18.6.07


Paul Guillén sobre poesía peruana reciente en Letras S5: ELOGIO DE LA INFANCIA: POETAS PERUANOS DE TRES DÉCADAS (1965-1988)

El poeta de La transformación de los metales (2005) ha convertido su trinchera poética, Sol Negro, en uno de los espacios más estimulantes y profundos sobre poesía que hay, no solo en el país sino en el espectro sudamericano. Esta vez se dio tiempo para reflexionar lúcida y profundamente sobre la poesía última peruana, entre 1987 y 2007. Posteo el texto completo -aparecido recientemente en Letras S5- para que el lector (o blogger) pueda hacerse una idea del terreno que osa hollar. Buen provecho.


Yo pienso que ya no va a haber nuevas generaciones; pienso que no va a haber 80, 90, nada de esto; pienso que el destino de la poesía peruana se está jugando en estas generaciones del 60, 70 y tal vez 80. Pero creo que a nivel de poesía es así, no hay otra. Es decir se ha llegado a un grado en que el riesgo es lo no planteado hasta ahora; el riesgo de escribir una poesía total.

Enrique Verástegui (1983)


Pienso que es absurdo sostener que tras los años 60 se estancó la poesía peruana. Creo más bien que allí empieza la poesía peruana tal como la entiendo. La modernidad de poetas como Cisneros-Hinostroza-Lauer-Martos es nuestro punto de partida. Y el vendaval del 70 (Hora zero) es una profundización de dicha modernidad (para mí lo más moderno -lo nuevo- es lo más indio, lo más cholo).

Roger Santiváñez (2004)


Un reciente artículo del poeta y crítico uruguayo Eduardo Espina en la Jornada de la UNAM llama la atención sobre la proliferación de antologías a nivel mundial y anota que lo que definiría una buena antología sería articular "las preferencias formales del antologador" con el corpus poético y además "la desmesura de la subjetividad puede resultar más efectiva que la mesura analítica". Por este camino trataré de inscribir mi lectura sobre un proceso abierto, permutable, discontinuo, fragmentario, que recoge las voces de poetas peruanos nacidos entre 1965 y 1988 e incluso repararé en el grado de transición con sus antecesores, las posiciones frente a un cambio/continuidad en el lenguaje y el imaginario de los poetas comentados o el envío y reenvío de bienes simbólicos -casi nulo- entre Lima y provincias. En ese sentido, algunos esfuerzos han sido desplegados por las antologías Piedra sobre Piedra. Poesía Cusqueña Contemporánea de Mario Pantoja, Literatura de Piura de Harold Alva y Tremos de sur. Antología de una poesía arequipeña de Maurizio Medo.

No hablaremos de "generación", sino que individuaremos a cada poeta según criterios de composición y poética, cuando tengamos oportunidad trataremos de agrupar líneas de escritura. Trazaremos un panorama amplio que tiene diversas aristas que se yuxtaponen, se repelen, se aproximan. En ese sentido, el período analizado (1987-2007) corresponde a momentos álgidos de enfrentamiento y lucha social en el Perú: violación de los derechos humanos de manera sistemática, inflación extrema, violencia política, corrupción, economía regida por narcodólares, persecuciones políticas e ideológicas. Los poetas que empiezan a publicar a inicios de los 90 quizás tengan más puntos de continuidad con lo que se conoce como "generación del 80" o "generación de la violencia", no en vano una antología representativa de esos años como La última cena recoge las voces de Rodrigo Quijano (Lima, 1965) y Jorge Frisancho (Barcelona, 1967), poetas que han sido considerados cercanos al núcleo principal de Kloaka(1). Entonces, la pregunta pertinente es: ¿existe un cambio en el lenguaje, en el imaginario, en los paradigmas entre estos dos poetas y los demás incluidos en La última cena? Creemos que no, pero eso no significa que sus poéticas no sean sólidas o, por lo menos, interesantes, es decir, la originalidad o el rompimiento con la tradición, no asegura la concreción simbólica de un libro. Esta línea coloquial/conversacional en el Perú, que viene desde inicios del Siglo XX con las Baladas peruanas de Manuel González Prada o los poemas de Carlos Germán Amézaga tiene una línea de continuidad con la "Rapsodia de Manhattan" de Carlos Alfonso Ríos con una tesitura beat en los años 50 hasta llegar a los paradigmáticos conversacionales de la generación del 60 como Antonio Cisneros, Luis Hernández, Marco Martos e, incluso, Manuel Morales.
Esta línea se extremó con los poetas de Hora Zero(2) y Kloaka hasta llegar a los jóvenes del 90 y post-2000. Si reparamos que la década del noventa empezó con dos vertientes básicas los grupos poéticos Neón(3) y Noble Katerva(4) y una continuidad neobarroca que proviene desde el tan cercano y actual Martín Adán. Para el primer caso, debemos dejar constancia, que estos grupos repetían la experiencia de movimientos del 70 y 80, pero cada uno de ellos nos ha dejado, por lo menos, un poeta con personalidad propia: Neón tiene en Miguel Ildefonso (Lima, 1970) a un poeta con un proyecto de largo aliento que indaga sobre la mirada del otro, la ciudad, la soledad, lo marginal, a través de la construcción de sujetos subalternos, en tanto, Noble Katerva tiene en Roxana Crisólogo (Lima, 1966) a una poeta que se aproxima y toma la palabra por estos sujetos subalternos y que, además, impregna a sus textos de un lirismo descarnado. En los dos casos, estos sujetos subalternos representados son sujetos eminentemente migrantes y, por ello, son sujetos periféricos, descentrados, ambivalentes, que tienden hacia la oralidad. Por su parte, la línea neobarroca no sería negación de la línea conversacional, sino que coloquialismo y barroquismo serían dos operaciones, en apariencia, contrarias que, en nuestro caso, se complementan, se bifurcan y se unen en varias de estas poéticas, revisemos por ejemplo la obra de José Pancorvo (Lima, 1952), Gonzalo Portals (Lima, 1961) Rafael Espinosa (Lima, 1962) o Frido Martín (Lima, 1963). Siguiendo esta reflexión y llamando la atención sobre la utilización talibanesca de términos como "neobarroco" o "poesía posmoderna", donde se cree puede entrar todo, si nos apoyamos en un concepto excesivo de lo formal, lo artificial, la pirotecnia verbal podemos darnos cuenta que:

"el barroco del que se habla (…) es un manierismo. Es producto de una orfandad estilística o producto de una ilegitimidad, como dice el buen Rodolfo [Hinostroza]. De alguna ilegitimidad cultural. Es un manierismo; es como un gesto feliz en la escritura poética, no tanto como un estilo" .(5)

Por eso, tendremos especial énfasis en la utilización de categorías hermenéuticas que ayuden a trazar un panorama comprensivo de la poesía peruana última y evitaremos que, en la medida de lo posible, estas categorías abstraigan la percepción del lector. Por ejemplo, Luis Fernando Chueca afirma que la "dispersión" que se vive en los 90 se inicia en la década anterior y que, tal vez, esa dispersión se remonta a mucho tiempo atrás. ¿Pero de qué se trata esta dispersión? No es acaso la lectura bipartita de lo conversacional versus lo no conversacional. Entonces, porqué esgrimir nueve líneas de lectura en su ensayo "Consagración de lo diverso. Una lectura de la poesía peruana de los noventa" que, a su vez, no se diferencian del todo, acaso no se trataría de propuestas muy similares que conviven a lo largo del Siglo XX. En el mismo camino, Chueca afirma: "varias de ellas podrían aproximarse entre sí para formar ejes mayores, que se reconocerían, en términos amplios, como un registro coloquial o narrativo conversacional, frente a un espacio de mayor desarrollo de lo lírico o a una vocación más experimental"(6). En ese sentido, para Chueca, lo no conversacional estaría representado por una poesía del espacio de ritualización, de un lirismo extremo o de un lenguaje que tiende al barroquismo, aunque para esta última línea sólo reconozca a Gonzalo Portals, Rafael Espinosa y Alberto Valdivia.

Para afincarnos en la línea que aquí comentamos podríamos conceptuar lo neobarroco como aquello que estaría signado por la repetición, el exceso, el detalle, el fragmento, la inestabilidad, la metamorfosis, el desorden, el caos, la complejidad, la disolución, la distorsión, de la misma manera, lo posmoderno podría ser conceptuado con estos múltiples conceptos, además, de participar de la incertidumbre, la duda, la perplejidad, el vacío, la esquizofrenia, el sentido de agotamiento, la mezcla de niveles, las formas y estilos o su yuxtaposición, el gusto por la repetición y la copia, el manejo de estructuras o superficies, la mezcla en un mismo discurso de lo popular y lo culto, la desconfianza en la razón, la modernidad y su pensamiento universalista, su apuesta por el nihilismo, el anarquismo, la contradicción. Esta línea neobarroca estaría ejemplificada en las figuras de Salomón Valderrama (La Libertad, 1979), Mónica Beleván (Lima, 1982) y Pedro Favarón (Lima, 1978). Valderrama en su libro Amórfor escribe una poesía del deslenguaje, que se aproxima a los bordes del paroxismo, el retorcimiento de sus formas está cargado, en algunos de sus poemas, con una atmósfera de amor/violación y se percibe un gran punto de continuidad con el barroquismo híbrido de José Pancorvo, además, como afirma Maynor Freyre su poesía: "entre Eros y Tánatos, se va construyendo un envidiable mundo de palabras, donde incluye arcaísmos y neologismos con citas culteranas así también términos contemporáneos y hasta locuciones latinas"(7). Por su parte, Mónica Beleván plantea en un eje experimental una reabsorción de Joyce, Nietzsche, Wittgenstein, dadaísmo, patafísica, por ejemplo, si revisamos su texto "Poda a Gorgias" nos daremos cuenta que el empleo del lenguaje subvierte las categorías de comunicación, sentimentalismo, erotismo, para trabajar con las propias opacidades del lenguaje: "La lengua (enreda, ésta, entre las piernas / Del amanuense, que sescribe a vuelco /Paralelolego, tsk tsk tsk) anota". En tanto, Favarón podría considerarse como un neobarroco "ligero" con su libro Movimiento o del amor, que propone un recorrido por el mundo platónico, cierto conocimiento esotérico oriental y un espejeo entre el concepto del andrógino y la alquimia, que se engarza con el proyecto de Andrés Piñeiro (Lima, 1967) en Diotima de Mantinea, que también tiene un diálogo con Platón, en el sentido, de reflexionar sobre el alma (Fedón), el amor (El Banquete) y la belleza (Fedro) en clave culterana: "para Piñeiro la antigüedad termina siendo un mundo al cual podemos tener acceso directo y del cual podemos seguir aprendiendo indefinidamente, sobre todo -valga la cacofonía conceptual- aprendiendo clasicismo"(8).

Diotima de Mantinea tiene algunos puntos en común, en tanto lenguaje, con Libro de Daniel de Javier Gálvez (Chiclayo, 1966) que propone "una escritura donde la infancia, al fin, libera sus imágenes. Imágenes que naciendo de la mar se tornan luego rumor de acequias, espigas de arroz, garzas o abejas"(9). Viaje hacia la infancia acompañado de maestros tutelares como Juan Ojeda, Saint-John Perse o los poetas grecolatinos, de esa manera, Gálvez despliega sus capacidades poéticas en un lenguaje luminoso, lleno de descubrimientos: "Si supones que la noche acaba, no has alcanzado tu visión / La noche es un metal difícil de olvidar". Juan José Soto (Lima, 1965) en Palabra sobre los abismos signa su poesía desde el orfismo, lo metapoético, lo metafísico y la desconfianza en el lenguaje como medio de comunicación efectiva: "Busco palabras / Que sean más que palabras / Que hablen más que de sí mismas". Un camino más contemplativo es desarrollado por Miguel Ángel Malpartida (Lima, 1983) en Galería, donde confluyen diversos símbolos (la rosa, el espejo) que reconstruyen las diferentes miradas de una galería, que es el cuerpo mismo del poeta, quien se pregunta por su condición y por la condición del mundo. Javier Morales (Ancash, 1978) en Grabado ceniza asume la contemplación de los paisajes, las figuras, los colores y los describe desde la otra margen para darnos cuenta de la luminosidad de esas realidades: "Todavía recuerdo tus manos / deteniendo la caída de estrellas /cambiando la gravitación de las esferas".

La poesía trascendentalista(10) tiene en Oileau de Renato Gómez (Lima, 1977) uno de sus desarrollos más fértiles, una poesía reflexiva, que se inscribe dentro de cierta tradición insular alejada de los tonos coloquiales, un camino signado por Antonin Artaud, Francis Ponge y un cierto Emilio Adolfo Westphalen, en apariencia, Oileau propondría un "no compromiso" con la tradición poética peruana, cuando lo que ocurre es lo contrario, este camino tendría un gran valor (abrir un nuevo campo en el que tal vez sólo esta voz pueda habitar):

"podría pensarse en una conspiración 'para el ocultamiento de la poesía', tomando estas palabras del título de una prosa de Emilio Adolfo Westphalen, aunque lo propio sería hablar aquí del ocultamiento de los poetas. Quienes desdeñan la publicidad de sus nombres, conscientes de la condición más bien secreta de la poesía y casi clandestina de sus ediciones"(11).

Además, existe un grupo de poetas que escribe desde el surrealismo o desde los bordes del surrealismo como son los casos de Walter Espinoza Ramírez (Lima, 1974), Edgar Saavedra (Cajamarca, 1976), Patricia Serra (Lima, 1978), Nora Puertas (Trujillo, 1988) y, en menor medida, Denisse Vega Farfán (Trujillo, 1986). La poesía de Walter Espinoza Ramírez en Voz sin tiempo está tasajeada por las voces de César Moro, André Breton, Roger Vitrac, entre otros. Algunos de sus textos tienen la capacidad de ser leídos como guiones dramáticos como es el caso de "Silencios": "La obra transcurre lentamente (…) Dormir es diferente a la muerte / porque su realidad / observa la verdad cromática de las visiones". En tanto, en la poesía de Edgar Saavedra el gesto terriblemente surrealista hace de su poesía una mixtura entre lo antiguo y lo moderno, en el sentido, de la creación de escenarios de ensueño y en el empleo de paradojas reflexivas. No en vano, y subrepticiamente, en su libro Final aún se propone un camino mítico surrealista, a la manera, en que los grandes surrealistas entendían el arte "primitivo". Saavedra instala su enunciación "a miles de kilómetros del Pacífico", nos remite a los Andes, con una tesitura surrealista, y nos propone un altar de sacrificio para su libro: "la sangre aún no conoce sus poderes por todo ello resucita".
Patricia Serra tanto en Exudar como en Laberintos y puentes apunta hacia la descripción de sueños, de parajes desolados, del temor frente a la frontera que separa la realidad de la irrealidad: "lloré durante mil años / mientras sobreviví en el vientre de la abuela (…) hasta aquel día que por un milagro / ella tuvo una alergia extraña a la noche / y me escupió". Cianosis y Euritmia son los libros de Nora Puertas y Denisse Vega Farfán. Cianosis nos entrega poemas cargados de un lirismo negro, en el sentido de trabajar con imágenes surrealistas, boutades dadaístas, rasgos expresionistas, es decir, historias donde la visión de lo real se exacerba para contarnos de una realidad desmembrada, donde conviven perros rabiosos, mujeres espectrales, brujos, casos clínicos como la santa amarilla y la santa celeste, paisajes imaginarios. Por su parte, Euritmia es la construcción de un paraje fantasmal desde donde se puede ver otra realidad: "Lo veo / no lo veo / mil veces lo escucho / dialogar con la ventana", que se transforma, en poemas posteriores, en una suerte de locura ante la vida: "Sentada / sobre un peldaño de locura / escucho el claxon de un tren / corriendo dentro de mí".

En las antípodas de estos poetas surrealistas o surrealizantes, siguiendo la distinción que hace el crítico rumano Stefan Baciu, se encontrarían poetas como Montserrat Álvarez (Zaragoza, 1969) y Lizardo Cruzado (Trujillo, 1975) que transitan el hipercoloquialismo, el malditismo, el nihilismo, el anarquismo. Como modulación distinta, Xavier Echarri (Lima, 1966) se constituye como un poeta de gran dominio expresivo, que desarrolla una veta culturalista. Su único libro Las quebradas experiencias y otros poemas alude a la fragmentación del sujeto poético como símbolo de la historia personal y social. Maurizio Medo (Lima, 1965) en El hábito elemental despliega un diálogo entre culturas y lenguajes. Siguiendo a Pound, encontramos yuxtaposiciones y exploraciones con los idiomas: la presencia del italiano, del inglés: "lenguas maltrechas que intentan decir algo", es así, como su fraseo en muchos de los poemas sería una asimilación del intervalo Symbol-Cor cordium-Eucaristía de Roger Santiváñez: "Líricas epístolas de novel novalis". Pero esta no es la única modulación que ensaya, lo cual quiere decir, que percibimos varias formas de encarar el acto poético en sus libros: "Soy mi diáspora / Mi yo, plural y límbico, que atomiza en abstracta conjugación". Otra aproximación desde lo coloquial se da con Víctor Coral (Lima, 1968), por ejemplo, su poema "Adrián", de su primer libro Luz de limbo, guarda muchos puntos de continuidad con algunos poemas de Canto ceremonial contra un oso hormiguero de Antonio Cisneros. El segundo libro de Coral, que es un poema extenso titulado Cielo estrellado tiene otras preocupaciones estructurales, espaciales, de lenguaje, de travesía con los signos: "podemos observar la fusión de un lenguaje clásico y depurado con un referente coloquial y de la calle, siguiendo la tradición desarrollada por Jorge Pimentel, Mario Montalbetti y Roger Santiváñez"(12).
Luis Fernando Chueca (Lima, 1965) en Contemplación de los cuerpos, Victoria Guerrero (Lima, 1971) en Ya nadie incendia el mundo y Roxana Crisólogo en Ludy D han indagado sobre los intersticios entre poesía y conflicto armado interno, todas estas ópticas desde diversos puntos de focalización, en concordancia con el informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación y desde una perspectiva personal. José Carlos Yrigoyen (Lima, 1976), influenciado por el verso proyectivo de Charles Olson ha entregado el poema río El libro de la señales que reflexiona sobre "el Estado y el poder, la guerra y el necio conflicto de las razas, la familia y la soledad, así como al respecto del amor uranista"(13). Yrigoyen en su tercer libro Lesley Gore en el infierno se aproxima a la obtención de un lenguaje e imaginario propios que lo ubican un paso adelante de sus contemporáneos. Jerónimo Pimentel (1978) en Marineros y boxeadores asume mascaradas (personajes desconocidos con biografías peculiares) para repensar la ciudad y sus problemas, las interrelaciones humanas, de esa manera, asume la característica de trabajar desde la polifonía y la alteridad.

Otro tema importante es reflexionar acerca de si existe una continuidad con la poesía erótica de mujeres escrita en los años 80 (como ejemplo de poetas del 80 que viraron desde la poesía del cuerpo está el caso de Mariela Dreyfus y los casos de Rosella di Paolo y Magdalena Chocano, que desde un inicio no tuvieron mayor relación con dicha forma de poetizar), podremos ver que en algunas voces todavía perviven esos rasgos, pero, en la actualidad, muchas poetas han virado hacia otros derroteros como la poesía de Mónica Beleván, Nora Puertas, Patricia Serra, Denisse Vega Farfán, Andrea Cabel (Lima, 1982) o Mirtha Núñez (Arequipa, 1971), respecto a esta última Maurizio Medo afirma que: "la erótica ya no se trata solamente desde el cuerpo, elemento característico en la poesía de, por ejemplo, Patricia Alba, sino desde su abstracción y su reflejo"(14). Por ejemplo, en Las falsas actitudes del agua de Cabel se propone una poesía preocupada por su propio lenguaje, en tanto, representación de una realidad fragmentada, además, esta posición se encuentra en concordancia y diálogo con algunas poéticas de los años 50 como Eielson, Varela, Ferrari, Belli. Creemos que este diálogo fructífero con la tradición es el que hace que su libro se muestre como un punto de continuidad con esas poéticas auráticas:

"es de decisiva importancia que el modo aurático de existencia de la obra de arte jamás se desligue de la función ritual. Con otras palabras: el valor único de la auténtica obra artística se funda en el ritual en el que tuvo su primer y original valor útil" . (15)

Otro ejemplo de este viraje hacia otras formas de poetizar sería el libro Tierra láctea de Núñez, donde intenta acercarse a intersticios vegetales, líquidos, terrosos, opacos, por eso, sus poemas se titulan "Humus", "Subsuelo", "Sedimento", como si quisiera decirnos que el mundo y su enunciación poética han sufrido una catástrofe y sólo quedan ruinas de la civilización: "con los montes colgando / en greda filtrando / en lechosa palidez de espada abierta / como roca en agua salada".

Otras posibilidades, en diferentes caminos, son Clemente Orbegozo (Trujillo, 1967) con El gato rojo; Willy Gómez (Lima, 1968) con Nada como los campos y La breve eternidad de Raymundo Nóvak; Tomás Ruiz (Shalar Huamachuco, 1968-Piura, 2001) con Elogio a la nada; Rodolfo Ybarra (Lima, 1969) con Ruptura de Heje; Jimmy Marroquín (Arequipa, 1970) con Teoría angélica; José Cabrera (Lima, 1971) con El libro de los lugares vacíos; Gabriel Espinoza (Callao, 1971) con Ello; Chrystian Zegarra (Trujillo, 1971) con Escena primordial y otros poemas; Jack Farfán (Piura, 1973) con Pasajero irreal; Paul Forsyth (Lima, 1973) con Laberinto; Gustavo Reátegui Oliva (Lima, 1973) con ALA la estructura del viento; Yuri Guitiérrez (Lima, 1974) con Superfarma; Raúl Solís (Lima, 1976) con Conflicto azul; Carlos Villacorta (Lima, 1976) con Tríptico; Alberto Valdivia (Lima, 1977) con Patología; Harold Alva (Piura, 1978) con Sotto voce; Elisa Fuenzalida (Lima, 1978) con Fiesta; Rafael García Godos (Lima, 1979) con Raggs y Viruspop; Reinhard Huamán (Lima, 1979) con El Árbol; Giancarlo Huapaya (Lima, 1979) con Estado y contemplación; Roberto Zariquiey (Lima, 1979) con Tratado de arqueología peruana; José Agustín Haya de la Torre (Lima, 1981) con Canto de la herrumbre; Cecilia Podestá (Ayacucho, 1981) con La primera anunciación; Víctor Ruiz (Lima, 1982) con Aprendiendo a hablar con las sombras; Romy Sordómez (Lima, 1982) con Présago; Alessandra Tenorio (Lima, 1982) con Porta/retrato; John López (Chimbote, 1983) con Inicio del mundo y Diego Lazarte (Lima, 1984) con La clavícula de Salomón. Sería injusto no mencionar a Carolina Fernández con Un gato negro me hace un guiño; José Carlos Picón con Tiempo de veda y Ana María Falconí con Sótanos pájaros.

En un acápite final, mencionamos a Josemári Recalde (Lima, 1973-2000) con su Libro del sol se trata de otra modulación de lo coloquial, pero con un trasfondo místico y chamánico en función de los ritos iniciáticos. El último poema de su libro, quizás profético, presagia su muerte por fuego: "Al final de los mitos / cuando todo se halla evaído, / encontraremos quién sabe una luz, / no quiero / pertenecer más a la realidad verdadera / ni a la falsa, / por eso incendio mi cuerpo".



NOTAS

(1) El movimiento Kloaka (1982-1984) fue un colectivo que unía poesía y rock subterráneo con una estética anarquista. Además, trabajaron en sus textos el lenguaje lumpen, marginal y migrante mezclado con referencias eruditas. Entre sus principales exponentes están Roger Santiváñez, Domingo de Ramos, Frido Martín, Guillermo Gutiérrez y Mariela Dreyfus (con su primer libro Memorias de Electra)

(2) Hora zero grupo parricida de los años 70 que instauró la poética del poema integral (unión de poesía, narración y ensayo). Fue un movimiento de carácter nacional que congregó a un sinnúmero de poetas, entre los más destacables están: Jorge Pimentel, Juan Ramírez Ruiz, José Cerna, Enrique Verástegui, Carmen Ollé, Bernardo Rafael Álvarez, Ángel Garrido Espinoza, Tulio Mora, Jorge Nájar, Feliciano Mejía, Ricardo Oré (†), Mario Luna (†), José Carlos Rodríguez, Yulino Dávila, entre otros.

(3) Neón, grupo poético fundado en 1990, estuvo conformado por Leo Zelada, Carlos Oliva (†), Juan Vega (†), Paolo de Lima, Miguel Ildefonso, Isabel Matta, Harold Alva, entre otros.

(4) Noble Katerva desde los predios de la Universidad Villarreal desde donde había salido Hora zero se conformó alrededor de las figuras de Jhonny Barbieri, Leoncio Luque y Roxana Crisólogo, junto con Neón fueron los grupos más visibles en esa época.

(5) GUILLÉN, Paul. "La poesía no tiene nada que ver con lo intelectual. Un diálogo con Vladimir Herrera". En: Tsé-Tsé, número 16. Buenos Aires, 2005. p. 38.

(6) CHUECA, Luis Fernando. "Consagración de lo diverso. Una lectura de la poesía peruana de los noventa". En: Lienzo, número 22. Lima: Universidad de Lima, 2001.

(7) FREYRE, Maynor. "Deidad que rige sombras. Poesía de Salomón Valderrama". En: http://lechatquipeche.blogspot.com

(8) LAUER, Mirko y Mario MONTALBETTI. "Post-2000. Nueva poesía peruana". En: Hueso húmero, número 44. Lima, 2004.

(9) Comentario de contratapa de Libro de Daniel (Lima: Jaime Campodónico editor, 1995)

(10) El término ha sido acuñado por Roberto Fernández Retamar al referirse a la poesía de Lezama Lima, Paz y Eliseo Diego. Cf. FERNÁNDEZ RETAMAR, Roberto. "Antipoesía y poesía conversacional en Hispanoamérica". En: Para una teoría de la literatura hispanoamericana. p. 159-160.

(11) OQUENDO, Abelardo. "La tentación del anonimato" En: Inquisiciones de Abelardo Oquendo. La República. Lima, 26 de julio 2005.

(12) PALACIOS, Max. "Asalto al Cielo estrellado (Un acercamiento a la poética de Víctor Coral en Cielo estrellado)". En: www.letras.s5.com

(13) SANDOVAL, Renato. Comentario de contratapa de El Libro de las señales (Lima: Nido de cuervos editores, 1999)

(14) MEDO, Maurizio. Tremos de sur. Antología de una poesía arequipeña (inédito).

(15) BENJAMIN, Walter. Discursos interrumpidos I. Madrid: Taurus, 1973. p. 26.

(Paul Guillén, poeta y riguroso crítico)

28 comentarios:

  1. Anónimo18.6.07

    que tal chamba la de paul. admirable.

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  2. Anónimo19.6.07

    Hola Vico, por qué no resaltas mi nombre, tienes algo contra mí?

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  3. Anónimo19.6.07

    Mónica Beleván me parece una excelente poeta aunque no la conozco perosnalmente y así debería ser un crítico, ser amigo de la menor gente posible

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  4. ja!, que radical esa postura. Yo estoy en babia sobre la Beleván, ni la he leído ni la conozco, pero con tanto que se habla de ella a ver si me animo a leer su poesía y sus ensayos.

    Al comentarista de las 3.18: dame tu nombre y lo resalto.

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  5. babia19.6.07

    -----------------------------------------------------I


    ----------Dicen que siendo presentada Salomé
    ----------Con la cabeza del Bautista, ésta se llevó
    ------------------------La mano al vientre y –cubriéndose el ombligo,
    Aquel tornillo hereditario de la herrumbre y el error humano— declaró
    ---------------------------------------Que Juan le parecía (nadie sabe bien porqué)
    -------------------------Menos impresionante y más lejano que antes.


    -----------------------------------------------------II

    -------------------------------------´´--Cuán fiero, y en efecto, cuán afecto a mí
    ----------Fue Holofernes—´´, quien, a la usanza de sus siervos,
    ----------------------Habría abrevado, dócil e inocentemente
    ----------------------Entre las piernas fuertes (demasiado fuertes)
    ------------------------------------De Judit.
    .

    tántalo y la esfinge

    De la soberanía de lo bello
    ---------- ---No se ha dicho nada que sacuda
    ----------------------------Al físico de esfinge, imperfecto (a la vez que imperfectible),
    --------------De cierta odalisca de Ingres,
    Y del superávit de dos vértebras que exige
    --------------La estructura del deseo para
    ---------------- Dar con una provisoria solución a la mirada.


    retratos incompletos de lucrecia

    ARCHIMBOLDO: La cara recubierta por las formas lentas y cimbreantes de los frascos, los ojos dos fondos de cáliz, rotos, hondos y resplandecientes de ponzoña, y para dar profundidad al rostro, un crucifijo: que las manos extendidas del Señor marquen el arco tenue de las cejas, y su cuerpo, suave como un pez fresco y entroncado, insinúe el rastro de un Padre, varios Hijos y un Hermano.

    CRANACH: De éste lado, van los dos primeros: Sforza, escoltado, aquí, por la Verdad, acá, por la Calumnia; y junto a él, el de Aragón, con la impronta sórdida de Cesare, su espejo, al cuello. De aquél: el carcelero de Ferrara y la Loba, con las fauces laxas, a sus pies.

    BOTICELLI: Pletórica e implosiva, como una presa de la peste, pero desecha en brotes, sombras, bulbos y celajes. La cabellera extensa, suelta, envuelta como una filigrana eclesial entre las piernas, sienta las distancias –falsas, meramente estéticas— entre amores: el profano y el sagrado (puesto a un lado, como si otra cosa fuera).

    BRAQUE: Los versos de Ariosto y de Pietro Bembo desvirtuados, hechos trizas, letras, por el lienzo. Por acento, una hebra fina y destructiva de cabello preso.

    DE CHIRICO: Alma plena de estaciones, fuerte y ferroviaria. Un suplicio retumbante, como una planta rodadora, y una pila de columnas rotas a un costado, son lo único que nos permite discernir que estamos a la altura de los cuatro vientres de Lucrecia.

    BACON: Color y carne desgarrados son testigos del carácter esencial de la Belleza como primer y máximo Inclasificable.


    quincas borba


    I do not commiserate, I congratulate you
    Walt Whitman

    Humanitas, Rubião, faculta
    Que mi perro corresponda a mi persona.

    --La homonimia tiene patas cortas, manchas,
    -----------------Un hexágono incisivo por aserradero
    A la altura (y a lo largo) de la boca,
    Dos caninos y una borla, raída,
    Al borde del abismo vertebrado y vertedero de la cola.

    Quincas reconoce a Quincas
    En la seña de los nombres y los rastros dactilares de la orina
    Quincas reconoce a Quincas
    En la calidad retráctil de la lengua,
    En las heces y el hedor puntual de la rutina.

    Y usted, Rubião, tampoco alberga dudas
    --Sobre la acuidad del atavismo
    --Que indica, como un juez o un perro de aguas,
    -----------------------------(Quincas da y Quincas quita, da lo mismo)

    El lugar exacto donde usted no pudo resistirse a morder
    --La mano de su amo:
    ----------------Quincas, canis, pantocrator.
    .

    última carta del duque de alba a la condesa de ocaso

    A mamá, del lado de acá

    Me he alzado contra Flandes reafirmando
    --------------Los terrores ancestrales de un Habsburgo
    --------------Quien creo sabe y supo siempre
    Que Guillermo
    [A quien le dicen (como ya hemos dicho de Felipe) el Taciturno]

    No le es distinto ni tampoco indiferente.

    -------------Desconfía pero quiere al hombre que ose regresar
    -------------Replegado en mis mentiras y mis apariencias
    A tu lecho,

    -------------Que mis libros y la historia,
    -------------No distingan entre él y quien te escribe,
    -------------Casi irrealizado, casi re-hecho:

    -------------Sé fiel sólo a quien sea fiel a mí.

    Pues la corte y las tierras y la cara del Orange
    --------------Son no sólo metáforas de España
    Sino réplicas –y en cuanto tales, más precisas y perfectas—

    --------------De las cortes y las tierras y las caras reales.
    .

    cellini's wayfarer's farewell to his fair mistress

    And all men kill the thing they love
    Oscar Wilde, The Ballad of Reading Gaol
    .

    Giulia, you have softened me; my temp´rament, once suited to
    -------------The auric sculpturing of circumstance
    Is now a chessboard set, a match between yourself and Fortune
    Whose assurances of faith I trust –the two being sage, but she more áged—
    -------------More than I (unfortunately) do yours,

    You are aware both of my sev´ral trades and of some other, silent talents:
    Gilding chance to disguise piety as crime and pass
    -------------Bespotted papal copes for spotless chalices;

    -----------------------------------------------------------I have arrived in France
    ---------------------------------------------------------------A Christian knave
    -------------------------------------------------------------------Attired in pious impiéty.

    -------------I trust that you have heard of me behind closed doors
    But you have opted not to pay such stories open heed
    -------------(A fact for which I thank you on all fours)

    But Giulia, you have softened me; my character,
    -------------In consciénce avoidant –and for years!— of consciénce’s lance
    Has now been rendered supple to your thorough and unthoughtful Virtue´s dalliance
    Whose constancy I fear –the two of you being fair, but she the fairer—
    -------------Less than I, uncharitably, do yours;

    And you being well aware of my more silent talents,
    You shall, I hope, take no offense to know
    That –worldly men not being carved for worship—
    I choose to leave and leave you to your goodly chores:

    You shall oblige me. Sadden, but continue to embroider and to drink,
    ------------------------------------------------------------------That from afar
    ------------------------------------------------------------------I may allow myself
    ------------------------------------------------------------------To press
    ------------------------------------------------------------------Some lang´rous solace
    ------------------------------------------------------------------To your lip


    [A dose of character, a dash of circumstance,
    ----------------Are all the prudent Giulia left to chance]


    wittgenstein's chinesque

    To Gary Leggett, who agrees

    -------------------The art of poetry is,
    -------------------Like a cricket cage, a purveyor
    Of rubs and chirrups – the stroke of words against
    -------------------Words´ legs convey some
    -------------------Spirited delusions: that words have legs at all,
    -------------------------------Or resonant affinities
    -------------------------------Or sound
    -------------------------------Or sex

    ------------------(in essence, an existence)

    ------------------------------------------------Though no delusion is entirely without truth.
    ---I have received some two or three reports throughout the years, of the stir of small and noiseless packs of words stalking dark acuity in the thickets

    ------------------------------------------I have been informed of their alleged preference for winter,

    ----And I believe I may not have been far from them myself

    The night I woke to find my cricket cages alive
    ------------------------------------------------------------and empty.



    © Mónica Belevan

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  6. Anónimo19.6.07

    El "riguroso" crítico Paul Guillén olvida un nombre insoslayable en cualquier repaso de nuestra poesía reciente, el de Odi Gonzales. A este nombre le podemos sumar el de otro provinciano, Selenco Vega, ganador de premios importantes(como Odi) y dueño de una estética caracterizada por el rescate de la tradición oral provinciana (también como Odi).
    Esta omisión (¿involuntaria?)bien prodría resucitar, a nivel de la poesía, la reciente polémica entre limeños y serranos. ¡Qué arda Troya!

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  7. Anónimo19.6.07

    "ni la he leído ni la conozco"... jamas la vas a conocer porque ella es preciosa y tu eres una mezcla de llama y huanaco.
    Ella solo se junta con pitucos, asi que fuiiiiiiiiira indio pezuñentazo!!!!!!!!!

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  8. gracias por postear mi ensayo y gracias a los que han comentado y con respecto a ser amigo de la menor gente posible tengan por seguro que no hablo de nadie por amiguismo, aunque este es un texto de enero, hoy dia tambien escribiria de alguno de los que solo he mencionado al final como willy gomez, rodolfo ybarra o cecilia podesta

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  9. El comentario "crítico" de las 11.38 PM, con esa sutileza hepática y racismo que derrama a cada rato en mi blog, vino desde EE UU, según mis averiguaciones preliminares. No creo que haya sido Bush, la verdad, pero de pronto algún Bush de la blogósfera literaria... puede ser...

    Bien, hablando de cosas mayores. No, gracias a ti, Paul, pues con esto demuestras que la poesía peruana actual goza de una vitalidad tremenda, que con los años decantará en un puñado de notables poetas ya maduros, entre quienes cuento desde ya a Miguel, a Roxana, a Rodolfo, a Andrea y a ti. Un abrazo.

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  10. el tibio narciso20.6.07

    discrepo contigo mi querido vico, andrea cabel junta palabras sin ton ni son y me parece que la han sobrevalorado, creo que por el influjo extraliterario de belli...

    y más bien me animo a mencionar dos poetas que me parece escriben muy bien y de quienes, estoy seguro, podemos esperar cosas más que interesantes en el futuro, ellos son victor ruiz y diego lazarte... cheka: http://urbanotopia.blogspot.com/2006/10/diego-lazarte.html

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  11. Anónimo20.6.07

    no hagas caso de ese tipo de insultos, Coral, dicen muchísimo de quien los escribe y nada de ti. Solito se quema ese blogger. Un abrazo.

    C.

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  12. al anónimo de las 4.15: Andrea sabe por qué pone cada palabra que utiliza, yo la he oído hablar de sus poemas y sabe lo que está haciendo cuando escribe. Ahora, te puede disgustar lo que hace, eso no lo dudo. Pero no puedes negar la calidad de su trabajo.

    Al anónimo de las 9.19: Odi y Selenco son ciertamente dos poetas de gran valía. Pero debemos comprender que un ensayo preliminar previsto como un prólogo específico no tiene por qué ser exhaustivo. Ahora, calificar como "provinciano" a Selenco es excesivo. Selenco es tan limeño como Rafael Rey, o como José Pancorvo, para poner un ejemplo más poético.

    Finalmente, el lío tonto ese de "andinos" y "criollos" en la poesía no tiene ningún sentido. (Ningún lío en poesía tiene ningún sentido). Tenemos andinos que escriben como españoles del siglo de oro, limeños que escriben como andinos diglósicos, amazónicos que escriben como chicanos, y hasta poetas culteranos que escriben en quechua. Y me quedo corto con los ejemplos...

    Gracias por sus comentarios.

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  13. Anónimo20.6.07

    Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

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  14. Anónimo20.6.07

    Aparte de los comentarios racistas condenables, lamento que se alabe un ensayo parcializado, enrrevesado y amorfo, carente de una investigación real sobre poesía peruana. Es decir, estimado blogger, el autor comete inmensos deslices, más una vergonzosa ignorancia: Odi Gonzalez, Vega, Cabel, Flores, etc etc.
    Bajo un supuesto epistemológico ambiguo se traza una estafa (tan igual de violenta como la de Faveron y adlateres).

    Claudia

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  15. En primer lugar agradezco a la poeta Claudia Ruiz por visitar este blog. El reproche suena a lo siguiente: como no estoy yo ni mis amigos, esto debe estar amañado y parcializado. En ningún momento, querida Claudia, Paul dijo que era exhasutivo el trabajo. Me parece incluso que lo sigue trabajando. Compararlo entonces, por un par de ausencias, con la intentona burda del blogger hepático es profundamente injusto
    Paciencia...

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  16. Anónimo21.6.07

    Estimado bloger, siempre leo tu blog (a pesar de tus sutiles intrigas, reconozco que tus odios lo dices abiertamente y firmado). Eso me parece valioso.
    Por otro lado, creo un poco de respeto hacia mi no estaría mal, es decir, quién eres tú para trazar un hermenéutica sobre mi texto: creo que está clarísimo lo que he dicho.
    El ensayo del señor Paul(poeta regularon para abajo ciertamente), no solo es manifiestamente ignorante (desconoce una cantidad apreciable de poetas de provincias, y aún sobre los de Lima, eso ya es imperdonable, gestiona un posicionamiento poético ridículo y confuso.
    Nunca aclara qué es lo barroco (que variante tropical se asiste), hace una lista caótica, y una serie de torpezas epistémicas que me hacen pensar cómo es que lleva una maestría en estudios culturales.
    Lo q me molesta, lectores e hipócritas, es aplaudir un rebuzno acaso elegantoso.

    Claudia

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  17. Anónimo21.6.07

    Creo que eres injusto con Claudia, Víctor. La conozco y sé que es una persona juiciosa. Además, siguiendo tu propia lógica al "rebatirla", uno podría pensar lo mismo de ti: "Como Paul sí me incluyó a mí (Coral) en su antología, entonces lo resalto, lo alabo, digo que es un extraordinario poeta y un crítico riguroso. Además, copio su trabajo para que mis lectores lo lean y sepan que a mí sí me incluyeron".
    No te olvides que fuiste tú mismo, Víctor, quien tildó a Paul de "riguroso". En vez de atacarla, las palabras de Claudia deberían más bien servirte para reconocer públicamente tu error. No puedes llamar "riguroso" a alguien que comete "olvidos" tan evidentes.

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  18. Dear Clau: sigues acumulando adjetivos sin decir en concreto por qué te parece "ignorante" el ensayo y cuáles son las "torpezas epistémicas" y "tautologías" que supuestamente encuentras en él. Puro floro neobarroso. Y encima te pones faltosa y te la agarras conmigo (¿de qué odios hablas, chiquita?). Vamos, desenrrédate las guedejas y muestra por qué dices lo que dices. Una poeta de mundo como tú, que vive en España, puede hacer mucho más que adjetivar y adjetivar. Tengo fe.

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  19. Anónimo21.6.07

    Oh Darling Victor, mi poeta incomprendido por el poder mediático, vamos respire tranquilo, eso es...
    Venga, pequeño luzferino limboso, le enseñaré a leer poesía...
    un abrazo

    Claudia

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  20. En verdad os digo, que estaré con ustedes muy antes de los esperado...

    En cuanto a lo de "incomprendido por el poder mediático", es un lindo cumplido, Claudia. Te llevaré la nueva camiseta del Boys como retribución.

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  21. el tibio narciso22.6.07

    ja, que rápido pasamos de un debate de ideas a los "calificativos irónicos",en fin. Aquí mi punto de vista y conicido en lo dicho por claudia, esas omisiones le restan rigor a lo expuesto por Paul así como la imprecisión de sus conceptos que sólo que quedan en etiquetas, aunque también hay que reconocer que hacer un balance crítico de la poesía de los úiltimos años es una empresa titánica por no decir ilusa, a menos que sólo nos quedemos en hacer un listado y desarrollemos los temas y tópicos de estos demasiados poetas. Creo que a como van los tiempos estas lecturas "panorámicas" pierden pertinencia, sobretodo, crítica. Hay tal diversidad de estilos y poéticas que propugnar un canon, tal cual lo hizo Gutierrez con la generación del 50, es simplemente querer cosechar peras de un olmo. Por cierto, esto no lo digo directamente por el escrito de Paul, sino por la ingenua idea que se esconde detrás, otra vez, la etiqueta, de la polémica contrucción de la generación del 2000.

    saludos

    P.D. Sigamos con las ideas, mi querido victor, y dejemos los roces verbales para otros...

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  22. en concreto esta es la posición de ustedes: la omisión de cuatro nombres, González, Vega, Quiroz y Flores, le quita rigor a un ensayo sobre poesía peruana reciente. Eso es sumamente relativo. Por ejemplo, si hago un ensayo sobre la generación del 27 y omito a Gerardo Diego porque no me gusta su poesía, ¿ello inmediatamente descalifica mi apreciación sobre los otros miembros de dicha generación? No. El rigor de ese ensayo y de muchos otros del mismo tipo, es intrínseco. Puede llamarse al ensayo parcial (y el mismo Guillén así lo ha llamado), pero no falto de rigor. La falta de rigor tendría que venir de deficiencias argumentativas y/o hermenéuticas que ustedes hasta ahora no han señalado.

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  23. Anónimo22.6.07

    Pertinente el llamado al orden del Tibio Narciso. A ver, estamos de acuerdo que es bastante anémico y anómico el ensayo del entusiasta poeta. Ai quiere plantearse una red de nombres (relevantes por alguna razón, poética se entiende) el pobre muchacho apenas ha entrado al pórtico. Ello en sí mismo es un problema, estimado Victor (ya lo señaló Tibio), con información deficiente es lógico que arguyes una tipología débil y apenas sostenida por su propia ignorancia. Esta fragilidad informativa también la hace pedante epistémicamente.
    Tu ejemplo sobre la generación del 27 (incluyendo a Gerardo Diego o no por mero gusto, espero que sea una broma tuya)nadie que se precie de "riguroso" podría dejar un elemento (poeta) que podría ampliarla el espectro de conocimiento sobre determinado sector (poesía peruana última).
    Como notará tu amigo "riguroso", que tuvo la gentileza de incluirte (tu mejor texto, es Cielo Estrellado y no Luz...)hace un pandemonio teórico (por ponerle generosamente un nombre a su confusión).
    Pondré un ejemplo de rebuzno del "riguroso", sin esforzarme mucho por cierto:
    "Esta línea coloquial/conversacional en el Perú, que viene desde inicios del Siglo XX con las Baladas peruanas de Manuel González Prada o los poemas de Carlos Germán Amézaga tiene una línea de continuidad con la "Rapsodia de Manhattan" de Carlos Alfonso Ríos con una tesitura beat en los años 50 hasta llegar a los paradigmáticos conversacionales de la generación del 60 como Antonio Cisneros, Luis Hernández, Marco Martos e, incluso, Manuel Morales."
    ¿lo coloquial/conversacional con "Baladas"? jaja, ¿no era herencia del británico modo?, si aún así imaginaramos un chicle con ese concepto, en los decimonónicos quien más se acerque a ello sería della Roca Vergallo e incluso Arnaldo Márquez¡¡ por Dios, que nivel de conocimiento poético¡¡¡.
    y ¿Carlos Alfonso Ríos tiene tesitura Beat? doblemente jaja, pongo unos versos de Ríos:

    "Cuando lo sentimos por los ríos del alma
    su puro goce nos reúne
    piérdese el movimiento en íntimo oleaje se derrama
    con físico apetito de olvidarte solamente"

    Beat?¡¡¡¡
    no pues, no estafen a gente¡¡¡ E incluso "Rapsodia..." tiene poco que ver con lo Beat, que está leyendo ese niño...
    Está demás decir, que Marco Martos no es conversacional por ningún lado, salvo (a sabiendas de las confusiones conceptuales del señor en cuestión), se refiera a que le guste conversar...

    Clau.

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  24. Anónimo23.6.07

    Qué fuerte se puso clau, Víctor. un aplauso para ella (eso sí, que no suene clap-clap, sino clau-clau). Creo que acaba de rebatir bastante bien tus objeciones, bastante débiles por otra parte. creo que para la siguiente debes evitar ser juez y parte de aquello sobre lo que escribes (o transcribes) en tu blog. Tampoco seas patero en los adjetivos a tus amigos. Cuando lo haces, te pareces a Faverón.

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  25. Anónimo23.6.07

    Victor:

    Es bastante poco serio intentar rebatir todo un ensayo a partir de una precisión -lo beat en un autor del 50- que es accesoria al tema central del mismo: el periodo 80-90. Además, el mismo claudia quiroz lo dice, sería un error dejar de lado a un poeta que podría ampliar el espectro. Si el ensayisto considera que Quiroz, González y los demás no enriquecen el espectro del intervalo arriba señalado, ¡para qué ponerlos? No entiendo si es falta de amor propio o exceso de él, pero ya me parece patelógico (o sea, patético y patológico) insistir tanto en detalles sobre un trabajo serio e importante que además puede ser ampliado.

    Saludos y felicitaciones por tu blog.

    Alicia Sánches

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  26. Anónimo24.6.07

    el estudio de poesìa que hace Guillèn me parece màs democràtico que el que hace Faveròn, que no ve poesìa màs allà de Lima, o los que venden màs su imagen

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  27. Gracias por sus comentarios esta es una investigacion abierta, nada aun esta definido, por cierto, ninguna de mis investigaciones esta financiada por una beca, proyecto o bolsillo personal de algun poeta o critico, trabajar asi es bastante arduo, no existen las facilidades de un medio como el europeo o el norteamericano, hay que robarle tiempo al tiempo y en el peru eso pasa casi todos los dias. Ahora, responderé a sus “graves” omisiones el texto fue escrito en diciembre de 2006 como colofón a una antología de poesía peruana que sería editada en México y que arrancaría con autores nacidos en 1965, como reza el subtítulo de mi ensayo el lapso comprendido es autores nacidos entre 1965 y 1988 mal hubiera hecho si incluía a Odi Gonzáles (Cusco, 1962) que desborda el marco temporal impuesto desde México, en la investigación final el marco temporal no será decisivo, pues se cambia la concepción de antología de la poesía “joven” por antología de la “última” poesía peruana que parte desde 1987-88 con Rodrigo Quijano, Jorge Frisancho, Odi Gonzáles, Porfirio Mamani, Maurizio Medo, pasa por Rafael Espinosa, Gonzalo Portals, Frido Martín, José Pancorvo y llega hasta el 2007 con Salomón Valderrama y Mónica Beleván, entonces, su “grave” omisión no tiene razón de ser, el que no se incluyera a Gonzáles antes es simplemente por el marco temporal impuesto desde México, con respecto a Selenco Vega, me parece una buena persona y un buen cuentista que merecidamente ganó el Copé de cuento, he leido sus dos libros de poesia Casa de familia y Reinos que declinan y sinceramente no me convencen como para incluirlos en mi estudio, eso es simplemente una apreciación personal. Con respecto a Ruben Quiroz me parece que Rotación es un buen libro, Niño vudú tiene cosas arriesgadas y bien por eso, pero su primer libro el Juego de los escondites es completamente desechable, en el plan general de mi investigación final lo incluyo principalmente por Rotacion, su otra “grave” omision Gladys Flores según escuché de su propia boca, en la oficina de Omar Aramayo, su primer libro Erlebnis ya no la convencía, y entonces solo hay unos poemas en Homunculus, un poema en Tse-Tse y otro en Mar con soroche, aun no tengo definido si la incluire o no, como ven aquí no hay mala leche o parcialidad, por ejemplo, tampoco he hablado en el ensayo de Ana Varela Tafúr, Lorenzo Helguero, Bruno Mendizábal o Manuel Fernández que presumiblemente si estén incluidos en la antología final, aunque nada está seguro. No es cierto que no se incluyan autores de provincia hay autores de Arequipa, Trujillo, Chimbote, Chiclayo, Iquitos, Ica, la cuestión es que este trabajo nadie lo ha hecho antes.

    Por otra parte, en mi ensayo no existe la idea de la construcción de una generación del 2000 y lo digo expresamente: “No hablaremos de ‘generación’, sino que individuaremos a cada poeta según criterios de composición y poética, cuando tengamos oportunidad trataremos de agrupar líneas de escritura”. Con respecto a que no se define qué es lo barroco agradezco esa apreciación y trataremos en la investigación final de no quedarnos en simples etiquetas como bien afirma el Tibio Narciso. Ahora con respecto a ciertos calificativos despectivos de la señora Claudia ¿Ortiz? ¿Quiroz? ¿Mayordomo? creo que aquí no se está poniendo en discusión la calidad o no de mi poesía, como es obvio, mi poesía no está incluida en esta investigación por una cuestión de ética mínima, yo no le responderé con los calificativos que usted acostumbra utilizar en los blogs basura, sino que la invito a escribir su propio ensayo sobre poesía peruana ultima para subsanar las “graves” omisiones y errores que según usted he cometido, sólo le respondere su ultima apreciación: en ningun momento se dice que Baladas peruanas sea conversacional / coloquial (herencia del británico modo), sino que es un antecedente de esa línea que parte en la generación del 60: “Esta línea coloquial/conversacional en el Perú, que VIENE desde inicios del Siglo XX con las Baladas peruanas”, es decir, su linaje VIENE desde, es la herencia de la tradición, no es una reproducción mecánica. Con respecto a Carlos Alfonso Ríos me reafirmo "Rapsodia de Manhattan" tiene tesitura beat no así los demás poemas de Ríos que nada tienen de beat, es muy demagogico citar versos de otros poemas que no sean la rapsodia aludida que tiene tesitura (actitud o disposición del ánimo) beat, es un poco ilógico leer con rabia donde no hay rabia, leer con mala predisposición donde no hay mala predisposición, leer con resentimiento donde no hay resentimiento. Así y todo, les agradezco TODOS sus comentarios que de seguro me ayudarán a no cometer los mismos “errores epistemológicos” y “omisiones” en la investigación final.

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  28. Bueno, con las palabras sinceras y rigurosas del poeta y crítico Paul Guillén, doy por terminado este debate por ahora. Gracias a todos.

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