4.8.07


Puta linda como un logrado retrato de época amargo. Babelia.

Siempre sorprende la diferencia de apreciaciones que provocan las obras de arte. Cuando salió en nuestro país la novela del experimentado narrador Fernando Ampuero, fue merecidamente celebrada, pero no faltó una voz reclamando una supuesta condición "light" de Puta linda. Hoy que leo la reseña que le hace Ernesto Ayala a la edición española de la misma, en Babelia, me encuentro con una lectura mucho más profunda que aquella absurdamente discordante. Una lectura -la de el español- que resalta la "inventiva" y "contemporaneidad" del escritor peruano. Aquí la reseña, muy favorable, completa.

Amargo retrato (Por J. Ernesto Ayala)

Cuando un estudioso de la literatura peruana quiere apartarse del circuito consagrado por los pesos pesados Mario Vargas Llosa y Julio Ramón Ribeyro, como es el caso de José María Oviedo en su imprescindible Historia de la literatura hispanoamericana. De Borges al presente (Alianza, 2001), hace hincapié en tres autores. Ellos son Fernando Ampuero (1949), Alonso Cueto (1954) y Mario Bellatin (1960). A nosotros nos interesa el primero a propósito de la publicación de su novela más reciente Puta linda. Ampuero se ha ganado un merecido prestigio como autor de cuentos. Ejemplo de ello es Paren el mundo que aquí me bajo. No ha cosechado menos éxito su novela Miraflores melody. Oviedo nos dice que no siempre la expectativa de buena ley que crea en el lector el Ampuero novelista se ve compensada con una acertada solución, las más de las veces inadecuada. Puta linda acierta en las dos variables, además de hacerlo también en su voluntad de inventiva y afán de contemporaneidad.

Puta linda nos habla de dos jóvenes limeños aspirantes a escritores. Que sean dos y tengan ese propósito los acerca en cierta manera a los dos protagonistas de La educación sentimental de Gustave Flaubert. Pero, curiosamente, hay en esta novela algo de la atmósfera moral (o amoral) de la última novela de Vargas Llosa, Travesuras de la niña mala. Incluso un mismo sabor a ese tipo de inventiva a caballo entre la ficción y la realidad. El dibujo de la "puta linda", la prostituta adolescente que le cuenta su vida a uno de los jóvenes como material novelístico, tiene ese perfil de los personajes redondos.

El trasfondo social y político del Perú de los últimos años se respira por toda la novela. La mención del tenebroso presidente Fujimori, la descripción de las francachelas llevadas a cabo por los no menos corruptos miembros del ejército peruano, la pobreza contrastando ofensivamente con la ostentosidad y el despilfarro, son circunstancias que le dan cuerpo sociológico a un relato que nunca deja de defender su entidad sustancialmente ficcional. Yo invitaría a los lectores a leer este logradísimo retrato de época amargo.

Resumiendo, para el reseñista de Babelia estamos ante una novela con densidad sociológica pero que nunca abandona su naturaleza ficcional. Un retrato de época que sin embargo no deja de tener estirpe literaria de alta calidad, al ser emparentada con el último Vargas Llosa y con un Flaubert; personajes redondos de un cuentista excepcional que destaca también en novela. Hace poco en una entrevista, ante una de esas preguntas juguetonas, Ampuero respondía que de toda su obra se quedaba con sus libros de cuentos. Creo que Puta linda ha pasado la prueba también, y con excelentes logros.
(Portada de la edición española de Puta Linda)

3 comentarios:

  1. Anónimo5.8.07

    Puta linda es el mejor retrato de mujer que se ha hecho en la novela peruana de los últimos 30 años.

    Carloncho

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  2. Anónimo6.8.07

    ¿sabes si se puede conseguir el libro en librerías?

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  3. Escribir sobre una puta siempre es un buen tema y Ampuero lo ha desarrollado muy bien, me agradó leerla.
    Por otro lado, tiene ese contexto social-político, porque si solo se centrara en la putita, no tendría algún sentido o sería muy frívolo.

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