6.2.08


Efrén Hernández, místico de lo mínimo

La semana pasada se cumplieron cincuenta años de la muerte del cuentista, poeta y novelista mexicano Efrén Hernández (1904-1958). La fecha fue celebrada en su país con un solitario anuncio de la presentación de sus obras completas publicadas por el Fondo de Cultura Económica.

Como yo tengo la edición anterior de dicho libro, de 1987, puedo contarles algo sobre este interesante escritor inubicable generacionalmente y con un estilo muy personal. Dice Alí Chumacero en “Imagen de Efrén Hernández” que

mientras sus contemporáneos buscaban con avidez el remozamiento de las letras nacionales en ejemplos provenientes de otras lenguas –particularmente la francesa-, él se mantuvo apegado a la tradición castellana”.

Tanto la prosa como la poesía de Hernández acusan recibo de una gran asimilación de Quevedo y de todo el Siglo de Oro español, de los clásicos griegos y latinos y, sobre todo, del místico Miguel de Molinos, de quien coge el gusto por la disquisición íntima. Muchos de los personajes que desarrolla Efrén Hernández en sus novelas y cuentos –verbigracia el famoso cuento “Tachas” (1928)- viven en las nubes, en un estado de trance o de absorción en la vida interior.

Sin embargo, la temática de su obra narrativa discurre por caminos familiares, por anécdotas de índole muy personal, por extrañas y mínimas trivialidades. Hernández era él mismo un personaje ido, pequeño, enjuto, desapercibido para el gran público (lo que de ninguna manera le impidió, por ejemplo, hacer conocido a Rulfo en la mítica revista América). Dice Chumacero que Efrén

no frecuentó los cataclismos ni acató el llamado de la tragedia sino que, por el contrario, hizo el consabido viaje alrededor de su cuarto, deslizándose en múltiples divagaciones.

Resulta un poco injusto llamar divagaciones, sin embargo, a los esfuerzos del narrador en sus obras por captar la psicología y espíritu de sus personajes. Yo los llamarías exploraciones íntimas, donde lo biográfico y las abundantes lecturas clásicas se revisten de ropaje moderno y tan actual que hoy se reivindica la obra de este grande –en círculos de conocedores, es cierto- como un maestro de la narración breve. Si quieren más sobre este escritor insular pueden chequear un artículo donde se habla de una influencia estilística de Hernández en Rulfo.

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Límbicas
*Sigue la polémica. En su blog, Iván Thays cree responder a las puntualizaciones concretas de Abelardo Oquendo en La república, pero lo que hace más bien es enredarse más con su intolerancia involuntaria. Un anónimo que él publicó sugiere que unos tienen derecho a acusar de maoístas a quienes acusaron a los otros de "mafiosos". Qué nivel.

10 comentarios:

  1. Anónimo6.2.08

    Los clásicos simpre serán una fuente inagotable de sabiduría, pues hay que leerlos antes de mandarse con supuestos enormes noelones renovadores de nada.

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  2. el datero6.2.08

    Silvio Rendón pone en su sitio a Faverón-Thays:

    Comentario: Lo diré de saque. No creo para nada que el maoismo esté a la base de ninguna polémica. Para nada. El discurso de los "andinos" no lo veo venir del maoismo. Son categorías que no tienen por qué coincidir. Los hoy llamados "criollos" podrían ser tan maoístas como los "andinos". Y entre los "maoístas" podría haber "criollos" y "andinos".

    Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir eran maoístas y no parece que esa forma de pensar los hubiera llevado autoproclamarse como los "auténticos" en contra de los "irreales" representantes de la cultura nacional. Los entonces jóvenes del parisino Mayo de 1968 inspirados en "Marx-Mao-Marcuse" gritaban "la imaginación al poder" (LIP - como quien dice SEASAP), consigna que hubiera podido suscribir cualquiera de los supuestos "criollos". Todos ellos podrían ser maoístas. Muchos de los entonces jóvenes de Mayo de 1968 en Francia están ahora en otra cosa. Los tiempos cambian. Acaso el bando "criollo" esté más cercano a Sartre y a de Beauvoir, a quienes posiblemente no vean como "maoístas", que los "andinos".

    Por su parte, creo que es pertinente referir un evento ocurrido hace alrededor de dos décadas en la Universidad de San Marcos: una gran bronca entre "rockeros" y "sicuris". Los primeros urbanos, limeños, metaleros y subterráneos; los segundos andinos, puristas y nativistas. Ocurre que los rockeros anuncian un concierto y los "sicuris" se lo impiden porque los primeros son alienantes, enemigos de la cultura nacional, etc. Se arma la bronca y los jóvenes se van a un aula a debatir. Ambos bandos exponen sus argumentos en una polémica. Claro, una polémica ante el hecho consumado de la imposición. Lo interesante para nuestro tema es que ambos grupos parece que estaban influídos por el maoísmo radical, posiblemente el senderismo.

    No sé si los "andinos" son los únicos auténticos. Ni siquiera sé si eso es lo que sostienen. Lo que sí sé es que el maoismo tiene muy poco que ver con todas estas posiciones.

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  3. váni6.2.08

    Thyas recuerda que Faverón Y Ampuero fueron acusados también de intolerantes cuando sacaron a relucir el pasado prosenderista de Gutiérrez y Pérez Huarancca. El hace lo mismo, ¿qué tiene de malo?

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  4. qué tiene de malo? Mira, una cosa es recordar el deplorable elogio del asesino Guzmán que hace Miguel Gutiérrez, por escrito, en su libro sobre la generación del 50 y otra cosa, muy distinta y vergonzosa, es identificar a este escritor, Gutiérrez, con los demás miembros de Narración, y a todos endilgarles el rótulo de maoísta solo porque publicaron como grupo las tesis de Mao sobre Arte.

    (Alguien debería explicarle a Thays la importancia de la ideología comunista en la intelectualidad latinoamericana a inicios de los setenta).

    ¿En qué manifiesto o entrevista algún miembro de Narración -incluido el mismo Gutiérrez- dijo que era maoísta? Nunca. ¿Donde está el adscribimiento a SL o a algún grupo maoísta por parte de Reynoso o Gutiérrez? No existe como prueba.

    Todo esto es solo una suposición de Thays, que hace lo de siempre, encuentra "indicios" y luego
    condena sin miramientos ni respeto, una muestra clara de intolerancia.

    Los innumerables párrafos de Gutiérrez en loa a Guzmán son hechos y Ampuero hizo bien en señalarlos y utilizarlos en su argumentación y en su momento. Thays solo se basa en suposiciones y tergiversaciones en su acusación de Babelia.

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  5. Fermín7.2.08

    Y no sólo Ampuero informó sobre la deplorable cita en que se menciona como paradigma a Guzmán, recuerdo que en una columna mucho menos afortunada en su argumentación, Alonso Alegría trató de explicar por qué no leía a un escritor como Gutiérrez.

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  6. Anónimo7.2.08

    lo único que me llama la atención de este lío es cómo Gustavo Faverón Patriau, Daniel Salas e Iván Thays, por enésima vez, coinciden punto a punto en sus opiniones. Digo, no, ¿es que Thays y Salas no tienen cerebro propio?

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  7. Anónimo7.2.08

    Quiero hacer un off-topic para llamar la atención sobre "Bombardero" y su rotundo fracaso editorial. No sé que le pasó al Gobierno Regional de Arequipa para auspiciar este libro. Acabo de terminar de leerlo y me parece un tedioso conjunto de poemas en prosa con muchos momentos fascinantes, pero nada más. Sin embargo, no estoy de acuerdo con calificarlo de "frankenstein literario", como lo hizo SOMOS, y mucho menos de hacerle una entrevista chiquita como lo hizo CARETAS. Merece más atención aunque no es novela.

    Profesor de Lite

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  8. Anónimo7.2.08

    la posición de Ampuero en la polémica, a pesar de su virulencia, me pareció la más clara. Nunca mintió ni acusó, como Thays, sino que se limitó a exhibir pruebas y hechos. La publicación de un texto de Mao en la revista Narración no es prueba de nada, señores.

    Jorge V.
    UNMSM

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  9. Anónimo7.2.08

    Miren, por si aún no lo saben, la polémica de andinos y criollos la "inventó" Mito Tumi, la aduana de Peru 21 en esos días. Y tirios y troyanos cayeron en el cuento, no por despistados, sino simplemente por hacer figurettismo, como siempre. Un tema, antes que literario, sociológico o, incluso, antropológico.

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  10. Anónimo7.2.08

    un tema psicológico, más bien

    Alex

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