22.9.08


Poéticas & Rollos. Josef Winkler

Un monje con guantes adornados de diamantes, acompañado por un sacerdote revestido y de un suave murmullo de plegarias, sacó una caja de madera del altar, levantó la tapa y extrajo diversas coberturas de raso y encaje, antes de mostrar a la gente, que había caído de rodillas, al Bambino -un muñeco de madera costosamente vestido, con el rostro contorsionado de dolor, que representaba al Niño Jesús y presentía ya su futura crucificción- y ponerles ante las narices aquellos pies de madera toscamente tallada para que los besaran. Acompañado por varios frailes y monaguillos, el Bambino fue llevado a la habitación de un niño muy enfermo, que solo emitía ya estertores, pero lejos de ser librado de su mal, el chico murió, mientras la multitud, con el incensario, innumerables velas encendidas y el Bambino, se apiñaba rezando en torno de su cama.
Yo te imploro y beso tus ojos misericordiosos, que tantas veces se cansaron de velar y llorar por mí. Beso tus santos pies, tus dignísimas manos, tu abierto costado y tu corazón divino que atravesó la lanza. Señor, que te dejaste penetrar por el hierro afilado, deja también que yo, pobre pecador, encuentre en tu corazón refugio seguro.

---Fragmento extraído del libro Cementerio de las naranjas amargas (Galaxia Gutemberg/Círculo de Lectores, 2008), de Josef Winkler, reciente ganador del famoso premio George Büchner de Literatura y heredero digno de una gran tradición de escritores austríacos, entre ellos el más notable: Thomas Bernhard. En los libros de Winkler, sobre todo en este último, se dan cita en textos asfixiantes y pulcramente escritos una constelación de posturas inquietantes: blasfemias, sadismo, crueldad, sacrilegio, enfermedad... Winkler escribe con las vísceras, y la fe católica que se le impusiera durante su infancia, y que ahora rechaza violentamente, lo ha marcado al parecer para toda la vida.

(Josef Winkler parado delante de uno de sus libros.)

3 comentarios:

  1. Anónimo22.9.08

    víctor envié este comentario a Puente Aéreo y me lo han cesurado. Un abrazo.

    Renato

    *pero alguien puede pensar que una reseña en un blog que pocos leen puede compararse (intercambiarse) con una entrevista de dos páginas en un medio de circulación nacional como La República?

    Hay un desbalance evidente, no creen?

    yo pienso que no estamos sino ante coincidencias. Además, la reseña en Luz de limbo no la escribe Coral sino Ñaupari. Quiere esto decir que según tu delirio Coral obligó a Ñaupari a hacer la reseña para congrasiarse con Mendoza Cánepa y luego conseguir la entrevista en La República para él? Lo normal no era que la entrevista fuera para quien hace la reseña?

    Todo esto solo me trae dudas y más dudas, y hacer dudar de la gente parece ser tu especialidad en estos días.

    Renato

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  2. Acabo de ver el comentario en PA, mi querido Renato. Además, el administrador de ese blog no ha dicho nada sobre mí, así que no hay proceso en esto. Saludos y gracias por la preocupación.

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  3. Anónimo23.9.08

    AY QUE RICO LO MALETEAN AL VICO CORAL.

    SIGOLOSO

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