23.1.08


Diez recursos ingeniosos utilizados en el microrrelato

En el blog La Trinchera se han determinado algunos tips para confeccionar un buen microrrelato. Por ahora los dejo tal cual, y tal vez podamos después discutirlos. Desde ya les digo que hay mucho que hilar en torno a esto. Ayer me decía Antonio Gálvez Ronceros –que tiene no pocos cuentos breves logrados en su haber- que el primer ítem de esta lista desconfía demasiado del poder de la imaginación. Eso de colgarse de personajes hechos resulta muchas veces como muy cómodo.

Por otro lado, veo que hay puntos, como el 7 y el 8, que están innecesariamente disociados, cuando en realidad se trata de una misma operación: el aprovechamiento de formatos preestablecidos. Lo del uso de la intertextualidad, por cierto, es una inmensa obviedad; casi todo microrrelato es intertextual, por esencia. Aquí los puntos de La Trinchera (por cuestión de espacio, he quitado algunos ejemplos)


Recurso 1. Utilizar personajes ya conocidos. Esto le permite al autor abreviar, pues no tiene que describir ni contexto ni personajes: pueden ser bíblicos, históricos, legendarios, mitológicos, literarios, o de la cultura popular.

Recurso 2. Incluir en el título elementos propios de la narración que no aparecen en el texto del relato.

Recurso 3. Proporcionar el título en otro idioma. Para lograr mayor brevedad, pueden añadírsele también otras funciones al título, como por ejemplo, ubicar rápidamente al lector en otro tiempo o lugar determinado. Así tenemos “Veritas odium parit”, de Marco Denevi:

Traedme el caballo más veloz -pidió el hombre honrado- acabo de decirle la verdad al rey.

(Falsificaciones, 1977, 70)

Recurso 4. Tener por desenlace rápido un coloquialismo inesperado o una palabra soez. Ayuda a la concisión hablar sin ambages, y esto puede tener un efecto humorístico. En el micro-relato titulado “La trama”, Jorge Luis Borges comenta que “Al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías”, y después de recordar la famosa interpelación de Julio César a Bruto, “Tú también, hijo mío”, su personaje, un gaucho agredido por su sobrino, exclama “Pero, che!” (Obras completas, 793).

Recurso 5. Hacer uso de la elipsis. Desde luego, se logra mayor brevedad si no se dice todo. Un lector activo se da por entendido. En ese caso, la expresión del desenlace o epifanía no necesita ser explícita.

Desde luego, el relato más elíptico e interactivo, el más recordado por todos, y quizá por eso algo sobrevaluado literariamente, es “El dinosaurio”, de Augusto Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” (Obras completas, 1972, 75).

Recurso 6. Utilizar un lenguaje cincelado, escueto, a veces bisémico. palabra certera. Este es uno de los recursos más obvios para lograr la brevedad, y uno de los más difíciles.

Recurso 7. Utilización de un formato inesperado para elementos familiares. Esta estrategia narrativa ubica el texto sin preámbulos dentro de un código o contexto sorpresivo o en desuso. Se dice que Ambrose Bierce, nacido en Ohio, Estados Unidos en 1842, y precursor en inglés del microrelato, ha influido en la obra de Jorge Luis Borges. Bierce utilizó con éxito el formato de diccionario. Esta es, por ejemplo, su definición de “violín”:

“Instrumento para regalo del oído humano creado por la fricción entre la cola de un caballo y las tripas de un gato”.

(The Devil’s Dictionary of Ambrose Bierce, 1958, 24)

Recurso 8. Utilizar formatos extra-literarios. En general, estos sirven para mantener el texto breve cuando se quiere poner en evidencia lo absurdo de algunos conceptos comunes. Marco Denevi, en este ejemplo, se burla del clásico silogismo si A=B y B=C, A=C . Veamos “Catequesis”:

-El hombre -enseñó el Maestro- es un ser débil.

-Ser débil -propagó el apóstol- es ser un cómplice.

-Ser cómplice -sentenció el Gran Inquisidor- es ser un criminal.

(Falsificaciones, 104)

Recurso 9. Parodiar textos o contextos familiares. Con este recurso se puede lograr la brevedad cuando se quiere hacer un contraste humorístico u ofrecer nuevas perspectivas ante un pensar anquilosado. Se re-escribe la historia o algún pasaje bíblico. Se parodian dichos populares, frases hechas, situaciones o leyendas conocidas. Para lograrlo, el escritor se vale de la paradoja, la ironía o la sátira.

Y por último,

Recurso 10: Hacer uso de la intertextualidad literaria. En un diálogo de libros universal, usualmente se rinde homenaje a escritores del pasado.
(Ana María Shua, notable cultora del microrrelato)

---------------------------------------
Límbicas

*Chachi Sanseviero en La República. "Los excluidos son muertos en vida, una fatalidad que habría que erradicar si no fuera un mal necesario. Los obreros, campesinos, mineros, maestros y médicos rurales, los ambulantes, la mano de obra barata, cumplen una función necesaria, pero ellos nunca serán dueños de nada, salvo de su miseria. Todo lo que amamos está en venta. Ya no nos pertenecen nuestras riquezas naturales y arqueológicas. La tierra, el mar, las aves y hasta aire que respiramos ha sido puesto en venta por la soberbia y ambición del nuevo dios de la tierra y depredador del universo." Más.

2 comentarios:

  1. Me excuso de no comentar a Sanseviero, la ignorancia es atrevida. Y mas bien te felicito Victor Coral por tu blog, lo he enlazado al mio. Ilustrativas las tecnicas para el microrrelato. Gracias y saludos

    ResponderEliminar

di lo que puedas

Se produjo un error en este gadget.