984) a los 40 años. "Hace poco" era 1937, el año en que empezó a alternar el pincel y la pluma. Una década antes no le interesaba la pintura. Le molestaba más bien: "Apartaba los ojos de ella", escribió.

En 1927 publicó Quién fui, un libro que inauguraba una poesía sin poemas, onírica y sentenciosa. Mística, inclasificable. "La poesía", afirmaba, "es un regalo de la naturaleza, una gracia, no un trabajo. La sola ambición de hacer un poema basta para matarlo".

Seis años más tarde saldría a la luz su obra más popular, Un bárbaro en Asia, un chispeante libro de viajes que sería traducido al español por Jorge Luis Borges, al que había conocido en Buenos Aires. En China, precisamente, descubrió Michaux la fascinación por los ideogramas y la caligrafía, la inmediatez de la tinta y la acuarela, la intimidad entre escritura y pintura.

(…)

Reaparece, pues, el Michaux total. El de los primeros tanteos figurativos en color. El que en los años cuarenta alternó los ideogramas y las figuras en movimiento con una etapa dramáticamente oscura. Su mujer murió en un incendio y su obra se pobló de monstruos y "cabezas enloquecidas". Por supuesto, no faltan los dibujos eléctricos ejecutados bajo los efectos de la mescalina. La empezó a tomar en los años cincuenta. Lo mismo que el peyote y el hachís. "Para que la mescalina produzca su efecto", afirmaba, "es necesario que encuentre vías ya trazadas, es decir, una disposición natural a la ensoñación".

(…)

En el fondo, Henri Michaux tenía algo de pintor prehistórico. Como un artista de los tiempos en que no existía el arte. "Si trazas un camino", avisaba, "¡cuidado!, te costará trabajo volver a campo abierto". Para él comprender era marchitar. De ahí la superioridad de la pintura: permite una simultaneidad que es ajena a la escritura: "Los libros son aburridos de leer. El camino está trazado, de vía única".

(Acuarela del autor de Miserable milagro)

27.9.06


Los enemigos de El Averno

Me ha llegado un correo electrónico –reenviado a un amigo por un conocido cuyo nombre no revelaré para evitar que su obsesión conmigo se acreciente- donde se dice lo siguiente:

"En líneas generales los que regentan El Averno reconocen que se les ha vencido el contrato en el 2005 y que se retirarán a fines del 2006 por tener programación pendiente. El dueño, cuyo nombre no tengo a mano, los quiere desalojar desde mayo dándoles plazos -según los inquilinos- muy cortos. Los de El Averno se escudan en que no hay ningún proceso legal para sacarlos y que sólo la fuerza pública puede hacer desalojos".

Esto es completamente bajo y mezquino. En primer lugar, todo contrato, al no ser respetado por una de las partes o por las dos, queda sujeto a una controversia legal en la que las partes deberán fundamentar cada una su posición.

Los dueños no avisaron del desalojo y actuaron matonescamente, hiriendo a personas y perjudicando el funcionamiento y la programación del Centro Cultural. Los arrendatarios no cumplieron con los pagos y aceptan, en principio, dejar el local –bastante ruinoso por cierto- para ir a un lugar mejor.

Lo que hay que esperar, entonces, como personas civilizadas y no como fascistas con inclinaciones autoritarias, es que las partes concilien y llegue a un acuerdo. Y que el abandono del local sea de forma civilizada y tranquila.

Para esto es mejor que se sepa de los atropellos cometidos y que se defienda los derechos de los ofendidos. De esta manera se busca que cesen los actos de violencia. Es perjudicial e insensible, por lo menos y por tanto, publicar comentarios como el siguiente:

“--- A mí el único comentario que se me ocurre es que si el plazo venció en el 2005 (es decir, en el mejor de los casos, hace diez meses) y el primer pedido de que dejaran el local llegó en mayo (hace cuatro meses), a esta persona los administradores de El Averno no tienen ya mucho derecho a seguir diciendo que se les están dando plazos demasiado breves.”

Es lógico pensar que personas que viven lejos del Perú y que solo pueden enterarse de hechos tan delicados como los de El Averno por terceros, deberían abstenerse de intervenir. Por lo menos eso dictan la sabiduría y la prudencia. Pero ya sabemos lo que valen estas dos virtudes en tiempos donde los divertido o “gracioso” priman.

(Piero Bustos y Del Pueblo, consecuentes defensores de El Averno)

La Crítico y la tiranía de lo divertido

It´s funny, it´s not funny. Gran parte de la cultura norteamericana moderna o posmoderna se basa en estos dos axiomas repelentes uno del otro. La idea de lo divertido como requisito indiscutible se ha ido introduciendo en el mundo actual vertiginosamente.

Hasta el punto que no solo las películas y los cómic, pero también las novelas (¿y la poesía?) tienen que cumplir con el imperativo categórico de la respetable clase media gringa: “no me importa si es bueno o malo, ¡que sea divertido!”.

Olga Rodríguez Ulloa publicó el domingo pasado una crítica a la novela de Peter Elmore El fondo de las aguas (Peisa, 2006), influenciada por estos estrechos parámetros. Los amigos críticos de Elmore en el universo bloguero prefirieron -en perfecta sincronización otra vez- hacer mutis frente a esta reseña y soslayarla, en la creencia, tal vez, de que así favorecen a Peter.

Yo no me considero amigo personal de Elmore –apenas tengo en mi haber un par de pisco souer con él hace dos años y medio en el Mauri, cuando todavía bebía y era un poquitín menos feliz-, así que procederé a señalar algunas deficiencias de dicha crítica más por una cuestión de honestidad que por ánimo de defender a alguien que no necesita favor alguno.

¿Qué dice ORU de la novela de Elmore? Primero, la califica de “casi decimonónica, abrumadoramente detallista y hasta barroca”. Bien, ninguno de estos tres reparos –más allá de que en mi lectura dos de ellos son subjetividades de la Crítico- son per se descalificadores de una novela moderna.

La novela al estilo decimonónico, con descripciones plenas y situación de personajes y episodios bien establecidos, se sigue practicando con buenos resultados en todos los géneros, tanto en la novela policial como en los best-sellers, y en la novela histórica que, como sabemos, pasa por un boom en todo el mundo.

El detallismo en las descripciones, además, es síntoma de buen estado de salud imaginativa, y si no afecta al desarrollo de la trama –como de hecho no ocurre con El fondo de las aguas-, contribuye a los objetivos de la narración.

“Hasta barroca”, dice ORU. ¡Qué horror! Barroco es uno de esos conceptos que de tanto manosearlos han terminado por significar todo y nada, y por ende han pasado a ser el arma favorita de ciertos críticos para desdeñar novelas cuya complejidad tal vez se les esté escapando.

Por lo demás, en tiempos donde se publican novelitas de 200 páginas que se leen en 200 minutos, mal no hará un retorno a la novela barroca de un Carpentier o un Fuentes de Terra Nostra, por ejemplo. (No estoy diciendo que sea el caso de El Fondo de las aguas).

Pero el plato fuerte de los deslices de Rodríguez Ulloa es aún otro. Se queja de los diálogos de la novela, a los cuales acusa de ser “culposos” (¿?) y de estar con frecuencia interrumpidos por una explicación innecesaria o una “autocrítica forzada que fastidia”.

Pregunta: ¿se habrá enterado ORU de lo que significa (y su valor en la novela de hoy) una narración autorreflexiva, una focalización que implique la evaluación del propio discurso y la puesta en cuestión de las voces, certezas de los personajes y del propio narrador?

¿Es que toda novela tiene que ser lineal, omnisciente y con el suficiente humor y accesibilidad como para que la Crítico no se sienta fastidiada?

“Un relato flojo y una sucesión de hechos sin mucha lógica y nada de humor”, sentencia ORU repitiendo un estribillo facilón. Con esto incurre en un álgida contradicción, y se lleva de encuentro a gran parte de la narrativa latinoamericana más valiosa, desde Cortázar hasta Bolaño, desde Abelardo Castillo hasta César Aira, desde Levrero hasta el mismo Bellatin –invocado por la crítico como paradigma de “gracia y perversión” (me pregunto dónde está escrito que una novela que no tiene “gracia y perversión” es insustancial).

Contradicción, digo, porque la sucesión de hechos lógicos y respetuosos de la relación causa-efecto es precisamente lo que caracteriza a la novela decimonónica, y es tal vez su único rasgo verdaderamente generalizable. No el señalado más arriba por ORU, de una manera poco orientada.

Pero lo verdaderamente divertido (y desventurado) de la crítica de ORU es lo que dice al comienzo: “Hacer una novela negra con un ex profesor de matemáticas insomne es un gesto aventurado”. ¡Pero si la novela negra actual está llena de matemáticos y científicos! Solo hay que leer a Guillermo Martínez, o Philip Kerr y su famosa novela Una investigación filosófica. O si se quiere algo más divertido: Zigzag, de José Carlos Somoza (Plaza Janés, 2006).

Ah, entonces entiendo el reproche final de ORU a la novela de Elmore: “Hay, pues, mucho de teoría y especulación en El fondo...”. Claro, para alguien que no se cuida del estado actual de la novela policial y negra resulta not funny y “aventurado” hacer una novela de esta guisa. Y esto es lo realmente aventurado: que alguien publique semejante ejercicio de desinformación (para autilizar un respetuoso eufemismo) en un diario de circulación masiva. Más que aventurado, irresponsable. Y, por último, ni siquiera divertido.

(Elmore, a la derecha. Los parámetros de su creación exceden a la escuálida crítica local)
Marcha en defensa de El Averno, y Novíssima Verba

Les dejo información sobre las actividades de hoy martes y mañana miércoles del festival internacional de poesía Novísima Verba 2006, y sobre la marcha a la Defensoría del Pueblo en defensa de El Averno, emporio de cultura radical amenazado por la matonería ¿política?

NOVISSIMA VERBA

Hoy martes:

11 a.m. Recital de poesía: Andrea López y Matías Heer (Argentina), Rafael Robles (Perú) y otros. Lugar: Colegio Franco-Peruano (Monterrico, Surco).
7 p.m. Noche de poesía y música. Lugar: Teatro Vichama (sector 3, grupo 21, Mz. E, lote 18, Villa El Salvador)
7:30 p.m. Presentación del libro Aligerando mi paso, de Liliana Miranda. Lugar: Patagonia (Bolívar 164, Miraflores). Mañana, recital.

Mañana miércoles:

11 a.m. Recital. Participan Oliver Glave, Paul Guillén (Perú), Carlos Vaquerizo (España) y otros. Lugar: Salón H-205 de la PUCP (Av. Universitaria, cdra. 18, San Miguel).
7 p.m. Conversatorio sobre la creación poética contemporánea. Con Eduardo Jorge (Brasil), Javier Norambuena (Chile) y Miguel Idelfonso (Perú). Lugar: Auditorio de Letras de la UNMSM.
6 p.m. Recital Kontacto. Lugar: Municipalidad de Los Olivos (Av. Carlos Izaguirre 803).

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MARCHA A LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO EN DEFENSA DE EL AVERNO

MARTES 26 DE SETIEMBRE

Concentración en el C. C. EL AVERNO, Jr.Quilca 238
Hora: 1:30 p.m.

Luego de los ataques por parte de un grupo de delincuentes a nuestro Centro Cultural ocurridos los días miércoles 6 y del lunes 11, y que ocasionaron saqueo, destrozos y compañeros y una compañera herida, nos encontramos en alerta y vigilia constantes.
La policía ha actuado con extraña pasividad, igualmente cómplice es el silencio de las instituciones…
Lo que implica la agresión a El Averno no solo es la vulnerabilidad de los ciudadanos a la violencia delincuencial sino una gradiente de agravamiento de las consecuencias de la ausencia de Política Cultural y Política de Juventudes
No permitamos que en el Perú la cultura sea atacada con impunidad, acompáñanos en esta jornada de defensa de la cultura crítica, solidaria y libre en la que solicitaremos la intervención activa de la defensoría del pueblo.

¡No a la corrupción policial!
¡Por dignidad y seguridad ciudadana!
¡Vivan las Jornadas Culturales del C.C. El Averno…!!

Centro Cultural El Averno


26.9.06


Manual contra el plagio

Encuentro en el ABC de hoy este gracioso texto sobre (o contra) el plagio. Algo que, a la luz de los últimos casos, nos hará mucho bien leer. Lo posteo íntegro.

SUSANA GAVIÑA

La Real Academia Española define el verbo «plagiar» como «copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias». ¿Quién en su vida no ha plagiado? El que esté libre de pecado que tire la primera piedra, dirán algunos para quienes tomar ideas y fragmentos de otros creadores, sin citarlos después, es una labor que se practica con demasiada frecuencia. Hoy grandes expertos en el «cortar y pegar», acción ajena a la confección textil, campan por el mundo de las letras. Algunos de ellos, celebridades literarias; otros, grandes nombres mediáticos; sin olvidar a los que pregonan la autoayuda, que bien la practican a costa de otros.

Hasta tal punto está proliferando esta práctica, que parece preciso romper con el mal ejemplo que se está dando a los más jóvenes. Por eso, Cedro (Centro Español de Derechos Reprográficos), que se ocupa de proteger los derechos de sus casi 10.000 socios, entre escritores, traductores, periodistas y editores de España, acaba de lanzar un programa que corte de raíz con este mal. Desde hace unos días se puede acceder a la web «esdelibro.es», dirigida principalmente a escolares -entre los 12 y los 18 años- y profesores, de todas las comunidades autónomas (se supervisará su funcionamiento de manera especial en Asturias, Extremadura y Murcia), pero abierta a todos aquellos que quieran asomarse a dicha página.

El objetivo, según la información entregada a la prensa por Cedro (hay que dar ejemplo y citar la fuente), es «fomentar actitudes y comportamientos respetuosos y de valoración hacia los libros, la lectura, la creación y los derechos de autor». En ella expone once puntos para realizar «trabajos escolares originales, bien documenados y respetuosos con los derechos de autor», vuelve a incidir pocas líneas más abajo. Unas reglas aplicables a otras actividades como la escritura de un libro, bien sea un ensayo o una novela, que no dejan de ser profundos trabajos de investigación aliñados con cierta creatividad.

Espíritu constructivo. La primera pauta clara se denomina «contrato», que no es otra cosa que sentarse ante el ordenador con la intención de realizar un buen trabajo, sin perder de vista los derechos de autor.
Esperando a las musas. Tras esto, buscar el tema. Si las musas están ausentes, está permitido asomarse a un periódico, o consultar a los amigos... Esto no está penado.

Estrategia. Aquí se pueden agrupar dos de los puntos: el plan y las ideas. Se debe trazar un plan para desarrollar un trabajo ordenado, lo que evita las pérdidas innecesarias de tiempo, algo que agradecerán los editores que han fijado una fecha de entrega.

En busca del dato. Encontrar la información sobre la que se sustente la trama de la historia es uno de los momentos cruciales. Para ello hay muchos canales y fuentes. ¡Bendito internet! Pero hay que tener cuidado. Si no que se lo digan a Google, que en Bruselas ha visto como recientemente le han prohibido reproducir artículos de prensa, una práctica muy usual, que en algunos portales se solventa maquillando un par de frases.

¿Copiar, imitar o plagiar? Después de realizar un guión, el punto más importante es también el más taxativo: «Sé original». No tiene desperdicio pues reparte tres consejos: «Citar siempre que se utilice las ideas de otros autores o documentos»; pero matizando que «no conviene el abuso de las citas». Que se aplique el cuento quien lo considere oportuno. A continuación, se refiere a la práctica de parafrasear como alternativa, pero también con la necesidad de citar el autor. Datos que deben engrosar la bibliografía de cualquier volumen. Tomen nota.

Para motivar a los chavales a seguir estas normas, Cedro ha creado también un concurso que premiará los trabajos de los escolares más creativos, y a sus profesores. Para ellos el premio consiste en ordenadores y dinero para comprar libros. Para los adultos, el mejor galardón será la credibilidad y el respeto del lector.

(Ni el popular Starbucks se libra del plagio)
Fallece Premio Planeta 2005

Paola Kaufmann fue una bióloga y escritora argentina que por su novela El lago recibiera en el 2005 el Premio Planeta. Hoy me entero por La República que acaba de fallecer, víctima de una enfermedad terminal apenas a los 37 años.

La exitosa escritora se hallaba internada en una clínica de Buenos Aires desde hace más de un mes, y su deceso se dio en la madrugada del sábado según fuentes familiares. Anteriormente la escritora había recibido por su libro de cuentos El campo de golf del diablo, el Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes argentino (2002)

Por si poco fuera, al año siguiente su novela La hermana obtuvo el galardón Casa de las Américas en Cuba. La novela El Lago pertenece al género fantástico, y no se descarta que la escritora haya dejado textos inéditos. Un gran pérdida para la literatura argentina.

(Paola K.)

Poeta Pablo Guevara necesita donaciones de sangre

Transcribo el correo que me reenvía Dante Ildefonso.

"Pablo Guevara se encuentra muy delicado de salud, por lo cual necesita transfusiones de sangre y plaquetas con suma urgencia.

Las donaciones se están realizando en el Hospital Edgardo Rebagliatti (Av. Salaverry) y pueden ser de sangre, plaquetas o de ambas.

para más información, pueden escribir a los correos

cuencalurin@yahoo.es
lacolision@hotmail.com

pueden llamar también al hijo de Pablo,
Diego Guevara, al teléfono 98582958 ó 2733171 (8pm.)
casa de Pablo: 2311343 (comunicarse con su esposa Hanne de Guevara)"


(El poeta solidario hoy necesita de nosotros)

25.9.06



Sobre Mis noventa

Debido a la gran cantidad de comentarios que ha sucitado un post anterior (por lo menos la mitad de los cuales he tenido que borrar pues implicaban agravios a terceros y temas no directamente relacionados), me explayo sobre el libro Mis noventa que publicaré -ojo, no sean ansiosos- el otro año.


El título de Michaux ha sido traducido, en editorial SUR -no sé si exista todavía esa editora-, como El conocimiento por los abismos, y es una serie de textos y poemas escritos bajo el influjo de algunas drogas alucinógenas, como el hongo mexicano.

Por supuesto que esto de las demarcaciones generacionales por décadas es completamente discutible, y la idea ha sido demolida por los críticos hasta los cimientos. Pero las personas siguen utilizando esa división, y este blog está destinado a lectores comunes no a eruditos o especialistas en literatura.

Felizmente no tenemos inclinaciones, facistas, a decirle a la gente lo que tiene que pensar o hacer.

En cuanto a lo que hace especial a la generación de los noventa, hay al menos una notoria diferencia formal y temática entre lo que se hacía en poesía en los ochenta y lo que se hizo en los noventa. Basta comparar, para no salirse de un mismo cogollo, la poesía de J. A. Mazzotti y la de Paolo de Lima. Esto más alla de la calidad literaria de estas obras.

Por supuesto que mi historia personal de los noventa irá más allá del grupo Neón. Abarcará a la mayor parte de los grupos que hubo (felizmente los conocí a todos) en esa época, y no rehuirá adentrarse en otras generaciones, especialmente la generación anterior, la de los ochenta.

Parece que tendré que repetir -para un par de agudos desavisados- lo que dije en el gorro del post anterior: los textos que publicaré todos los viernes no tienen todavía intenciones literarias, solo sirven como memorias, ejercicios que ayuden a recuperar mayores cosas sobre una década importante para la hornada de hoy treintones (algunos cuarentones) que empiezan a tomar su lugar en el parnaso local. C'est tout, mes amis.

(Dante Ildefonso, buen poeta y protagonista de varias anécdotas noventeras)

Entrevista a Laura Restrepo en EL PAIS

La autora de Leopardo bajo el sol, nacida en Colombia en 1950) se encuentra actualmente en Segovia participando en el Festival Hay de literatura, donde conversó ayer con el escritor Vikram Seth (Un buen partido). Algunas preguntas que le hiciera Juan Cruz

Ha dicho usted en Segovia que los novelistas ingleses son autores que admira, pero ¿por qué no fijarse en escritores de otras partes del mundo?

Estoy convencida de que Reino Unido tiene el grupo de escritores más importantes del momento y los leo con placer, pero aquí hemos constatado hasta qué punto el Reino Unido es una isla literaria; están encerrados, no se dan cuenta de que el mundo ha dado muchas vueltas y de que no hay un centro, sino muchos. Decían que no nos conocíamos. "No nos conocen ustedes a nosotros", les he dicho. Nosotros sí les hemos leído a ellos.

¿Sigue siendo La isla de la pasión una metáfora de lo que sucede en América Latina?

Sí, en lo que tiene de reflejo de la lucha por la dignidad humana pese a todo, que es por otra parte el asunto de mi obra, en general. Cómo se conserva la dignidad humana pese a todo, también en situaciones límite. Un poco como Lazarillo de Tormes, que prefiere hervir piedras antes de que se sepa que no tienen verduras o huesos para echarles al caldo. Puedes estar mordiendo el polvo, pero el ser humano se erige como un ser que vale la pena.

¿Cómo sería la novela que querría escribir ahora?

La novela del pueblo palestino, la gran saga de nuestros días. Allí es donde se define el futuro de la humanidad; es el pueblo que lleva a cabo una lucha más solitaria. Pero me hubiera gustado escribir Memorias de Adriano, lo malo es que ya lo hizo Marguerite Yourcenar.

Viene usted a España a hablar de novela, en Segovia. ¿Cómo ve la novela que se hace?

Me apasiona la novela inglesa: Kureishi, Seth, los irlandeses, los escoceses... Y hoy en día me parece extraordinario lo que escribe ese ser homosexual, que se rebela con una capacidad torrencial y magistral del manejo de la palabra, con la que rompe toda la mezquindad de la vieja moral. Me refiero a Fernando Vallejo, mi paisano... Y añadiría un chileno, Pedro Lemebel, otra persona homosexual arrasadora, que suple todo el caos de su rebeldía con su dominio del lenguaje.

(Restrepo -El Pais)

24.9.06


Chile: El otro encuentro de poesía

La poeta Gladys González me hace llegar muy gentilmente el afiche del Primer Encuentro de Mujeres Poetas del Cono Sur, a realizarse entre el 5 y el 7 de octubre inclusive en la Casa de la Cultura de Coquimbo (Chile).
Buena suerte en la empresa.

23.9.06


Mis Noventa. Dos encuentros con Carlos Oliva

A partir de esta semana, cada viernes publicaré en mi blog un recuerdo, viñeta, dato, anécdota sobre la década pasada. Más que con intenciones literarias, como un inocente ejercicio de memoria con vías a cumplir, en unos meses, con un encargo de una editorial que no es Zignos: hacer una historia personal de los noventa.

Estos morceaux no serán definitivos. Más bien, una vez juntos, constituirán el magma del libro que publicaré. Los comentarios que aporten los lectores serán tomados en cuenta si contribuyen a la historia. Se aceptan aportes y enmiendas además.


La primera vez que lo vi corría el año 90 si no recuerdo mal, y él estaba sentado en las gradas de la Facultad de Letras de San Marcos, junto con los miembros originales del grupo Neón: Héctor Ñaupari, Rubén Grajeda y Juan Vega (que si no me equivoco todavía no formaba oficialmente parte de ese grupo).

Recuerdo que era alto, de cabello ondulado y corto, algo al desgaire, rostro de rasgos definidos, picado por aquí y por allá por la viruela. Tenía la mirada dura, penetrante y en cierto modo auténtica, cualquiera que sea el contenido que hoy le damos a eso.

Yo conocía a un par de miembros del grupo, así que no me fue difícil acercarme y conversar con él. Estaba esperando a un amigo que le iba a prestar su carné de biblioteca para sacar unos libros. “Esta semana quiero pasarla tranquilo –recuerdo que me dijo-, voy a leer poesía”. Los demás miembros de Neón lo rodeaban con algo más que respeto, tal vez temor.

Conversamos un buen rato, de uno u otro tema. Me sorprendió su inteligencia digamos que natural; no era culto pero era rápido para las respuestas y absorbía bien todo lo que le llegaba. En ese entonces yo estaba en el segundo año del Francés y tenía en mis manos Le conaissance par les gouffres, de Henri Michaux, un poeta que él conocía de oídas.

Le dije que en la biblioteca de Letras había una antología de la poesía de Michaux en castellano, y que si pudiera la sacara. Como tenía que hacer, lo dejé allí, con Grajeda y Vega, los únicos que quedaban del grupo luego de la conversa. Al ver que su amigo no venía, le dejé mi carné para que pudiera sacar el libro. Luego me lo devolvería.

Eso debió haber sido un viernes por la tarde. Al día siguiente iba por Diagonal rumbo a la librería La Familia cuando escuché en un local de venta de comida y cerveza que, si no marro, es ahora una tienda de artículos de computadoras, la risa abierta de Oliva. Estaba con un amigo, de aspecto algo siniestro, ambos vestidos con ropas nuevas, zapatillas de marca muy caras.

Para mí fue sorprendente su cambio de look. Estaban bebiendo jarras y jarras de cerveza y fumando cigarrillos Gauloises. Me senté con ellos y comencé a beber y conversar. Recuerdo que me reí mucho con su amigo, un tipo bajo, de cabello desordenado y dientes desiguales, que manejaba la jerga de una manera muy creativa y piropeaba a las chicas que pasaban con una suerte de procacidad no del todo ofensiva. Más bien ingeniosa y como en el límite de lo permisible.

Bebimos como unas cinco jarras de cerveza y conversamos de todo un poco –incluido Michaux, cuya antología poética publicada por la desaparecida editorial Fabril, Oliva había llegado a sacar de la Biblioteca.

Lo que más me sorprendió aquella tarde noche fue su opinión sobre Sendero Luminoso. Puedo equivocarme pero la madrugada de ese sábado los criminales habían hecho explosionar un coche bomba en el puente sobre la Brasil –el que conecta Pershing con La Marina- matando a varias personas.

“Son unos desquiciados -me dijo con voz fuerte. Si pelearan cuerpo a cuerpo, como los hombres, tendrían mi respeto. Pero apelan a lo más fácil, causar terror y matar a inocentes”.

Recuerdo estas palabras perfectamente. La lucidez de su evaluación causó honda impresión en mí. Mi hermana, apenas unos años antes, había sido obligada a abandonar la Universidad de Huamanga -donde era profesora y responsable política del PUM- bajo amenazas de muerte a ella y a sus hijos, por parte de los “heroicos” combatientes de la “guerra popular del campo a la ciudad”.

A eso de las ocho de la noche levantamos la sesión. Carlos y el tipo bajo de rostro burlón enderezaban hacia el Rímac, a seguir la juerga ya no con líquidos sino con elementos más volátiles. Para mi decepción yo no pude seguirlos, pues tenía que encontrar a mi novia de entonces –de ella hablaré más adelante- en Miraflores.

Al despedirnos, con un fuerte abrazo, quedamos en conversar sobre la poesía de Michaux, una vez que leyera el libro. Esta conversación se dio tiempo después y aumentó la buena impresión que ya tenía de Carlos. Se metieron a un taxi sin antes consultar el precio y le dijeron: “al Rímac”. Carlos me hizo un gesto al arrancar el carro. Lo interpreté como de despedida. Estaba contrariado porque no podía acompañarlos. Ya iba a haber tiempo para eso.

(Poetas de los noventa. Las imágenes -por limitaciones de acceso a material- no coincidirán necesariamente con el contenido del post)
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Intermezzo tropical (y politiquero)

La columna de hoy de Abelardo Oquendo pone el dedo sobre la llaga en lo que respecta a la proliferación, en los últimos años, de un tipo de crítica literaria que se atiene demasiado al “contenido” y considera la visión sociopolítica como el (sospechoso) derrotero único a seguir para examinar las obras literarias.

Este tipo de crítica tiene su emporio en la revista Intermezzo Tropical, cuyo tercer número acabo de conseguir. Tengo que coincidir con Oquendo cuando afirma en su columna de hoy: “hay una reseña crítica que acerca al límite de lo plausible la perspectiva sociopolítica. Al comentar La hora azul, de Alonso Cueto, Enrique Bernales (el poeta, no el constitucionalista) juzga la novela en tanto que supuesta alegoría de un proyecto nacional reconciliatorio y encuentra su representación de los sectores sociales estereotipada y prejuiciosa, clasista incluso”.

Continúa el columnista de la siempre interesante “Inquisiciones”: "No se quiere acá anotar discrepancias puntuales con el autor sino extrañar la recurrencia de un tipo de crítica ideologizada, un tipo de crítica que se atiene al “contenido” de la obra literaria con desentendimiento de su “forma” –dicotomía que resucita en la práctica algo que la teoría enterró hace mucho.

Establecida así la prevalencia de la “realidad” referida sobre la función estética, se arriba a condiciones similares a las que dieron lugar a la deplorable mesa redonda sobre Todas las sangres, que tanto afectó a Arguedas. Por esa vía se puede llegar, en casos extremos, al modo de leer de los jueces de la Santa Inquisición, de los comisarios soviéticos o de los burócratas del macartismo, tan afines”.

Oquendo termina señalando –con todo mi respaldo y supongo que el de muchos otros escritores- que es mucho más fácil (y a veces ocioso, agregaría) abordar una obra literaria o artística “desde una convicción y su ética –por eso se incurre tanto en ello-", que leer narrativa, poesía o cuento como lo que son principalmente: artefactos estéticos.

(Poeta Victoria Guerrero, la primera de la izquierda, editora de Intermezzo Tropical)

Camus recargado

El suplemento Confabulario de El Universal de México dedica su edición de hoy a Albert Camus (1913-1960), sobre cuya obra se cierne nuevamente la cabeza excrutadora de la academia francesa. La salida en dos tomos de sus obras completas en la famosa Bibliothèque de la Pléiade, además de pequeños escritos recientemente descubiertos aumentan el interés por el autor de El extranjero.

Algunos extractos de el ensayo titulado "El nuevo Camus" publicado por el especialista Robin Bbuss.

"Si la colección de la Pléiade sobre Camus debe considerarse como la biblia de la obra del autor, entonces el mejor comentario que lo ayuda a uno a orientarse a través del primero de estos volúmenes es "Albert Camus ou la naissance d’un romancier" de Jacqueline Lévi-Valensi.
Este libro empezó siendo su tesis doctoral en 1980, pero no fue sino hasta mucho después que ella se decidió a revisarlo para publicarlo.

Cuando murió, en eso seguía y contaba con la ayuda de Agnès Spiquel (quien finalmente se hizo cargo de publicar esta edición). Lévi-Valensi inicia su análisis de las primeras obras de Camus abordando un momento crucial en la vida de éste: cuando, en 1930, se hizo consciente de su vocación como escritor y de su propia mortalidad

(...)

Lévi-Valensi nos lleva de la mano a través de los doce años que precedieron la publicación de El extranjero (1942) y examina lo que Camus escribió, desde la perspectiva que implica conocer dicha novela; la editorial anuncia este libro como "Camus antes de El extranjero".

Este enfoque inevitablemente implica una distorsión, al condicionar en cierto modo el interés de las distintas actividades literarias de Camus (periodismo, ensayos, teatro y novela) a la forma en que éstas se relacionan con su primera gran obra; por ejemplo, la especialista describe Una muerte feliz, que Camus escribió de 1936 a 1938 antes de acabar abandonándola, francamente como "une erreur" ["un error"]; a pesar de eso, la colección Penguin de clásicos modernos incluyó en julio A happy death entre las obras traducidas de Camus.

(...)

Y aunque es fascinante contemplar en los cuadernos y en los proyectos frustrados la base de lo que llegaría a convertirse en las principales aportaciones de Camus a la literatura, resulta igual de fascinante ver lo que podrían parecer desviaciones de esa ruta, por ejemplo, su trabajo como periodista.

Al considerar los textos de la década de los treinta desde el punto de vista de su relación con El extranjero, Lévi-Valensi tiene muy poco que decir acerca de la participación del escritor con el Partido Comunista o con el grupo teatral con el que colaboró en la obra Rebelión en Asturias (1936), que el alcalde de Argel prohibió por considerarla subversiva y que es la primera obra que se incluye en el primer volumen de la colección de la Pléiade.

(...)

El segundo volumen de esta nueva edición de la Pléiade sólo incluye una de las novelas más importantes, La peste, y está integrado sobre todo por artículos de periódico y otros textos escritos por encargo. Camus siempre tuvo un concepto elevado del periodismo en tanto que profesión, concepto que su experiencia durante la guerra reforzó de manera natural:

"Para los hombres que durante años supieron que, al escribir un artículo, podían pagarlo con la cárcel y con la muerte, resultaba evidente que las palabras tenían un valor propio", escribió en Combat en agosto de 1944. Sin embargo, decirles a los periodistas que lo que escriben es un asunto de vida o muerte tiene como resultado que éstos exageren su propia importancia y los artículos periodísticos de Camus también pueden ser excesivamente moralizantes.

(...)

Como es comprensible, el problema de Argelia preocupaba mucho a Camus y acabó atormentándolo; uno no tiene más remedio que especular sobre el giro que habrían dado sus ideas si el autor hubiera vivido para presenciar la independencia de ese país en 1962 y la campaña asesina de la OAS que fue la respuesta de los pieds noirs. Si tan sólo hubiera seguido con su plan original de tomar el tren de regreso a París, en vez de aceptar que Michel Gallimard lo llevara en su auto... A Camus se le había oído comentar alguna vez que no había nada más absurdo que morir en un accidente automovilístico".

(Portada de Confabulario)

Juan Villoro conversa con Ian McEwan

Segovia parece ser el centro de la literatura mundial en estos días. Los escritores Juan Villoro (México, El Testigo, El disparo de Argón) e Ian McEwan (Amor perdurable, Ámsterdam, Expiación, otros) -el otro grande de la narrativa inglesa actual junto con Martin Amis- conversaron durante una envidiable hora.

La conversa fue pública y giró entorno a la obra de McEwan, cuyo último libro, Sábado (2006), al igual que los anteriores, ha sido publicado en castellano por Anagrama. Aquí algunas reflexiones del narrador inglés.


Sus relatos: "Fueron para mí una especie de laboratorio que me sirvió para encontrar mi estilo y que me permitió rendir homenaje a algunos de mis maestros".

El destino: "No creo en el destino, ni soy religioso y considero que esas situaciones son muy ricas para la ficción: lo imprevisible forja el carácter de mis personajes, los pone a prueba. Me permiten también tomarle el pulso a la escritura, cambiar de marcha, de dirección, me llenan de adrenalina.

La novela: "No la tengo muy clara y sigo las ideas de Henry James. Entendía que existe un contrato entre el escritor y el lector que dice que este último no cuestionará los materiales del primero sino el tratamiento. Ése es el fundamento para comprender la dimensión moral de la novela".

Política internacional: "Nadie puede permitirse hoy estar fuera de la política" (…) "Blair –en Irak- se vio obligado a tirar del carro, nadie estaba demasiado convencido” (…) "me inclinó más hacia la versión de que luchamos contra unos fanáticos totalitarios", afirmó.

(Los novelistas pasean por Segovia -El País)

Entrevista a poeta Juan Ramírez Ruiz

Me entero por la blogosfera que la revista Variedades de El Peruano le ha hecho una entrevista a mi amigo y gran poeta Juan Ramírez Ruiz, quien tiene no 9 sino 11 poemarios inéditos, según me confesó frente a un rico cabrito con frejoles en Quilca hace unas semanas.

JRR, autor de Un par de vueltas por la realidad, Vida perpetua y Las armas molidas, es dueño de una retórica propia sustancial, que apunta a dejar en la zaga por fin el manoseado coloquialismo (gran afán de otros creadores como Róger Santiváñez) para afirmar nuevas formas de expresión.

Esto último se nota meridianamente en el último poemario nombrado. Allí, si el lector se toma la molestia de hacer a un lado el entorno metapoemático (un rollo sobre la escritura de los incas), nos encontramos con textos de una valor lingüístico difícilmente hallable no solo entre sus congéneres.

Buena Juan! Al final la poesía se impone. Tú lo sabes.

Después de todo ese tiempo, ¿qué nos puedes decir de la poética practicada por ustedes (los Hora Zero)?

Radical, aunque no se llegó a la renovación lingüística. Un asalto entre la verbalización y el signo visual: la potencialidad visual del signo aliado a su carácter fonético. Para nosotros fue partir del tratamiento del signo, que después conduce a la producción total de un programa de escritura. Y eso fue completamente original. Ninguna editorial de ninguna parte del mundo puede decir que fuimos influenciados o que nos derivamos de ellos.

(El poeta con su familia)

Alvaro Lasso reedita poemario

Dos niñas de Egon Schiele es el título de este poemario editado ahora por su autor, Alvarito Lasso, pero que fue editado antes en Racoon press, EE UU, (ejemplares limitados) por el poeta de Cuadernos de Horacio Morell, Eduardo Chirinos. Un poema


mara en ciudad breton

me siento a redactar a una muchacha con el violín atravesado en la garganta. Es tanta la precisión, tanta la torpeza de la muerte, que sus brazos olvidan ya la fuerza o el silencio y solo envían su inevitable abrazo. Siempre lo celebran, lo besan, mientras la muchacha con el violín atravesado en la garganta no tiene más que cantar, hasta que sus dueñas la recojan y duerma

(portada)

22.9.06



Martin Amis en España

Uno de los escritores ingleses más importantes de la actualidad es Martin Amis (Inglaterra, 1949), autor de la aún no publicada en castellano The house of meetings (La casa de los encuentros), y de libros versátiles y talentosos como Perro callejero, Dinero, Campos de Londres o Autobiografìa, todos ellos publicados en castellano por Anagrama.

Carmen Posadas lo encuentra en una feria del libro en Segovia y le hace una entrevista donde deja en evidencia una lucidez de visión sobre nuestros tiempos que vale la pena atender.


Ha escrito que lo autobiográfico ha marcado buena parte de la ficción en los últimos años. ¿Sigue siendo así?

Si hubiera que destacar una característica en la literatura que se escribe hoy sería la diversidad. En temas, momentos y espacios. Es cierto que lo autobiográfico, y también la historia, siguen siendo motores esenciales que alimentan la ficción actual, pero lo que yo creo que pasará a primer plano es todo cuanto esté relacionado con los atentados del 11-S. Han cambiado radicalmente el mundo y esos cambios tiene que recogerlos la literatura. Pero para poder contar lo que entonces se vivió y las transformaciones que vinieron después se necesita tiempo, que las cosas se vayan sedimentando. Tienen que pasar cuatro o cinco años para empezar a asimilar lo que ocurrió.

Hay muchos escritores que ya se han manifestado...

Salman Rushdie volcó en Fury su visión de los atentados, se puso a escribir sobre lo que estaba viviendo. Pero él mismo comentaba que la poesía es la emoción que se recuerda en tranquilidad. Quizá en Fury le faltó esa tranquilidad, estaba demasiado cerca.

¿Cómo cree que han afectado los atentados a personajes como los de Dinero, con ese nihilismo despreocupado y perverso?

El estado en el que vive buena parte de la juventud es semejante al del que acaba de ser anestesiado con novocaína. Están anestesiados. Y un acontecimiento de esas características refuerza aún más esa sensación. Así, hay muchos jóvenes que llenan su cuerpo de imperdibles o que se autolesionan haciéndose cortes en los brazos por ese afán de romper con esa anestesia general. Pero no es fácil, y siguen arrastrados a una vorágine de compras, consumo, sexo y fiestas que pone entre paréntesis todo lo demás. Van de un lado a otro, su horizonte único es el presente.

¿Qué hay entonces del futuro?

La historia se ha acelerado de manera vertiginosa. Ya no hay tiempo para detenerse y observar lo que ocurre, y por eso la poesía está muriendo. Todo va demasiado deprisa, no se puede parar.

Los discursos sobre Dios ocupan cada vez mayor lugar. Ahí está el reguero de protestas que han desencadenado los comentarios del Papa sobre el islam. ¿Hay una vuelta a la religión en estos tiempos inciertos?

No creo que ocurra nada de eso en Europa. Creo que aquí enterramos a Dios y nos dimos cuenta de que se vive muy bien sin él, sin sus dones y sus exigencias. En América son, en cambio, muy religiosos, aunque la situación puede resultar paradójica. Hace poco estuve en Las Vegas. Y si hay un lugar en el mundo que no tenga nada que ver con el islam ese lugar es justamente Las Vegas. Los fanáticos islamistas han desencadenado su furia porque no aceptan nuestra manera de vivir. No toleran lugares como Las Vegas. Y no aceptan la emancipación de la mujer, por ejemplo, que les resulta intolerable.

Tampoco los hombres de Occidente han asimilado bien la liberación femenina, aunque de manera muy distinta. Es un tema, el de las actuales relaciones entre hombres y mujeres, que recorre sus libros más recientes.

En el libro que estoy escribiendo ahora vuelvo sobre este asunto. Se llama The pregnant widow (La viuda embarazada) y arranca de un comentario del pensador ruso Alexander Herzen que decía que cuando se produce una revolución y ha de empezar un nuevo orden, hay un periodo de tiempo en el que la mujer ha quedado embarazada, el padre se ha ido ya pero el hijo no ha nacido todavía. Es lo que ocurre con la revolución feminista. Llevamos como dos tercios del embarazo, pero los cambios definitivos no se han asentado todavía. Las mujeres han acumulado mucho poder a costa del hombre, en una verdadera revolución de terciopelo, pero siguen insatisfechas porque siguen ocupándose de la casa. Hace falta que los cambios continúen.

También en el panorama literario se han producido cambios. Ya no parece fácil compartir una escala de valores y pronunciarse sobre la calidad de lo que se escribe.

Lo que no tolera la sociedad actual es que pueda haber una suerte de élite en el mundo literario. El afán de allanar las diferencias, de buscar una nivelación, de manifestar que todos pueden hacer lo mismo puede a la larga terminar con este trabajo. Lo comentábamos hace poco con unos colegas en Boston: la literatura tal como la entendemos se ha acabado, no existe. Todo viene del radicalismo del 68, donde se defendía que no hay opiniones superiores, que todos valemos lo mismo. Pero el talento no se reparte de manera igualitaria. Algunos lo tienen, otros no. Eso se respeta en el mundo de la ciencia, pero no en la historia, la novela o la sociología. En esos campos se da por hecho que todos valen lo mismo.

El mercado y los medios de comunicación pueden haber colaborado en este fenómeno al rendirse ante las grandes campañas de autores que tenían todavía mucho que demostrar.

Cuando empecé, publicaba mis libros y como mucho aparecía alguna reseña. A partir de los ochenta, empezaron los viajes, los hoteles, las entrevistas, las fiestas. Esta revolución de minibar que tanto está afectando a los escritores jóvenes. Antes nos poníamos a escribir porque teníamos dentro algo que tenía que salir fuera. Ahora muchos autores publican para salir en televisión.

(El escritor)
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Thomas Harris y su precuela sobre Hannibal Lecter

El autor de El silencio de los corderos (llevada al ecran como todos sabemos como El silencio de los inocentes), Thomas Harris, acaba de anunciar una pieza más de la saga de Hannibal Lecter para fines de este año. La nueva novela, titulada Hannibal rising, tendrá una tirada inicial de 1.5 millones de ejemplares.

Se trata de una precuela donde se narran los primeros años del famoso caníbal. "Finalmente los lectores conocerán los inicios de Lecter y verán la evolución de su mal", dijo el martes Irwyn Applebaum, presidente de Bantam Dell, la editorial que lanzará el libro en diciembre.

Se sabe que hay un guión cinematográfico del libro hecho por el mismo Harris. La novela estuvo para ser publicada en el 2005, bajo el título Behind the mask, pero cuestiones editoriales retrasaron el lanzamiento.

(Lecter en interpretación de Hopkins)

Reunión de bloggers en San Marcos




Hacer clic en (www.sanmarcosaldia.blogspot.com)

Como parte de las actividades por el aniversario de la Escuela de Comunicación Social, se convocó a una primera reunión de bloggers en la UNMSM, llamada: Presenta tu blog en la Universidad de San Marcos. Una “gran oportunidad para acercarnos a los administradores de blogs y conocer el trabajo que realizan y difunden”.

Entre los blogs que participaron en este cónclave inicial están: Diseño Perú, Trujillo Daily Photos, Cajué Tarapoto, La ignorancia mata, Cholonautas.

Se hizo extrañar la presencia de blogs de Literatura. ¿Dónde estuvieron Paolo de Lima e Iván Thays? Los bloggers asistentes prometieron seguir con este tipo de eventos. Felicitaciones a todos.

(Bloggers participantes. Destaca "La Morena", la primera de la izquierda)
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Arriaga: "Antes que seres humanos somos animales, y mucho antes, demonios”

El guionista de Amores perros, Guillermo Arriaga, llega a España con una novela bajo el brazo: El búfalo de la noche (Belacqua). La nota de El País dice: “es ésta una novela hipnotizante y extrema, que supura una violencia áspera y al mismo tiempo rezuma sentimiento, una delicada y extraña sensibilidad. Algunas escenas se quedan prendidas a la memoria, y no parece que vayan a borrarse pronto: la bala que cruza en diagonal el cerebro de Gregorio -el suicida amigo del protagonista-, al igual que su insanidad mental atraviesa en estampida la novela”.

El mismo autor, por su parte, dice de su trabajo: "El búfalo de la noche es básicamente una novela de amor, como todo mi trabajo". "La han recibido muy bien sobre todo los menores de 30 años, que se ven plenamente identificados en ella. Parece que esos jóvenes a la deriva que describo conectan con otros de su edad. Para ellos lo escribí".

Uno de los personajes de la novela, Tania, dice: "Antes que seres humanos somos animales, y mucho antes, demonios". "Cada vez percibo más lo que se mantiene en nosotros de instintivo. Los códigos de territorialidad, de cortejo. Esa animalidad que subyace en nosotros es algo común a todos los seres humanos. Siento una profunda atracción por lo animal. Hay una desesperación animal que es profundamente humana".

¿Por qué ese regreso a lo instintivo, a la animalidad primaria en su obra? Arriaga explica con claridad: "La experiencia humana se ha reblandecido, todo es un hecho sustitutivo, las experiencias reales han dejado paso a los deportes de riesgo. Para mí la caza, cuya práctica me ha costado que me insultara alguna gente, es una extensión de mi interés por la naturaleza y la muerte. Hemos de aceptar la naturaleza con todas sus consecuencias".

Más allá de lo controversiales que puedan ser sus palabras, exudan autenticidad, algo muy preciado y raro en un mundo de simulacros y disfraces. La relación de Arriaga con el cine también mantiene estos términos. A la pregunta de si le han dicho que su narrativa es muy cinematográfica él responde:

"Es exactamente al revés. Mi obra de cine tiene características literarias. (...) Uno de mis maestros es Pío Baroja y en su tiempo el cine no era más que una atracción de feria. Como Baroja, trato de contar a través de la acción. Como Stendhal. Es toda una tradición literaria. Trato de dar calidad literaria al cine".

Guillermo Arriaga estrenará su primera dirigida por él mismo -la versión cinematográfica de El búfalo de la noche- en el 2007. Ahora misma Belacqua prepara la reedición de sus primeros libros. Un programa editorial nada “instintivo” sino bien pensado. Y merecido sin duda.

(Guillermo Arriaga de caza)

21.9.06



Guillermo Martínez y la parte humana
(e irreproducible) de la verdad



En un artículo publicado en La Gaceta del FCE de julio, Guillermo Martínez (Crímenes imperceptibles, 2003) expone las posibilidades -más lejanas de lo que se dice- de lo que los científicos llaman inteligencia artificial (recuérdense el libro de Brian Aldiss y la buena película de Spielberg).

Para examinar el estado de cosas de este tema científico, el escritor y matemático apela al famoso poema El Golem, de Jorge Borges, el cual cita a profusión. "Quisiera recordar aquí algunos versos del poema de Borges sobre el rabí de Praga y su criatura y comentar desde esta lectura distintas afirmaciones sobre esta distinción.
En una de las primeras estrofas de “El Golem” Borges dice:

Y, hecho de consonantes y vocales,
habrá un terrible Nombre,
que la esencia cifre de Dios y que la Omnipotencia
guarde en letras y sílabas cabales.


Luego hace referencia también al cuento “La escritura del dios”, donde se refiere la historia de "una frase de catorce palabras que implica el universo entero" y que daría una suma de poderes al sacerdote, convirtiéndolo virtualmente en Dios. Este procedimiento mediante el cual la combinación de de ciertos símbolos, su manipulación, genera algo distinto y autónomo -en el caso de El Golem- para Martínez "se corresponde perfectamente con lo que se ha dado en llamar la edad antigua, la inteligencia artificial sin encarnación, porque un programa no es al fin y al cabo más que un fragmento de lenguaje, un puñado de órdenes y palabras".

Luego el novelista fija su atención en el siguiente verso: “Esto es mi pie, esto el tuyo”. Y lo liga con el sentido de "propiocepción", uno de los sentidos implícitos, de los que no somos concientes. Tenemos los cinco sentidos que reconocemos y otros, más ocultos, que nos hacen funcionar como un todo integrado y que en ocasión de una lesión cerebral (como los casos que trata Oliver Sacks en El hombre que confundió a su mujer con un sombrero) pueden perderse o dislocarse".

Todo esto como base para referirse finalment a las limitaciones de la inteligencia artificial, para lo cual invocará a un conocido en este blog, Kurt Gödel, el matemático amigo de Einstein que tratamos en post anterior a propósito de un texto de Santiago Roncagliolo.


Martínez continúa guiado por Borges:
“En la hora de angustia y de luz vaga,
en su Golem los ojos detenía. ¿Quién
nos dirá las cosas que sentía Dios,
al mirar a su rabino en Praga?”

"Este es un procedimiento muy frecuente en Borges -señala el novelista-, yo lo llamaría “el paso atrás”, lo hace también por ejemplo en el cuento “Las ruinas circulares”. A último momento el hombre que entra en el fuego no se quema porque es también el sueño de otro creador más alto. Ese paso atrás de la razón, creo yo, es uno de los atributos fundamentales del ser humano, en el fondo eso es lo que está detrás del teorema de Gödel. En efecto, Kurt Gödel, antes que Turing, fue quien primero se dio cuenta de la limitación intrínseca de todos los sistemas formales (que es, bien mirado, un problema de limitación del lenguaje).

"Una vez que uno fija las reglas de juego sintácticas y lógicas de un sistema formal, una vez que uno encuentra la forma de modelar un algoritmo y lo percibe separadamente como objeto de estudio, de algún modo puede dar también ese “paso atrás” y formular una pregunta que esté más allá de los alcances de ese sistema". afirma Martínez.

Hay un hiato, mostrada por Gödel y corroborada por Roger Penrose, entre una proposición que sabemos verdadera, pero cuya verdad excede los mecanismos de verificación de un sistema computarizado, y otra que sí es corroborable, y por lo tanto manipulable artificialmente. En palabras del escritor, "muestra la brecha que hay entre la verdad y la parte demostrable, o corroborable, de la verdad".

El ensayo completo a la derecha en su pantalla, en el link "Guillermo Martínez". De sumo interés.

(siguen los problemas con Blogger)

20.9.06


RINCONDELBLOG. www.joseantoniogalloso.blogspot.com

Este es un blog muy personal y, hasta cierto punto, pagado de sí mismo. Por eso me gusta. Su administrador, José Antonio Galloso, nació en Lima en 1972. Es comunicador, realizador audiovisual, poeta y narrador. Ha publicado además Si huyes hacia adentro (poemas) y la novela Tres días para Mateo (Alfaguara), "novela de gran éxito entre los jóvenes peruanos y que se ha convertido en una lectura indispensable en las escuelas secundarias", como dice en su blog.

Este, el blog, publica reflexiones, apreciaciones, críticas en torno a la literatura, el arte y la vida en general, muy personales e independientes. Todo un ejemplo para algunos blogger acomodaticios. Recomendable, sí.

(Ilustración del reciente post del blog de Galloso)
El precio único para el libro

En un artículo titulado "Física y Metafìsica de un país de lectores" (El Universal, 20-9-06), el editor Daniel Goldin discurre sobre un sueño muy ansiado y debatido en México: el precio único para los libros.

El texto empieza con un reparo muy familiar: "los mexicanos tenemos una fatídica propensión a crear proyectos gigantes y ambiciosos, que a menudo se anulan o pierden efectividad justamente por carecer de dispositivos concretos que los articulen".

Para Goldin el proyecto de precio único para el libro contemplado en la Ley para el Fomento de la Lectura y el Libro mexicana es uno de estos proyectos que la burocracia estatal hecha a perder. Goldin apoya su vision de urgencia de que se dicte la medida en datos oficiales:

"Pese a los 5 mil millones de libros regalados, a pesar de haber pasado de tener 80% de analfabetos a tener 92% de personas con capacidad de leer, hoy 94% de los municipios del país no cuenta con una sola librería. En términos prácticos esto significa que la inmensa mayoría de los mexicanos pueden leer, pero tendrían que desplazarse decenas o centenas de kilómetros para allegarse un libro y formarse como lectores".

Y continúa: "es metafísica hablar de crear un país de lectores sin procurar condiciones para multiplicar los encuentros de los ciudadanos con los libros o pretender formar lectores sin cuidar la integridad de la cadena del libro". La implantación del precio único para el libro sería sin duda una medida positiva en este sentido.

En medio del debate en México, muchas ojivas apuntan a la destrucción final del muro que separa a muchos lectores ávidos de lectura actual, de libros con precios exorbitantes e inalcanzables. En nuestro país estamos todavía lejos de contemplar siquiera esta propuesta -¿alguna vez regalamos cinco mil millones de libros a nivel nacional?. Pero ese debería ser un norte, sin duda.

(Pido disculpas a los lectores porque hace dos días que no puedo levantar imágenes en el blog. Espero que la gente de Blogger solucione esto pronto.)

19.9.06

NOMEOLVIDES.El vuelo excede el ala (1973). Jenaro Taléns

Hace unos días comentaba una traducción de Georg Trakl a cargo de este poeta nacido en Tarifa, España, en 1946. Ayer, revisando en mi biblioteca encuentro este notable libro titulado El vuelo excede el ala, donde además de rendir culto a sus referentes, el poeta define el espacio del poema como "un lugar simbólico" intermedio, o mejor dicho alejado, tanto de lo metafísico como del rito, en favor de la "Historia". Poema.


Declaración de principios

Muerte; no más muerte:

esa sustancia triste

de lo que ya no es,

sino palabras,

memoria acumulable sobre la superficie del dolor,

el origen y tu finalidad,

mientras la realidad se desmorona

como un suicida melancólico.

(Portada)

Anuncian nuevo libro de J.R.R. Tolkien

Un volumen que a su muerte el genio de El señor de los anillos dejara inconcluso será publicado simultáneamente en EE UU e Inglaterra. Se trata de Los niños de Hurin, un relato de tono épico que Tokien empezó a escribir en 1918 y que abandonó años después, informó la agencia de noticias AP.

El libro ha sido editado por el hijo del escritor y saldrá a la venta a principios de 2007, anunciaron el lunes
las editoriales estadounidense y británica del autor. Christopher Tolkien ha pasado los últimos 30 años trabajando en The Children of Hurin, aunque pasajes del texto -que incluye elfos, enanos y otros personajes de Tolkien- ya habían sido publicados anteriormente.

"Durante mucho tiempo he pensado que sería bueno presentar la versión larga de la leyenda de Los niños de Hurin de mi padre como un trabajo independiente", dijo Christopher Tolkien en un comunicado de prensa. El nuevo libro será publicado por Houghton Mifflin en Estados Unidos, y HarperCollins en Inglaterra.

(Tolkien inagotable)

18.9.06


Patricia de Souza en Babelia

La narradora ayacuchana, autora de Electra en la ciudad y La mentira de un fauno, publicó este texto sobre la pulsión de viajar, en el suplemento Babelia de El País. Lo posteo a continuación.

EL VIAJE, la necesidad de partir para estar en constante movimiento. El viaje es la combustión, es lo que nutre la imaginación del que escribe, lo que inspira el estado de evocación, las ganas del regreso. Entre el mito y la realidad, el viaje termina siendo la huella, la marca del aventurero. El siglo XIX es conocido por sus grandes viajeros, están los naturalistas, los biólogos como Darwin (su viaje a las islas Galápagos le inspira El origen de las especies), y están los científicos y filósofos como Humboldt, pero están también los escritores románticos como Chateaubriand (Atala, René), George Sand (Cartas de un viajante), de Musset, pero sobre todo aquellos que a través del viaje han marcado sus vidas recorriéndolas a manera de cicatriz.

Están, por ejemplo, Flora Tristán y Lautréamont. La primera, una gran viajera que se decide a subir sola en un barco que sale desde Burdeos con destino a Perú. La razón de su viaje es encontrar a la familia de su padre que vive en Arequipa. Un viaje larguísimo en un barco en el cual era la única mujer. Entonces el viaje se convierte en experiencia fundamental: la vulnerabilidad absoluta. Salir del grupo, convertirse en alguien independiente y aprender a subsistir por sus propios medios. Entre el miedo de lo desconocido, entre el pánico y la euforia, Flora hace ese viaje y escribe un libro importante: Las peregrinaciones de una paria.

Ella no se disfraza, no cambia de nombre, no hay máscara, es ella la que firma todo lo que ha visto y lo que dice por escrito. Ese viaje la convierte en la precursora del movimiento obrero. La experiencia en Perú durante la época del Militarismo la hace comprender que hay una guerra más importante por la cual apostar, la de los otros, los olvidados de la historia, los que no poseen rostro, los invisibles. Así, Flora se convierte en una activista obrera, en una caja de herramientas con ideas completamente revolucionarias sobre el divorcio, la pena de muerte y los derechos sociales de la clase obrera. Y escribe Los paseos por Londres, un diario sobre sus viajes por toda Francia donde habla de sus decepciones al no poder comunicar sus ideas a una clase obrera poco instruida, el riesgo, el cansancio a veces, pero siempre, siempre, la pasión.

Y el Conde de Lautréamont, Isidore Ducasse, nacido en Montevideo, contemporáneo de Arthur Rimbaud, con quien nunca llega a cruzarse aunque hayan pasado cerca por la misma ciudad, París. Lautréamont está escribiendo sus Cantos de Maldoror, luego de abandonar el Liceo de Pau y haber estado encerrado como alumno interno en un colegio de Tarbes, en el suroeste de Francia. Por eso, la violencia de este libro, su exceso, su ironía y su pulso nervioso, casi para acabar con el lector pasivo. Las sentencias de Lautréamont: "No es difícil escribir prosa, basta con ser un poco rapaz, un poco buitre, un poco pantera". Sus Poesías son soberbias, y yo, que no las conocía.

Le agradezco a Pierre Klossowski haberme tomado por el brazo, y en medio de su apartamento de la Rue Glaciere decirme: "Lea a Lautréamont, hay que leerlo". ¿Lautréamont volvió algunas vez a Montevideo después de su partida a la edad de 13 años? Su biógrafo, J. J. Lefrère sugiere que hizo un último viaje en 1869, la Prefectura de Tarbes le habría expedido un pasaporte. Pero tal vez no, nunca regresó; en su caso, no hay biografía que se imponga, el mito y la realidad se confunden hasta el día de su muerte en París, a los 24 años, en pleno periodo de la Comuna.

Estábamos en el siglo XIX, únicamente existen formas rudimentarias para viajar, lo que hacía la aventura más intensa, por peligrosa. En esa línea, Paul Gauguin seguirá las huellas de su abuela, Flora Tristán, y dejará todo para partir a la Polinesia. En una parte de su diario escribe: "Hay que ser fuerte para resistir a la soledad, pero no me arrepiento de nada". Su abuela había escrito antes: "Nunca me he lamentado de lo que hago desde hace 13 años: abandonar la vida calma y segura por la vida agitada, precaria y atormentada. Pero hoy, más que nunca me afirmo en mi apuesta".

(De Souza)

Ñaupari en Correo hoy

El poeta Héctor Ñaupari (Lima, 1973), acaba de publicar su segundo libro en más de una década de ejercicio poético: Rosa de los vientos (Santo Oficio, 2006). El diario Correo publica hoy una entrevista donde el poeta expone sus puntos de vista sobre el tema central de su libro, el erotismo.

En tu primer libro, En los sótanos del crepúsculo, se percibía una tendencia erótica en varios poemas. En Rosa de los vientos, por el contrario, el erotismo es el motivo central y totalizador del libro. ¿Cómo asumes esto?

Bueno, en primer lugar fue un consejo que me dio Antonio Cisneros cuando apareció mi primer libro. Eso fue un primer impulso. La primera reflexión sobre este Rosa de los vientos data del año 2000. Yo estaba en Europa; los términos de la soledad y la distancia hacen que uno evoque muchas cosas. El primer origen del libro es una evocación de naturaleza amorosa y erótica. El libro es sobre todo, y está un poco sintetizado en el epígrafe de Gioconda Belli, una travesía por el cuerpo y el cuerpo viene a ser la Rosa de los vientos.

No hay una presencia marcada del erotismo en la poesía peruana...

Si no me traiciona la memoria, creo que no se ha hecho en el Perú, por lo menos no desde un punto de vista establecido como un guión, con una reflexión sincera sobre el erotismo. Algunos pueden citar, por ejemplo, la poesía de Verástegui, sobre todo el Angelus novus o Monte de goce. Yo reconozco la influencia de Verástegui, rescato de él la reflexión que hace de su relación matrimonial. Retomo esa idea pero con otro sentido, con un erotismo menos explícito, más implícito, más establecido en las metáforas que dicho con las palabras del texto. Yo creo que el erotismo explícito pierde en literatura.

¿Crees en la inspiración de los poetas?

La inspiración es una parte importante de la literatura en general. Pero yo siempre he descreído de la imagen del poeta que está a la espera de algo, en donde es un autor pasivo respecto de las evocaciones que vienen hacia uno. Por el contrario, la literatura es un quehacer permanente y por lo tanto, para que uno haga una buena literatura, uno debe dotar a esa inspiración de un ejercicio racional.

(Ñaupari)

17.9.06


Ted Hughes, Sylvia Plath, Assia Wevill: el amor al tirano

Algo debió tener el buen poeta inglés Ted Hugues que atrajo el obsesivo amor de dos mujeres que terminaron acabando con su vida de la misma manera. La poeta Plath y Assia Wevill, por quien dejó a la autora de Ariel, acabaron con sus días abriendo la llave del gas, cansadas tal vez de las tiranías de un objeto de amor cruel e inasible.

La nota de El País da cuenta del adelanto en el Daily Telegraph de Inglaterra, de A lover of unreason: the life and tragic dearth of Assia Wevill (Robson Books, 2006), la biografía de la mujer que hizo que Hugues y Plath terminaran trágicamente su relación.

Algunos fragmentos y declaraciones del autor de El cuervo (1974) son elocuentes:
"Sylvia está creciendo en Ted, enorme y espléndidamente. Yo me encojo cada día, mordisqueada por ambos", dice Wevill. Y en otra parte le suplica al poeta: "Quiero estar contigo. No lo retrases mucho, querido, porque no me será posible retornar a ti. Me habré convertido en una estatua de sal".

Una de las amantes de Hughes, la asistenta social Brendan Hedden, confirma su fama de mujeriego y sus infidelidades: "Nos mantenía a una agradable distancia: Assia, en Londres, Carol Orchard [su futura segunda esposa] en North Tawton, y yo en Welcome.... Éramos las gallinas en el corral compitiendo por los favores del gallo".

El autoritarismo de Ted Hughes llegó a un peligroso ridículo cuando el poeta impuso un "borrador de Constitución" que más parece un manual de tiranía doméstica. De acuerdo con la biografía, Hughes exigió a su amante y madre de su hija Shura que jugara con Frieda y Nicholas, fruto de su matrimonio con Plath, que vivían con la pareja, al menos una vez al día. También debía enseñarles alemán dos o tres horas a la semana. Y cocinar una nueva receta cada semana e introducir a Frieda en el arte culinario. El, por supuesto, no estaba obligado a cocinar.

Y eso no es todo, aquí una serie de medidas a cumplir por la atribulada Assia:

-Levantarse todos los días a las 8.00 am.

-No andar en bata en la casa.

-Comportarse como una germana e israelí olvidándose de las sofisticaciones de la cultura británica, cultura a la que Wevill pertenecía desde hacía veinte años.

Esta situación de sometimiento llevó probablemente a la desesperación a Assia Wevill tal como lo hizo con la poeta Plath. El 25 de marzo de 1969, por la mañana, se acostó en su cama con su pequeña hija dormida -habían bebido ambas una mezcla de alcohol y sedantes-, habiendo antes abierto a todo la llave del gas.

A su muerte, Ted Hugues declararía: "La muerte de mi primera mujer fue complicada e inevitable. Llevaba en esa pista la mayoría de su vida. Pero la de Assia pudo evitarse. Su muerte estaba totalmente bajo su control, y fue el resultado de su reacción a la acción de Sylvia". Me pregunto si no estaba loco Hughes al no reconocerse por lo menos en parte culpable de esa muerte.

(Hughes y Plath)
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