25.2.08


Los 18 del 90. Poesía de Héctor Ñaupari

Nació en Lima, en 1972. Es poeta, ensayista y abogado graduado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Tiene estudios de Maestría en Derecho en la mención de Derecho Civil y Comercial de la UNMSM. Es Presidente del Instituto de Estudios de la Acción Humana (www.ieah.org) y Vicepresidente de la Red Liberal de América Latina, RELIAL (www.relial.org). En el 2001 ganó el Premio Académico Internacional de Ensayo Charles S. Stillman y obtuvo el tercer lugar en el Concurso de Poesía On-Line para Jóvenes Universitarios de la Universidad Castilla-La Mancha, España. Héctor Ñaupari es autor de los libros de poemas En los sótanos del crepúsculo (Ediciones UNMSM, Lima, 1999), coautor de Poemas sin límites de velocidad, antología poética 1990-2002 (Lord Byron Ediciones, Lima, 2002) y su último poemario es Rosa de los vientos (Santo Oficio, 2006). Tiene también publicado el libro de ensayos Páginas libertarias (Ediciones Zignos-Altazor, Lima, 2004).



Penélope soñada por Odiseo

Sólo perduran en el tiempo las cosas
que no fueron del tiempo

Jorge Luis Borges


Deja que te vea como un ardor pálido y desnudo
como una boca donde nacen todos los pétalos
o se atesora el rocío último.

Puede que te sorprenda como una fiera que incógnita irrumpa ante ti
buscando tu piel erizada de pánico
o tu pecho detenido en el instante fúlgido de la muerte.

Permite que sea tu padre, arropándote en tu hora primera.

Que el mío sea un amor puro como el agua del primer día de la creación.

Me parece que hemos repetido este instante
pero no en nuestros sueños
tal vez la mañana antes de partir, o la noche de conocernos,
en que arrobados
nos dejamos caer como el suicida decidido y sin miedo
que silencia su tristeza en el viento.

No lo recuerdo bien. Hace ya veinte años de dejarte.

Pero todavía puedo imaginar tu diario y nocturno recorrido.
Una larga carrera hacia las olas, sin más vestidos que la noche.
En ellas te pierdes.
Te sumerges desesperada y obsedida en sus brazos.
Su vaivén soy yo, tu esposo, que te sueña.

Y en esa callada ausencia
que es nuestro lecho nupcial
te extraño, esposa.
Circe
Calypso
Nausicaa

son las afiebradas sombras de un fabulador

que debía inventar hechiceras, diosas y princesas

para no enfrentar la infeliz realidad de su protagonista:
vencedor de un combate sin héroes
un náufrago sin nombre
la víctima más famosa del mar inagotable.

Y ahora tan lejos estamos más juntos.

Estas tierras de niebla perpetua
donde nada separa las sombras de la luz,
ésa es nuestra Ítaca ahora.

En estos sueños cobras súbita forma
tu cuerpo resplandece delicado entre los arroyos donde nos descubrimos

asombrados como dos amantes estrenados y jóvenes
desafiando al tiempo implacable que no conoce
de nuestros ardores invictos e intactos
como tus muslos cerrados en mí.

No le pertenecemos.
Esa distancia tan lejana nos une.

Y en eso el viento y el anónimo fuego del amanecer terminan con el sueño.

Veo las costas y tus huellas en las olas.

Hoy reescribiremos la historia.


---inédito hasta ahora.

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