27.2.07



El plural Quintana Solé y los tarzanes apócrifos

Suculento y documentado el artículo que acaba de publicar Carlos Abraham en Ciudad de Arena, sobre una serie de novelas de la saga de Tarzán que se publicaron en Argentina en la primera mitad del siglo pasado, como si fueran de Edgard Rice Burroughs.

El autor intelectual de esta alucinante estafa literaria fue nada menos que el editor J. C. Rovira, quien estaba haciéndose rico en los años treinta con una serie de colecciones de libros populares donde se publicaba a Turgueniev, Dumas, Sexton Blake, Edgard Wallace, entre otros autores famosos por esos tiempos.

Dentro de su “Colección Misterio”, Rovira se empeñó en publicar toda la extensa saga del Tarzán de ERB, y algunas novelas sueltas sobre Marte del mismo autor. La publicación de los tarzanes se inicia –según Abraham- en 1932, cuando se publica Tarzán de los monos. Desde entonces se imprime una tras otra todas las novelas del héroe de la jungla, que si no me equivoca son 11. Posteriormente, se publica estas novelas del ciclo marciano: Una princesa de Marte (A princess of Mars, 1917), Los dioses de Marte (The gods of Mars, 1918), El señor de la guerra de Marte (The warlord of Mars, 1919) y Thuvia, la novia de Marte (Thuvia, maid of Mars, 1920).

Aquí empiezan los problemas. La publicación del ciclo extraterrestre de Rice Burroughs no le rindió a Rovira lo mismo, en términos de ventas, que el ciclo tarzánico. Así que no encontró mejor forma de recuperar el nivel de ventas que publicando Tarzán en el valle de la muerte, primer Tarzán apócrifo, "traducido" por Alfonso Quintana Solé, pero en realidad escrito por él. En su cubierta podía leerse "Últimas aventuras del famoso Tarzán de los monos".

A esta primera novela apócrifa le siguieron Tarzán el vengador , Tarzán en el bosque siniestro, Las huestes de Tarzán, Tarzán y la diosa del mar, Tarzán y los piratas, Tarzán el magnánimo y La muerte de Tarzán. Y luego una andanada de tarzanes apócrifos que solo puedo citar sin comentar:

La resurrección de Tarzán, a la que seguirían Tarzán el justiciero, Tarzán y la esfinge, La lealtad de Tarzán, El secreto de Tarzán, Tarzán y el Buda de plata y Las huellas de Tarzán, Tarzán y el profeta negro, La odisea de Tarzán, Tarzán y el elefante blanco, La justicia de Tarzán, Tarzán y el lago de fuego, El nieto de Tarzán, Tarzán el implacable, El rescate de Tarzán, Tarzán y la luna roja, El secuestro de Tarzán, La venganza de Tarzán y Tarzán en el reino de las tinieblas.

Alfonso Quintana Solé, perpetrador de tan grande timo, en un descuido publicó un único libro con su nombre verdadero: Carlos de Foucauld. Sembrador de luz eterna (1943). Pero subsanó inmediatamente el impresentable error adoptando el seudónimo de Oscar Montgomery para escribir una serie de 11 novelas de horror para la imponderable editorial Tor. Algunos títulos que da Abraham: El asalto de los esqueletos a la mansión de los cadáveres vivientes, Espías en Buenos Aires y La momia con dos muertos.

Confieso, ahíto de vergüenza, no haber leído una sola novela de este falso Edgard Rice Burroughs. Y a juzgar por lo que dice de su calidad literaria Abraham, debería estar doblemente avergonzado: “La calidad de estas novelas de Quintana Solé era con frecuencia superior a las del propio Burroughs: tenían tramas mejor armadas, estilo más cuidadoso y pulido, y personajes con un fondo psicológico más elaborado y plausible. Siempre estaba presente el sense of wonder, y en algunos volúmenes incluso puede advertirse un sentido de lo extraño y de lo maravilloso que en cierto modo prefigura al realismo mágico, como ocurre en la historia de la tribu africana cuyo caudillo prohibió la risa (La ley de Tarzán)”.

Ah, pero si pensaban que eso era todo con Quintana Solé, se equivocan. En un juego magistral con el editor, el talentoso estafador literario simula retirarse de la “traducción” de las novelas de Edgard Rice Burroughs, para ceder su lugar a J. A. Brau Santillana, quien "traduciría" Tarzán y el búfalo de barro, La misión de Tarzán, Tarzán y el buitre maldito, La salvación de Tarzán, Tarzán y el diablo de la selva, La gratitud de Tarzán, Tarzán y la diabólica Ofelia, El rey de la selva y el judío errante, Tarzán y el "Angus Circus", La sombra de Lord Greystoke, Tarzán y el hurón, La clave de Tarzán, Tarzán y el monstruo, La furia de Tarzán, Tarzán, dueño del sol, La maldición de Tarzán, El refugio de Tarzán y El castigo de Tarzán.

Claro, adivinaron. Abraham encuentro argumentos de peso para afirmar que los “traductores” Quintana Solé y Brau Santillana son la misma persona. Esto da la friolera de unas cuarenta novelas apócrifas de Tarzán. El plural Quintana Solé fue un verdadero fenómeno por lo visto. ¿Alguien tiene un Tarzán argentino para que me lo preste? Me pregunto si Borges lo hubiera incluido en la Historia Universal de la infamia de haber sabido.

(Portadas de uno de los tarzanes apócrifos)

4 comentarios:

  1. Anónimo27.2.07

    interesante la historia que cuentas. me intriga el prólogo de borges que cita carlos abraham, es verídico... no lo encuentro en las obras completas.

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  2. Anónimo28.2.07

    Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

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  3. Anónimo28.2.07

    He revisado las obras completas de Borge en tres tomos y no encuentro el texto citado. Debe ser recién descubierto

    Daniel

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  4. Anónimo28.2.07

    Borges prologó las Crónicas Marcianas de Ray Bradbury. No sería nada raro que prologara las obras en referencia.

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