18.7.07


El Dipló de julio: lo que esconden los videojuegos

Le monde Diplomatique es una de las revistas de opinión más importantes del mundo actualmente. Tiene ediciones en 24 lenguas producidas en cerca de 60 países. Como sabemos, desde hace tres meses se edita una edición peruana dirigida por Harold Forsyth. El número de julio trae artículos de actualidad y real interés. Me ocuparé de un par de ellos.

El embajador Oswaldo de Rivero es un intelectual peruano de primer nivel. Su libro El mito del desarrollo (FCE, 2004) puso orden en cuanto al entusiasmo que se vende a nivel internacional sobre las posibilidades –mucho más lejanas de lo que se cree- de los países pobres de salir del subdesarrollo. En este número el intelectual lamentablemente plagiado ensaya una propuesta en torno al problema del cambio climático en el planeta. La idea principal gira en torno a que lo ecológico ahora es central en los estudios y pronósticos sobre el desarrollo y futuro de la humanidad. La escasez de agua, en concreto, y los cambios climáticos, influyen y muchas veces determinan procesos en lo político, lo social y por supuesto en lo económico.

Un tema aparentemente desligado de este es el de los videojuegos y el giro ideológico que han terminado de dar luego del 11S. Tony Fortin, jefe de Redacción de Planet Jeux, un sitio dedicado a los estudios críticos sobre videojuegos, escribe “Un caos sin derecho ni moral”, un muy documentado estudio sobre las últimas producciones de Ubisoft, Vivendi Universal Games, Electronic Arts y otras casas de elaboración de videojuegos.

Fortin dice: “en el ámbito político, los videojuegos siguen siendo ficciones ideológicas que prefieren trastocar las estructuras y los dogmas de la época, antes que restituir mecánicamente la realidad de las fuerzas presentes”. Y más adelante: “la guionización de los conflictos (su simplificación para hacerlos ingresar en el juego, agrego) cede paso a la justificación de la lucha contra el terrorismo: al revisionismo histórico y a la criminalización de la alternativa política que se disemina por América Latina.

Esto último se materializa de manera elocuente en el videojuego a estrenarse este año, World in flames (Pnademic Studios), donde un mercenario intenta asesinar a un tirano que por las ganancias pingües dejadas por el petróleo, ha logrado acumular “armas y municiones como para desencadenar la Tercera Guerra Mundial”, según reza la propaganda del producto. Hay que decir que el escenario donde se desarrolla el juego es, de manera explícita, Venezuela.

Otros artículos de interés en este número de El Dipló son “Al Qaeda contra los Talibanes”, de Syed Saleem Shahzad; “El trabajo, lugar de violencia y muerte”, de Annie Thébaud-Mony, y “La defensa antimisil en las psiquis estaodunindense”, de Alexander Cockburn. Solo un detalle: la sección de Reseñas viene muy desactualizada, con libros de hace muchos años, como Sostiene Pereira y La mancha humana.

(Videojuegos: ningún juego)

3 comentarios:

  1. Anónimo18.7.07

    OE Y DÓNDE LO VENDEN?

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  2. supongo que en todas las librerías y en kioskos grandes.

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  3. Anónimo18.7.07

    Así es, lo venden en los kioskos y cuesta 10 soles.

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