25.7.07

En el limbo del ocio: Houellebecq y Koolhaas en diálogo sobre turismo y literatura en Europa

Nuestro país, que aspira a ser un destino turístico importante al menos a nivel de Latinoamérica, debe poner los ojos sobre este tipo de conversas, que revelan perspectivas novedosas sobre el turismo y sus a veces ocultas aristas. (Y de paso alguna opinión sobre literatura).

Como sabemos, Rem Koolhaas es el arquitecto más influyente en Europa por estos años, y Michel Houellebecq (Plataforma, La posibilidad de una isla) un famoso novelista e intelectual francés, respetado y detestado por igual, aunque sus novelas no han podido ser soslayadas debido al profundo democratismo de la cultura francesa.

El títular de El País –que es el medio que trae un extracto de la conversa- reza “En el limbo del ocio”, y hace referencia a que España se ha vuelto una suerte de lugar de vacaciones de la tercera edad de Europa. Algunas opiniones, muy espigadas:

Michel Houellebecq. Ibiza quedará, porque Ibiza es la fiesta y el sexo, y eso siempre atraerá a las masas; pero el turismo de alta gama encuentra y encontrará más estímulos en escenarios diferentes, como, por ejemplo, Italia y Croacia. Creo que la única oportunidad que tiene España para mantener ese gran negocio del turismo son los jubilados, que son sensibles a las condiciones de seguridad. En España hay un excelente servicio de salud. Eso es fundamental para este objetivo. Hospitales estupendos, buenos doctores. Hablo de un turismo de extranjeros de avanzada edad que compran apartamentos para venirse a morir aquí.”

Rem Koolhaas- En efecto, podemos ir a cualquier lugar del mundo y esto inicia la nueva etapa de la globalización, la última, la "democracia del hedonismo". Pero esto plantea la pregunta: ¿democracia o hedonismo? Quizá el intento de abrazar el mundo con generosidad se está convirtiendo en un dilema; temo que pronto nos vamos a encontrar en el momento en que habremos agotado todo el hedonismo posible del mundo, y a costa de todo lo que teníamos hasta ahora.

M. H. Por ejemplo, la política... Efectivamente, cada vez tiene menos importancia, es un valor a la baja. No me gusta insistir mucho en ello porque parece que me las dé de provocador, pero creo que es un sector más del show business.. No creo en las tesis sobre el final de la historia, pero...

R. K. ¿Y la literatura? ¿Está a la baja o a la alta?

M. H. Bueno, creo que... está estable... Las potencias que pueden imponer una arquitectura estética son las dictatoriales. Y las últimas han desaparecido. La gente con mucho dinero, o sea, los que podrían suplantar a un Stalin, pueden comprar obras de arte pero ya no construir palacios... bueno, Bill Gates quizá podría, pero no se atrevería. Quizá haría levantar unos palacios disfrazados de casas... Más allá no podría llegar... lo que quiero decir es que la arquitectura no tiene más elección que tratar con la economía, mientras la literatura no. La literatura es libre. Pero, paradójicamente, ha cambiado poco, resiste bastante bien al paso del tiempo, las transformaciones históricas no influyen en ella. La gran evolución de la literatura tuvo lugar cuando el pueblo aprendió a leer, desde entonces no ha experimentado otra gran revolución. (Lee completo)

(Houellebecq. Minimiza los grandes cambios literarios y afirma que Croacia -con sus exóticas lengua y cocina, y sus mil islas- es el próximo gran destino turístico)

1 comentario:

  1. Houellebecq tiene una opinión de lo más interesante (y exagerada) sobre la literatura
    aquí

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