17.5.07


Sobre un curioso intento de pasar Un coup de dés al teatro

Es casi exacto. Hace 110 años, Stéphane Mallarmé entregaba a la revista Cosmopolis la primera versión del poemario que iba a cambiar la forma de hacer poesía durante el siglo veinte, Un golpe de dados. El manuscrito original lo había corregido, en detalles formales, un seguidor del maestro, futuro genio de la lengua francesa, Paul Valéry.

El asunto es que en 1920 una compañía de teatro musical se propuso trasladar ese poemario enorme a las tablas, como si de un diálogo se tratara. Naturalmente, Valéry puso el grito en el verso y escribió una contundente carta a Eugéne Montfort, director de Les Marges, revista donde había aparecido la iniciativa teatral. El texto, recogido entre los Estudios Literarios, dentro del primer volumen de las Oeuvres de Paul Valéry (La Pleiade, 1957), es una excelente explicación del poemario de Mallarmé, y un ejemplo de defensa de una idea de poesía auténtica.

Dice Valéry en aquella carta: “Si ellos (los teatreros) hubieran al menos conocido a Mallarmé en vida, y si ellos hubiesen, como yo, escuchado a ese gran hombre discutir (en un sentido casi algebraico) los menores detalles de posición del sistema verbal y visual que él había construido (...) yo les aseguro que ¡jamás se les hubiera ocurrido la idea de abolir con el azar -por medio de actores- todo este profundo cálculo!”.

Para Valéry, y en realidad para todo el que ha comprendido la complejidad de Un golpe de dados, era casi impensable transponer toda esa abstracta y misteriosa imaginería a una historia con inicio, nudo y desenlace, y peor aún, traicionar la voz grave, monocorde y sin embargo sugerente del poemario, multiplicándolo en diversas voces adjudicadas a un grupo de actores. “!Mallarmé ha pensado en elevar al fin una página a la potencia del cielo estrellado!”, dice Valéry exaltado.

No es para menos. Parece que la gente de la compañía de teatro había confundido una sencilla recomendación que Mallarmé concedió a los lectores en esa primera versión de Un coup... publicada en Cosmopolis: leer el texto en voz alta. De eso ellos habían colegido que el poema podría tener una versión teatral que resultaba entonces como ahora harto dudosa y, sobre todo, inútil. “Cuando me enteré que el proyecto de interpretar Un golpe de dados con una gran orquesta, crecía y se fortificaba, yo me quedé estupefacto –confiesa Valéry. Tuve la sensación del absurdo”. Claro, Valéry sabía algo que solo los mejores lectores del poema –que entonces eran muchos menos que ahora- podían intuir en aquellos años. Que la disposición tipográfica y espacial eran lo esencial del poemario. Eso es imposible de trasladar al teatro. En cualquier caso la música se hubiera prestado más a ello.

Las veladas literarias que el entonces joven Valéry había pasado con Mallarmé, habían dado notables frutos. Valéry había entendido, hacia el final de la vida del maestro, sus principales propósitos poéticos. Se dio cuenta -y no es poca cosa- que la composición de Un golpe de dados no debía ser considerada como realizada en dos operaciones sucesivas: Una primera consistente en escribir el poema de manera ordinaria. La otra operación, posterior, con el propósito de "dar al texto previo la disposición formal y espacial conveniente". No.

“La tentativa de Mallarmé debió ser más profunda necesariamente. Se ubica en el momento de la concepción, ella es un modo de concepción en sí misma. No se reduce a imprimir una melodía visual sobre una melodía intelectual preexistente. Más bien requiere una extrema, precisa y sutil posesión de sí mismo, conquistado por un entrenamiento particular, que permita conducir, desde un cierto origen a un cierto fin, la unidad compleja y momentánea de las distintas “partes del alma”.

Valéry termina su monumental defensa del poema de su maestro con una invocación recia pero respetuosa: "¡pongan L’ Après midi d’un Faune!", que fue concebido para la escena". Poner Un golpe de dados hubiera sido la mayor traición intelectual imaginable para el autor de La joven parca y Cementerio Marino. Para mí, y para los admiradores de Mallarmé –estimo-, también. Aunque ahora se hacen cosas maravillosas sobre las tablas, y quién sabe...

(Valéry, enorme)

10 comentarios:

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  2. Anónimo17.5.07

    Cuál es la fuente de los comentarios?
    Sería bueno saberlo.
    Interesante post

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  3. Victor en la misma linea de la espacialidad: las secuencias significantes lineales, verticales, circulares y totalizantes -y acorde con lo que dices de Mallarme- me hizo recordar tu post la lectura de Big bang de Sarduy, en especial, el texto Flamengo, tambien recorde Blanco de Octavio Paz y The Kingfishers de Charles Olson, como bien dices Mallarme cambio el rumbo de la poesia en el siglo XX, pensemos en los concretistas nada mas, pero algunas de sus ideas han sido mal entendidas, por ejemplo la idea del libro como totalidad y su famosa frase "la poesia se hace con palabras y no con ideas", ahora esto de llevar Un coup de dées al teatro me parece insostenible y fuera de contexto.

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  4. Anónimo17.5.07

    Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

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  5. Hola Paul. No hay duda de que Un golpe de dados influenció no solo a la poesía concreta sino a muchas manifestaciones vanguardistas de otro países; por ejemplo, es incomprensible el uso de los espacios y las cesuras en ee cummings sin ese poemario. Así mismo, desde La prosa del transiberiano hasta nuestro querido Cinco metros de poemas, el poema de Mallarmé está siempre como una figura tutelar. Y no hablemos de algunos experimentos de Huidobro...
    Hay un ensayo bueno de Rodolfo Mata que te lo recomiendo:

    http://lasa.international.pitt.edu/Lasa2000/Mata.PDF

    Ahora, puede que los poemas en colaboración o al alimón tengan una protoversión en Un coup de dés, dado que se conoció mucho que ese poemario fue llevado a su versión final con la ayuda de Valéry. Pienso en Renga (1969), escrito por Roubaud, Tomlinson, Paz y Sanguinneti en París, y en las colaboraciones de De Campos y el mismo Paz.
    En cuanto a lo de Charles Olson, recuerdo su teoría del campo y su onda del verso proyectivo. Creo que son derivaciones (creativas) de lo establecido por Mallarmé a partir de su poema fundacional.
    Bajando a tierra, alguna vez Alfredo Villar sugirió que cuando escribí Cielo Estrellado había tenido en cuenta las teoría de Olson, y la verdad es que yo solo escribí ese libro con el Coup... de modelo. No crees que eso demuestra la fuerte vinculación entre lo de Olson y lo de Mallarmé?

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  6. Anónimo18.5.07

    me gustaria que escribieras algo sobre Baudelaire, nunca has escrito nada sobre ese poeta maldito me gusta mucho.

    Vale

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  7. Valeria: sí he escrito sobre Baudelaire, un apunte, como bien dijo Martín Rodríguez Gaona. Lo puedes encontrar poniendo "Baudelaire" en el buscador al inicio de este blog.
    Pero es cierto, tal vez deba preparar algo sobre ese poeta, dado que lo estoy estudiando mucho para unas traducciones que luego contaré en detalle. Saludos.

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  8. mento18.5.07

    el azar, la poesía, la música, el espacio, el tiempo, la vida, nunca un libro abolirá la vida¿?????¿¿

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  9. Anónimo18.5.07

    habría que ver que dentro de la tradición peruana no solo Oquendo ha seguido las huellas del francés. Miren a Eielson, o a Ramírez Ruiz. También Luis Hernández, Hinostroza, y hasta Toro Montalvo. Entre los de mi generación, Huapaya y García-Godos pero en menor medida

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  10. Anónimo21.5.07

    La foto no es de Valery, es de Bertrand Russell.

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