22.8.07


Las metidas de lengua de García: vergüenza internacional

Mientras el diario El Mundo de España lanza una encomiable campaña de solidaridad con el Perú en la que “el 10% del precio de portada se destinará todos los días a los damnificados por la catástrofe” durante una semana, el presidente García no cesa de dar rienda suelta a su condición de maniacio lenguaraz diciendo cosas tan extrañas como estas a los periodistas españoles:

"Su país no se arregló en dos días después de la Guerra Civil".

"Algunos periodistas, no necesariamente peruanos, también de otros países, juegan a las alarmas. Hay alguna gente que gusta de atemorizar, llevan malas noticias, destruyendo el ánimo de la población".

La corresponsal de EFE, Esther Rebollo, ha hecho un recuento de los desatinos del presidente que ha dado la vuelta al mundo para vergüenza de todos nosotros. Aquí la nota:

Su primer desacierto fue solo tres horas después del terremoto de siete grados Richter registrado a las 18:40 horas local del 15 de agosto y cuyo epicentro se fijó en el mar, frente a las costas de Pisco. García se dirigió por televisión a todos los peruanos para asegurarles que "gracias a Dios" no se había producido una "gran mortandad" y descartar que el sismo se tratara de una catástrofe.
Su subconsciente pudo traicionarlo al pensar exclusivamente en Lima, que se estremeció con fuerza pero donde los daños no llegaron a los niveles de las ciudades de Ica, Pisco y Chincha, todas al sur de la capital, donde murieron 500 personas y más de mil resultaron heridas. Lo paradójico es que antes la televisión ya había informado de grandes destrozos en Ica e incluso del derrumbe de una iglesia con feligreses en su interior.

RETRASO. Aquella llamada a la tranquilidad impidió el desplazamiento de soldados y policías aquella misma noche al lugar del desastre, donde los supervivientes se organizaron para rescatar de los escombros a sus seres queridos, vivos o muertos. Así lo relató el congresista del gubernamental Partido Aprista Édgar Núñez, quien perdió a seis familiares en la Iglesia de San Clemente de Pisco y quien al conocer el suceso viajó por carretera hasta esa ciudad, sin encontrarse a su paso un policía o un soldado. Edgar Núñez relató al programa El Francotirador, de Jaime Bayly, que aparte de vecinos solo se encontraban en la zona periodistas, porque estos "sí habían percibido la gravedad" del suceso. De haber desplegado al Ejército de forma inmediata "se habrían salvado vidas", denunció este congresista, a quien Bayly advirtió con ironía de que por estas declaraciones corría el riesgo de ser retirado del gubernamental Partido Aprista.

El presidente se instaló al día siguiente del sismo en Pisco, donde organizó su cuartel general y continuó con los desatinos. Vale como ejemplo la respuesta a un periodista español, que le preguntó sobre las informaciones que hablaban de una supuesta desorganización en la distribución de la ayuda, con una comparación entre el terremoto de Perú y la Guerra Civil española. "Su país no se arregló en dos días después de la Guerra Civil", fue su respuesta, que el periodista y escritor Jaime Bayly calificó de "barbaridad". "Quien tenga miedo que se vaya", fue otra de las cuestionadas frases de García cuando un grupo de cooperantes españoles (bomberos) que trabajaban en la búsqueda de cadáveres le reclamaron más seguridad porque se habían visto en medio de un tiroteo.

El mandatario también llegó a afirmar que se habían producido dos sismos seguidos sin antes consultar al Instituto Geofísico del Perú, cuando el director de sismología de este organismo, Hernando Tavera, precisó días después que fue un solo terremoto de tres minutos y 30 segundos de duración y "muy complejo en su desarrollo".

Acompañado del presidente colombiano, Álvaro Uribe, el mandatario peruano se adentró el domingo en las ruinas de la iglesia de Pisco, donde ofrecieron una conferencia de prensa entre los gritos de los bomberos que, temerosos del colapso, exigían la salida inmediata del centenar de periodistas agolpados.
Los congregados no daban crédito del desorden generado ante la decisión de García de invitar a Uribe a acceder a ese peligroso lugar junto a una comitiva de agentes de seguridad y periodistas.

AL ATAQUE. El lunes, Alan García volvió a hablar desde Pisco a la prensa: "A veces algunos periodistas, no necesariamente peruanos, también de otros países, juegan a las alarmas. Hay alguna gente que gusta de atemorizar, llevan malas noticias, destruyendo el ánimo de la población". Ante los ojos atónitos de los informadores, sostuvo que la prensa nacional e internacional debería confirmar sus informaciones antes de transmitirlas a la población.
Por último, el presidente exclamó: "¿Dónde están mis amigas las cantantes?, ¿dónde están mis amigos los artistas?, ¿dónde están mis amigos los futbolistas?, se necesita también distracción para los muchachos", subrayó ante una población que ha perdido todo y solo reclama ayuda de emergencia.

(García. Pataditas a la prensa internacional)

3 comentarios:

  1. Anónimo22.8.07

    El último número del suplemento "Semana" de Colombia tiene también un comentario sobre el evento Bogotá39 titulado "Casi cuarenta". Nota curiosa: ¿Se acuerdan que hace un tiempo comenté que en el periódico El Tiempo habían cambiado el título de una novela mía por La disciplina de la vaina? Pues esta vez cambian el título de una novela del chileno Zambra: de Bonsai pasa a ser Bambú. Esos detalles ma parecen más significativos que cualquier artículo: así nos conocemos en América Latina. Veremos qué pasa en Bogotá.

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  2. Anónimo23.8.07

    ahhh ya.

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  3. En España que se ha movilizado masivamente a apoyar a las victimas del terremoto, estas expresiones desafortunadas de Alan Garcia han causado consternación. Es increible que a gente que desee ayudar se les haya tratado de esa manera.

    Saludos desde Madrid.

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