13.10.07


Lorenzo García Vega o el arte de dudar

Probablemente a los que no están familiarizados con la poesía cubana del siglo veinte -y a quienes al escuchar la palabra “orígenes” esta solo les suena vagamente a un religioso antiguo- el nombre de Lorenzo García Vega (Matanzas, 1926) no debe decirles gran cosa. Ello puede cambiar si les cuento que se trata de uno de los poetas vivos más interesantes y con más recorrido en el ámbito hispanoamericano, autor de una veintena de poemarios muchos de ellos imprescindibles: Collages de un notario, Poemas para una penúltima vez, Palíndromo en otra cerradura, entre ellos.

LGV se llama así mismo “escritor no-escritor” y “constructor de cajitas”, pues practica una extraña humildad, algo agria y muy burlona, que le viene probablemente de cuando tenía que tragarse el sapo de corregir las pruebas de la mítica revista literaria Orígenes (1944-1954), fundada por don José Lezama Lima (Dador, La expresión americana, Paradiso). García Vega es doctor en Derecho y Filosofía y Letras por la Universidad de La Habana y Premio Nacional de Literatura (Cuba) en 1952, a la temprana edad de 26 años.

Pero esos sencillos palmarés académicos no pudieron nunca contra el vanguardista incendiario que LGV lleva dentro, contra el desconfiado a ultranza que adolece detrás de su pose socarrona. Su poesía está transida de descreimiento, preguntas, rizos metaliterarios, vueltas y reinicios incesantes. Sobre todo interrogantes agudas y expresiones de incapacidad de asir el objeto de su discurso (y ya no sé si se puede hablar de discurso poético en su caso).

Las sillas, los techos, las muertes, ¡qué se yo!
Se extienden –¿inútiles?- las estrellas, tal como si solo las sostuviera un olvidado cuento.
Ninguna, diríamos -¿o es que estoy inventándome una nada?-
Brisa en que nos pudiéramos recoger.
Sin duda, por la noche: se está hablando de un sin sentido
Que no se sabe quién pudo haber inventado.
Esto, como suponer que hubiese llegado el otoño.

(“Bastante poco” –un email para Alexandra-)*

La incertidumbre y la risa, la media sonrisa compasiva frente a la pregunta de fondo en poesía –no la única-: ¿quién habla cuando hablo? ¿Es posible decir? A veces, si la lucidez acompaña al verbo, esta operación se hace idiota, imposible, como en “Sin más pretensión”:

¿Se me abarataría la voz si hablara claro? Pero es que estoy en el rincón de una acera, y no sé bien qué es lo que digo, cuando digo que estoy en el rincón de una acera.

Es que el poeta de ahora –a diferencia del gigante Lezama que tenía certezas y profundidades exclusivas que medio mostraba para asombro de sus lectores- ya no tiene referentes, ni verdades, ni sueños, solo una voz que intenta distinguirse de la nada y su realidad irreal.

Es que, como un fantasma que tuviera un ridículo moño, yo pervierto las señales…

Sí, el poeta, contaminado de desaparición, ya no puede decir sin traicionar. Pero cuánta grandeza en poder sonreír y burlarse ante el infortunio de la incomunicación (¿y no es comunicar el burlarse del lector y de sí mismo?).

*Este y los demás versos extraídos de la necesaria antología No mueras sin laberinto (Bajo la luna, 2005)

(El poeta. Pueden ver aquí un fragmento de su libro El oficio de perder y algunos textos sobre él)
---------------------------------------
Límbicas
*Sol Negro, la revista. No necesita presentación la revista que dirige el poeta y blogger Paul Guillén. En el número de octubre hay un dossier sobre Hora Zero y un muestra de los mejor de la poesía chilena joven: Juan LuisMartínez, Gonzalo Muñoz, Soledad Fariña, Diego Maquieira, Andrés Ajens,Armando Roa, Javier Bello, Germán Carrasco, Andrés Anwandter.
*Santiago Roncagliolo sobre famoso búnker. En El Comercio: “Hoy, el búnker de Berlín-Hohenschönhausen es conocido mundialmente por "La vida de los otros", el último gran éxito del cine alemán. Pero durante cuarenta años, nadie supo de su existencia. Su posición no figuraba en los mapas, ni su nombre en las listas de edificios oficiales".
*Entrevista a Doris Lessing en Confabulario. El suplemento sabatino de El Universal rescata una entrevista a la flamante Nóbel, de Robert Gottlieb.
*De La República. El archivo personal del poeta español Vicente Aleixandre pasará a formar parte de los bienes del Centro Cultural de la Generación del 27 de Málaga.

3 comentarios:

  1. Estimado Víctor:
    Buen "link" el de la entrevista a "tan linda" galardonada. Vi su imagen y me pareció ver a mi bisabuela.
    Doris no ha perdido el desenfado y la energía con los años. Su vitalidad es sorprendente. Bien dicen que las experiencias de la vida forjan el carácter y el alma.
    Este premio la ha descubierto para quienes no la conocíamos.
    Aunque los archiconocedores de literatura no están safistechos, creo que es un buen momento para hacerse los suecos, porque las feministas tendrán muchísimo qué decir, al menos, eso espero.
    Saludos espléndidos.

    ResponderEliminar
  2. sí, me gusta cómo ha tomado lo del premio, bromea, es muy sano eso. En cambio otros con un premio mucho menor se ponen a pisar huevos. Vale por el feminismo tranqui y por la literatura hecha por mujeres. (Parece que al fin coincidimos en algo)

    ResponderEliminar
  3. Anónimo15.10.07

    PUCHA QUE ALUCINANTE LA FORMA EN QUE SE LES ESCAPÓ A TODOS LO DE LA NUEVA NOBEL. ROCÍO SILVA HIZO UN ARTÍCULO DE DOS PÁGINAS COMPLETAS, CITO COMO 40 NOMBRES Y DORIS NO APARECIÓ. UPSSS.

    ResponderEliminar

di lo que puedas

Se produjo un error en este gadget.