24.4.08



Microrrelato de Saer. "El poeta septuagenario"

Comí los alimentos del mundo. Mi mano tocó piedras de ciudades famosas y mi cuerpo, reducido ahora, pero sano y salvaje, atravesó calles más numerosas que las arrugas de un río. ¿Qué hombres no conocí? ¿Qué libros no he leído? ¿Qué ha de haber en el almacén de lo visible y de lo invisible que se me pueda vender como novedad? En las mañanas del mes de octubre, llenas de sol y palomas, contemplo la explosión lenta de las flores del duraznero y me paseo tranquilo, gozando de buena digestión y de buena respiración, la lengua llena del gusto del café y un cigarrillo que humea entre mis dedos. Debí pasar por todo eso, es la larga noche del deseo y la posesión, para llegar hasta aquí.

En mi mente martillean versos férreos, ajenos. Resuenan en mí como la primera vez. La belleza, que para Platón era reminiscencia, para mí, indefenso y libre, no es más que actualidad. La misma música aliterada me estremece de nuevo, cada vez, con delicias flamantes. El café: una sombra en relación con su regusto, con esa pesadez perfumada que se irradia, sutil, desde la punta de mi lengua, ahora. Lo que nos salva a nosotros, los viejos, es ver arder detrás el mundo, depositado sobre un lecho de ceniza palpitante. Sobre ese colchón estoy parado contemplando mi propia sombra que encoge lentamente en la mañana.



Que otros gocen hoy la maravilla del nacimiento y del sabor de la primera entrega perfumada del mundo, o de una muchedumbre de fiestas nocturnas. El sol de los ciegos es más negro que la noche y el nacimiento más perfecto es la muerte. Mi luz es única. No la puedo cambiar. Y el humo de mi cigarrillo es más sólido y más azul que un ramo de ciudades.

---El texto ha sido tomado de La mayor (1976,1998), uno de los libros de cuentos más importantes de un escritor asaz importante que debería ser más leído: el argentino Juan José Saer. Comentando la reimpresión de este volumen, Daniel Freidemberg dijo en El Clarín que “leer o releer hoy La mayor sigue implicando un radical replanteo acerca de lo que la literatura puede hacer y lo que puede esperarse de ella.”

Es cierto: Saer parece moverse, magistralmente, en los límites de la literatura con este libro, y por ello mismo es literatura de la mejor. Freidemberg agrega que las pequeñas historias que componen la tercera parte del libro –de donde he extraído "El poeta septuagenario"- “son casi siempre bellísimas y en su mayor parte imposibles de encuadrar en algún género.” Por ahora solo agrego que si el lector no ha reconocido la impronta de Borges en el último párrafo del texto, debe ir a releerlo de inmediato. (Y, claro, también a Saer.)

(Saer. Portada)
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Límbicas

*Carlos Rengifo presenta nueva novela. Ver el afiche abajo.


6 comentarios:

  1. Anónimo25.4.08

    gracias hombre por traerme a la memoria a tan grande escritor. en un universo letrado donde prima las ventas, es bueno saber que alguien gusta de la buena literatura latinoamericana.

    Gino Sava G. --Alicante--

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  2. Anónimo26.4.08

    Anónimo dijo...
    En los artículos científicos de peso que se dan el mundo, las "citas" cuentan mucho.Muestran que el artículo vale y por eso tiene repercusión entre los especialistas e investigadores de la rama correspondiente.Siguiendo esta línea, me parece que el número 2 de los puntos citados en tu encuesta, es el más importante.Sin embargo,valdría aclarar que pudiera haber un blog muy valioso e "ignorado" a la vez. Ciencia y arte son distintos como dice el profesor Perogrullo en alta voz aunque más quedamente susurra que la gran ciencia y el gran arte son hermanos con muchas afinidades.
    R. BARTHES.

    Te quieres pasar de vivo, Coral. "R.BARTHES" eres tú, lo supe "quedamente" y espero que te sigas portando bien.

    Juan Pérez

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  3. Anónimo26.4.08

    vico cuando pones un microrelato que esa tuyo? animate ps!!! o no hay nada q mostrar???

    J.DERRIDA

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  4. Anónimo26.4.08

    excelente cuento. ayer estuve en un recital de tu paisano leo zelada en el cafe quevedo de madrid y nos el poeta peruano nos dejo con la boca abierta.

    Jordi Nuncio --Madrid--

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  5. Anónimo27.4.08

    por qué no has dicho esta boca es mía sobre la cancelación del programa de Iván? Todos se han pronunciado.

    Juan Pérez

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  6. Sobre la cancelación ya me pronuncié acá mismo. Aprovecho para aclarar que mis comentarios llevan mi nombre sin subrayar, como este, cualquier otro es apócrifo.

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