4.1.08


Arthur Schnitzler y la novela corta

Unas declaraciones vertidas acá hace unos días por Fernando Ampuero me dejaron pensando. Decía el escritor que prefería las novelas cortas, que las únicas novelas que podían tender a la perfección “son aquellas narraciones cortas que pueden leerse como cuentos. Ejemplos: Desayuno en Tiffanys, La casa de la bellas durmientes, El corazón de las tinieblas, El viejo y el mar, Estrella distante, etc.”

Justo en ese momento empezaba yo a leer mi cuarta novela corta de Arthur Schnitzler, secreto maestro de este género inasible, y comprendía perfectamente lo que Ampuero quería decir, sobre todo por Morir y por Novela soñada (Traumnovelle), dos breves joyas que nunca serán lo suficientemente elogiadas. (Para más datos, me parece que de Morir se hizo una película de serie B hace unos años; y el normalmente genial Stanley Kubrick convirtió la trama perfecta de Novela soñada en ese pomposo y glamoroso tour de force llamado Eyes Wide shut)


Luego les contaré sobre las novelas de este austríaco amigo de Freud. Por ahora me intriga un poco lo diversos que pueden ser los puntos de vista en torno a la novela corta. Vean esta definición de Bibliotecas Virtuales:

c) La novela corta (o "nouvelle"): La novela corta se define fundamentalmente como la representación de un acontecimiento, sin la amplitud de la novela normal en el tratamiento de los personajes y de la trama. La acción, el tiempo y el espacio, aparecen de una forma condensada, y presenta un ritmo acelerado en el desarrollo de su trama. Las largas digresiones y descripciones propias de la novela desaparecen en la novela corta, así como los exhaustivos análisis psicológicos de los personajes.

La definición adolece de vacíos. Se apoya, por ejemplo, en el concepto de “novela normal”, que queda sin definir. Por otro lado, hay novelas no cortas que se desarrollan sin digresiones ni descripciones; hay novelas no cortas, incluso, que solo tienen tres o cuatro personajes. La definición de Wikipedia no está muy lejos en imprecisiones:

Una novela corta es una narración en prosa de menor extensión que una novela y menor desarrollo de los personajes y la trama, aunque sin la economía de recursos narrativos propia del cuento.

Hoy todo el mundo sabe que hay novelas en verso. Nada impide que pueda haber entonces una novela corta en verso –de hecho conozco a alguien que está intentando una ahora mismo-. Por otro lado, hay novelas cortas, como la ya citada Morir, donde los personajes protagónicos son representados con amplio desarrollo psicológico y de acciones. Tal vez lo único asentado sea lo de la “economía de recursos narrativos” distinta a la del cuento, pero habría que precisar más.

José Cardona López, en su Teoría de la nouvelle (2003), define (?) así nuestro objeto y nos entrega una interesante cita:


La nouvelle es una forma literaria que se caracteriza por su elusividad para dejarse definir. En un cuadro general y contemporáneo que involucra a tres agentes del producto literario llamado nouvelle, Dean S. Flower (1967, p. 7) argumenta:

(“Nadie quiere definir qué es novela corta. Las definiciones tiene un dejo de prescripción, de formalidad superflua y de arbitrariedad. ¿Quién va a decir, después de todo, lo que una novela corta debe ser? Ni críticos, ni editores, ni los escritores mismos pueden ponerse de acuerdo ni siquiera para el nombre.”)

Me pregunto por ahora lo siguiente: cómo es posible que sepamos lo que es una novela “normal”, lo que es un cuento, y que no podamos definir lo que una novela corta es? Y, si nadie puede arrogarse el derecho de decir lo que es una novela corta, ¿acaso no se podría tener la misma restricción con la novela a secas, el cuento, el poema y finalmente todo texto creativo?

No sé, pero me parece que si leyéramos más a Arthur Schnitzler –a quien conocí por algún libro de Enrique Vila-Matas- nos acercaríamos más a una definición cabal de novela corta que yo, por el momento, tampoco estoy en condiciones de dar. (Lo de establecer el número de páginas como medida es una salida infantil y relativa. Novela o relato soñado tiene 99 pp en Libros del mirasol, y más de 150 en El Acantilado).

(Portada de la edición alemana de Novela soñada. Arthur Schnitzler. Portada de la edición en castellano de El Acantilado.)
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Límbicas
Gonzalo M. Tavares. El non plus ultra de la narrativa europea reciente, auténtica promesa joven cumplida (sin alusiones) de la novela y autor de título tan oportuno como La máquina de Joseph Walser, es abordado en Letras Libres por Bruno H. Piché: “El fenómeno literario llamado Gonçalo M. Tavares surge en un momento curioso. Cuando parece que los juegos metaliterarios se agotan una vez más, él construye un Barrio de autor tan disfrutable como un parque de diversiones; cuando los novelistas siguen entregando abrumadores y dizque épicos recuentos del gran Mal (pienso al menos en Les bienveillantes de Jonathan Littell, el último entre ellos), Tavares pone sobre la mesa una escueta trilogía de “novelas negras” en las que se dice tanto o más sobre el tenebroso asunto”.

2 comentarios:

  1. hola. En 1958 1958 Pierre Gaspard-Huit llevó a la pantalla "El teniente Giusti", la apasionada historia de amor entre un joven teniente y una cantante de ópera. Actuaron Alain Delon y Romy Schneider. También se ha filmado de él "La ronda".

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  2. Anónimo4.1.08

    Tal vez lo de la aceleración en el desarrollo de la trama sea el punto. Una novela de 200 páginas tiene suficiente espacio para desarrollar la trama con morosidad, intercalando temas afines, sobre todo no va de frente al desenlace como una novela corta.

    Fidel K.

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