13.2.07


Proust: Psicología del tiempo

La dimensión psicológica de la opera magna de Marcel Proust, En busca del tiempo perdido, ha sido estudiada y difundida a profundidad. El narrador muestra en algunas de las novelas que conforman esta saga una enorme capacidad de análisis y autonálisis, y además se muestra como un agudo observador de la naturaleza humana y los mecanismos de la mente.

En específico el sexto volumen, Albertina desaparecida, contiene algunas reflexiones sobre el yo, la memoria y la psicología que vale la pena destacar. Las dos primeras líneas dejan una idea clara de cómo irá todo el libro:

“!Albertina ha desaparecido! ¡Cómo llega el sufrimiento psicológico más lejos que la misma psicología!”

Más adelante, Proust sufre un acceso de naturalismo cuando dice:

“Los cambios de la atmósfera provocan otros en el hombre interior, revelan yo olvidados, contrarían el adormecimiento del hábito, devuelven la fuerza a semejantes recuerdos, a semejantes sufrimientos”

Luego señala que con el paso del tiempo, la memoria fertiliza el presente, lo enriquece:

“A partir de cierta edad nuestros recuerdos se entrecruzan de tal manera, unos con otros, que aquello en lo que uno piensa, el libro que se lee casi no tiene importancia. Uno ha puesto de sí algo en todas partes, todo es fecundo, todos es peligroso y pueden hacerse tan preciosos descubrimientos en un propaganda de jabón como en los Pensamientos de Pascal”

Y tal vez la idea más fecunda y una de las reflexiones más célebres del narrador la encontramos al final del largo capítulo I:

“Así como hay una geometría del espacio, hay una psicología del tiempo, en que los cálculos de la psicología plana ya no serían exactos porque no se tendrían en cuenta el tiempo y una de las formas que reviste, el olvido; el olvido cuya fuerza comenzaba a sentir y que resulta un instrumento tan poderoso de adaptación a la realidad porque destruye poco a poco en nosotros el pasado sobreviviente que está en constante contradicción con ella”.

Parte de esta idea la ha desarrollado, tangencialmente, Borges, en su famoso relato “Funes el memorioso”, donde se grafica inmejorablemente la absurda desgracia que sería para los seres humanos el que el olvido no operara; quedaríamos sepultados –y enloquecidos- por los datos de la memoria.

Pero es también interesante el paralelo creativo que hace Proust entre la materia científica, Geometría del espacio, y lo que sería una Psicología del tiempo, donde el olvido, el autoanálisis y la renovación de los objetivos personales (esto se ve bien en Albertina desaparecida) son factores de gran juego en la búsqueda de la fórmula maravillosa que nos libre del dolor.

En esta línea, En busca del tiempo perdido sería la crónica del alivio del dolor de existir mediante la recuperación de la vida pasada, su recreación a través de la palabra. Pero esta es solo una vía de lectura de un libro que si algo es, es una incesante encrucijada de lecturas del mundo.

(Proust en dibujo)

4 comentarios:

  1. Anónimo14.2.07

    Proust es conocido por su trabajo con el tiempo y por su estilo, son los dos signos de su obra, reconocidos por todos.

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  2. Sin duda alguna la obra de Proust es inmensa. Cuesta abarcarla. Haces un gran comentario.
    Saludos

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  3. Anónimo14.2.07

    lo mejor de esa serie de novelas está en el último libro, El tiempo recobrado. Allí Proust cierra el ciclo con una reflexión novelada sobre el pasado.

    Yanni
    Guadalajara

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  4. Anónimo14.2.07

    muy bueno que tengas preocupaciones solo literarias. sobre todo en el medio cultural peruano donde la gente se va tanto por el escándalo y el figurettismo. larga vida a tu nueva etapa.

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