14.2.07


Lo que dijo Lauer

Hace unos días Ernesto Carlín entrevistó al poeta y crítico Mirko Lauer con ocasión de la publicación de Órbitas. Tertulias, su reciente novela. No se ha reparado, o no se ha reparado lo suficiente en la importancia de estas declaraciones.
Lauer responde ante la posibilidad de hacer promoción a su novela:

“No soy de presentaciones ni de promover una novela. Una de las plagas de Egipto que le ha caído a la literatura es que los autores, una vez que terminan de elaborar una obra, comienzan a trabajar promoviéndola, vendiéndola, hablando. Entonces, no la voy a presentar. Además, ya es un poco tarde a estas alturas”.

Pareciera que Lauer se opone a las cuestiones que el mercado impone –y que muchas veces el escritor acepta gustoso-, y también a la típica defensa de la novela propia, el recubrir a esta de defensas frente a las probables críticas. Lauer continúa:

“No la he repartido a críticos ni nada por el estilo. Entre otras cosas, porque me gustaría que alguien se encuentre con la novela y se anime a hacer algo con ella, como me parece ha sido su caso. Los libros viven una existencia propia que no necesariamente se encuentra en manos de los lectores. Resulta interesante que los libros tengan esa vida propia, como una forma de relación con la sociedad”.

Entonces tal vez el poeta cree en los libros como entes autónomos, que crean sus propias redes, imponen su dinámica o por lo menos deberían imponerla, prescindiendo, en parte, de los lectores (y de los críticos). Pero, ¿eso es todo? Lauer habla de la poesía para mejor explicarse:

“En este momento debe haber 20, 30 o 40 poetas jóvenes buenos escribiendo en este país. Sin embargo, si uno hojea el periódico, no se enteraría casi. Todo está cubierto por el aparato promocional de las casas editoras. Y, sin embargo, creo que la poesía goza de muy buena salud y le va muy bien así. He escrito este libro para mis amigos, para la gente de Cerro Azul y para quien tiene ojos de ver y se lo encuentre en algún sitio. No más”.

Un amigo me dice que Lauer resiente cierto desinterés de la macilenta crítica periodística sobre su novela. No lo creo. Lo que Lauer quiere decirnos (una de las cosas que quiere decirnos) es que el entorno editorial y la tiranía del gran público lector, que es el que compra lo que se promociona en los medios tradicionales, hace daño a la literatura y en la medida de lo posible es bueno estar lejos de ello.

(Lauer)

2 comentarios:

  1. Anónimo15.2.07

    Los libros viven una existencia propia que no necesariamente se encuentra en manos de los lectores.

    ¿Si no es para que lo lean, para qué se publica un libro?

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  2. Me parece que ésta es una excelente forma de promocionar un libro ;)

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