17.7.07


Todos nuestros Frank Zappas, dos por ahora

Que el extraordinario músico e ideólogo norteamericano Frank Zappa (1940-1993) es un personaje en muchos puntos inasible, aún 14 años después de su muerte, lo pueden demostrar lo poco que se escuchan sus discos en nuestro país –pero también fuera de él- y lo mal que se interpreta su obra y su vida.

Por ello que un libro de poemas, de justificado éxito comercial, dé la nota en cuanto a la verdadera naturaleza del músico de origen greco-árabe, es realmente alentador, sobre todo porque el malentendido persigue al flaco Franz, como una maldición, desde que era adolescente, y se prolonga post morten. La poesía y el rock siempre han ido de la mano, sin embargo, así que tal vez no podía ir de otra guisa el asunto cuando al poeta Enrique Sánchez Hernani se le ocurrió homenajear al maestro. Cito unas líneas de “Frank Zappa”, publicado en el poemario Vinilo (2006):

Fantasma de carnes corruptas
vendedor de drogas duras/ blandas o ficticias
falsificador de espejismos
vicioso y haragán
espectro y malhechor (pp 17)


Hasta aquí el discurso del yo poético prácticamente se confunde (irónicamente) con el de las esposas de los políticos estadounidenses que a mediados de los ochenta intentaron hacer una cruzada contra el porn rock, y a las cuales se enfrentó con punzante inteligencia el director de 200 motels (1971). Continúo:

Zappa sonreía como un pequeño libertino
cuando lo acusaban de tales atorrancias
ponía su cara de hampón confinado a una celda
de máxima seguridad
abría la boca
bostezaba como un Nosferatu sicodélico
y escupía una canción al suelo”

El cambio es evidente. El poeta es conciente de ese otro Frank Zappa, el creador, el genio malinterpretado que se esconde tras esa facha de maleante y freak con ínfulas creativas. No debe sorprender que esta imagen de Zappa concilie con lo que afirma uno de los mayores conocedores de su obra en el área hispanoamericana, Marcelo Gasió, en su documentada página dedicada al creador:

“Zappa desconfiaba del género humano. Sostenía que todos somos estúpidos hasta que demostremos lo contrario. Declaraba no tener amigos, a punto tal que sólo reconocía como tales a su mujer e hijos. Era célebre por sus comentarios satíricos y se deleitaba siendo mordaz.
Los que lo conocieron personalmente lo definen como a un hombre cordial, aunque sumamente hermético. De humor cambiante y siempre imprevisible; con una inteligencia superior.
A pesar de lo que pueda suponerse, era un acérrimo enemigo de las drogas. Llegó a despedir a músicos de su banda por consumirlas en "horas de trabajo", y escribió varias letras exponiendo claramente su punto de vista.
Era muy considerado con sus seguidores. Sabía que su público era quien le financiaba sus proyectos: siempre fue particularmente amable con sus fans.
Fue uno de críticos más mordaces del "american way of life" y de la hipocresía de la sociedad norteamericana. No obstante, descreía del comunismo (se declaraba "conservador") y aseguraba que los EEUU eran el mejor país del mundo para vivir.”


A esto hay que sumar la curiosa imagen de buen padre que dejan sus hijos en Valley Girl, la entrevista incluida en The Dub Room Special (1984), un video que incluye dos conciertos y el tráiler de la película Baby Snakes (1979). “Angel intoxicado”, lo llama el poeta setentero hacia el final de su poema, y es una imagen hermosa y certera. Solo que su intoxicación no era trivial (de fama, de pretensión) ni pedestre (de drogas duras o blandas, de alcohol), sino una inconsolable, lúcida lucha contra lo estólido y burdo que domina en la sociedad moderna. Cada uno de sus discos es irrepetible y urticante. Algunos prefieren los solistas, otros los que hizo con The Mothers of Invention. Yo me quedo con aquellos donde colabora Captain Beefheart, y con el Sheik Yerbouti (1979).

Más que “un inverosímil espantajo del siglo que pasó” (ESH dixit), Zappa puede quedar como un insolente y genial nu(i)do de culebritas (baby snakes) vivas en medio de un jardín artificial de melodías pegajosas y estupidizantes. Y esa insularidad genial, esa autonomía irreductible, la mediocridad del entorno se la hace pagar hasta ahora. Debemos agradecer al poeta Sánchez Hernani el no haberse sumado a ese despreciable coro.

(The master of the invention)

2 comentarios:

  1. Anónimo17.7.07

    oye sabes si el Dub Room se puede encontrar en Lima, dónde lo conseguiste

    Mario

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  2. lo compré por Internet. Si quieres puedes darte una vuelta por discotiendas, pero no creo que consigas ni un CD de Zappa.

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