29.12.07



Fernando Quiñones, sus temas

Sería de locos no aprovechar los aportes que dejan en LDL nuestros lectores mayores: Enrique Vila-Matas, Fernando Iwasaki, Fernando Ampuero, Martín Rodríguez-Gaona, más. Hace unos días el autor de Ajuar funerario ubicó a mi admirado Medardo Fraile entre los mejores cuentistas españoles del siglo veinte, junto a Juan García Hortelano y Fernando Quiñones. Al primero de los últimos nombrados yo ya lo había leído, pues tengo sus cuentos completos; pero sobre Quiñones apenas recordaba unas débiles, por lejanas, líneas que le dedicara alguna vez Jorge L. Borges.

Me puse, entonces, a revolver la biblioteca para ver si encontraba algún libro de aquel autor. Me di con un grueso volumen titulado Con el viento sur (1996, 2006). Se trata de una compilación de 30 cuentos hecha por el propio escritor para Alianza Editorial. En el prefacio, Borges cuenta que con su compinche Bioy, y un par de jurados más, premiaron en Argentina, en los 70, un volumen de cuentos de Quiñones de entre un conjunto de cientos de títulos. Revela el autor de “El Sur” que

dos temas –el vino y la tauromaquia- prevalecían en los textos; ambos tendían a alejarnos de ellos. (…) Todos sentimos, sin embargo, que los temas son símbolos y adjetivos. El único tema es el hombre; una obra de Conrad que abarca los siete mares del mundo, no es menos íntima que una novela sedentaria de Proust. Y en los cuentos de Fernando Quiñones estaba el hombre, su índole y su destino.


Mientras preparo un pequeño texto sobre tres cuentistas españoles del siglo veinte (probablemente Fraile, Quiñones y Merino), solo señalaré que, hoy, resulta injusto reducir la cuentística de Quiñones a los dos temas, ilustres, destacados por el argentino. Basta leer los dos cuentos que tengo destinados para comentar acá, “Jasón Martínez” y “La tumba giratoria”, para darse cuenta de que los mitos regenerados y el policial fantástico también le van. Quiñones definitivamente es un grande de un género al parecer muy mal valorado por la crítica tanto en España como acá; razón suficiente para conocer su obra.

(Fernando Quiñones es además un experto en cultura andaluza. Portada de la edición 2006 de Con el viento sur)
-------------------------------------------------------------
Límbicas
*Luces recuerda a Huidobro. Una nota en El Comercio de hoy cita declaraciones del poeta chileno Gonzalo Rojas, en torno a su amistado con el enorme poeta sureño Vicente Huidobro: “El poeta chileno Gonzalo Rojas, premio Cervantes 2003, recuerda su amistad con uno de los hombres y vates que más influyeron en su obra y del cual no alcanzó a despedirse. "A Huidobro lo conocí a los 18 años, en 1936, y me fascinó. Era tan graciosamente distinto de los animales chilenos. Pituco (afectado), pero no odioso. Tenía incluso título de marqués de García Huidobro", rememora.”

3 comentarios:

  1. Conozco la literatura de Fernando Quiñones porque soy de Cádiz (Andalucía), él nació en Chiclana, un pueblo de Cádiz. Es uno de esos escritores que expelen literatura en su obra. Además de cuentista y poeta fue un hombre genial, con todo la frescura gaditana y el ingenio andaluz. Su verbo así lo representa. Cercar su obra a dos temas es una manía de Borges de sintetizarlo todo ("hay cuatro temas en literatura", "solo dos temas interesaron a Shakespeare",etc.), pero Borges vislumbró en Quiñones a un autor de fuste. Dejo en mi bitácora un enlace al tuyo, saludos.http://tropicodelamancha.blogspot.com

    ResponderEliminar
  2. gracias por los datos, Tomás.

    ResponderEliminar
  3. Anónimo18.5.10

    la "complejidad" de Basho, poeta japonés formalista y epifánico, ¿es percibible en una traducción castellana? No, y a menos que Iván demuestre que ha estudiado al menos un año de japonés clásico, su comentario resulta superficial, tan superficial como su comparación entre Lezama y Rulfo, que se salta con garrocha la enorme diferencia entre un cuento largo y una novela totalizadora.


    Alumno PUCP de tercer ciclo

    ResponderEliminar

di lo que puedas

Se produjo un error en este gadget.