23.8.08


Necrófilos literarios

Cada vez que un poeta muere, inmediatamente saltan diciendo que se enamoraron con sus versos, que hace veinte años eran felices leyendo sus libros, que la noticia ha sido una patada en el corazón o en el cerebro para ellos. Gimotean y sorben imaginarios fluidos nasales mirando de reojo sus contadores de visitas, sus estantes semivacíos (si son libreros o editores) o sus archivos de fotos (si son figurettis) a ver si, por ventura, tienen una toma con el ido.

Es que son tan sensibles, tan súbitamente sensibles…

¿No sabían de su sensibilidad exquisita? Pero si solo hay que ver cómo pasean por las librerías evadiendo los estantitos ridículos donde se exhiben los poemarios de los poetas vivos –pobres desangelados que carecen de cualquier interés por no haber tenido el buen tino editorial de morirse-, y cómo se niegan cortésmente a prologar, epilogar, solapear, contracaratular a cuanto poetín hambriento de reconocimiento se les acerca, a ellos, los supercríticos, los metabloggers, los sacros escritores, laureados necrófilos literarios.

Y hay que ver cómo, cuando se comete la indecencia histórica de que dirijan una editorial, vieja o joven, hurgan en los cajones de los muertos, abren con cuchillo dentado los colchones, paran de cabeza a abuelas, nietas, hijas, sobrinos y hasta vecinos para rescatar para la historia (claro, qué creen, ¿que todo es negocio en esta vida?) apuntes de colegio, poemas incipientes, notas de la universidad, reseñas de periódico mural y hasta dibujitos de teléfono, todo lo que se pueda vender o utilizar bajo el rótulo de “inédito”, como en los casos, casi obscenos, de Andrés Caicedo, Luis Hernández, y próximamente, del buen poeta horazeriano Manuel Morales.

Pero lo más característico de los editores de libros necrófilos es su proverbial y muy rentable hipocresía. No tienen el mayor reparo en decirte, mientras se sacan una basurita -¿real o imaginaria?- del ojo, que “era un poeta inmaduro, un comunista iluso; mejor hubiera seguido escribiendo para vender sus libros, en lugar de morirse entre árboles y pájaros”. Como también te dicen: “es un buen escritor, tiene buena prosa; pero no es mediático. No me interesa. Además, no se deja disfrazar para las fotos.”

Terribles los necrófilos literarios. En realidad los envidio. Pero solo por una cosa: solo ellos pueden estar seguros de que nadie escudriñará sus cosas y su vida cuando les llegue la hora.

(Manuel Morales en el recuerdo.)

9 comentarios:

  1. Anónimo23.8.08

    asu!!, ta que eres recontrácido cuando quieres. Buena, me gustó esa de que vendan los dibujitos que se hace mientras se habla por fono, jeje

    Richie

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  2. Anónimo23.8.08

    pero no sé que te quejas si eso se ha hecho con todos los escritores en todo sitio, con dilan thomas, con joyce, con todos, todo lo que escribe un creador es digno de conocerse, por qué no.

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  3. Anónimo23.8.08

    lo que deberían de hacer es lo que hicieron en Pizarnik. Publicaron su poesía completa, su prosa, sus diarios, y punto. Nada de estar sacando librito tras librito y haciendo negocio con eso. Buen post.

    Fidel K.

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  4. Anónimo23.8.08

    Pucha justo acabo de comprar un librito de Norma de las notas de literatura de Caiceda, la verdad, todas son notas comunes, apuntes que cualquiera puede hacer, la verdad eso lo sostiene solo el mito Caicedo que han cultivado.

    Manuel xxx

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  5. Anónimo23.8.08

    QUÉ RARO QUE HA FALTADO EL IMBÉCIL QUE TE DICE QUE A TI NADIE TE REBUSCARÁ TUS COSAS, JAJA, A VECES LOS COMENTARIOS SON TAN PREVISIBLES...

    BACÁN EL TEXTO

    El ladrón doblemente armado

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  6. Anónimo23.8.08

    bueno en una editorial nueva pasa que se agarren de esos autores, pero una editorial grande... un poco incomprensible no? en fin, son negociantes.

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  7. Anónimo23.8.08

    Amigo Victor, aunque comparto tu desden por los buitres, tambien hay que considerar que algunos escritores muertos siguen hablandonos a la cara.
    Estos escritores, no por muertos son menos elocuentes; por su parte, los buitres, no por vivos son menos pertinaces.

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  8. Anónimo23.8.08

    jaja, Buena Vico, has retornado a una mínima lucidez (se nota que ya no chupas eh)
    Saludos

    r.

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  9. Anónimo25.8.08

    los editores pasan sin dejar huella literaria, los escritores muertos siguen viviendo. no te hagas paltas.

    El sabio de Asia

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