28.8.07

Con todo contra Julio Favre

El diario La Primera sale hoy decidido a desnudar al flamante Zar antidrogas Julio Favre, me entero por Pospost. En la investigación de Raúl Wiener titulada “La historia desconocida del Zar Julio Favre”, hacen énfasis sobre su

vinculación con grupos paramilitares en la segunda mitad de los años 80 y comienzos de los 90, encargados de la identificación y eliminación de personas consideradas como subversivas, precisamente, los delitos de lesa humanidad por los que se pretende extraditar al prófugo Alberto Fujimori.

Para hacer frente a la amenaza del terrorismo, La Marina, el primer gobierno aprista y ciertos empresarios representados por Favre habrían confabulado para ejecutar un macabro plan de eliminación llamado “cabecitas peinadas”. Para ello, dice La Primera en su informe que

La Marina habría puesto a disposición elementos de infantería que actuaban en sus tiempos de franco, usando sus armas de reglamento, gozando de re­compensas por parte de los em­presarios coordinados por Favre. Esta operación macabra llevaba el ingenuo título de “cabecitas peinadas”, porque en su mo­mento culminante se procedía a arreglar los cráneos cercenados. Pre­guntado sobre este caso el periodista y escritor Ricardo Uceda, autor de Muerte en el Pentágono, indicó conocer el caso de las “cabecitas peinadas”, aunque no llegó a establecer la conexión con ninguno de los empresarios implicados.

César Hildebrandt, por su parte, publica una columna donde describe al APRA derechista de hoy y señala algunas perlas del Zar, como la defensa de Luchetti:

Es el mismo señor que, según Indecopi, fue parte de la conspiración pollera que congeló la producción y mató a las mejores gallinas reproductoras para empujar al alza el precio del pollo. El mismo que se enfrentó al Tribunal Constitucional cuando éste falló en contra de la Telefónica en el caso de 570 trabajadores sindicalizados despedidos. El mismo que quiere que la Universidad Católica vaya a manos de Cipriani. El mismo que quiere ver preso (como cadáver político) al elegido presidente regional de Áncash. El mismo que ha criticado hasta el agravio a la Comisión de la Verdad, pidiendo que sus conclusiones no fuesen publicadas. El mismo que llamó “marcha de marxistas” a la que convocó monseñor Bambarén para respaldar la lucha en contra de la corrupción. Sí, el mismo señor Julio Favre que acaba de decirle a la agencia Efe: “Hay que comprender que aquí tenemos una buena oportunidad para hacer una gran ciudad”.

(Favre en la picota)

2 comentarios:

  1. Anónimo29.8.07

    Más que una mera imitación de la realidad, la poesía reconstruye una imagen de dicha realidad de manera original; para ello la percepción de los acontecimientos pasa por varios filtros, semejante a un rayo refracto que brota de una realidad perniciosa que se expresa en emociones intraducibles o en imágenes enigmáticas, la mayoría de las veces a través de una simbología muy personal.
    En este sentido, los efectos del conflicto armado interno que vivió nuestro país durante los años ochenta y principios de los noventa se perciben en los poemas reunidos en Memorias in santas. Antología de poesía escrita por mujeres sobre la violencia política a través de diversas formas, en algunos casos cruda y explícita; en otros, de forma velada y misteriosa.
    La poesía que se publica en este volumen responde a una antigua pregunta que sigue vigente, formulada por el filósofo alemán Adorno después de la Segunda Guerra Mundial: ¿Es posible escribir poesía después de Auschwitz? ¿Es posible escribir poesía durante y después de un conflicto armado como el de hace veinte años en el Perú? La poesía, el arte no cesan, los/las poetas y los escritores seguirán inspirándose en la realidad, sea ésta reflejo del mal; el mal no como lo entendía Bataille desde su concepción romántico-transgresora, sino desde la idea de crímenes políticos y éticos.
    Algunos de los poemas en el presente libro datan de la época del conflicto armado, otros salieron a la luz años después del cese de la guerra. Los sentimientos ante el peligro y el miedo en los poemas están asociados con la noche y la soledad, aunque también con el peligro y la incertidumbre.
    Uno de los aportes del libro es dejar escuchar la voz del otro, de la otra. La palabra de la mujer campesina nos habla con la voz de sus adentros para denunciar la violencia sexual, método del enemigo en la guerra para someter a las mujeres, para despojarlas de su dignidad. Es la otra cara de la poesía, la que dialoga con las lideresas populares asesinadas, con las guerrilleras muertas en combate o con los íconos de la cultura popular. Así, los poemas se internan entre montañas, llegan a lugares olvidados por el Estado peruano, a los escenarios de los enfrentamientos entre el Ejército y Sendero Luminoso. Cuando no, deambulan temerosos por la universidad, la cual ha sido intervenida por uno y otro bando y ya no es un referente cultural sino el sitio donde el peligro es inminente. Es lo mismo, dentro o afuera, la locura nos llama. Tanto en el terreno de lo íntimo como en el mundo exterior, el mal se ha instalado. Memorias in santas surge como testimonio literario de una época oscura y sangrienta.

    C.O.

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  2. Anónimo29.8.07

    Bueno, también hay que tener presente que Julio Favre ha sido columnista de Correo, actualmente en bronca con La Primera...

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