18.7.07


El mecanógrafo de Javier García Sánchez

El Mundo de España: “el escritor catalán Javier García Sánchez es uno de los autores que más ha influido en la evolución de la narrativa española de las últimas décadas. Profesor de Teoría de la Novela en el Ateneo Barcelonés, ha destacado con títulos como La dama del viento sur, El mecanógrafo, Los otros o La mujer de ninguna parte.”

Pues bien, García Sánchez tiene un libro buscadísimo que publicó en 1989 en la editorial Montesinos. El mecanógrafo. Este libro es considerado una joya no solo porque tuvo un tiraje limitado debido a sus casi mil páginas, sino porque se trata de una ficcionalización en forma de diario, no exenta de reflexión sobre la literatura, en torno a un hecho trágico cada vez más presente en nuestros días: la matanza colectiva de seres humanos (en específico un caso en Checoslovaquia, perpetrado por un escritor aficionado a la Filosofía y melómano).

He matado el rato ayer por la noche buscando aunque sea una reseña sobre este libro preinternético, pero no hay nada. Mucho menos una edición en PDF o algo por el estilo. Solo hallé un blog donde el blogger comenta el libro de oídas, y donde un lector se queja de que no lo encuentra ni en remates. Ello me ha llevado a la brillante idea de regalar, de a pocos, un fragmento de este ladrillo insensato. Allí les va la primera esquirla (que por cierto no sintetiza de ningún modo lo que es el libro):

“La otra mañana, ordenando cosas en el armario que tengo en la fábrica, me apareció el ejemplar de Las alas de la paloma de Henry James (…) esa misma mañana volví a releer algunas de sus páginas. No me deja de resultar sorprendente que fuese precisamente Henry James quien afirmase tener el convencimiento de que en arte, y por tanto también en literatura, la economía es siempre belleza. ¡Precisamente él decía eso! ¡el autor de auténticos mares de plomo! Lo cierto es que a partir de ese hecho empecé a reflexionar sobre el asunto, sobre el tema de la síntesis, de la capacidad para ser sintético un escritor, y convine para mi mismo que es posible que si soy prolífico exponiendo mis ideas tal vez sea porque soy incapaz de ser sintético” (pp 654).

(El escritor)

2 comentarios:

  1. Anónimo18.7.07

    "preinternético", me gusta ese término, desde ahora lo usaré. Se agradece.

    Katty

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