1.2.08


Las armas molidas

En Pospost, de lejos el más visitado blog del Perú, se ha publicado una reseña del poeta Tulio Mora sobre el último libro que Juan Ramírez Ruiz publicara en vida: Las armas molidas. Debido a su evidente interés y a la forma en que, bajo su perspectiva, Mora decodifica el texto, lo publico aquí. (Publicado inicialmente en El Peruano, en 1994.)



Escribe Tulio Mora

El nombre de Juan Ramírez Ruiz (JRR) está asociado a la creación del Movimiento Hora Zero. Fundador del mismo (con Jorge Pimentel), autor de los primeros conceptos sobre el "poema integral", base estética de este movimiento, y asimismo de dos libros claves para entender esa propuesta ("Un par de vueltas por la realidad", 1970, y "Vida perpetua", 1978), publicará en breve, después de 17 años, su tercer libro, de más de 200 páginas, en el sello editorial dirigido por Jorge Luis Roncal, que ya se anuncia como uno de los más importantes de este fin de siglo: "Las armas molidas".

Dos de las características de la poesía de JRR han sido la experimentación y la puesta en escena de la épica (de "épica urbana" se calificó a su primer libro), de la voz alta, de la reflexión pública y que en "Las armas molidas" adquiere dimensión de lo colectivo nacional, de lo histórico. El tema dolorosamente palpitante de la guerra le ha servido como gran telón de fondo para articular un discurso que por su unidad, por su profundidad y vibración debe asociarse a "España, aparta de mí este cáliz", de César Vallejo, a "Canto general" y "España en el corazón", de Pablo Neruda. Asociación en este caso no significa influencia sino coincidencia en el planteamiento del texto que se construye desde la voz de un emisor plural, abarcando un amplio horizonte temporal y espacial como hilo conductor, iluminador, del suceso histórico.

El sujeto poético entonces se sumerge en el tiempo para encontrar en los orígenes mismos ciertas claves que pudieran darle la lucidez que reclama al sentido de la violencia de su época. Dividido en tres partes, el libro es un rastreamiento del "rumbo", de la "huella" ("toda huella firma tiempo y vale espacio") que resultarán a la postre orientadores de una vocación de lo humano andino sobre la tierra ("casa tocada por la furia o la ternura").

En el primero nos propone la aparición del hombre en unidad "cordial" con la tierra y el todo natural (naturaleza y cosmos). En versos de un conceptismo riguroso y metáforas renovadas el poeta evoca los alcances del hombre en el pasado, tiempo al que atribuye un valor nutricio retroalimentador ("no es muro, sino vianda del futuro"). Según este pensamiento todo era reproducción del todo ("copias de gente brotaban del molde"), todo era habitable ("la respiración era mi casa") y hasta las fieras tenían un propósito preconcebido ("ubicada muy cerca del proyecto del puma"). Esta afirmación de lo absoluto no tiene, felizmente, el tono rezagante de la nostalgia arcádica (neoindigenista, diríamos, que se envuelve de los postulados de Valcárcel o de Vasconcelos), que podría restar méritos al texto, ideológicamente hablando, sino de distancia y objetividad. En efecto, ningún peruano podría desmerecer a nuestro pasado su grandeza (según decía Toynbee la peruana es una de las ocho grandes conquistas culturales del mundo), pero pocos sabrían despojarse, como JRR, de lo chauvinista para entregarnos un sentido de lo trágico al lado de lo demiúrgico.

Esto se entiende claramente en la segunda parte cuando con la cultura ("Huaca Prieta: mi valle de premaíz") JRR nos presenta también la guerra ("y ya también la guerra había comenzado"). El hombre toma rumbo, construye huella y ya tiene un nombre: "el golondrino", concepto sociológico que se adjudica contemporáneamente a los campesinos sin tierra que bajan de sus lugares de origen a los valles costeños en época de siembra y que para JRR identifica a los pobres de siempre, a los despojados de todas partes (en algún momento incluye también en ese calificativo a los islámicos, los chicanos, los papúas, es decir a toda la humanidad carente) que construye la historia con su voluntad de vida: "el golondrino, p.e., toma el rumbo/ y no por eso el amanecer suelta/ la muerte encuentra/ y no por eso la vida pierde".

Este rumbo son las concreciones de todas las expresiones culturales que han hecho posible lo que Toynbee reconociera, rumbo que para JRR "pertenece al Tiempomundo/ al Astrocasa y al Cosmoamor". La armonía, según este postulado es el absoluto en perpetuo equilibrio, incluyendo el fatalismo de la guerra en un contínuum de millones de años ("15 millones de años -15/ mide el rumbo de un solo combate"). El golondrino es por eso "guerrero de un combate + antiguo/ que el oleaje de los mares -eslabonando a cadáveres recientes", y como tal protagonista que da sentido histórico a los posteriores sucesos del país.

En la tercera parte el poeta se instala en las hecatombes de nuestro siglo y convoca a la memoria étnica (las minorías sobrevivientes de la amazonía), al martirologio fecundo y permanente del golondrino. De todo ello resulta explicable la guerra, escenario del que JRR ha resaltado sus símbolos (los apagones, las torturas, los desaparecidos, las fosas comunes) y sus hombres que los sufren. Hombres (golondrinos) que son nombres propios, individualidades heridas, universos frustrados, complejidades interrumpidas: "vi a Manuel Riego -jefe de la coop. Chota-/ embutir un huaype/ en muchas bocas que después ya no respiraron". Como este verso muchos otros construyen un discurso del nombre y una deuda de la palabra. El poeta ante su deber: "Aquí están muertos todos/ menos uno: yo, que no puedo callar". No callar es este libro como gran resultado, y su autor que expresa al final: "me han visto viniendo del gran amor/ por para labrar el libro de la guerra y de la paz".

Para construir este sólido discurso JRR se ha valido del tono imprecatorio, con el que recurrentemente va interpelando a diversos sujetos; de la sentencia breve y lúcida; de la metáfora reactualizada, con un poderoso ritmo que sugiere en algunos momentos la lectura en alta voz, de púlpito, de profeta. Estas características lo diferencian notablemente del tono actual de la poesía (aún narrativo, pero intimista, que confía más en el desarrollo de la imagen) para entroncarse, renovándola, con la tradición española.

Pero el libro de JRR tiene un segundo aporte importante que viene de su vena experimental. Así como se divide en varias partes sucesivas (temporales), también tiene una bipartición espacial (arriba/abajo) en cada página, que nos sugiere la aplicación estructural del pensamiento andino (Hanan/Urin). En la parte posterior se encuentra el discurso que ya hemos descrito y en la parte superior un "alfagrama", conjunto de signos recogidos por el autor de diversas fuentes (quipus, tejidos, ceramios) con los que construye un complejo sistema escritural (cuyas instrucciones nos da a conocer al final del libro) que él llama "andino". El resultado son criptogramas con los que redacta, es la cuarta parte titulada "Las excursiones", tres poemas que sin duda será incitante decodificarlos.

Al entregarnos un sistema escritural inédito (lo único que lamentamos en este caso es que no tenga una correspondencia alfabética con el quechua o aymara), JRR se ha inscrito en la tradición de Guamán Poma, de Vallejo de "Trilce", de Churata de "El pez de oro", y los trasciende (no hablamos de calidad sino de desafío) porque lo que ha inventado es un lenguaje poético -y por tanto social.

"Las armas molidas" viene a ser uno de los tres o cuatro libros que se han escrito sobre la guerra (curiosamente todos sus autores pertenecen a la generación del 70) y con su publicación se instalará, con rastro y rumbo propios, en la memoria histórica peruana (y latinoamericana). Bien valió el largo silencio.
(Poetas Juan Ramírez Ruiz y Jorge Pimentel por las calles de Lima)
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Límbicas
*CONGRESO INTERNACIONAL: EL GOZO DE LAS LETRAS
HOMENAJE A CARLOS EDUARDO ZAVALETA

CARAZ, 13,14, 15 Y 16 DE MARZO DEL 2008

Este año 2008 se conmemoran 80 años de vida del escritor Carlos Eduardo Zavaleta, uno de los mayores escritores vivos de la literatura peruana. Su producción literaria lo ha llevado a ser considerado una figura capital de la narrativa peruana. La celebración que diversas instituciones realizarán sobre la obra de Zavaleta obedece a su trascendencia literaria, apreciada por los lectores y reseñada por numerosos estudiosos de la literatura peruana quienes desde diversas perspectivas han puesto énfasis en la diversidad temática y estilística de sus cuentos y novelas, así como su reconocimiento para la temprana difusión en los años 50 de autores como James Joyce y William Faulkner, a quienes ha traducido, estudiado y publicado diversos estudios. Su labor como docente universitario, en las aulas sanmarquinas, y estudioso de la literatura peruana y latinoamericana complementa su actividad como escritor e intelectual. Por todas estas actividades es altamente apreciado por el público lector y el público académico. Por ello, la Escuela y el Departamento Académico de Literatura de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos se suma al homenaje con el fin de tributar académicamente, a través de ponencias y mesas redondas que permitan realizar nuevas lecturas e interpretaciones de una de las obras más sólidas de la literatura peruana.

Objetivos

El Congreso tendrá los siguientes objetivos
-Discutir los distintos temas, estructuras y estilos que los cuentos y las novelas de Carlos Eduado Zavaleta han suscitado en la crítica.
-Resaltar los valores literarios de su producción ensayística y de estudioso de la literatura peruana y universal.
-Abordar la obra de Zavaleta desde distintas disciplinas o perspectivas metodológicas
-Establecer las posibilidades de los estudios multidisciplinarios que permitan generar nuevas interpretaciones en la producción literaria de Zavaleta.

Temario

Los temas a tratar en el Seminario serán los siguientes:
1. La producción cuentística.
2. Las novelas.
3. Zavaleta y la Generación del 50.
4. La investigación literaria, los ensayos literarios y las traducciones.
5. La obra periodística.
6. La influencia de Zavaleta en la literatura posterior

Inscripciones y ponencias
Para la inscripción de ponencias es importante el envío de las sumillas o abstract de las mismas. El número máximo de las sumillas es de 20 líneas. Estas pueden inscribirse hasta el 29 de febrero. La lectura de ponencias tendrá una duración máxima de 20 minutos y las versiones escritas contarán con 20 páginas como máximo a doble espacio.

Instituciones organizadoras
Escuela y Departamento Académico Profesional de Literatura de la UNMSM.
Academia Peruana de la Lengua.
Rectorado de la Universidad Santiago Antúnez de Mayolo.
Revista de literatura Ajos & Zafiros.
Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar.
Concejo Provincial de Huaraz, Ancash.
Concejo Provincial de Caraz, Huaylas.

Local y horario
El evento se realizará en Caraz, provincia de Huaylas, departamento de Ancash. Las mesas se realizarán en los locales dispuestos por el Concejo Provincial de Caraz.

Consultas y envíos de sumillas
Profesor Agustín Prado Alvarado
apraal77@gmail.com
Facultad de Letras y Ciencias Humanas:
decanolet@unmsm.edu.pe
Escuela de Literatura
eaplit@unmsm.edu.pe
Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Dpto. Académico de Literatura. Av. Venezuela cdra. 34, Lima 1 Perú. Teléfono (511) 452 4641 anexo 43. Fax: (511) 452 1110. Lima, enero de 2008.

1 comentario:

  1. Anónimo1.2.08

    Son los q pasaran a la historia, no los pitucos floreros.

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