22.2.08


Los errores de Gustavo Faverón

Una lección de respeto a la literatura la que nos da Miguel Angel Huamán en el reluciente número 8-9 de la revista Ajos & Zafiros, que acaba de salir de imprenta (pronto verán una reseña completa en LDL). En su ensayo “¿Literatura de la violencia política o la política de violentar la literatura?” comenta la antología Toda la sangre. Antología de cuentos peruanos sobre la violencia política (Matalamanga, 2006) y encuentra que, siguiendo arquetipos de dominación propios de una visión poscolonial, cierta crítica plantea una lectura de la narrativa peruana poniendo de relieve “el vínculo entre literatura y violencia política con la intención de conseguir notoriedad”.

Toda la sangre se inscribe dentro de esa tendencia -dice el académico Huamán-, aunque con un diferencial de argumentos más coherentes y consistentes que los de otras producciones similares (por ejemplo el libro de Mark R. Cox El cuento peruano en los años de violencia (2004). Las correcciones que Huamán hace al blogger, sin embargo, son contundentes. Comencemos con esta:

Otro aspecto para resaltar es el que Faverón recurra constantemente a ensayos de ciencias sociales para ilustrar su punto de vista. Con ello refrenda, tal vez sin proponérselo, dos típicos errores de los científicos sociales cuando enfrentan la literatura: la falacia referencial y el determinismo positivista.”

Tomar el discurso literario como un documento que refleja directamente la realidad, y la práctica de creación verbal como un uso referencial que brinda información directa de los fenómenos sociales son concepciones que empobrecen radicalmente el fenómeno estético-literario. (pp 34, énfasis mío)

Es cierto. Con cada vez más frecuencia olvidan los críticos culturales que toda obra literaria es fundamentalmente un hecho estético, mediado, además, por el lenguaje, y que implica un uso simbólico del mismo que se escabulle siempre de cualquier reduccionismo ideológico o de cualquier interpretación unívoca y afincada únicamente en un aspecto, sea social, político, antropológico u otros.


Continúa MAH afirmando que “no hay una literatura peruana de la violencia política, sino una lectura crítica que la inventa como totalidad referencial.”. Esa invención tendría que ver más con "las necesidades del mercado" que con la voluntad de aportar en el terreno de la literatura peruana y sus diversos horizontes. Según el profesor de San Marcos hay toda una dimensión positiva de la producción literaria actual que camina en el sentido de la superación imaginaria de las “contradicciones de la experiencia colectiva; es decir, construir efectivamente el espacio simbólico de una comunidad imaginada que restañe las heridas”.

“A nuestro juicio, hay autores, incluso algunos de los recopilados en el libro (Toda la sangre), que pertenecen a una literatura andina que puede estudiarse como parte de una respuesta simbólica y cultural frente a la violencia y, por lo tanto, como parte de la cura de la misma. Función esta, de la literatura, que debería enfatizarse en lugar de conceder en el tratamiento sensacionalista (del tema) y en la búsqueda de géneros más comerciales.” (pp 35)

No reducir la literatura a su contenido. Pero eso no es todo. El autor de Danzante de lengua señala que Faverón incurre en el determinismo según el cual “la literatura expresa o refleja todos los sucesos sociales de una colectividad. Con ello se reduce equivocadamente su naturaleza a su contenido o mensaje explícito”. Como sabemos quienes respetamos a la creación (y a los creadores), el hecho literario rebasa con creces las condiciones sociales que posibilitaron su producción, y más bien extiende sus redes semánticas hacia otros ámbitos de lo existente, incluso (y, muchas veces, sobre todo) más allá de lo político y de lo social.

Finalmente, Huamán, antes de señalar que celebra de todas maneras la publicación de Toda la sangre, deja al desnudo un error más del popular “Juan Pérez”; la reducción de los ricos conceptos de filiación y afiliación que utilizara el respetable y recordado crítico Edward Said:

“en esto radica el error en la lectura de Faverón: el trasladar mecánicamente la apreciación de Said para intentar aplicarla a la lectura de las obras que abordan el conflicto armado peruano.” (pp 37)

“se ha reducido la idea de afiliación hasta convertirla en sinónimo de ideología (con lo que se enfatiza su rasgo de conciencia falsa); en segundo lugar, se obvia la dimensión social del término (...) en tercer lugar, la idea de filiación que implica una dialéctica entre naturaleza y vida se ha convertido en un determinismo genético (...) en cuarto lugar, las adscripciones anteriores terminan por eliminar la pluralidad de respuestas socioculturales del mundo andino frente a la violencia (...) y en quinto lugar, la lectura simbólica del discurso literario se ha convertido en la unívoca constatación referencial (por ello, un relato de 1974 que aborda la ideología izquierdista se convierte en senderista antes de que aparezca sendero) (pp 38)


Quiero felicitar a los actuales directores de Ajos & Zafiros, José Cabrera Alva y Agustín Prado (quien gentilmente me obsequió un ejemplar), por el trabajo realizado. También a Marcel Velásquez y las demás personas que siguen apostando por un proyecto que tanto nos costó fundar hace ya una década.

(Miguel Angel Huamán. Portada de Toda la sangre)
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Límbicas
*Demasiado pronto para tener la serenidad que exige la semblanza del amigo que partió. José B. Adolph falleció el 20 de febrero, a las once de la mañana, y sus restos fueron cremados a las cuatro de la tarde, obedeciendo su deseo." Así empieza el artículo de Jorge Díaz Herrera hoy en La República, sobre el recordado J.B. Adolph.

17 comentarios:

  1. Anónimo22.2.08

    excelente!, dónde consigo la revista????

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  2. Anónimo22.2.08

    No creo que sea suspicacia el preguntarte el porque ahora el discurso de Faveron es frontalmente enfrentado y antes -siempre hay un antes- solo hubo silencio???

    La lectura del profesor Huaman es también criticable al entender el fenómeno literario como una respuesta socio cultural, olvidando que en realidad es una respuesta individual, una visión del mundo particular que es recreada en el acto de la escritura.

    Por lo demás hay algunas cosas que suscribiría sobre la explotación comercial del género de la violencia, no para entenderla, sino para vender libros.

    Pd: el crítico aludido es Edward Said, creo que la emoción hizo que lo consignarás como edgard, sería bueno que lo aclares antes que alguien parta de ese error para descalificar la discusión.

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  3. Anónimo22.2.08

    cómo¿, lo que dice el profesor Huamán está clarito: ese corte que se hace sobre literatura de la violencia política es un corte interesado, obedece a las reglas del mercado y a las necesidades de nuestra sociedad y mucho menos a la amplitud de nuestra literatura.

    Alberto

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  4. Anónimo22.2.08

    Habría que leer la reseña pero me alegro porque ya era tiempo de que alguien le hiciera notar sus errores a ese señor Faverón que se la pasa criticando a los demás, inventando cosas y maltratando a todos los que no son sus amigos o no participan en sus proyectos. Da gusto que la gente que hace "Ajos & Zafiros" (osea tus amigos) hayan dado cabida a un artículo tan bien pensado y convincente como el de Huamán.

    L.Z.

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  5. "O sea tus amigos". Aguanta un ratito, compadre. Yo no tengo nada que ver hace años con la revista. Solo la fundé y participé en los 3 primeros números. Pregunten ustedes a otros sobre por qué pusieron la reseña de Miguel Angel. A mí me queda claro por qué: es notable. Saludos.

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  6. Anónimo22.2.08

    hay que resaltar el propósito positivo de Miguel Angel Huamán al hacer la crítica. El dice que no discute a la persona sino las ideas y lo cumple a cabalidad. En todo momento evidencia respeto por Gustavo Faverón como persona (será que no lo conoce?)

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  7. Anónimo22.2.08

    es cierto, hay muchos escritores que pueden ser calificados de "andinos" que en plena guerra y luego de ella trataron tem�ticas distintas, y sin embargo nadie se ocupa de ellos porque no tienen inter�s marquetero.

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  8. Anónimo22.2.08

    qué pretenden ustedes. que la literatura es un coto vedado que no está contaminado por nada? no hay nada puro en este mundo y la literatura responde a condiciones sociales y políticas determinadas. Viva Marx!!!!

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  9. Anónimo22.2.08

    hola Víctor. Estudié contigo en SM en los noventa. Recuerdo al profesor Huamán como un tipo gracioso y me caía un poco espeso, pero lo que decía era siempre interesante. Lo que dice ahora también. Me parece que es un viejo rezago marxista eso de evaluar la literatura desde las ciencias sociales, puede servir para algunas cosas pero en general empobrece el tema. Como cuando se estudia la "poesía" senderista o cuentos malísimos que solo tienen valor por lo externo, por su relación con lo social. Muchas felicidades con el blog.

    Luis

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  10. Anónimo23.2.08

    Sin lugar a dudas, Miguel Ángel Huamán es una esas las mentes brillantes que suelen brotar de las aulas sanmarquinas.

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  11. Anónimo23.2.08

    Huamán es simplemente un crítico serio, que para no ver perjudicada su objetividad se mantiene al margen del mercado y el stablishment cultural, así puede decir lo que quiere, siempre con argumentos, con pruebas. Huamán jamás inventaría una corriente crítica solo para satisfacer las necesidades del mercado y a su Ego como otros lo hacen.

    Carmela

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  12. Anónimo23.2.08

    estoy de acuerdo con el ensayo pero sería interesante ver qué dicen los críticos más serios sobre la literatura y su función social. Tal vez Goodman o Bartthes.

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  13. Anónimo24.2.08

    Huaman es un buen critico mira angulos que otros no ven... que sea marxista o no... no es problem..
    Lo importante es que el cree que la literatura fingida que se compromete con lo social tiene poco asidero. Y abrazoz y El libro de huaman sobre critica litetaria si me parece muy teorico... y lo devolveria a la libreria para que me deveuelvan mi plata.. aunque si lo prestaria

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  14. Anónimo24.2.08

    harian bien todos en leer los libros de teoria de miguel angel huaman. son solidos y no tienen concesiones. saludos

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  15. Anónimo24.2.08

    Tuve la oportunidad de leer dos textos de Miguel Ángel Huamán. Creo que es uno de los escasos teóricos que hace sencillo lo que es difícil de explicar.

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  16. Alfonso26.2.08

    Realmente tu blog en los últimos post se luce, son de alto nivel y calidad (para mí, como modesto lector lo digo). Las acusaciones de amiguismo están fuera de lugar porque es evidente que publicas fragmentos del estudio debido a su excelente factura y realización.
    Así como te felicité la publicación de un texto que mencionaba y valoraba a Marco Denevi (fallecido hace diez años), espero con ansías que escrito pondrás con relación a Octavio Paz, ya que él también murió hace diez años y era un intelectual fundamental.
    Saludos.

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  17. Anónimo6.3.08

    Les dejo mi blog, http://eldominionazienlatinoamerica.blogspot.com/

    donde explico el tema del proyecto quipu.

    espero que todos mis compatriotas lo lean.

    saludos
    Este seudonimo me protege por el momento.
    Saludos a Victor Coral

    Jack Paul

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