31.5.07












Lezama, Jiménez, Valéry: una deuda poética por resolver

Hace un tiempo que estaba buscando una fecha para publicar este post. Pronto me di cuenta que era tonto tener que esperar los 40 años de algo o los tres días memorables de otra cosa para postear. Así que hablaré hoy mismo de una sugerente coincidencia entre José Lezama Lima, Juan Ramón Jiménez y Paul Valéry.

El libro último de la Poesía Completa de Lezama publicada en Alianza Tres (1999), hasta el momento la más completa, es Inicio y escape (1927), un breve conjunto de textos, de corte lejanamente modernista, que lleva el siguiente epígrafe de Jiménez:

Cuando ella se ha ido,
Es cuando yo la miro.
Luego cuando ella viene
Ella desaparece.

Estos versos pertenecen a Canción (1936), pero sostienen un diálogo secreto con un agradecimiento de Paul Valéry a un envío de “rosas” que le hiciera Juan Ramón en 1924, cuando Valéry visitó España. Veamos el poema de Valéry traducido al vuelo:

A Juan Ramón Jiménez
Que me envió tan preciosas rosas…

Aquí la puerta cerrada
¿Prisión de rosas de alguien?...
La sorpresa con el perfume
Me hacen una habitación encantadora…

Solo y no solo, entre esos muros,
En el aire los presentes más puros
Funden dulzor y gloria mudas…
Allí respiro otro poeta.


Madrid, 21 de mayo de 1924

¿Quién es ese otro poeta? En 1924, y atendiendo al agradecimiento a las rosas enviadas que hace constar Valéry en su poema, es bastante probable que el obsequio de que hablamos sea la famosa Antolojía poética que Jiménez publicara por primera vez en 1922. Bien, esto puede ser así, pero ¿cuál es el vínculo entonces entre Lezama y Valéry? Pues más allá de los ensayos que Lezama dedicó tanto al autor de El cementerio marino como al maestro común de ambos, Stephane Mallarmé, tenemos el hecho de compartir el aprecio –en el caso de Lezama, devoción- por la poesía del vate español.

Esta devoción de Lezama hacia Jiménez siempre me llamó la atención, sobre todo porque hoy no se valora como se merece la obra del autor de Eternidades. En gran parte por culpa de un librito de poemas en prosa de dudoso gusto e injusta propaganda: Platero y yo (sin alusiones a ningún blogger). Muchos de los que tuvimos que leer o, peor, aprender de paporreta los poemitas de PyY, aprendimos con ello que Juan Ramón era un poeta bucólico entre naïf y camp, que contaba tonteras seudoespirituales y "constructivas". Y la poesía de Jiménez es mucho más que eso. Los poemas de Antolojía Poética, cuando trascienden cierto preciosismo, pueden abordar verdades e iluminaciones que alcanzan la talla de sus admiradores cubano y francés.

Los testimonios de aprecio de Lezama –hay que leer sus inflamadas cartas a Juan Ramón- y de Valéry dicen mucho entonces a favor de una relectura de la poesía del español. Sobre todo ahora que ya tenemos en dos voluminosos tomos su obra completa, editada apenas hace un poco más de un año en la Península. Si este post es un pequeñito punto de partida para revalorizar la poesía de Juan Ramón, me daré por satisfecho.

(Maestros)

Robin Guthrie en Lima: 6 de junio en el Teatro Julieta

Una de las bandas más elaboradas y eficaces que haya escuchado entre finales de los ochenta y principios de los noventa –íconos posteriores como My bloody valentine son en cierto modo impensables sin ella- es Cocteau Twins, de álbumes memorables como Lullabies, Heaven or Las Vegas, Milk & Kisses, entre otros. Pues bien, el líder, compositor y guitarrista de esta banda originaria de Escocia, Robin Guthrie, tocará en Lima este 6 de junio a partir de las nueve de la noche, y como él mismo confiesa en su blog, será una ocasión muy especial:

“I’m going to do some shows in South America. I am, I have to say, rather intrigued by the prospect of visiting a place, one so far away from home, that people may be interested in what I have to offer. In my usual fashion, I'm, you know, a little unprepared, although at this stage that seems like a largely redundant thing to type”

Aunque el sonido Cocteau Twins sin las evoluciones vocales de Elizabeth Fraser –y sin sus lyrics- debe resultar medio extraño, estoy seguro que la guitarra de Guthrie habrá conservado algo de la magia dream pop que nos regaló por aquellos ya lejanos tiempos. Así que a no perderse esta presentación de un verdadero músico de talento. Vayan comprando entradas…
(Cocteau Twins)

30.5.07



Nuevo libro de editorial [sic]: Discromía, de Sandro Aguilar



El editor de esta novísima editorial me envía una nota de prensa anunciando su nuevo producto. Se trata de "una serie de relatos cortos en los que el autor vuelca su experiencia fotográfica para contar historias, a veces a manera de crónica, algunas a forma de comentario, y otras oscilando entre la imagen poética y el ensayo literario".

Y continúa la nota: "Sandro Aguilar Torres es comunicador audiovisual del Instituto Peruano de Publicidad. Como fotógrafo ha participado en las muestras colectivas Huésped Arte 1 (Diciembre 2003) y Huésped Arte 2 (Abril 2004). Además ha realizado la exposición individual Los Cuerpos Que Me Habitan (Mayo 2004) en el Centro de Estudios Brasileros. Ha publicado en dos ediciones de la revista "Cuadernos Literarios" del fondo editorial UCSS, en donde destaca la serie fotográfica "Álbum" que interpreta los hechos de la memoria sobre la piel de los retratados a partir de sus fotografías y diálogos conseguidos como extensos títulos, un uso de parafotografía y paraliteratura. También publicó en la revista "Etiqueta Negra" una serie sobre los sueños, de trasnoche y con un texto de Fernando Savater. Este año realizará una muestra de homenaje al fallecido fotógrafo alemán Helmut Newton".

La propuesta parece estar basada en el diálogo de fotografías y relatos, reflexiones, pequeños textos relacionados con ellas. A esperar que el libro llegue a librerías para ampliar el comentario. Felicitaciones de todas maneras.

Ver aquí una reseña de Carlos Yushimito a Discromía, publicada en Letras S5.

(Portada)

“Escribo para saber quién soy”: Bellatin en entrevista por nuevo libro

Publica hoy El Universal de México una entrevista a Mario Bellatin, uno de los escritores latinoamericanos más importantes del momento. Autor de más de una docena de novelas, Bellatin es un escritor de culto cuya “fuerza creativa” –como dice la autora de la nota, Yanet Aguilar Sosa- lo lleva a escribir “hasta 20 horas diarias”. La nota afirma con acierto que los libros de Bellatin escapan a toda clasificación, y revela que actualmente se encuentra abocado a un proyecto multidisciplinario junto con Aldo Chaparro y Gabriela León, que toma como motivo a la prótesis de brazo que utiliza el escritor. El proyecto se llamará, modificando una cita de Bajo el volcán: "Me gusta ese jardín que es tuyo, no deje que sus hijos lo destruyan".

La entrevista pudiera tener suficiente motivo en ello, pero no. Bellatin acaba de publicar un nuevo libro: El gran vidrio (Anagrama, 2007) “conformado por tres autobiografías pasadas por la ficción, porque si un vicio tiene ese escritor de 46 años, es buscar lugares paralelos, cerrados, regidos por leyes propias, y si tiene una virtud "es considerarme escritor solamente en el momento en que estoy escribiendo". Unas preguntas...

¿Qué no has podido contar de ti?

-Las verdades que cuento en mis libros no aparecen tan claras, esa suerte de confesión tiene su truco, no sé qué estoy contando a veces, el escritor es el último en leerse a sí mismo, él está pendiente de cómo construir un universo, cómo usar las palabras, del lenguaje, cómo decirle algo al lector, pero los contenidos yo nos los puedo leer cuando escribo.
En una de las tres autobiografías de El gran vidrio, los padres están obsesionados con ponerle a su hijo una prótesis ¿eres tú?

-A partir de colocarme la prótesis desde muy niño desarrollé una dependencia con ella, de la cual logré liberarme recién hace tres años que fui al Ganges y la tiré al río, pasé dos años sin nada. Aunque no la necesito -porque mi falta de brazo es de nacimiento y tengo toda la movilidad-, me sirve para llenar el vacío, no necesito lo que vende la ortopedia: utilidad o disimulo; hago más cosas sin ella y ocultarlo me parece espantoso. Pasé dos años sin usar nada, sin embargo sentía que algo faltaba en el espacio... para llenarlo uso ésta, que no sirve pero me hace olvidar el vacío.

¿Eres inquieto, provocador?

-Soy ambivalente, puedo pasar de la inmovilidad más absoluta al movimiento máximo, es la opción de los opuestos, vivo en los edificios del Buen Tono, en Bucareli, donde reina una paz impresionante, pero si camino unos pasos me encuentro en la esquina bulliciosa de Bucareli, Chapultepec y Cuauhtémoc. Sé que no podría encerrarme en un lugar bucólico o en una cabaña, pero tampoco podría trabajar en medio del ruido. (Leer más)

(Mario Bellatin. Imagen: www.agenciaperu.com)

29.5.07


Anagrama: segunda novela del narrador chileno Alejandro Zambra


En Letras S5 hay una reseña sobre la nueva entrega de un escritor que causó sensaciones, positivas y negativas, con su primer libro también publicado por Anagrama, Bonsái. Esta vez se trata de La vida privada de los árboles, que al parecer confirma y supera algunas de las fortalezas de su novela primera. Dice el reseñista, Juan Manuel Vial:

"De hecho, la pregunta que hoy por hoy muchos se hacen respecto de La Vida Privada de los Arboles es una sola: ¿Será tan bueno este libro como Bonsái? Entonces, nada mejor para partir que responderla de una buena vez: efectivamente, la segunda novela de Alejandro Zambra es sólida, marca un punto de evolución dentro de su obra y deja en claro que el autor, en cuanto al manejo de las estructuras narrativas, en cuanto a la facilidad para crear un lenguaje propio y en cuanto al atractivo de la proposición de corte intimista que ofrece a sus lectores, marcha con notoria ventaja sobre la inmensa mayoría de sus pares".

Y más adelante afirma (incluyendo una cita elocuente)...

"Zambra ha conseguido pulir aquella exquisita concisión -rara por lo elocuente- con que deslumbró a muchos de los lectores de Bonsái. El sutil ánimo melancólico persiste, es cierto, sólo que ahora acechan los "parches de silencio" y ciertas dosis de intranquilidad inyectadas con toda maestría:
"Pero no es ésta una noche normal, al menos no todavía. Aún no es completamente seguro que haya un día siguiente, pues Verónica no ha regresado de su clase de dibujo. Cuando ella regrese la nove la se acaba. Pero mientras no regrese el libro continúa. El libro sigue hasta que ella vuelva o hasta que Julián esté seguro de que ella no va a volver. Por lo pronto Verónica falta en la pieza azul, donde Julián distrae a la niña con una historia sobre la vida privada de los árboles".

No puedo esperar a que llegue a Lima esta novela. Ya Bonsái me dejó una buena impresión general, parece que con esta novela terminó de hacerla Zambra.

(Alejandro Zambra. Ver reseña completa)

28.5.07


Un poeta catálán y su carrera contra la muerte


Casi toda mi aún corta vida he visto tirada en remates una antología llamada Poetas catalanes contemporáneos (Seix Barral, 1968), editada y traducida por el recordado poeta José Agustín Goytisolo. Ignoro por qué se le valoraba y se le valora tan poco, pues me parece una excelente antología, aunque un toque demasiado politizada para mi gusto. Allí encontré, primero, un sencillo y efectivo poema de Joan Salvat-Papasseit (1894-1924), y luego una trágica e interesante vida. Pero como en este blog interesa más la obra que la biografía, les posteo el poema de marras, + un fragmento, y les cuento algo sobre su vida.

Fue hijo de un fogonero de barco y de una empleada de droguería. De formación autodidacta, leyó a Ibsen, Nietszche, Gorki y los anarquistas rusos. En su poesía se ve la huella de Mayakovski y del Mallarmé de Un golpe de dados, tal vez. Durante su juventud se desempeñó como articulista de revistas y diarios socialistas, y llevó una vida política activa y muy comprometida. Hasta que en 1919 se entera que tiene tuberculosis y está condenado a morir pronto. Entonces todo cambia.

Comienza una admirable carrera contra la muerte publicando libro tras libro de su admirable poesía: Poemas en ondas hertzianas (1919), El irradiador del puerto y las gaviotas (1921), Las conspiraciones (1922), La gesta de las estrellas (1922), El poema de la rosa en los labios (1923). El ultraísmo, la Guerra Civil Española, la muerte, sobre todo, pulsan sus versos. (se dio tiempo para escribir un puñado de canciones, una de ellas grabada por Joan Manuel Serrat). No le alcanzará la vida física para ver editado su último libro, Osa menor (1925).

Bodegón


Encima de la mesa

Arthur Gordon Pym

Abierto

Poe en el techo

Me mira

Al verlo

La lámpara colgada

Es su agonía

Ahora cerraré el libro

El vaso está volcado

En el suelo

Charcos

Whisky house of lords

Ahora se ha desplomado Poe borracho



Toda la nostalgia de mañana (Fragmento final)


Si no me puedo levantar

nunca más,

he aquí lo que me espera:

--vosotros quedaréis,

para ver cómo todo es excelente:

y la vida

y la muerte.


(Busto en honor al poeta en Cataluña. Los poemas transcritos no reproducen -por limitaciones de Blogger- la propuesta espacial de los originales)
5 de junio: presentación de la colección Diamantes y Pedernales de Patricia Colchado

Una amiga me envía un correo anunciándome la presentación de la Colección Diamantes y Pedernales de la Editorial San Marcos de Lima, Perú, en España. Se presentarán los siguientes libros:

El héroe de Berlín, de Carlos Meneses
El tiempo que muere en nuestros brazos (Cartas a Silvia), de Mario Suárez Simich
La vida a plazos de Don Jacobo Lerner y Tiempo al tiempo, de Isaac Goldemberg
Retablo, de Julián Pérez
Candela quema luceros, de Félix Huamán Cabrera

Lugar: Casa de América. Plaza de Cibeles, 228001 Madrid, España
Organiza Asociación CulturalLa Mirada Malva

Participan:

Don José Luis Pérez Sánchez-Cerro, Embajador de Perú en España
Doña Juana Martínez, Universidad Complutense de Madrid
Don Eduardo Becerra, Universidad Autónoma de Madrid
Doña Paloma Jiménez, Universidad Complutense de Madrid
Coordina: Doña María Ángeles Vázquez, La Mirada Malva,
en nombre de la Editorial San Marcos

27.5.07


Entrevista a Javier Cercas en Babelia: Soldados de Salamina publicada en formato bolsillo

Luego de seis años de publicada y con más de un millón de ejemplares vendidos, la que es a mi gusto la mejor novela en lengua española de este siglo aparece en formato de bolsillo. Buena ocasión para que la gente de Babelia converse con el autor sobre esa opera magna. Unas preguntas:

¿Ha vuelto a leer Soldados de Salamina?

A menos que las circunstancias me hayan obligado a hacerlo, una vez publicada nunca he releído una novela mía: bastante tengo con escribirla. Como las circunstancias no me han obligado a releer Soldados
... (ni me he sentido capaz de corregirla o mejorarla), no la he releído. He leído, eso sí, algunos fragmentos en público, sobre todo el principio del libro. La gente se ríe. Esto, creo, sorprende a la gente. A mí me alegra.

¿Qué escritor o escritores cree que lo influyeron más en la escritura de la novela?

Muchos, espero. Pero si enumero los que creo que me influyeron, a lo mejor me equivoco. Quiero decir que este asunto de las influencias quizá es más complicado de lo que creemos: a veces nos influyen más los escritores que no nos gustan que los que nos gustan; a veces nos influyen más los errores de los escritores que nos gustan (o lo que nos parecen sus errores) que sus aciertos, porque aquéllos creemos poder corregirlos. Algunas cosas, sin embargo, sí me parecen seguras. Sé que nunca hubiese escrito ese libro sin haber escrito antes unos experimentos de profesor loco que Lluís Bassets me permitió irresponsablemente publicar en la edición catalana de este periódico. Sé, también, que justo antes de escribir Soldados...
... yo quería escribir un libro chiflado que contuviera un ensayo o que tratara enteramente sobre El hombre que mató a Liberty Valance y sobre el cine de John Ford. Al final, en vez del libro sobre Ford y Liberty Valance salió Soldados
..., pero si alguien fuera capaz de leer Soldados... como una humilde versión chiflada de Liberty Valance yo me sentiría feliz.

¿Acaso es la ficción la vía más eficaz para contar la Historia?

De ninguna manera. La historia tienen que contarla los historiadores; de hecho, la expresión "novela histórica" contiene, me parece, un oxímoron: o es historia o es novela. Lo que sí puede hacer la ficción es usar (del modo que sea, y siempre que sea eficaz para sus fines) la historia, pero el resultado es siempre una ficción, no un sucedáneo de la historia. Una ficción que sin embargo, y en el mejor de los casos, puede iluminar zonas de la historia que el historiador no puede iluminar, quizá porque no debe proponérselo.

(Javier Cercas)

26.5.07


Edición revisada y comentada del Lexicón, o vocabulario de la lengua general del Perv, compuesto por el maestro F. Domingo de S. Thomas de la orden de s. Domingo


El Convento de Santo Domingo-Qorikancha, The Hebrew University of Jerusalem, la Sociedad Polaca de Estudios Latinoamericanos y Editorial Santo Oficio han unido esfuerzos para entregar al público interesado esta obra monumental de la lingüística quechua, publicada por primera vez en Valladolid (España), el año 1560.

Rául Porras Barrenechea, nuestro más brillante historiador, solía decir que este libro dio inicio a los estudios quechuistas en el mundo, y tal vez inspirado en parte por ello el especialista Jan Szemiñski se ha tomado el largo y minucioso trabajo de hacer una versión actualizada y comentada del Lexicón, para beneplácito de los amantes de la lengua andina y dirigida especialmente a los historiadores y hombres de Ciencias Sociales, quienes suelen tener problemas con el discernimiento de las raíces quechuas.

Con el riguroso y esclarecedor análisis, vocablo por vocablo, hecho por Szemiñski, ahora tanto el propósito del libro como el entendimiento de muchísimos vocablos quechuas antiguos quedan a la mano, además que se propone un ordenamiento exhaustivo del desarrollo de las entradas: cada vocablo quechua incluye “palabra”,”raíz”, “tema”, “reconstrucción”, “grafías”, sinónimos”, “castellano”, “fuentes”, “frases” y “observaciones”.

Sin duda un extraordinario esfuerzo el de estas instituciones al lanzar un libro que –no lo dudo- será una de las publicaciones más importantes del año a nivel académico y científico. Recordemos que el profesor Szemiñski es autor de las traducciones y el vocabulario de la monumental Nueva Coronica y Buen Gobierno, de Guaman Poma de Ayala, editada por nuestro recordado Franklin Pease para el FCE.
(Fray Domingo de Santo Thomas, autor del Lexicón. www.reynaldomoya.pe.tripod.com)

25.5.07


In memoriam

Hace cosa de dos años escribí (y dediqué) este poema dentro de una breve serie en torno a la notable colección de grabados de Goya titulada Los desastres de la guerra. Ahora forma parte de mi tercer poemario, Antebellum, que será publicado en junio por la editorial Santo Oficio. Se los dejo como preludio a un homenaje a José Watanabe (1946-2007) que será publicado a fin de mes en España por una importante revista. Mientras tanto...


a josé watanabe

oscura perra:

¿estos deshechos humanos,
desechos del río parco de la vida
tragas aun sin hambre, solo
por el gusto de cumplir con el dolor?

¿o más bien los vomitas a la tierra,
para espanto y pensar
de los tristes y mudos testigos
que de pie quedan todavía?

solo existes para la imagen.
y te piensas vínculo de ambos mundos,
fétido túnel entre luz y tinieblas

fiero monstruo. serie los desastres de la guerra

(Grabado de Goya: Fiero monstruo. www.bne.es)
Pequeña aclaración a Diego Trelles Paz

Ver en Notas... de Limbo.

También viene... la respuesta de Ricardo González Vigil a Iván Thays, en Notas... de Limbo.

La trilogía de las máquinas de Cesare Pavese (1908-1950)

Hace media hora que busco en internet algún dato que me confirme que este libro ha sido publicado en castellano, pero no lo encuentro. En cualquier caso es una excelente lectura estos tres cuentos escritos en 1928 y publicados, en calidad de primicia editorial, recién en 1993, por la editorial Einaudi de Turín.

El ejemplar que yo tengo es la traducción francesa de los cuentos, de 1994 (Mille et Une Nuits). Con la grave inteligencia que lo caracterizó, en “L’Aventurier manqué”, “Le mauvais mécanicien” y Le pilot malade”, Pavese le da la vuelta al entusiasmo con la tecnología proveniente del futurismo italiano, para darnos una perspectiva crítica sobre el destino del hombre en la etapa fuerte de la industrialización. Nos retrata personajes enajenados por la máquina antes que liberados por ella. Vidas desgarradas por horarios, sistemas y técnicas que agreden su humanidad.

El libro nos da, además de una imagen asfixiante del Turín industrializado de fines de los veinte, un reflejo espiritual de los grandes problemas que atormentarían a Pavese hasta su muerte; la incapacidad de relacionarse con los demás, la incomunicación, la desesperación existencial y el hastío cultural y vital.

No en vano cuando estos cuentos fueron escritos, Pavese estudiaba en la Facultad de Letras de Turín. La influencia de escritores muy conocidos, como el Thomas Mann de La Montaña mágica; el Franz Kafka de El proceso, y tal vez alguna de las novelas futuristas de Aldous Huxley, es tangible. Pero se percibe también la suave melancolía que luego el autor imprimirá a libros posteriores: Noches de fiesta, La luna y la fogata, Diálogos con Leuco y –convertida aquella melancolía en crudo pesimismo- en los famosos Diarios

Sobre la Trilogía, no he logrado captar nada aún. Pero acá tienen un buen ensayo de Marta Rivera de la Cruz sobre Pavese y el problema de la mujer en su obra. Y aquí información general sobre el también poeta, y unos poemas.

(Pavese)

23.5.07













FÓRNIX 5/6: Mucho más que poesía argentina y uruguaya

Con amabilidad poética, Renato Sandoval me hace llegar a la oficina el reciente número de la revista de creación y crítica Fórnix 5/6. Se trata de 397 páginas de calidad literaria casi pareja en lo excepcional, editada con el auspicio de la Embajada de Argentina en el Perú y la Agencia Española de Cooperación Internacional a través del CC de España.

El volumen se abre con una muestra de 100 páginas de poesía argentina actual de calidad –es decir, nada de lo que en los últimos años se nos ha venido vendiendo como “poesía argentina última”-, en la que destacan Néstor Groppa, Juan Carlos Bustriazo, Daniel Freidemberg, PaulinaVinderman y por cierto el maestro Lepoldo Castilla (Salta, 1947), de quien les transcribo un poema (pero hay que leer todos):

Sudeste

VI


A Gonzalo Rojas

De entre todos alabo a Ganesh
El dios de cabeza de elefante.

Tiene la sabiduría
Del que conoció con el cuerpo.
Cerró su mutación
(siempre el más increíble
es el más verdadero.)

Los mediodías
Se apoyan,
En una mariposa
Una telaraña puede
Sujetar al viento
Porque él,
Enorme,
Danzó sobre un pie.
Desde entonces
lo débil
Sostiene el firmamento.

Como él
Somos nosotros
Esta aleación
De la gravedad y el pánico.

¿Quién puede soportar
sin desfigurarse
el peso de sus sueños?

Alguien se cría en el fondo de uno
-y no es uno-
comiendo tus pedazos.

Sólo quien reconoce su otro animal
Resiste lo sagrado.

En cuanto a ensayo, tenemos el de Luis Bravo –algo apretado- sobre la generación poética uruguaya del 80, el examen de Martha Canfield sobre la figura de Cristóbal Colón en Hispanoamérica. Y hay que chequear el de Andrés Ajens sobre el Atau Wallpaj p’uchukakuyninpa wankan o Tragedia del fin de Atahualpa, donde termina comparando ese texto con el Poema del Mío Cid y el Rabanal Achí de los maya).

Mención especial para el ensayo del rockero y poeta Alejandro Susti sobre Hombres de Camino, una de las novelas a mi gusto más interesantes de Miguel Gutiérrez –la otra es El mundo sin Xóchitl-, enclavado en las coordenadas del discurso y el poder. Otro ensayo notable aunque un toque demasiado específico, es el de Roberto Forns sobre el poema “La carencia”, de la ultraadmirada Alejandra Pizarnik.

¿Algo más? La muestra de poesía nicaragüense, los poemas de Cecilia Romana, los poemas en prosa de –otra vez- Roberto Forns, “Soledad impura”de Pedro Granados, y el “Zoom 80”, muestra de poesía uruguaya actual. Un sólido número de Fórnix que aporta al exiguo conocimiento de la literatura de países hermanos en nuestro medio.
(A ver: de izquierda a derecha, la Pizarnik, la doctora Martha Canfield, Leopoldo Castilla y Miguel Gutiérrez)

22.5.07


Mario Levrero por Mario Levrero + reseña de Zambra en El Mercurio

En 1984 el narrador uruguayo empezó a escribir La novela luminosa, su proyecto más ambicioso, que Alfaguara-Uruguay daría a luz recién en el 2005, un año después de su muerte. Alejandro Zambra (Bonsái, 2006), escribe una reseña sobre esta obra monumental y atípica en El Mercurio de Chile:

“La novela luminosa suma, en definitiva, quinientas y tantas páginas: las cuatrocientas del diario (incorporadas en calidad de gigantesco prólogo) más las escasas carillas escritas en 1984 y un notable capítulo-cuento titulado "Primera comunión", único resultado "real" del bendito año Guggenheim. ¿Es La novela luminosa una novela? Sí y no: "una novela, actualmente, es cualquier cosa que se ponga entre tapa y contratapa", dice Levrero, con cierta lúcida resignación. Pero La novela luminosa tampoco es, con propiedad, un diario, pues persisten, en aparente dispersión, ciertos hilos argumentales que van y vienen según el impredecible ánimo del narrador”, dice Zambra.

Esto, por lo menos, exige a los que queremos dar a nuestros lectores algo más que lo que dicen las contratapas de los libros, saber qué pensaba Levrero de la escritura. Pues he aquí que encuentro una entrevista imaginaria hecha al autor por él mismo (verla completa en este excelente sitio). Algunas preguntas:

Deberías explicar, entonces, a qué llamás “experiencia espiritual”.

-A cualquier experiencia, en la medida que pueda advertir en ella la presencia del espíritu o, si lo preferís, de mi espíritu. Y antes de que vuelvas a intercalar una de tus preguntas, me apresuro a ampliar el concepto: el espíritu es algo viviente inefable, algo que forma parte de las dimensiones de la realidad que caen habitualmente fuera de la percepción de los sentidos y aun de los estados habituales de consciencia.

Supongo que, en primer lugar, elegís un tema...

-No. El tema, o más bien el asunto, suele elegirme a mí. En determinado momento, sin que esté pensando necesariamente en términos de literatura, percibo que hay algo que me está molestando: una imagen, una serie de palabras, o simplemente un clima, una atmósfera, un ambiente. El ejemplo más claro sería el de la imagen o el clima de un sueño, al despertar por la mañana; a veces uno se queda un buen rato como enredado en ese fragmento de ensueño, y a veces eso se disipa después de un rato, y a veces no. Puede volver, espontáneamente, o evocado por algo, en otros momentos del día. Cuando esto se mantiene durante varios días, es para mí una señal de que allí hay algo que es imprescindible atender, y el modo de atenderlo es recrearlo. Por ejemplo, tengo un relato, El crucificado, que nació de una perturbación de este tipo, aunque no provenía de un ensueño. Noté que desde hacía unos días tenía un crucificado en la mente; alguien que estaba permanentemente con los brazos abiertos. En realidad no descubrí que se trataba de un crucificado hasta que me detuve a examinar esa imagen perturbadora, porque era alguien que estaba vestido, se notaba claramente que tenía puesto un saco viejo. Examinándolo, descubrí que debajo del saco, estaba clavado a restos de una cruz de madera, y en seguida me puse a trabajar en ese relato.
Otro relato, Las sombrillas, surgió de una frase escuchada en un sueño: “Nohaymar”. En el sueño, una niña saltaba sobre una cama y decía algo así como “nohaymar”, o más bien yo escuchaba “noaimar”. Mientras me duchaba me vino esa imagen y esa frase, y concluí que quería decir “no hay mar”, y al terminar de ducharme ya tenía un relato bastante estructurado. También la novela Desplazamientos surgió de la breve escena de un sueño: una mujer en ropas menores que lavaba platos en una cocina. Me llevó como dos años sacar a la luz todo el mundito que encerraba esta imagen. Y por si te interesan los fenómenos parapsicológicos, te cuento una anécdota acerca de “no hay mar”: días después de escrito el cuento, me encuentro con un amigo que me cuenta que más o menos simultáneamente él a su vez había estado escribiendo un cuento, y que se le había infiltrado un personaje con una fuerza obsesiva. Este personaje se llamaba “Mariano”. Como te habrás dado cuenta, “Mariano” es un perfecto anagrama de “noaimar”.

Hay quienes sienten tus textos como versiones de una realidad deformada, exagerada, cruel, absurda, pesadillesca, asfixiante...

-Puedo aceptar todos esos calificativos menos uno: “deformada”. Ese suele ser un recurso de la ciencia-ficción. Yo no hablaría de “deformación de la realidad” en mis textos, sino más bien de subjetivismo... Me hacés pensar en los zapatos que están en una vidriera, y en los zapatos “deformados” por el uso. ¿Le llamarías “deformados” a los zapatos que usás? ¿Son más “reales” los de la vidriera?

¿El trabajo es incompatible con la creación literaria?

-En mi experiencia, al menos hasta ahora, sí. No soy un escritor de fines de semana. Escribir no es sentarse a escribir; ésa es la última etapa, tal vez prescindible. Lo imprescindible, no ya para escribir sino para estar realmente vivo, es el tiempo de ocio. Mediante el ocio es posible armonizarse con el propio espíritu, o al menos prestarle algo de la atención que merece. Yo no soy escritor profesional, no me propongo llenar tantas carillas, y no quiero ni puedo escribir sin la presencia del espíritu, sin inspiración. Aquí tengo un texto de Raymond Chandler, en realidad una carta de Chandler: “Leo constantemente cómo los autores dicen que jamás esperan que llegue la inspiración; lo que ellos hacen es sentarse a sus escritorios todas las mañanas a las ocho, con lluvia o sol, con los restos de una borrachera, un brazo roto, o lo que sea, y vomitan su pequeña cuota. No importa cuán en blanco estén sus mentes o cuán agarrotados sus cerebros, nada de absurda inspiración con ellos. A ellos entrego mi admiración y mi cuidado de evitar sus libros”. Mirá, yo soy muy haragán; me pongo a escribir cuando me resulta imperioso, ineludible, del mismo modo que me pongo a hacer cualquier otra cosa cuando me resulta imperioso e ineludible. Vivo de stress en stress. Mi ideal de vida es el reposo absoluto. Para que me ponga a hacer algo hace falta un estímulo, y en el caso de la literatura es necesario un estímulo a dos puntas: la necesidad de sacar algo a la luz, y la necesidad de comunicarlo a alguien”.
(Mario Levrero)

21.5.07


Un proyecto interesante el que Alfaguara y El Boomeran(g) han emprendido. Publicar la compilación, supongo que editada y mejorada, de los posts que los escritores Félix de Azúa, Santiago Roncagliolo y Marcelo Figueras han publicado durante largos meses en sus respectivos blogs. Como se puede ver en el aviso de arriba, el libro de nuestro mejor narrador joven se titula Jet Lag, y de hecho causara sensación pues los temas que ha tocado en su concurrido blog no son, en algunos casos, ni literaria ni políticamente correctos. Bien por él y por el proyecto.

Isaac Goldemberg y la colección Diamantes y Pedernales

Acaba de llegar a mis manos un ejemplar del libro que reúne La vida a plazos de don Jacobo Lerner y Tiempo al Tiempo, las dos novelas más celebradas del escritor peruano residente en EE UU, Isaac Goldemberg. Este acierto de editar en un solo volumen las dos principales novelas del también poeta Goldemberg, es iniciativa de la poeta Patricia Colchado (Las pieles del Edén, 2007), quien dirige la colección Diamante y Pedernales de editorial San Marcos.

Dentro de esta colección de narrativa peruana se han publicado ya las siguientes novelas: Pálido, pero sereno; Los verdes años del billar; Los eunucos inmortales; Rosa Cuchillo, Retablo; El héroe de Berlín y Candela quema luceros. En un futuro mediano se esperan una segunda novela de un escritor aún joven, y los esperados diarios de la editora.

Volviendo al libro, de ambas novelas respetables escritores y críticos literarios se han pronunciado en términos elogiosos, y la editora ha tenido la feliz idea de compilar a manera de prólogo los más importantes juicios de esta crítica. Así, Ariel Dorfman ha dicho “Tiempo al tiempo es una novela tierna y de un humor amargo, en la que Goldemberg reúne magistralmente los elementos conflictivos de las dos culturas (la judía y la peruana) en las que se desenvuelve el protagonista”.

Y el recordado novelista y poeta Severo Sarduy: “estamos hartos de sinagoga vencida –como en las fachadas góticas- frente a una iglesia triunfante, hartos de judaísmo lacrimoso. En La vida a plazos de don Jacobo Lerner, Goldemberg subvierte esa tradición afligida con su humor, con su distancia constante. Kitsch hebreo antes del Kitsch.”
(Goldemberg)

19.5.07


Sobre las falacias y omisiones del documental Epopeya difundido por la TV chilena


Como recordamos, hace unas semanas se alzó tremendo revuelo por la ingenua y/o interesada participación de algunos poetas peruanos en un recital en el monitor Huáscar, en Chile. Poco tiempo después de terminado el espectáculo "fraterno", la TV sureña comenzó a propalar el documental sobre la Guerra del Pacífico titulado Epopeya. Si bien no era todo lo arbitrario que algunos ultranacionalistas esperaban, tiene serios defectos (llamémoslos así por diplomacia) que el especialista Carlos Ginoccio ha desmenuzado para el blog de la periodista Heidi Grossmann, La pura purita. Aquí están los puntos esenciales:

"1) Es falso que el Perú haya presionado a Bolivia para declarar la guerra a Chile. De hecho, el Perú envió a Lavalle, ministro plenipotenciario, parea detenerla (fue maltratado en chile) y el propio Grau (ver biografía de Sotelo, Congreso de la República) se reunió en secreto con personalidades chilenas para evitarla.
2) No dice que Chile buscó la guerra, al punto que el mismo día en que la declaró agredió a Iquique.
3) No dice que países como Inglaterra estaban tras de Chile para apoderarse de nuestro guano y salitre. De hecho, los del sur fueron cada vez estabelciendo más chilenos en Antofagasta que, aunque boliviana, su población era 80% chilena.
4) Se afirma que el ejército de Chile era menos numeroso que el peruano. Eso no tiene sentido.
5) Las guerras, en esa época, no la ganaban los ejércitos sino las armadas, y la nuestra estaba en desventaja frente a los blindados chilenos. El Huáscar por más que les disparase no les hubiera hecho mella. Además, nuestros combatientes no tenían ni zapatos y la única batalla que ganamos - Tarapacá - no pudimos ni siquiera recoger las armas que el enemigo abandonó.
6) El repaso lo hicieron los chilenos, no nosotros como da a entender el documental donde han mecido a Nelson Manrique.
7) No se menciona que mientras Grau recogió a los náufragos de la Esmeralda, la Covadonga ametralló a los sobrevivientes de la Independencia y no hubiera dejado sobreviviente alguno si el Huáscar no hubiera llegado, demorando más de la cuenta por recoger a los enemigos vencidos. La derrota de la 'Independencia', nuestro mejor buque no fue debido a la pericia de Cornell, el rival, sino a la impericia de More que chocó contra un escollo por perseguir a uan anve que no valía la pena, arriesgando la mejor embarcación peruana.
8) Fueron tan ineptos los chilenos que tuvieron que cambiar a Rebolledo, el director de su escuadra, porque el Huáscar - un pequeño monitor - tuvo en jaque más de 6 meses a todos los blindados, torpederas y corbetas chilenas.
9) No se mencionan los bombardeos a poblaciones civiles peruanas y bolivianas por parte de los buques chilenos. Iquique, Pisagua, entre otras, ni se mencionan las barbaridades y el salvajismo de la expedición Lynch que se internó hasta el norte quemando haciendas y exigiendo rescates. Fue bravamente detenida en Frías (Piura), a cuyos paisanos no se les reconoce ese mérito y se les envía - hoy - a Majaz.
10) No se habla del saqueo que los chilenos hicieron en Lima y de su incumplimiento del Tratado de Ancón"
.

Cabe recordar que, en su momento, la poeta y líder de opinión Rocío Silva Santisteban, y el historiador Antonio Zapata, en sendas columnas de La República, han cerrado sus opiniones sobre este asunto con las siguientes frases: “nunca serán neutrales (los chilenos) para juzgarnos ni nosotros tampoco”; “cuando no haya barcos que nos recuerden una derrota, ese día miraremos al sur sin rencor”. El rencor y la incapacidad de juzgar bien son conceptos muy duros. Tal vez podamos matizar así: mirar al sur con una fraternal reserva es lo más conveniente. De esa manera no caemos en ingenuidades que pueden traer consecuencias indeseables.

(Filmación del polémico documental)


Entrevista a Mario Vargas Llosa para Terra

Pospost, el blog del poeta y periodista Fernando Obregón, ocupa desde hace meses de meses el número uno del inefable ranking de Perublogs, y sin buscar pleitos ni echar barro a nadie. ¿Y cómo lo hace? Pues manteniéndose actualizado todo el tiempo. Hasta el punto que un post suyo publicado hace seis días es aún primicia entre los blogs literarios: una entrevista cedida por Mario Vargas Llosa a Terra Magazine. "Negociada y hecha por correo electrónico". Aquí la tienen:

Terra Magazine: Vargas Llosa, ¿hay razones para ser optimista o pesimista respecto al futuro político de América Latina?

Vargas Llosa: En principio, no pondría los términos bajo esa oposición porque hay razones tanto para ser optimista como pesimista. Empecemos por lo peor, es decir, por Venezuela. En rigor, por (Hugo) Chávez, con ese populismo que hoy da enormes ganancias pero mantiene las divisiones sociales de siempre: los ricos son cada vez más ricos (incluyendo a la casta gobernante, antes militar y ahora civil, bolivariana), pero que es un fenómeno que no puede entenderse sólo por razones de política interna. Hay que decir que Chávez representa lo peor del caudillismo -que a su vez representa lo peor de la herencia del imperio español en América-. Y hay que decir también que ese señor es producto de una puesta en escena de la cual el actual gobierno norteamericano es responsable y cómplice. Chávez, más allá de la falta de recursos renovables, no podría ser quién es sin las compras que los norteamericanos hacen del petróleo venezolano: casi una cuarta parte de su producción diaria está subsidiada por el gobierno de Bush, que así se asegura un estándar de consumo interno, y cierta legitimidad para quedarse en Irak y eventualmente invadir o atacar Irán, además de criticar, porque no se puede pasar por alto, la falta de apego de Chávez a las formas democráticas. El tema Cuba es de otro calibre.

Terra Magazine: ¿Cómo es eso?

Vargas Llosa: Salvo excepciones, es imposible no ver en nuestros países una evolución. En el Perú, la izquierda era muy fuerte, tenía mucha influencia y hasta representación en el poder legislativo. Y sin haber sido reprimida, en los últimos diez años sectores importantes de esa izquierda han ido modernizando su lenguaje. Si mantenían las posiciones clásicas se quedaban afuera de todo. Alan García, que no es estrictamente un hombre de izquierda, pero que así se vendió, parece otra persona. Y que no sea lea esto como un apoyo a su gestión; en todo caso, es un apoyo bajo protesta y espera. A esa modernización retórica le seguirá, inevitablemente, una modernización económica y la necesidad de insertar los productos de exportación peruanos en el mundo. Sin dudas, lo mejor que pudo hacer García es plantarle cara a Chávez.

Terra Magazine: Usted dijo "salvo excepciones". ¿Se refería a Cuba?

Vargas Llosa: A Cuba, claro: los latinoamericanos tenemos la dictadura más antigua del planeta, ahora con nuevos bríos gracias a las gestiones de Chávez. No tengo nada claro el futuro de Bolivia en este contexto, y de Evo Morales en particular. No sé si es un pragmático, un indigenista, un oportunista o un inútil. Igualmente, creo que es correcta la invitación a Bolivia para que se integre al Mercosur. Eso impone un límite y unas posibilidades. Habrá que ver cómo se las arregla con las presiones, de dentro y de fuera. Es imposible dejar de nombrar a (Néstor) Kirchner. El hecho de que me resulte un maleducado, o de que no me agrade su persona, no implica que no haya piloteado la crisis argentina con pericia ni que no haya aprendido algo sobre endeudamientos y demás. Pero no tiene un talante democrático, es rígido y tiene demasiados enemigos. Sus socios y amigos son Chávez, por un lado, y Bush, por el otro. Eso, que podría ser visto como un juego de astucia, que se sepa no le ha traído a la Argentina mayores beneficios, y si no fuera por el precio internacional de la soja y del crecimiento de la economía china, casi ninguno. Pero es muy auspicioso, a mi juicio, que los gobiernos de centroizquierda hayan aceptado la democracia, que respeten la legalidad y las libertades públicas. El ejemplo es Chile, por supuesto¿

Terra Magazine: ¿Qué le parece ejemplar?

Vargas Llosa: La presidenta (Michelle) Bachelet no puede dejar a todo el mundo contento, claro. Los estudiantes chilenos han tenido respuesta a sus demandas, y los más radicalizados no estaban pidiendo lo mismo que el resto, sino persiguiendo una desestabilización. Y ni siquiera así puede hablarse de represión. Sinceramente, creo que el modelo chileno, donde una izquierda democrática opta, en el campo económico, por políticas liberales, explica en parte lo que es la política económica de Lula en Brasil, o lo que es la de Tabaré Vázquez en Uruguay. Y eso en América Latina resulta novedoso, porque la izquierda mantenía en política ciertas posiciones democráticas, pero no las acompañaba en el plano económico.

Terra Magazine: ¿Detecta usted algún problema muy grave en la región?

Vargas Llosa: No uno, sino varios. La corrupción, en primer lugar. La corrupción erosiona a los gobiernos y a la cultura democrática. No hay nada que golpee tanto a la opinión pública como probar día tras día que los representantes del pueblo usan sus cargos para traficar influencias y enriquecerse. Esa desmoralización, en países que tienen escasa tradición democrática, produce un desinterés muy peligroso, y en último término, un rechazo generalizado hacia las instituciones políticas, caldo de cultivo para la demagogia populista. El narcotráfico es una pieza clave en ese sistema de corrupción, porque representa una economía capaz de competir con el Estado: paga mejores sueldos, compra jueces, policías, diputados, senadores y hasta presidentes. Creo que Colombia, Bolivia, México y Perú viven más que los otros el problema del narcotráfico, pero ya se está instalando también en Brasil y en la Argentina.

Terra Magazine: Hace unos años, usted me dijo que estaba a favor de la legalización de las drogas.

Vargas Llosa: Es cierto. Pero creo también haber dicho que no podía ser una medida unilateral sino multilateral. Y que el sistema financiero mundial, especialmente el sistema bancario estadounidense, no soportaría un cimbronazo de esa naturaleza sin provocar una corrida cambiaria acaso más peligrosa que su causa. ¿Algo más?

Terra Magazine: Agradecerle su amabilidad y...

Vargas Llosa: ... la próxima vez hablar de literatura.

Terra Magazine: Usted lo ha dicho. Gracias.

(Por Pablo Chacón. Buenos Aires)

(MVLL)

17.5.07


Sobre un curioso intento de pasar Un coup de dés al teatro

Es casi exacto. Hace 110 años, Stéphane Mallarmé entregaba a la revista Cosmopolis la primera versión del poemario que iba a cambiar la forma de hacer poesía durante el siglo veinte, Un golpe de dados. El manuscrito original lo había corregido, en detalles formales, un seguidor del maestro, futuro genio de la lengua francesa, Paul Valéry.

El asunto es que en 1920 una compañía de teatro musical se propuso trasladar ese poemario enorme a las tablas, como si de un diálogo se tratara. Naturalmente, Valéry puso el grito en el verso y escribió una contundente carta a Eugéne Montfort, director de Les Marges, revista donde había aparecido la iniciativa teatral. El texto, recogido entre los Estudios Literarios, dentro del primer volumen de las Oeuvres de Paul Valéry (La Pleiade, 1957), es una excelente explicación del poemario de Mallarmé, y un ejemplo de defensa de una idea de poesía auténtica.

Dice Valéry en aquella carta: “Si ellos (los teatreros) hubieran al menos conocido a Mallarmé en vida, y si ellos hubiesen, como yo, escuchado a ese gran hombre discutir (en un sentido casi algebraico) los menores detalles de posición del sistema verbal y visual que él había construido (...) yo les aseguro que ¡jamás se les hubiera ocurrido la idea de abolir con el azar -por medio de actores- todo este profundo cálculo!”.

Para Valéry, y en realidad para todo el que ha comprendido la complejidad de Un golpe de dados, era casi impensable transponer toda esa abstracta y misteriosa imaginería a una historia con inicio, nudo y desenlace, y peor aún, traicionar la voz grave, monocorde y sin embargo sugerente del poemario, multiplicándolo en diversas voces adjudicadas a un grupo de actores. “!Mallarmé ha pensado en elevar al fin una página a la potencia del cielo estrellado!”, dice Valéry exaltado.

No es para menos. Parece que la gente de la compañía de teatro había confundido una sencilla recomendación que Mallarmé concedió a los lectores en esa primera versión de Un coup... publicada en Cosmopolis: leer el texto en voz alta. De eso ellos habían colegido que el poema podría tener una versión teatral que resultaba entonces como ahora harto dudosa y, sobre todo, inútil. “Cuando me enteré que el proyecto de interpretar Un golpe de dados con una gran orquesta, crecía y se fortificaba, yo me quedé estupefacto –confiesa Valéry. Tuve la sensación del absurdo”. Claro, Valéry sabía algo que solo los mejores lectores del poema –que entonces eran muchos menos que ahora- podían intuir en aquellos años. Que la disposición tipográfica y espacial eran lo esencial del poemario. Eso es imposible de trasladar al teatro. En cualquier caso la música se hubiera prestado más a ello.

Las veladas literarias que el entonces joven Valéry había pasado con Mallarmé, habían dado notables frutos. Valéry había entendido, hacia el final de la vida del maestro, sus principales propósitos poéticos. Se dio cuenta -y no es poca cosa- que la composición de Un golpe de dados no debía ser considerada como realizada en dos operaciones sucesivas: Una primera consistente en escribir el poema de manera ordinaria. La otra operación, posterior, con el propósito de "dar al texto previo la disposición formal y espacial conveniente". No.

“La tentativa de Mallarmé debió ser más profunda necesariamente. Se ubica en el momento de la concepción, ella es un modo de concepción en sí misma. No se reduce a imprimir una melodía visual sobre una melodía intelectual preexistente. Más bien requiere una extrema, precisa y sutil posesión de sí mismo, conquistado por un entrenamiento particular, que permita conducir, desde un cierto origen a un cierto fin, la unidad compleja y momentánea de las distintas “partes del alma”.

Valéry termina su monumental defensa del poema de su maestro con una invocación recia pero respetuosa: "¡pongan L’ Après midi d’un Faune!", que fue concebido para la escena". Poner Un golpe de dados hubiera sido la mayor traición intelectual imaginable para el autor de La joven parca y Cementerio Marino. Para mí, y para los admiradores de Mallarmé –estimo-, también. Aunque ahora se hacen cosas maravillosas sobre las tablas, y quién sabe...

(Valéry, enorme)

16.5.07


Róger Santiváñez sobre Sakra Boccata de J. A. Mazzotti


El poeta Róger Santiváñez (Cord Cordium, El chico que se declaraba con la mirada, Symbol) acaba de publicar en Cyberayllu “Erotic Agape in Mazzotti’s New Book. Acerca de Sakra Boccata”. En su lectura, Róger establece una línea de continuidad que corre desde los primeros poemas de Mazzotti –recuérdese el famoso “Yegua es la hembra del caballo”- hasta el reciente poemario. El poema citado por Santiváñez está incluido en su primer libro, Poemas no recogidos en libro, buen poemario del cual ya me ocupé en este blog*.

En Fierro Curvo el poeta crítico encuentra «Canción a una limeña», en el que se trata el tema de la separación de los amantes culminando con esta estrofa de impecable y sugerente fraseo: Así dirás que te he olvidado, y será cierto / porque más fuerte olvida el que recuerda y no ama / que el que no ama ni recuerda / las letras de un idioma verdadero (Mazzotti, El Zorro… 46)”. Pero también “Noche Serena” —intertexto de una oda de Fray Luis de León— en el que por vez primera lo carnal aparece dibujado: y te acaricio / los pelos alisados, la nalga sugerida impunemente / bajo el baby-doll (El Zorro… 54) y luego vemos a la seductora / Venus, redonda y lasciva (El Zorro… 54) y al final: Y así será, porque Venus no sabe / ¡Oh deleitosos senos ! / que en la pampa de Amancaes los muertos no miran a la luna (El Zorro… 57)”.


Castillo de popa y Señora de la noche, posteriores poemarios del ex profesor de Harvard, también aportan a la “poesía del amor erótico” que existiría como corriente subterránea en su poética. Del libro Sakra boccata (2007) dice Santiváñez que evidencia una religiosidad híbrida, entre cristiana y grecolatina, además de hacer constantes referencias a los tiempos de la Conquista y el Virreinato. (Recordemos que Mazzotti es especialista en Garcilaso).

Luego de ligar el poemario con Eguren y Westphalen, el poeta crítico afirma que “en el plano del lenguaje se destaca el trabajo con la aliteración (lo que acerca este libro a las más actuales escrituras neobarrocas o neobarrosas de América Latina). En el texto 4 encontramos —después del trílcico Vusco Volver (Sakra… 17)— esta línea: Vusco tu rosca hosca (17) o tu perfil de Lemnia de lunática (17)”.


El símbolo de la rosa no está ausente en Sakra boccata. Dice Róger: “Mazzotti alude a la flor-símbolo de la poesía identificándola con el sexo femenino: Rosa pulposa de todos los señoríos (Sakra… 27), pero inmediatamente la parodia a través de la cita de un conocido valse criollo: Boquita de caramelo cutis de seda (27) y en los versos finales interviene la letra del difundido bolero «Bésame mucho».


En su párrafo final Santiváñez –en el único exceso de su lectura- equipara a Mazzotti con Nietszche, sin mediación alguna: “si desde Platón y la filosofía griega hay una separación entre —por un lado— el mundo de la razón y —por el otro— el mundo de la pasión, estaría claro que en este poemario José Antonio Mazzotti fusiona ambos mundos. Es decir, hay una razón —una técnica que maneja el verso—, pero que a la hora de la plasmación textual la pasión —sexual en este caso— va inundando la confección de los poemas. Si Nietzsche planteó la muerte de todos los valores absolutos (Peretti 24) en la aurora de la Modernidad, cabe decir que Mazzotti reelabora todos estos valores —Amor, Dios, Libertad, Sexo, Poesía— y los configura de otro modo en su libro”.


El exabrupto final, por cierto, no invalida lo afirmado en los párrafos anteriores por Róger, y que coincide en parte con una reseña de Sakra Boccata que en breve haré pública. En cualquier caso, no estaremos frente al Más allá del bien y del mal del siglo XXI, pero es un poemario interesante.

*También he publicado de Mazzotti en LdL una respuesta a una desafortunada crítica de Javier Agreda a Sakra Boccata publicada en La República.

pd: Como pueden ver en el link, la foto de la confusión fue publicada por primera vez el 20 de marzo de 2006, y nadie dijo nada entonces.


(A la derecha, portada. A laizquierda, el autor de Sakra Boccata, J. A. Mazzotti, y Cristhian Roa de la Carrera, en una cena con amigos. Esta foto fue colocada por equivocación en otro post, en el que confundí a CRDC con el editor del Dominical, Alonso Rabi do Carmo. Las disculpas del caso a Alonso.)

Pedro Granados y los extravíos de Bruno Mendizábal

La página chilena Letras S5 es una de las más interesantes de la blogósfera sudamericana. Es tan actualizada que hace semanas que está en sus páginas una reseña del poeta Pedro Granados sobre su coetáneo, Bruno Mendizábal (Lima,1948), quien acaba de publicar Extravío personal (internerds back & records).

“Conocido en el medio local por su poemario San Felipe Blues (2004), creemos que Bruno Mendizábal hizo suyos, desde un principio, los versos de Emilio Adolfo Westphalen que figuran ahora, de modo explícito y a manera de epígrafe, en Extravío personal: “No poseer sino/ Unos cuantos recuerdos:/ Todo lo que uno/ Pueda llevarse/ Cuando muere”, dice Granados.

En seguida encuentra una “pasmosa simbiosis” entre el libro y la obra de Luis Hernández, lo que “refuerza la idea posmoderna de que no podemos escribir sobre nosotros mismos sino en diálogo, incluso implícito, con los otros”. Mendizábal escribe –prosigue Granados- “desde una huella anterior y, de este modo, mi primera persona se contamina de ficción. Más aún, tratándose de las huellas de una obra como la del autor de Vox horrísona, nuestro yo se contamina de ficción hasta la enésima potencia ya que aquélla -en términos generales- no es otra cosa que un boutade total, un simulacro generalizado”.

Luego de señalar que Extravío personal se muestra como “producto de una fervorosa y decantada imitación”, Granados termina su reseña con un deseo: “conforme Bruno Mendizábal se haga cada vez más consciente de su propia escritura -y no sólo proceda intuitivamente- en lo personal quizá no andará menos extraviado; pero, y esto es siempre recomendable, como autor sabrá amagar toda suerte de inercia, obligatoriedad o confinamiento en temas y sensibilidades”.

Esto quiere decir para el poeta Granados que Mendizábal –haciendo un paralelo sugestivo con el ajedrez, otra pasión del autor de San Felipe Blues- en el futuro “asumirá con plena soberanía, y para cada partida, la apertura o el sacrificio de la pieza que más le convenga. Pareciera que a su literatura lo aéreo -por no decir lo renuente a un discurso autoritario, con infalsificable cédula de identidad, e ingenuamente didáctico- le hubiera estado, desde un principio, inescrutablemente prometido”.

(Portada)

15.5.07


Sucesivos avatares del poeta Alejandro Peralta

Hoy se refiere Abelardo Oquendo, en "Inquisiciones", al puneño Alejandro Peralta, poeta vanguardista cuyos dos mejores libros acaban de ser republicados por la colección El manantial oculto (con prólogo de Luis Fernando Chueca): Ande y El Kollao.

Dice el crítico de La República que “las empresas editoras comerciales no son precisamente sus promotoras, sino las universitarias o institucionales, determinadas más que por el mercado por consideraciones académicas y culturales. A ellas obedece el ya crecido catálogo de la colección El Manantial Oculto, editada por el rectorado de la PUCP”.

Atinadamente, Oquendo nos recuerda además que Ande (Puno, 1926) fue reeditado ya en 1968, en Ediciones Andimar, dentro del volumen Poesía de entretiempo. Luego, en el 2001, Mirko Lauer incluyó ese libro en su Nueve libros vanguardistas (El Virrey), de manera que la edición de Ande de laPUCP es la cuarta hasta el momento.

Esto lleva a pensar a Oquendo sobre si ese importante poemario ha logrado perdurar. “El que los plazos entre una y otra edición de Ande se hayan venido reduciendo ¿autoriza a decir que su poesía ha vencido la prueba del tiempo?" El mismo crítico se responde planteando que los continuos renacimientos de la poesía del puneño autorizan a decir que le ha ido mejor que a tantos otros poetas de su época. Como hincha de Peralta, me atrevo a agregar: le irá mejor a su poesía a medida que sea más conocida, y a eso contribuyen las sucesivas ediciones de su obra.
(Los hermanos Peralta: Alejandro y Gamaliel Churata)

14.5.07



José Antonio Mazzotti en Dominical de El Comercio

Con una extensa nota de una página entera se estrena el crítico, profesor y poeta José Antonio Mazzotti como colaborador del Dominical del Decano, editado por Alonso Rabi do Carmo. La nota de Mazzotti es una suerte de constancia del Encuentro de Peruanistas realizado en Santiago de Chile hace poco y meticulosamente posteado por Paolo de Lima en su blog (¿lo recuerdan?).

Dice Mazzotti que en el evento estuvieron autores y críticos de la talla de Luis Millones, Marco Martos, Raúl Bueno, Oswaldo Reynoso, entre otros. Vale el esfuerzo de informar sobre tan importante cónclave de estudiosos sobre el Perú (lee el artículo completo).

(A la izquierda, José Antonio Mazzotti, con corbata roja, quien acaba de publicar Sacra Bocatta, poemario del cual postearé una reseña en breve)

Diez años de la muerte de Allen Ginsberg en Confabulario

La revista cultural de El Universal goza de un olfato tremendo. Ha detectado los diez años de la desaparición física del poeta beat autor de Aullidos, uno de los poemarios más influyentes en la segunda mitad del siglo pasado. El semanario reproduce lo que probablemente sea su última entrevista, publicada en el libro Poetry for cats. Anthology of Distinguished Feline Verse (Henry Beard compilador. Villard Books, 1994). Dos preguntas:


¿Cómo se dio, hace cincuenta años, el encuentro entre Kerouac, Burroughs y usted?

Cuando tenía diecisiete años yo estudiaba en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Y en el primer año que pasé ahí, durante el otoño de 1943, conocí a Lucien Carr, un tipo de Saint Louis que era amigo de Burroughs y también conocía a Kerouac. En aquellos días me platicaba que Kerouac era un escritor, “un marinero romántico que escribe poemas”, así que quise conocerlo.

¿Sigue tomando mariguana, peyote…?

Peyote no, es muy difícil. La última cosa que probé fue éxtasis, hace algunos años. Fue una muy buena experiencia. Yo tenía un amigo del colegio, un neoconservador, un individuo muy muy a la derecha. Hace mucho tiempo este amigo escribió un artículo en una revista en el que denunciaba a Kerouac como delincuente juvenil, como un tipo que no sabía escribir. Con el paso del tiempo se hizo cada vez más de derecha. Así que para mí se convirtió en un verdadero enemigo: mentalmente me la pasaba discutiendo y peleando con él. Y con mayor razón en tanto él mismo, al principio, también quiso ser poeta, pero era una nulidad… Por mi parte, yo sentía como una humillación el hecho de pelear mentalmente con él, ¡un personaje tan menor, un escritor tan malo! ¿Enojarme con él? ¡Qué vergüenza!

Pasó el tiempo y un día tomé éxtasis. Y de un golpe me puse a pensar en este tipo, en este casi neofascista de manera completamente distinta. Me dije: ¡qué buen cuate! Durante todos estos años ha tenido en mi cabeza el papel de un pequeño dios de la perversidad, se instaló en mi mente como un pequeño diablo familiar, me sirvió de blanco, de receptáculo a todas mis pulsiones agresivas, a todas las furias de mi espíritu, a todas mis rabias; él me sirvió para focalizarlas, me liberó de la angustia, ¡pero cómo podría odiarlo! ¡Me ha prestado un servicio inapreciable durante todo este tiempo!

Bueno, regresemos al quincuagésimo aniversario de la generación Beat.

¡No! ¡No hay quincuagésimo aniversario de la generación Beat! No hay más que los cincuenta años que pasaron desde que conocí a Burroughs y Kerouac. La palabra beat no es más que un estereotipo que nos adosaron; el movimiento Beat es una alucinación psicodélica de los medios. Cada uno de nosotros, los autores, somos escritores independientes, capaces aún de conmover a las generaciones jóvenes: Kerouac por su entusiasmo romántico, Burroughs por su crítica hiperinteligente del Estado policiaco y del control de las mentes, yo por mi inocencia.

La crítica de Burroughs es tanto más actual si se piensa en el éxito de los fundamentalistas de derecha en las elecciones del otoño de 94. El fundamentalismo ha sido siempre un fenómeno del que Burroughs ha estado muy consciente y contra el cual ha prevenido a las generaciones jóvenes. Su influencia es inmensa sobre cantidad de artistas de rock, de Bob Dylan a Kurt Cobain pasando por los Beatles, Blondie y muchos otros. Puede añadirse que desde los años cincuenta existía entre nosotros un fuerte interés por el pensamiento oriental, la meditación budista, que en la actualidad regresa con mucha fuerza. (Lee más)


(Portada)

13.5.07


Vicisitudes del blog basura "El Hablador"

Parece que la banda que maneja el blog basura de la apreciable revista virtual El Hablador, no pasa por su mejor momento. Al alejamiento de un escritor inteligente y dotado como Carlos Calderón Fajardo, quien cumplió con su compromiso inicial de cuatro artículos y se las picó*, se suma ahora la amarga queja del profesor Camilo Fernández Cozman sobre la forma desconsiderada en que ha sido tratado en dicho espacio. (Hasta el controvertido Carlos García Miranda se ha quejado sobre la calidad moral de Angeles, imagínense).

Por otro lado, las “esperadísimas” columnas de un plumífero decano de los blogs basura, no han dado lo poco que se esperaba de ellas. Y el nivel de los comentarios esporádicamente supera la chacota de Gran Unidad Escolar. Todo esto provocado un bajón notable en la lectoría, lo que a su vez ha llevado a los administradores de ese chiquero virtual a postear artículos escandalosos y obscenamente provocadores, como el que repudió en su blog Fernández Cozman.

Sin embargo, ya nadie cae en el juego de estos genios de la ironía fallida. Aparte, claro, de los walter egos de Angeles, Izquierdo y Stagnaro: “El primo Levi”, “El hombre de la luna”, “Chica del Integrado”, además de un caserito blogger reloaded que ataca bajo los valientes seudónimos de “Luching”, “LuchinG”,” Tyson” y más.

Algo que sí sorprende es la continuidad en dicho lugar de un escritor valioso y aún joven como José Güich, quien además de improvisar sobre editoriales y polémicas literarias, tiene la pésima costumbre (a no ser que se trate de una política personal sui generis) de dejar con las preguntas en la boca a los poquísimos comentaristas serios que entran allí de vez en cuando. ¿Se acerca el final de este recinto del humor involuntario y el cinismo estólido?

*Con exquisita ironía, muy sutil para ser percibida por los factótumes del estercolero, el escritor se despide: "quiero agradecer a los miembros de El Hablador por haberme dado la oportunidad de expresar algunas ideas, por su tolerancia, y pido disculpa a los lectores, por mis largos, y al parecer demasiado aburridos artículos para un lector de blogs". Demasiado largos y aburridos para los administradores de ese sitio y sus lectores, será.


(Carlos Calderón Fajardo, notable escritor peruano)

12.5.07




El regreso del idiota comentado

El autor de Rosa de los vientos (Santo Oficio, 2006), uno de los mejores poemarios publicados el año pasado, regresa a LdL con los toperoles en alto, como verán si leen esta furibunda reseña de un libro que -esto no podemos discutirlo- debemos leer antes de comentar.


Héctor Ñaupari*

Se ha publicado El regreso del idiota, de Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa (Random House/Mondadori, México, 2007, 343 páginas) tercera entrega de estos destacados defensores de la libertad, el progreso y bienestar, valores tan esquivos como urgentes en nuestros países, y que causara, como es lógico, ácidos e insultantes comentarios por parte de la divine gauche latinoamericana.

Lo novedoso es que todos estos presurosos pero desacertados “críticos” cometían el grave yerro –como hicimos notar en su oportunidad– de no haber leído el libro, que todavía no había salido a la venta, un rotundo y al mismo tiempo grave caso de deshonestidad intelectual, amparado en el siniestro silencio de sus compañeros de ruta y de otros ingenuos en la academia y la cultura, de un lado a otro del continente.

Como seguramente estos aviesos y poco serios comentarios continuarán, nos apresuramos a recomendar este magnífico libro e insistir en su inmediata lectura. En sus inquietantes páginas, nuestros autores pasan revista a la actualidad de América Latina y, en su análisis, sorteando las zigzagueantes coyunturas de nuestros países, rastrean, en primer término, la genealogía intelectual y política de los “nuevos” izquierdistas de esta parte del continente.

En el libro queda claro que el neosocialismo o “socialismo del siglo XXI” latinoamericano está viviendo un autoengaño: se considera a sí mismo pleno de vitalidad, cuando en realidad se ha fosilizado, exponiendo su oscura decrepitud a la realidad solar e inmisericorde de nuestros tiempos, y dilapidando inexorablemente el poco capital espiritual que todavía le queda. “Nietas de Marx, hijas de Lenin y sobrinas de Freud”, como sostienen los escritores, el último héroe de las izquierdas, Ernesto Che Guevara, lleva muerto más de cuarenta años, y casi nadie conoce su verdadero pensamiento –resumido en esa terrible frase suya: “ser... una fría máquina de matar”– ni sus crueldades y asesinatos a sangre fría, teniéndosele más como un fenómeno chic antes que como un verdugo a mansalva de adolescentes, lo que fue en realidad.

Sin correr la suerte de Guevara, –como puntualiza brillantemente el libro comentado– fuera de las costas de Cuba, el viejo y enfermo Comandante que la tiraniza no inspira los enfebrecidos entusiasmos de hace cuatro décadas, repetidos hasta el hartazgo en proclamas, poemas, odas y canciones de nueva trova. Más bien, queda patente que es, para todas las democracias en el mundo, una gran incomodidad, por sus sostenidas violaciones a todos los derechos humanos, su saudita riqueza, su olímpico desprecio a la libertad de pensamiento, prensa y expresión, y, sobre todo, por llevar el triste título de ser el dictador más antiguo de América Latina.

Del mismo modo, convienen los autores en que muy poco sensato ha de ser tener como adalides a líderes indigenistas, nacionalistas y tropicales bolivarianos –los “izquierdistas carnívoros”– que repiten los mismos clichés de hace cuando menos un siglo y medio; y, peor aún, cuando se sabe que comparten también los mismos apetitos de poder desaforado y supremo. En realidad –como comprueba el libro– en sus discursos y metodologías, nuestra izquierda se ha detenido en el tiempo.

Un clarísimo ejemplo de ello es Silvio Rodríguez. Como señala con indudable acierto el destacado crítico literario peruano Gustavo Faverón –a quien nadie puede acusar, por cierto, de neoliberal– “Silvio Rodríguez canta la revolución y es un ejemplo estrepitoso de conservadurismo. Su música es la eterna repetición edulcorada y entristecida de las mismas tres notas; sus letras son tan nuevas como pueda ser nuevo a estas alturas alguien que parece no haber leído en su vida nada más que a Bécquer y al Che Guevara. Ni siquiera su guitarra parece haber sido afinada en los últimos treinta años. Uno tiene la impresión de que afinarla sería un acto demasiado experimental para Rodríguez: es imposible detectar ningún tipo de evolución en sus discos: su primera época y la última son lo mismo” (1).

Es por eso que, acorde con los nuevos tiempos, como destacan Mendoza, Montaner y Vargas Llosa, hay una izquierda renovada en América Latina, la cual ha abordado el tren de la historia, porque ha comprendido la realidad del mercado sin anteojeras ni corsés ideológicos, lo mismo que el respeto a los derechos esenciales de las personas y la democracia, sin perder por ello sus preocupaciones sociales.

Si algo podemos concluir de esta “izquierda vegetariana” –como se la denomina en el libro– es que resulta mejor y más práctico convencerles de la naturaleza bienhechora del mercado, que lograr que algunos liberales tengan en cuenta las evidentes desigualdades que padece nuestra región. No obstante, ése no es el caso de los autores de El regreso del idiota, pues, si una evidencia resalta en el libro, es el reconocimiento de la pobreza y las divergencias sociales de Latinoamérica, y su solución a través de la libertad y el emprendimiento empresarial sin cortapisas, propuestas que, a fuerza de insistir, y reforzadas por el peso de la realidad, vienen siendo acogidas en diversos países.

Asimismo, en el libro se explica al gran público el complejo de Fourier, mal psicológico descrito por un venerable economista austriaco, Ludwig von Mises, el cual aqueja a las izquierdas latinoamericanas y europeas por igual –configurando un rarísimo caso de igualitarismo psiquiátrico, donde el denominador común está representado por un “sueño [que] es... un escape a anhelos reprimidos...”– y que consiste en descargar en el otro –la burguesía, el imperialismo, el neoliberalismo hambreador y genocida– sus amargas frustraciones, bajo la coartada de “reivindicaciones sociales”, en una “providencial transferencia de la culpa”, como destacan los autores. Resolver este mal latinoamericano es una tarea pendiente si se quiere alcanzar realmente el desarrollo para la región, y que las reformas no queden simplemente en modernizaciones cosméticas, tragedia que ha ocurrido en el pasado, también analizada escrupulosamente en El regreso del idiota.

Finalmente, en su último capítulo, este libro quiebra uno de los mitos que más ha vendido la izquierda en ambos lados del Atlántico: el monopolio de la autoridad moral de sus intelectuales. Cuando leemos la conspiración del silencio urdida contra Hayek, y su posterior vindicación; la odisea de Popper, huyendo del totalitarismo nazi, lo mismo que Ayn Rand y su dramático escape del comunismo emergente en su Rusia natal; o, los insultos proferidos contra Carlos Rangel, tenemos la certeza que hay una historia paralela, de heroísmo y compromiso, de sacrificio y virtud, en los intelectuales liberales, que debe ser escrita. Estimo que el homenaje rendido a estos paladines en este libro sea el punto de partida para contarla. Ése es mi deseo y mi esperanza.

* Ensayista, poeta y abogado peruano. Autor de En los sótanos del crepúsculo (1999), Poemas sin límites de velocidad (2002), Páginas libertarias (2004) y Rosa de los vientos (2006).
[1] Faverón, Gustavo. Dean Reed y los héroes quietos. Revolución conservadora (invitado especial: Silvio Rodríguez). Blog Puente Aéreo, del autor. Mayo, 2007.
(El Che en polo ultraliberal: "verdugo a mansalva de adolescentes", según Ñaupari. Al lado, el poeta liberal)

11.5.07

Guerra y paz + el héroe y su heroína + última reseña de Lost City Radio

Durante un par de meses estuve a la busca de una edición completa de Guerra y paz, la impresionante novela de Lev Tolstoi que me faltaba leer y que un par de escritores me habían recomendado como especial para ser leída “a cierta edad”. Al fin la conseguí ayer, en una edición en formato gigante, con papel cebolla, de más de 1,200 pp, de EDAF (1968). De inmediato devoré 100 pp y la velada en la casa de Ana Pavlovna, con todos esos personajes derramando detalles y nimiedades, cotilleando sobre Napoleón, me ha resultado inolvidable (y apenas empieza el asunto). Definitivamente no haré una reseña de un libro como este -¿se imaginan lo que sería?-, pero me tinka que mucho dejará su lectura.

Ayer mismo compré también, mejor dicho, recuperé –pues un pillastre poeta me lo había birlado hace unos siete u ocho años en Linterna Verde-, El héroe y su relación con la heroína (Macho cabrío, 1983), de Oswaldo Chanove, poeta con alguna frecuencia olvidado en los recuentos generacionales. (Para mí de los más importantes de los ochenta, junto a Montalbetti, Santiváñez, Patricia Alba, Rocío Silva y Domingo De Ramos). Una delicia este libro de Chanove -que no ha envejecido nada (me refiero al libro)-, transido por Luis Hernández, los cómics, la violencia política, con su toque de intertextualidad más.

Otro libro influenciado por la guerra. Ha sido reseñada nada menos que en The Guardian (U.K.), la novela de Daniel Alarcón, Lost City Radio. Un importante crítico como John Burnside afirma en ese diario que las páginas finales del libro “son extraordinariamente obsesionantes”, y que maneja “como solo los grandes escritores lo hacen”, lo maravilloso y lo trágico. El crítico agrega que el sentido del color y la propia invención de Alarcón son incomparables.



(Inocencia)

10.5.07


Blanca Varela se alza con el Reina Sofía

La agencia EFE indica hoy que la poeta peruana Blanca Varela (Lima, 1926) acaba de ser distinguida con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Se trata de la primera escritora de América Latina que obtiene esta distinción para autores vivos.

El cable publicado en El Universal dice que se trata de “una autora que es definida por los críticos como "una gran figura de la poesía peruana que entre los años 50 y 80 cohesionó todo lo que se entendía por ser poeta y mujer.

Al margen de corrientes y tendencias, Varela ha fraguado con firmes propósitos y largos periodos de silencio su obra poética, recogida en el volumen Donde todo termina abre las alas y que se compone de media docena de libros, desde Ese puerto existe, Luz del día, Valses y otras confesiones hasta Canto villano".

El premio Reina Sofía, con el que han sido distinguidos relevantes poetas latinoamericanos, es convocado anualmente por Patrimonio Nacional y la Universidad española de Salamanca. Recordemos que entre los galardonados anteriormente están Gonzalo Rojas, Mario Benedetti, Juan Gelman y Alvaro Mutis.

El jurado que otorgó el premio a la autora de Ejercicios materiales estuvo conformado por José Saramago, Antonio Gamoneda y el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, entre otras personalidades. Supe en Lima que la poeta no pudo viajar a España a recibir el premio, y que en su lugar había ido su hijo, Vicente de Szyszlo.

(Blanca poeta. Aquí en poco conocida faceta de actriz para el corto surreralista de Fernando de Szyszlo Esta pared no es medianera -1952)
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