10.8.07


Amok y el caso del novelista asesino de Polonia

Las relaciones entre arte y vida pueden ir más lejos de lo que se piensa. Krystian Bala es un nombre a tomarse en cuenta en adelante; estimo que si llegan a demostrar su culpabilidad en un misterioso caso de asesinato en Wrolac (Polonia), la novela que ha publicado, Amok, puede convertirse en un best-seller de temer, más allá de su calidad literaria.

La cosa empezó en el año 2000, cuando un cadáver maniatado apareció flotando en el río de esa ciudad; era el de Dariusz Janiszewski, esposo de la ex esposa del escritor. Por más que la policía buscó al culpable durante 3 años, nunca tuvo pruebas concretas. Entonces hizo su aparición el libro, que narra con detalle un asesinato igual al irresuelto. El País cuenta:

La policía de Wroclaw recibió entonces por correo un ejemplar de Amok. En las lenguas centroeuropeas se usa la palabra amok para referirse a una furia homicida ciega. Escrito con letras irregulares en la portada del libro, el título Amok acompaña a la imagen de un macho cabrío, que evoca ciertas reminiscencias satánicas probablemente efectivas en la católica Polonia.
Tras recibir el ejemplar, los agentes detuvieron a Bala y lo acusaron del crimen. El comisario Jacek Wroblewski se afanó en demostrar que el asesino ficticio era un trasunto de su autor y se ganó así las burlas de la prensa y reproches por no distinguir entre ficción y realidad. No bastaron para procesar a Bala los paralelos entre su vida y la del asesino en la ficción, ni la probada relación entre el muerto y la ex esposa del primerizo novelista. Fue liberado a instancias del juez de instrucción.

Sin embargo, los investigadores siguieron con su tarea. Más indicios salieron al frente: un celular vendido por el escritor, la grafomanía y la petulancia comprobadas del escritor, e-mails anónimos, pistas sobre la muerte… Como resultado de todo esto, el año pasado Bala volvió a la cárcel como presunto autor del asesinato. Este mes el proceso contra él por asesinato acabará. Muchos piensan que la sentencia le será desfavorable; pero Bala (qué tal nombre) niega todo, habla de confabulaciones en su contra y mantiene una página web donde acusa a la policía de tortura. De todos modos, parece que será condenado.
(Portada)

2 comentarios:

  1. Increíble cómo la realidad puede parecerse a la ficción... y la ficción a la realidad. En una colección de novelas policíacas de la editorial Acervo, hay un cuento titulado "Crimen excepcional" de Jean Richepin (no tengo mayores datos). En esta historia, el protagonista es un mediocre escritor de novelas policiales, que comete un asesinato y lo publica en forma de novela, que se convierte en un éxito de público y de crítica. Pero todos creen que se trata de una ficción sólamente, y además, conocen al autor por su seudónimo y no por su nombre real. Herido en su vanidad, el tipo empieza a anunciar a los cuatro vientos que el asesinato ha sido real y que su nombre es otro, no el seudónimo, pero nadie le cree. Desesperado, se entrega a la policía, narrando su crimen con pelos y señales, pero se le celebra como una ocurrencia. Intenta matar a un oficial, por lo que es recluido en un manicomio. Cuando se vuelve loco, es liberado: se convence de que en realidad es el autor del seudónimo y de que nunca ha cometido crimen alguno.

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  2. Alucinante el dato, Daniel. Saludos.

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