18.1.08


José María Merino: el microrrelato

Me pidieron un ensayo para una revista española y no se me ocurrió mejor idea –dado que acababa de conseguir, por fin, los cuentos reunidos de J.M. Merino- que plantear como tema un tipo de entidad recurrente en tres cuentos españoles del siglo veinte, de tres autores que a mí me fascinan: Fernando Quiñones, Juan García Hortelano y JMM. El ensayo podrán verlo en su momento, por ahora los dejo con algunas perlas de una extensa entrevista que le hicieron al autor de La orilla oscura en un blog realmente invalorable para los amantes del cuento: El síndrome Chéjov.

La microfición, el microrrelato, el minicuento, o como quiera que debamos llamarlo –a mí me parece que la multiplicidad de denominaciones es muestra de que el género está en período de refundación y debate- amplía las posibilidades expresivas de la literatura, pero no deja de ser un aspecto más de la narrativa, y es lógico que sus motivos respondan a los habituales y comunes de la ficción. Yo suelo trabajar con el tema de la desidentificación, el doble, el invisible, lo onírico, la memoria confusa y tramposa, las sombras de lo cotidiano, lo metaliterario, y es natural que aparezcan en mi narrativa, sea de la extensión que sea.

La diversidad de denominaciones a mí también me parece un síntoma más o menos claro de indeterminación. Se ve claro en el caso de la nouvelle, novela corta o relato largo, como ya he discutido aquí.

En este campo (el de la microficción), la breve extensión es a veces una coartada para la pura ocurrencia, la hojarasca verbal o el chistecillo. Yo defiendo que la narratividad, es decir, el movimiento y la tensión dramática, tienen que estar presentes, aunque el género sea muy flexible, y permita una libertad extraordinaria. Pero si no hay movimiento, no hay cuento ni minicuento. Y me producen bastante perplejidad los textos que a veces leo y releo en algunas antologías, que siendo sin duda microtextos, no son en absoluto microcuentos.


Inestimable aclaración. La mayor parte de las antologías de microrrelatos terminan siempre por incluir textos que responden a criterios extraliterarios –en el sentido de que no se avienen con lo que debe ser un texto de ese tipo. Sea por amiguismo, por cumplir un determinado número de microrrelatos compilados o por no dejar de lado a un escritor “reconocido” (pero también porque no abundan los microrrelatos con acción y tensión dramática).

No tengo autores preferidos en el campo del minicuento, sino cuentos o textos narrativos que me fascinan, desde el soñador/mariposa de Chuan Tzu a algunos de Kafka, Dino Buzzati, Juan Ramón Jiménez, Ramón Gómez de la Serna o Itsvan Orkeny…pero en materia de cuento literario no me canso nunca de leer y releer todos los que encuentro de Chéjov, todos los de Maupassant y unos cuantos de Clarín, de Andersen, de Kipling, de Somerset Maugham, de Fredric Brown, de Philip K. Dick, de Faulkner, de Cortázar, de Julio Ramón Ribeyro, de “Isak Dinesen”, de Wenceslao Fernández Florez, de Medardo Fraile, de Carmen Laforet…y, por supuesto, Las Mil y Una Noches.

Como siempre, en las listas de este tipo faltan –y algún atrevido diría que sobran- nombres, pero la calidad de la mayor parte de los convocados dice algo sobre la seriedad con que se maneja en terreno tan difícil Merino. Finalmente, frente a una extraña pregunta (el haber confiado en “una editorial joven y volcada en el relato como Páginas de Espuma para publicar su minificción”). JMM responde con claridad:

Del mismo modo que no creo que haya géneros grandes o pequeños sino autores mejores o peores, y que me parece positivo todo lo que pueda amplíar los horizontes expresivos de la literatura y del arte en general, apoyo toda iniciativa editorial nueva, si pienso que es digna de ello. Mi primer contacto con Páginas de Espuma fue con motivo de su primer libro, Relatos sobre el mar, hace siete años. El editor, Juan Casamayor, me enseñó el original, una antología que me pareció preparada con ambición y talento, y escribí un prólogo para él. Luego he escrito para él algún otro prólogo, pues su línea de entrega al cuento literario, tan difícil de mantener, merece toda mi simpatía. Tengo confianza en sus ideas y convicciones sobre el proyecto y en su capacidad para desarrollarlo. Desde luego, si en el cuento “algo está cambiando editorialmente” y los jóvenes cuentistas encuentran posibilidades de publicación, es gracias a editores como Juan Casamayor.
(José María Merino. Portada de su reciente libro)
--------------------------------------------------------------
Límbicas
*Portuguez y sus retratos. Leo en La República de hoy que "el artista Bruno Portuguez inaugurará hoy su exposición "100 retratos de viento y de fuego", en que presenta su visión de personajes ilustres peruanos. La cita tendrá lugar a las 7 pm, en el C.C. San Marcos. Av. Nicolás de Piérola 1222, en el centro de Lima." Entre los retratados están Vallejo, Mariátegui, Arguedas y Gálvez Ronceros.
Homenaje a Juan Ramírez Ruiz en el Yacana. La Escuela de Lima del Bar Yacana dedica su fecha de recitales poéticos del día de hoy a la lectura de la obra de mi hermano Juan Ramírez Ruiz. Será a partir de las 7:30 pm. Asistirán los hermanos del poeta, Bertha y José, y otros familiares suyos. La Escuela anuncia además que todos los viernes del mes de febrero realizará conversatorios, testimonios y lecturas de la obra poética de este autor. Los interesados enviar ponencia, ensayo, testimonio y/o artículo a escueladelima@hotmail.com. El material reunido será publicado en libro.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

di lo que puedas

Se produjo un error en este gadget.