7.2.07


Ybarra en Letras S5

La gente de esta importante revista chilena de literatura ha tenido a bien publicarme un texto escrito a partir de la lectura de Ruptura de heje (Ediciones Caparazón, 2006), reciente poemario de Rodolfo Ybarra. El texto esboza una propuesta de crítica de poesía y lo pongo a disposición de los entendidos para las críticas de costumbre. Los dejo con la última parte del texto (pueden verlo completo haciendo clic a la derecha, en LETRAS s5). Gracias.


Por el Heje de la aguja


Lato sensu, no hay nada en el libro que no pueda ser reducido a formas tradicionales. Encontré por ejemplo esta línea:


Acacharrando nuestros rostros de floripondios/licuefactos capaces de embrujo


Se trata de dos versos tradicionales de catorce sílabas (la división está señalada por el slash) ayuntados en una secuencia rítimica que intenta imprimirles contundencia y un suave misterio (en la expresión "capaces de embrujo"). No me interesa para este examen ingresar al plano semántico. Lo que quiero es señalar la deuda con una versificación tradicional que en otros momentos no se notará o será saldada. Nótese la regularidad de la acentuación, entonces, y compárese con esta otra línea del poema II:

O jabón de ropa restregando las ideas/ de mi no-yo/no-tú/no él

Aquí tenemos conjugados en la misma línea un alejandrino tradicional con un octosílabo más que irregular, insólito. Sus últimas seis sílabas están todas acentuadas, como para darle vigor a la disolución del ser que se quiere representar con la negación de las personas del verbo (pero había dicho que no me iba a meter en cuestiones semánticas). Estamos, pues, frente a un verso híbrido cuyo ritmo obedece a intereses distintos de la inocente métrica y de la disposición armónica de las intensidades acentuales.

Si bien a lo largo de todo el libro hallamos versos aislados endecasílabos y alejandrinos, como "freón inhalado accésit de mis desprecios" o "apuntando siempre al ombligo de lo imposible", lo más significativo en los términos de lo que he venido exponiendo en este ensayo, son aquellos versos donde la propuesta acentual excede los marcos de la versificación tradicional para ponerse al servicio de los íntimos intereses del poeta, de su canción propia como decíamos. Fíjense en la confluencia acentual de:

Porque me sos-tuve de ti Otro no-yo

Donde la división de la palabra "sostuve" crea dos sílabas acentuadas contiguas, y en la última parte del verso se acumulan cuatro sílabas acentuadas contiguas que revelan propósitos muy distintos a los de la versificación tradicional. Se trata de pronombres y personas ocultas del discurso poético cuya existencia está instituida por así decirlo por la acentuación inesperada y contundente.

A manera de resumen, debo decir que en este libro Ybarra se ubica en el terreno de la lucha prestigiosa por emanciparse de las formas tradicionales de hacer poesía. Lucha que no está nunca exenta de rezagos, caídas, repeticiones y hasta inocentadas que de ninguna manera desvirtúan la gran tarea de encontrar la propia canción. Esto implica comenzar a ser fieles ya no a reglas rígidas y ostensiblemente insuficientes(3), sino a nuevas formas de entender el quehacer poético que respondan a las nuevas concepciones de lo Real -ideas para algunos caóticas, para otros proteicas- que se han instalado con lo que llaman hipermodernidad. Nadie discutirá que se necesita un lenguaje refundado y vivo para expresar este nuevo tiempo. Ese lenguaje, en el caso de Ybarra, se muestra hirsuto, polirrítmico, plurifacético y hasta avezado cuando quiere expresar los nuevos contenidos íntimos, como en

"Ahora es momento de redisparar las reciedumbres feéricasEn reglas recíprocas y resinosasReinstaurar la región real de reánimos y resperar en revolución reaccionaria
Y reacomodaticia no reces más res"

Donde la recurrencia machacante de las "r" anuncia un estado de ánimo reactivo, ríspido, urgente, y cuyo ritmo acentual cargado concuerda con el contenido, que sugiere una tarea ineludible y tal vez impostergable.

En otras ocasiones, cuando el discurso poético quiere imponer una serie de reflexiones racionales y discursivas, los versos se visten nuevamente con el ropaje estriado de la regularidad rítmica, el metro medido y el verso complaciente y previsible.
"porque todo pasa por no entrar en contradicción
Y saber explicar lo inexplicable, el bótox para no fruncir el seño,
La cirugía para aceptarnos menos horrorosos,
La mentira para ofertarnos a la verdad y entrar en ella…"

Nunca más en ritmo (la expresión no es gratuita) la poesía de estos tiempos como cuando se aleja en su búsqueda y se desentiende del lector sin abandonarlo por completo. Cuando de alguna manera roza la quimera lingüística donde ocurre el encuentro casual y causal de los ritmos nuevos con los contenidos urgentes de estos tiempos. Observemos -mejor, sintamos la música de- este verso memorable:

Con el sólito bermejo ojo de la duda carmesí

Con ese ojo que entiende la duda como creadora aunque ardua (de ahí lo bermejo), y solitaria en su búsqueda particular de la correspondencia con el propio ritmo interno(4), con esa canción propia que no necesita explicar que la confluencia de la vocal "o" en el centro del verso -"sólito bermejo ojo"- nos sugiere plásticamente el órgano humano. Que la confluencia de acentos en torno y dentro de la palabra "ojo" nos entrega a la felicidad, aún esporádica, de una correspondencia entre música y expresión. Algo que el lector hallará, no sin dificultad, con bermejo ojo, en las páginas de Ruptura de heje.

15 comentarios:

  1. Anónimo7.2.07

    no sé hasta dònde sea nueva la propuesta si mezclas lo del ritmo con el análisis tradicional del metro.

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  2. Anónimo7.2.07

    si he entendido bien, se trata de valorar los poemas a partir del análisis de las acentuaciones y los rimos. Lo que no capto todavía es qué buscas valorando versos lisiados, como esos que tienen acentuación irregular. La poesía "hipermoderna" quiere voltear la tortilla y hacer valer lo que antes era despreciado.

    xyz

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  3. Anónimo7.2.07

    qué dirá Ybarra de todo esto.

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  4. Anónimo7.2.07

    No sé si la poesía moderna quiera "voltear la tortilla", pero Ybarra, creo yo sabe bien en lo que está metido y su búsqueda es un proceso y no una "aparición" espontánea como es el común denominador de los principiantes aprendices de brujo; en San Marcos lo leemos con mucho gusto en los talleres literarios, aunque es verdad su obra no es del toda homogenea.

    Richard N.

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  5. Anónimo7.2.07

    Entiendo que la "nueva" propuesta se base en el estudio del ritmo y las polifonías propias de un texto, ahora si bien es cierto un texto novedoso implica también una forma de entender y ver el poema, qué pasa cuando la sintonía o la propuesta no encaja o se quiere hacer "calzar" a toda costa. Lo que quiero decir es que el riesgo iniciado por el poeta tiene que ser asumido -de manera activa- por el crítico literario y ahí sí que va a haber problemas porque el conflicto nace más de interpretaciones que de hechos exactos, más de especulaciones que de ciencia, aunque Ybarra se "deshile" en decir lo contrario, y de hecho le creemos, por lo menos los largos años que lleva en este negocio lo legitiman y le dan derecho por lo menos de voz aunque su voto este limitado por sus posturas políticas.

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  6. el asunto con mi propuesta es que nociones como homogeneidad, ciencia literaria y correspondencia entre forma y contenido han sido abandonadas. Apunto a una intepretación nueva, comn nuevas armas (o al menos remodeladas) para un lenguaje nuevo, el neobarrocco, neobarroso o com quieran, que está imponiéndose incluso más allá del terreno poético.

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  7. Anónimo9.2.07

    Y qué pasa si esta nueva forma de "ver" y "analizar" los textos se llevan a todo nivel dentro de los libros que se están escribiendo, de seguro nos quedaríamos con uno o dos poetas y al resto los tendríamos que reescribir y de seguro ahí sí la crítica cumpliría un rol fiscalizador y enmendador. Que bueno, estos cambios y nuevos vientos. Saludos Coral, por insistir en la crítica.

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  8. Anónimo9.2.07

    Hay que agradecer a Rubén Quiroz por apostar por Ybarra, su sello "Caparazón" (ahora en España) tiene otros títulos interesantes como el "Electios" de Mónica Delgado casi en la misma línea de "Ruptura de Heje"

    G. F.

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  9. Anónimo9.2.07

    Esta concepción de poesía y de crítica busca en el fondo una elitización sostenida -y en algunos casos burguesa- se acabaron entonces los poemas masivos y que eran leídos por los abuelos a los nietos?

    A. Solar

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  10. Anónimo9.2.07

    Una perla más: en este tipo de poesía, el poeta pasa a un segundo lugar, desde donde se irá borrando su imagen hasta sólo ser palabra, pero hay que tener mucho cuidado porque ello genera un vacío muy extenso y lleno de necesidades, como estar explicando "qué quiso decir" y claro aquí la crítica hace su pesca en río revuelto, es necesario también coger la crítica con mucho cuidado y con mucha firmeza, sólo así lograremos -como en este caso- hacer una literatura que aporte y que incentive el esfuerzo del lector, lo demás -lo sabemos- es trabajo de antologador guiado por el marcketing y los malos usos de los periódicos.

    abrazos

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  11. Anónimo9.2.07

    ¿Qué es lo que hace interesante a la poesía? la escritura misma o la hermenéutica a prueba de balas.

    Róger

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  12. Pero si el sello de Quiroz no sueña para nada en España.Ay dios mio aqui los agarran de cholitos.

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  13. Anónimo11.2.07

    ¿Por qué tanta pretensión señores?

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  14. lo que trato de decir, Róger, es que una poesía con pretensión de novedad y de responder de forma nuevsa a las exigencias de estos tiempos, necesita una nueva hermenéutica, que es lo que apenas he esbozado. Por supuesto, la poesía lleva el pivot de esta movida.

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  15. Anónimo13.2.07

    saludo la propuesta, ya era hora de nuevos vientos. Un abrazo.

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