29.2.08


Microrrelato de Herman Melville

El texto abajo trascrito es en realidad el Libro XXX del clásico de Herman Melville, Moby Dick, en la traducción anónima –ligeramente modificada en la puntuación- de la antigua editorial española Sopena (1967). Primero el sentido contextual: el episodio –llamémoslo así- es consecuencia del capítulo anterior, donde el capitán Ajab sostiene un violento altercado verbal con su oficial segundo, Stubb. Luego de ello, tal vez airado, Ajab se retira a fumar a cubierta para tranquilizarse, y es entonces que el narrador (o tal vez el mismo autor) focaliza la narración sobre la pipa, dándole así un sentido simbólico a la desaparición de esta en las negras aguas del mar. Algo como una premonición de lo que pasaría con el legendario Pequod al final de la novela*. Moby Dick es un ejemplo de cómo –a contracorriente de lo que afirma Kristeva en un libro que he comentado aquí- novela y simbología no se excluyen y más bien pueden imbricarse férreamente enriqueciendo la propuesta. Está demás recalcar que “La pipa”, como otros, es un capítulo perfectamente aislable en la novela.

*Simetría: el Pequod naufraga con vida a bordo, la pipa se hunde en el agua todavía encendida; la brasa de tabaco simboliza la vida.


La pipa

Herman Melville

Cuando Stubb se hubo marchado, Ajab se quedó durante un rato inclinado sobre la borda , y luego, como era su costumbre últimamente, llamó a un marinero de la guardia y le envió abajo por su taburete de marfil y por su pipa. Encendió la pipa en la lámpara de bitácora, colocó el taburete en el costado de barlovento de cubierta, y se sentó a fumar.
Cuenta la tradición que en la antigüedad escandinava los tronos de los reyes daneses, amantes del mar, se fabricaban con los colmillos de los narvales. ¿Cómo se podía mirar entonces a Ajab, sentado en aquel trípode de huesos, sin considerar la realeza que simbolizaba? Porque Ajab era un khan de la cubierta, un rey del mar y un gran señor de leviatanes.
Pasaron algunos instantes durante los cuales el espeso vapor salió de su boca en rápidas y constantes bocanadas, que volvían a chocar contra su cara.
-¿Qué es esto? –dijo por fin retirando la pipa-. El fumar ya no alivia. ¡Pipa mía! ¡Algo difícil me ocurre si tu encanto ha desaparecido! Aquí he estado trabajando, y no con placer… y sin darme cuenta fumando a barlovento todo el tiempo, a barlovento y con bocanadas tan nerviosas como si chorros finales, al igual que los de la ballena moribunda, fuesen los más fuertes y los más llenos de dificultad. ¿Qué tengo que ver con esta pipa? Esto que se pretende que sea para la serenidad, para hacer subir suaves vapores blancos entre las suaves cañas, no entre mis deshechos rizo grises como el hierro. No fumaré más…
Arrojó al mar la pipa, todavía encendida. El fuego hizo un chasquido contra las olas, la burbuja que hizo la pipa al hundirse dio en aquel instante contra el barco. Con el sombrero ladeado, Ajab recorrió dando bandazos la cubierta.

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¿Bryce sigue plagiando?

Es increíble. A pesar de haber sido sindicado como autor de casi una veintena de plagios a diferentes periodistas e intelectuales, parece que el escritor Alfredo Bryce Echenique siguió plagiando en el 2007, tal como lo consigna la nota de hoy de Perú 21.


REINCIDE. Hace algunos días, María Soledad de la Cerda, profesora de Periodismo en la Universidad del Desarrollo de Santiago (Chile), nos informó que había descubierto nuevas copias del autor de Tantas veces Pedro.

Su denuncia hacía hincapié en lo siguiente: el artículo 'Potencias sin poder', que Bryce reconoció como plagio en marzo, fue publicado nuevamente como suyo en abril, esta vez en la revista Jano (España). En efecto, en su edición 1646, del 6 de abril de 2007, Bryce publicó 'Potencias sin poder', el mismo artículo que había reconocido como un plagio el 20 de marzo de 2007. Jano es una publicación semanal, por lo que la aparición de este texto con su nombre pudo, fácilmente, evitarse.

Eso no es todo: el narrador volvió a plagiar a De Rivero un mes después. El 18 de mayo de 2007, publicó, otra vez en Jano, 'La amenaza sin fin'. El texto es una copia casi exacta del ensayo 'La nueva amenaza nuclear', que el embajador De Rivero publicó en la edición 160 (mayo-junio de 2006) de Quehacer.

La mayoría de los textos que Bryce ha plagiado proviene de artículos aparecidos en Jano, revista de la que es colaborador y donde, a veces, también publica los textos que copia.


---Más información en Utero de Marita.

(ABE)
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Sonia Luz arroja luz

“Hola, Víctor

Con mucho desagrado leí hace unos días un comentario enviado por alguien a tu blog, firmado como "sonia luz". Ya respondí en tu sitio pero quiero reafirmar personalmente QUE NO ME CORRESPONDE. No sé qué habrá motivado el asunto ni tengo la menor idea quien puede estar interesado en generar enfentamientos absurdos.

Repito, tal como lo he escrito en tu blog, que coincido con los términos de tu, seguro, extrañada respuesta,

Un abrazo y mi amistad

Sonia Luz Carrillo

http://hablasonialuz.wordpress.com/

Posteo este correo personal para cerrar como se debe el caso de uno de los tantos comentarios anónimos de “Juan Pérez”, esta vez haciéndose pasar por una poeta y blogger seria y respetable como Sonia Luz Carrillo. Qué lisura.

27.2.08


Ajos & Zafiros 8-9

Como ya lo dijo Abelardo Oquendo en su columna de La República, la carnecita de este número doble de la revista literaria sanmarquina es el dossier “8 ensayos de interpretación de la literatura del conflicto armado interno en el Perú”. Entre los mejores textos de esta sección están, en primerísimo lugar, "¿Literatura de la violencia política o la política de violentar la literatura?", de Miguel Angel Huamán. También "Identidad y diferencia: un acercamiento al conflicto armado de la década de los 80 representado en cinco novelas peruanas”, de Néstor Saavedra Muñoz, y "Desentierros, des-identificaciones, desapariciones. Apuntes sobre representaciones de la violencia política en tres poemas peruanos recientes", de Luis Fernando Chueca.

En cuanto a creación, en poesía destacan los textos de Fabio Morábito y de Violeta Barrientos, pero sobre todo la antología de poesía alemana contemporánea, antologada por Timo Berger. Hay cuentos de Ricardo Sumalavia, Johnny Cevallos y Daniel Soria, pero quiero recomendar especialmente “Smisek en la casa Miró”, de Enrique Prochazka ( a propo, la edición española de Casa ya está en Lima).

Los bajones son pocos pero son. Un pobre testimonio –pese al estilo que quiere ser suelto- de Javier Garvich sobre los ochenta, un ensayo raro de Vicky Guerrero que supuestamente es sobre La Cantuta y un poemario de los noventa, pero se pierde en una desatinada comparación* del poemario con dos novelas publicada más o menos recientemente (La hora azul y Abril rojo).

Una sólida sección de reseñas –varias de ellas un poco extemporáneas- y un recuerdo de Alonso Rabi do Carmo sobre el poeta y profesor Pablo Guevara cierran un excelente número.

*Eso pasa cuando el crítico le da más importancia al tema y al contenido de una obra que a su dimensión estética. ¿Cuál es la pertinencia de comparar un poemario con una novela?
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Límbicas
*Nueva novela de Ruiz Zafón. El escritor español más leído del mundo, según su propia editorial, anuncia su próxima novela para abril, ambientada en la Barcelona de los años veinte del siglo pasado. El País.
*Si quieren saber algo sobre la editorial independiente del momento en España, Periférica -donde Peñaloza y "mighty" Galarza han republicado Los Rolling Stones en el Perú-, vean el blog de Edmundo Paz Soldán.

26.2.08


El viento ligero en Parma, edición española

La primera vez que leí este libro fue durante el viaje de regreso de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara-2005. Lo compré en el pequeño pero surtido stand que tenía en esa feria la editorial aún joven Sexto Piso. Se trata de un suculento conjunto de textos sobre las obsesiones de siempre del gran escritor catalán: Bolaño, Walser, Beckett, Pitol, Gombrowicz, Tabucchi, Pessoa, el pintor Vicente Rojo, y muchos más.

Hoy Enrique me avisa mediante comunicación personal que estará viajando el viernes a Madrid para presentar la versión española de este libro de ensayos, cuya nueva portada pueden ver al inicio de este post. Sería interesante también que leyeran el breve comentario que escribí en su momento sobre el libro.

El viento ligero de Parma es, antes que un volumen frío de críticas –aunque su rigor no se resiente en ningún momento-, un ejemplo de respeto hacia el trabajo literario y de penetrante comprensión de las diversas y sorprendentes propuestas (los mundos posibles) que tantos buenos creadores han construido para ellos mismos o –pensémoslo así- para nosotros sus lectores. Enrique Vila-Matas, en este libro, actúa como un privilegiado Cicerone literario al descubrirnos esos mundos, develar secretos e instaurar nuevos puntos de vista. Una razón más para estar agradecidos con él.
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Límbicas
*Abelardo Oquendo sobre Ajos & Zafiros. “El número –doble, en verdad– dedica su parte medular a la reflexión en torno de la literatura escrita en el país acerca de su conflicto armado interno de fines del sigloXX. El tema es visto desde ocho aspectos: 1. el análisis del discurso de Sendero Luminoso para mejor entender sus conceptos de poder y de compromiso (Santiago López Maguiña); 2. el cuestionamiento de si lo dado aquí fue una literatura de la violencia política o una política de violentar la literatura (Miguel Ángel Huamán); 3. un análisis de Rosa cuchillo, novela de Óscar Colchado (Víctor Quiroz); 4. un estudio de los problemas de identidad y diferencia representados en cinco novelas sobre el conflicto (Néstor Saavedra); 5. una mirada a las representaciones de la violencia política en tres poemas peruanos recientes (Luis Fernando Chueca); 6. un ensayo sobre la gestación simbólica de la barbarie en la narrativa nacional de los años 80 (Alberto Valdivia); 7. una incursión en la dramaturgia peruana en torno del conflicto (Percy Encinas), y 8. un planteamiento sobre las poéticas del fragmento y el desecho en los crímenes de La Cantuta (Victoria Guerrero). Completan el dossier una entrevista a Óscar Colchado y un cuento de este autor. La revista trae bastante más que lo anotado. Entre ello, secciones de poesía y de narrativa y dieciséis reseñas críticas de libros nacionales. Es una lástima que A&Z no anime nuestra vida literaria con una frecuencia mayor.” En La república.

25.2.08


Microrrelato de José B. Adolph

Aparecido en la antología Colección Minúscula –cinco espacios de la ficción breve-, publicada por PetroPéru el año pasado, bajo el cuidado de Ricardo Sumalavia, este texto es un pequeño signo de la gran devoción que tuvo a lo largo de su vida el autor por un género muy mal tratado en el país.

2246

--Mamá, ¿qué es un árbol? –preguntó el chiquitín.
La madre sonrió tristemente entre sus escamas y solo meneó ambas cabezas.

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*Agreda sobre otra antología de Miguel Angel Zapata. Ver en La República; “Vapor transatlántico concluye con una "Muestra de poesía": más de 100 páginas dedicadas a una antología bilingüe (lamentablemente, un solo texto por autor) de poetas contemporáneos españoles, hispanoamericanos y norteamericanos. La delegación peruana está conformada por Belli, Cisneros, Corcuera, Goldenberg, López Degregori, Mazotti, Ortega, Santiváñez, Varela, Watanabe y el propio Zapata. Exceptuando a Mazotti, todos tienen más de 50 años y algunos más de 80, así es que lo menos que puede decirse es que no se trata de una muestra actualizada de la nuestra producción poética.”

Los 18 del 90. Poesía de Héctor Ñaupari

Nació en Lima, en 1972. Es poeta, ensayista y abogado graduado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Tiene estudios de Maestría en Derecho en la mención de Derecho Civil y Comercial de la UNMSM. Es Presidente del Instituto de Estudios de la Acción Humana (www.ieah.org) y Vicepresidente de la Red Liberal de América Latina, RELIAL (www.relial.org). En el 2001 ganó el Premio Académico Internacional de Ensayo Charles S. Stillman y obtuvo el tercer lugar en el Concurso de Poesía On-Line para Jóvenes Universitarios de la Universidad Castilla-La Mancha, España. Héctor Ñaupari es autor de los libros de poemas En los sótanos del crepúsculo (Ediciones UNMSM, Lima, 1999), coautor de Poemas sin límites de velocidad, antología poética 1990-2002 (Lord Byron Ediciones, Lima, 2002) y su último poemario es Rosa de los vientos (Santo Oficio, 2006). Tiene también publicado el libro de ensayos Páginas libertarias (Ediciones Zignos-Altazor, Lima, 2004).



Penélope soñada por Odiseo

Sólo perduran en el tiempo las cosas
que no fueron del tiempo

Jorge Luis Borges


Deja que te vea como un ardor pálido y desnudo
como una boca donde nacen todos los pétalos
o se atesora el rocío último.

Puede que te sorprenda como una fiera que incógnita irrumpa ante ti
buscando tu piel erizada de pánico
o tu pecho detenido en el instante fúlgido de la muerte.

Permite que sea tu padre, arropándote en tu hora primera.

Que el mío sea un amor puro como el agua del primer día de la creación.

Me parece que hemos repetido este instante
pero no en nuestros sueños
tal vez la mañana antes de partir, o la noche de conocernos,
en que arrobados
nos dejamos caer como el suicida decidido y sin miedo
que silencia su tristeza en el viento.

No lo recuerdo bien. Hace ya veinte años de dejarte.

Pero todavía puedo imaginar tu diario y nocturno recorrido.
Una larga carrera hacia las olas, sin más vestidos que la noche.
En ellas te pierdes.
Te sumerges desesperada y obsedida en sus brazos.
Su vaivén soy yo, tu esposo, que te sueña.

Y en esa callada ausencia
que es nuestro lecho nupcial
te extraño, esposa.
Circe
Calypso
Nausicaa

son las afiebradas sombras de un fabulador

que debía inventar hechiceras, diosas y princesas

para no enfrentar la infeliz realidad de su protagonista:
vencedor de un combate sin héroes
un náufrago sin nombre
la víctima más famosa del mar inagotable.

Y ahora tan lejos estamos más juntos.

Estas tierras de niebla perpetua
donde nada separa las sombras de la luz,
ésa es nuestra Ítaca ahora.

En estos sueños cobras súbita forma
tu cuerpo resplandece delicado entre los arroyos donde nos descubrimos

asombrados como dos amantes estrenados y jóvenes
desafiando al tiempo implacable que no conoce
de nuestros ardores invictos e intactos
como tus muslos cerrados en mí.

No le pertenecemos.
Esa distancia tan lejana nos une.

Y en eso el viento y el anónimo fuego del amanecer terminan con el sueño.

Veo las costas y tus huellas en las olas.

Hoy reescribiremos la historia.


---inédito hasta ahora.

22.2.08


La intransitividad del discurso literario

Gerard Genette, el famoso narratólogo francés, dice en Ficción y dicción (1991) que la intransitividad es un rasgo distintivo del hecho literario. Se refiere a que su significación es inseparable de su forma verbal, intraducible en otros términos y, por lo tanto, “destinado a hacerse reproducir sin cesar en su forma”; pero sobre todo a que sus propiedades ejemplificativas superan su función denotativa (a diferencia del discurso científico o histórico, donde lo denotativo se impone y con mucha frecuencia es la única función operante). Una cita lo deja más claro:

El texto de ficción no conduce a ninguna realidad extratextual, todo lo que toma (constantemente) de la realidad (“Sherlock Colmes vivía en 221 N Baker Street, “Gilbert Swann tenía ojos negros”) se transforma en elemento de ficción, como Napoleón en Guerra y Paz o Ruán en Madame Bovary. Así, pues, es, a su modo, intransitivo (el texto de ficción), no porque se perciban como intangibles sus enunciados (pueden serlo, pero se trata de casos de combinación de la ficción y la dicción), sino porque los seres a los que se aplican no tienen existencia fuera de ellos y a ellos nos remiten en una circularidad infinita. En los dos casos esa intransitividad, por vacío temático u opacidad remática, hace del texto un objeto autónomo y de su relación con el lector una relación estética, en la que se percibe el sentido inseparable de la forma.

Decía Paul Valéry –refiriéndose a otra cosa- que el león no es más que cordero digerido. De esa forma extremadamente reductora parecen razonar quienes quieren remtir reduccionistamente el texto literario a los componentes que están en su origen y que posibilitaron su producción. “La literatura no es más que relaciones sociales procesadas”, dirían. Pero como es evidente para el que ha visto a un león (y para el que ha visto un cordero), se trata de dos entes completamente distintos cuya vinculación es clara, pero cuyas diferencias y particularidades lo son más aún. En cualquier caso, lo inverso puede ser más atinado: la literatura es el león que digiere al cordero de la realidad.

(Gerard Genette)
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Límbicas
*Roncagliolo escribe novela. Me entero por La República que nuestro Santiago Roncagliolo –el escritor joven peruano más exitoso y sostenidamente envidiado- tiene entre manos una nueva novela: “–¿Podrías decirnos algo de esta novela? –Puedo decir que es más ambiciosa que Abril rojo, muy latinoamericana y muy distinta a la anterior. Será una decepción para todas las personas que esperen otro Abril rojo u otro Pudor. Siempre salto y cambio mucho de un libro a otro y este no será la excepción.” La entrevista es para la BBC.
*Vila-Matas loves New York (en Brendan Behan). No pueden perderse el artículo del autor de Suicidios ejemplares en Babelia. Nos descubre a un nuevo escritor de culto: Brendan Behan, y un libro seductor, Mi Nueva York.
Magda recuerda a Patricia y recuerda a Pierre. El blog de Magda Díaz Morales es uno de los que nunca dejo de leer (y recomendar, en tiempo real o virtual). En sus últimos posts, Magda evoca su amistad con nuestra compatriota Patricia de Souza, y devela su devoción por el pensador francés Pierre Klossowski (si no han leído aún Nietzsche o el círculo vicioso apaguen el monitor) publicando un texto de De Souza, “Pierre Klossowski, el inasible”, y otro del recordado Juan García Ponce: “Ante la muerte de Pierre Klossowski: Juan García Ponce.” Dense una vuelta.

Los errores de Gustavo Faverón

Una lección de respeto a la literatura la que nos da Miguel Angel Huamán en el reluciente número 8-9 de la revista Ajos & Zafiros, que acaba de salir de imprenta (pronto verán una reseña completa en LDL). En su ensayo “¿Literatura de la violencia política o la política de violentar la literatura?” comenta la antología Toda la sangre. Antología de cuentos peruanos sobre la violencia política (Matalamanga, 2006) y encuentra que, siguiendo arquetipos de dominación propios de una visión poscolonial, cierta crítica plantea una lectura de la narrativa peruana poniendo de relieve “el vínculo entre literatura y violencia política con la intención de conseguir notoriedad”.

Toda la sangre se inscribe dentro de esa tendencia -dice el académico Huamán-, aunque con un diferencial de argumentos más coherentes y consistentes que los de otras producciones similares (por ejemplo el libro de Mark R. Cox El cuento peruano en los años de violencia (2004). Las correcciones que Huamán hace al blogger, sin embargo, son contundentes. Comencemos con esta:

Otro aspecto para resaltar es el que Faverón recurra constantemente a ensayos de ciencias sociales para ilustrar su punto de vista. Con ello refrenda, tal vez sin proponérselo, dos típicos errores de los científicos sociales cuando enfrentan la literatura: la falacia referencial y el determinismo positivista.”

Tomar el discurso literario como un documento que refleja directamente la realidad, y la práctica de creación verbal como un uso referencial que brinda información directa de los fenómenos sociales son concepciones que empobrecen radicalmente el fenómeno estético-literario. (pp 34, énfasis mío)

Es cierto. Con cada vez más frecuencia olvidan los críticos culturales que toda obra literaria es fundamentalmente un hecho estético, mediado, además, por el lenguaje, y que implica un uso simbólico del mismo que se escabulle siempre de cualquier reduccionismo ideológico o de cualquier interpretación unívoca y afincada únicamente en un aspecto, sea social, político, antropológico u otros.


Continúa MAH afirmando que “no hay una literatura peruana de la violencia política, sino una lectura crítica que la inventa como totalidad referencial.”. Esa invención tendría que ver más con "las necesidades del mercado" que con la voluntad de aportar en el terreno de la literatura peruana y sus diversos horizontes. Según el profesor de San Marcos hay toda una dimensión positiva de la producción literaria actual que camina en el sentido de la superación imaginaria de las “contradicciones de la experiencia colectiva; es decir, construir efectivamente el espacio simbólico de una comunidad imaginada que restañe las heridas”.

“A nuestro juicio, hay autores, incluso algunos de los recopilados en el libro (Toda la sangre), que pertenecen a una literatura andina que puede estudiarse como parte de una respuesta simbólica y cultural frente a la violencia y, por lo tanto, como parte de la cura de la misma. Función esta, de la literatura, que debería enfatizarse en lugar de conceder en el tratamiento sensacionalista (del tema) y en la búsqueda de géneros más comerciales.” (pp 35)

No reducir la literatura a su contenido. Pero eso no es todo. El autor de Danzante de lengua señala que Faverón incurre en el determinismo según el cual “la literatura expresa o refleja todos los sucesos sociales de una colectividad. Con ello se reduce equivocadamente su naturaleza a su contenido o mensaje explícito”. Como sabemos quienes respetamos a la creación (y a los creadores), el hecho literario rebasa con creces las condiciones sociales que posibilitaron su producción, y más bien extiende sus redes semánticas hacia otros ámbitos de lo existente, incluso (y, muchas veces, sobre todo) más allá de lo político y de lo social.

Finalmente, Huamán, antes de señalar que celebra de todas maneras la publicación de Toda la sangre, deja al desnudo un error más del popular “Juan Pérez”; la reducción de los ricos conceptos de filiación y afiliación que utilizara el respetable y recordado crítico Edward Said:

“en esto radica el error en la lectura de Faverón: el trasladar mecánicamente la apreciación de Said para intentar aplicarla a la lectura de las obras que abordan el conflicto armado peruano.” (pp 37)

“se ha reducido la idea de afiliación hasta convertirla en sinónimo de ideología (con lo que se enfatiza su rasgo de conciencia falsa); en segundo lugar, se obvia la dimensión social del término (...) en tercer lugar, la idea de filiación que implica una dialéctica entre naturaleza y vida se ha convertido en un determinismo genético (...) en cuarto lugar, las adscripciones anteriores terminan por eliminar la pluralidad de respuestas socioculturales del mundo andino frente a la violencia (...) y en quinto lugar, la lectura simbólica del discurso literario se ha convertido en la unívoca constatación referencial (por ello, un relato de 1974 que aborda la ideología izquierdista se convierte en senderista antes de que aparezca sendero) (pp 38)


Quiero felicitar a los actuales directores de Ajos & Zafiros, José Cabrera Alva y Agustín Prado (quien gentilmente me obsequió un ejemplar), por el trabajo realizado. También a Marcel Velásquez y las demás personas que siguen apostando por un proyecto que tanto nos costó fundar hace ya una década.

(Miguel Angel Huamán. Portada de Toda la sangre)
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Límbicas
*Demasiado pronto para tener la serenidad que exige la semblanza del amigo que partió. José B. Adolph falleció el 20 de febrero, a las once de la mañana, y sus restos fueron cremados a las cuatro de la tarde, obedeciendo su deseo." Así empieza el artículo de Jorge Díaz Herrera hoy en La República, sobre el recordado J.B. Adolph.

Se fue J. B. Adolph: derrame cerebral

RPP: “El escritor peruano-alemán de 74 años natural de Stuttgart murió durante la madrugada de este jueves 21 de febrero a causa de un derrame cerebral.
Hoy quienes leen una entrevista publicada en el 2004 en la revista "El Hablador" realizada por Giancarlo Stagnaro se encuentran ante una especie de presagio.
Durante ese encuentro, Adolph alude a la muerte como "esa gran broma de humor de negro" que "a la edad de ustedes no se siente. Esperen a tener más de sesenta años".
El autor que nació en Stuttgart y vivió en el Perú desde 1938 era periodista de profesión y un literato que aseguraba que un escritor no debía tomarse demasiado en serio porque "todo cambia, todo se mueve".
Publicó los cuentos: "El retorno de Aladino" (Lima, 1968), "Hasta que la muerte" (Lima, 1971), "Invisible para las fieras" (Lima, 1972), "Cuentos del relojero abominable" (Lima, 1973), "Mañana fuimos felices" (Lima, 1974), "La batalla del café" (Lima, 1984), "Un dulce horror" (Lima, 1989), "Diario del sótano (Lima, 1996).
Además es creador de las novelas "La ronda de los generales (Lima, 1973), Mañana, las ratas (Lima, 1984), y "Dora" (Lima, 1989).
Adolph era un escritor particular no solo por su obra, sino por sus declaraciones y visión respecto al mundo. Su gran sentido del humor frente al desastre, frente a lo que los demás podrían llamar involución, siempre lo llevó a decir que: "...somos un éxito de la evolución. Hemos desarrollado nuestra crueldad hasta límites maravillosos".
(El enlace de RPP me lo envió Daniel Salvo. En la foto, con gafas y chompa ploma de motivos geométricos, junto a escritores y allegados)

Eclipse de Lazarte

Como se sabe, el poeta Diego Lazarte anda por Cusco presentando su nuevo libro, Anticuario. Desde allí me envía una foto de la Luna durante el eclipse de ayer, y un poema fugaz que, acorde, me apresuro a publicar.


los perros ladraban frenéticamente
al ver la luna roja ( por las emanaciones volcánicas echadas a la atmósfera)
los inkas pensaban que estaba enferma
y los guerreros lanzaban flechas para saber quien está detrás de ello
se hacían llorar a los animales
las mujeres tambien lloraban
y cuando todo pasaba se hacía el muchay( agradecimiento)
que consistía en dar besos volados
a dos manos y haciendo sonar los labios

cuando la luna estaba oscura y ya no roja
se pensaba que moría
y se guardaba luto

(Foto: Diego Lazarte. Fue tomada a las 22.01 durante el fenómeno.)

21.2.08


Pop Haikus de Jack Kerouac

En una nota de Letras Libres de febrero me entero que acaba de salir en España la traducción de los haikus que perpetrara el autor de Los vagabundos del Dharma durante su frenética vida. Se trata de Libro de Jaikus, que reúne medio millar de composiciones de diversa calidad y felicidad, a juzgar por la nota de Eduardo Moga. Cómo no tengo el volumen conmigo aún, evitaré mayores comentarios; solo puedo decirles que el desaliño de Kerouac como narrador (para mí, es uno de los grandes sobrestimados), y el tipo de vida que llevó, siempre me hicieron pensar que sus haikus no serían la gran cosa. (No es un reparo moralista: tranquilidad de espíritu y claridad mental son algunos de los presupuestos esenciales de este género poético). Moga parece confirmar mi idea antes que negarla. Algunos haikus citados en Letras Libres:


Campo de béisbol vacío
–un petirrojo,
a saltitos por el banquillo

Espaldarrota buenamierda
pila pecesgordos
entre los alcornoques

Ensimismada, la vaca
cagando, girándose
para mirarme

Tarde de primavera
–un mendigo empalmado
como un bambú

Desperté quejumbroso
con el sueño de un cura
que comía pescuezos de pollo

Luna de agosto –oh,
tengo un grano
en el muslo

Escuchar cómo los pájaros usan
voces diferentes, perder
mi perspectiva de la Historia

Abbid abbayd ingrato
–el faro
de las Azores

Anochece–demasiado oscuro
para leer la página
demasiado frío


Habría que ver los originales, pero utilizar una expresión tan intelectual como “perspectiva de la historia” en un género básicamente antiintelectual es un desatino. Y qué me dicen de la simpleza confesional del último haiku; a veces lo evidente funciona como sorpresa, pero no es el caso. Lo de la luna de agosto y el muslo es sorprendente por la torpeza al vincular los hechos (o las imágenes). Me quedo con el primer haiku, actual y a la vez clásico, y con el de la vaca, que parece responder a alguien con su actitud...

Diré más y mejor cuando me llegue el libro.
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Límbicas

*Harry Potter presenta. La interesante sección de Culturales del diario Correo trae hoy información sobre las actividades de hoy en torno a la presentación de la sétima y por fortuna última entrega de la saga del mago Light. Ver aquí.

*Campaña del Fondo Editorial de Cultura Peruana. “GRAN CAMPAÑA POR LA LECTURA, II FESTIVAL DEL LIBRO -Del 22 de febrero al 5 de mayo-. PERÚ LEE. En apoyo a la LIBROTÓN 2008. El Fondo Editorial Cultura Peruana, coherente con su compromiso de democratizar el libro y promover la lectura, el año 2003 lanzó la colección de autores peruanos: PERÚ LEE, esta colección estaría compuesta por cien títulos, los mismos que se lanzarían en series de veinte o diez títulos. Hasta la fecha se han publicado tres series. Frente a un mercado en el que adquirir un libro, por sus altos costos, se ha convertido en un acto de privilegio, y por lo tanto el libro mismo en un objeto de lujo; era necesario desmitificar esto demostrándole a la población que sí se puede apostar por obras de calidad a precios asequibles. El festival inicia el 23 de febrero en la Plazuela Las Limeñitas de Lima (Alameda Chabuca Granda), posteriormente se trasladará a otros distritos de la capital.
Harold S. Alva Viale
Fondo Editorial Cultura Peruana
Representante General”.

*Susana Villarán: ¿Cuántos muertos faltan?. “Cuatro campesinos han muerto, tres de ellos con balas en la cabeza en Ayacucho y Pativilca, revelando un uso inaceptable de la fuerza y de la capacidad de fuego ante la protesta agraria. ¿Cuántos muertos más necesita Alva Castro para renunciar? El presidente García atizó este clima violento, atacando a los agricultores ante el anuncio del paro. Insinuó García que no pagan tarifas por el agua. Las cifras sostienen lo contrario sobre este sector, del que se recauda 80 millones de soles anuales; el minero paga mucho menos. No habrá paz social, cohesión, ni convivencia pacífica si no se resuelven las causas que motivan la protesta y que generan una violencia que nadie quiere.”
La República.

Los 18 de los 90. Poesía de Rafael Espinoza

Nació en Lima, en 1970. Ha Publicado los libros de poemas Fin (1997), Geometría (1998), Pica-pica (2001), Book de Laetitia Casta y otros poemas (2003), Verbos regulares (2005) y El anticiclón del Pacífico Sur (2007). Actualmente trabaja en el Fondo Editorial del Congreso de la República.


OO.

(rostro)



La omnipresencia de mi cara.
Xiste antes d nacer como
en la futurista stación spacial.
Mi cara d la promesa,
1 fluido magnético surcando
a campo traviesa dond
stuvieron la agricultura y el ombre
para hacer d cada afecto
su imagen, cada tiempo sus ojos.

Mi cara cn aspecto de strella,
sonrisa n el tiempo xtra,
no hecha pa morir a scala humana,
las spinillas de mi inmortalidad.

Y la forma d nariz de mi cnciencia,
su mpuje x llevar hasta cada mtpolis
d pensamiento las relaciones
sintácticas ntre mis ojos
hundidos y mis labios asimétrico,
gustando trascendencia.
El vuelo de mi cara,
mis rasgos y su proyecto aéreo.

---De El anticiclón del Pacífico Sur (2007).

20.2.08


Microrrelato y símbolo

Revela Julia Kristeva en El texto de la novela (Lumen, 1974) que la aparición de dicho genero coincide con la caída del símbolo como paradigma predominante en la cultura europea –estamos hablando de fines de la Edad Media y principios del Renacimiento-, y con la instauración del signo –horizontal y proliferante, a diferencia del simbolismo, que es vertical, trascendente y semánticamente más determinado- como elemento central en los procesos discursivos.

Poniendo a un lado el esquematismo del aserto (después de todo las novelas de caballería tardías y aún muchas de sus formas epigonales y carnavalizadas siguieron siendo simbólicas), es interesante lo de Kristeva porque, de cara al retorno del cuento en su forma más breve como horizonte creativo, nos plantea preguntas claves. Por ejemplo:

¿Puede acaso ser el microrrelato una especia de retorno de lo simbólico a la literatura en la medida que no goza del carácter extensivo y “combinatorio” –el vocablo es de Kristeva- de la novela, en la medida en que no puede plantear un entramado de significaciones horizontales y contiguas, en profusos transformación y cambio, como lo hace la novela? Una cosa es cierta: como debe ser ceñido y fulminante, el microrrelato se ve obligado muchas veces a retomar lo simbólico como paradigma.

En cualquier caso la posibilidad está siempre ahí. El microrrelato, al tener que llegar al lector con una red discursiva excesivamente simplificada, instantánea, tiende naturalmente al simbolismo, a la epifanía narrativa y aun a la hoy desprestigiada alegoría. Lo que dentro del microrrelato no entra dentro de estas posibilidades se aloja en lo que conocemos como (buen o mal) humor.


El buitre

Un buitre estaba mordisqueándome los pies. Ya había despedazado mis botas y calcetas, y ahora ya estaba mordiendo mis propios pies. Una y otra vez les daba un mordisco, luego me rondaba varias veces, sin cesar, para después volver a continuar con su trabajo. Un caballero, de repente, pasó, echó un vistazo, y luego me preguntó por qué soportaba al buitre.

-Estoy perdido -le dije-. Cuando vino y comenzó a atacarme, yo por supuesto traté de hacer que se fuera, hasta traté de estrangularlo, pero estos animales son muy fuertes... estuvo a punto de echarse a mi cara, mas preferí sacrificar mis pies. Ahora están casi deshechos.

-¡Véte tú a saber, dejándote torturar de esta manera! -me dijo el caballero-. Un tiro, y te echas al buitre.

-¿En serio? -dije-. ¿Y usted me haría el favor?

-Con gusto -dijo el caballero- sólo tengo que ir a casa por mi pistola. ¿Podría usted esperar otra media hora?

-Quién sabe -le dije, y me estuve por un momento, tieso de dolor. Entonces le dije-: Sin embargo, vaya a ver si puede... por favor.

-Muy bien -dijo el caballero- trataré de hacerlo lo más pronto que pueda.

Durante la conversación, el buitre había estado tranquilamente escuchando, girando su ojo lentamente entre mí y el caballero. Ahora me había dado cuenta que había estado entendiéndolo todo; alzó ala, se hizo hacia atrás, para agarrar vuelo, y luego, como un jabalinista, lanzó su pico por mi boca, muy dentro de mí. Cayendo hacia atrás, me alivió el sentirle ahogarse irremediablemente en mi sangre, la cual estaba llenando cada uno de mis huecos, inundando cada una de mis costas. (F. Kafka)


(F.K. Afiche)
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Límbicas
*Fotógrafo norteamericano Jonathan Moller expone en la Casona. "El conflicto armado interno ocurrido en Guatemala causó una situación parecida la situación que vivió nuestro país en los años del senderismo. En ese marco de reflexión las imágenes de “Nuestra cultura es nuestra resistencia”, muestra del fotógrafo norteamericano Jonathan Moller, no nos serán totalmente ajenas. Especialista en fotografía artística y documental y activista de derechos humanos, Moller presenta en estas fotografías a las Comunidades de Población en Resistencia (CPR), grupo humano que tras la violencia ocurrida en Guatemala debió buscar refugio en las montañas y selvas, y solo acabado este conflicto logró reasentarse en nuevas tierras. Su trabajo nos muestra a estos pobladores, las precarias condiciones en las que viven y su hacer cotidiano.Esta exposición, organizada por el Museo de Arte de San Marcos, se llevará a cabo del 21 de febrero al 29 de marzo, en la sala del segundo piso del Patio de Derecho del Centro Cultural de San Marcos (Av. Nicolás de Piérola 1222, Parque Universitario). Las visitas pueden hacerse de lunes a sábado de 10:00 a.m. a 1:00 p.m. y de 2:00 p.m. a 5:00 p.m. El ingreso es libre".

19.2.08


Entrevista a Santiago Roncagliolo (The Barcelona Review)


¿Por qué escribir un libro sobre Guzmán hoy?

SR: Porque no ha habido ninguno nunca, esa es una buena razón, estás hablando del hombre más peligroso no sólo de Perú sino de América latina, que lideró el único grupo terrorista que ha matado más que el Estado. Me interesaba, por el lado periodístico, por el hecho de que el terrorismo ya no es un problema sólo en Perú, es un problema en Nueva York, es un problema en Chechenia, en Francia y en Bagdad, sin embargo no puedes hablar con gente de ETA o de Al Qaeda, grupos que están en activo, en cambio con los de Sendero puedes hablar, y ver cómo alguien se convierte en un terrorista. Guzmán es un personaje interesante para entender los fenómenos de violencia actual, los fenómenos de violencia latinoamericana, pero también es interesante literariamente, es un personaje que si fuese inventado sería inverosímil, un hombre que sin armas, sin apoyo internacional, monta el grupo más letal del continente, que es peligroso no porque lleve armas sino por lo que convence a la gente de hacer, que consigue subvertir el Estado y ponerlo en crisis durante 12 años… para mí es muy legible este libro como una novela sobre el poder, sobre el mal, la idea era esa.

Hay un juego precisamente de no dejar claro qué género es, hay partes en las que puede parecer una novela, como cuando te lanzas a narrar recuerdos de tu infancia, y lo dejas un poco en el aire, y contrapones eso con la historia de Guzmán y Sendero Luminoso.

SR: … Creo que es una crónica sin duda, en el sentido de que es una historia real, no hay nada inventado, no es una crónica novelada donde pongas cosas falsas para decorar la verdad, todo es verdad.

Pero podías no haber salido tú.

SR: Claro, pero era por una cuestión técnica más que literaria. Las fuentes no se identifican, no quieren aparecer. Cuando tú haces una biografía de alguien, tradicionalmente te pones en tercera persona y asumes que la versión que estás contando es la verdad, ¿yo qué versión estoy contando? ¿Cuál es la verdad que yo tengo que asumir? Porque las fuentes son contradictorias, se odian entre sí y no se creen entre sí, la única manera de ser justos con las fuentes era usar herramientas de la literatura, era contarlo como la historia de un periodista que está contando la historia de un terrorista. Y contarlo diciendo: “esto es lo que dicen las fuentes”, pero a mí no me responsabilicen por sus declaraciones. Y acerca de mi historia personal sólo la utilicé en la medida que ilustrase la historia de Guzmán, el país en el que operaba y el mundo en el que esto ocurría. (Sigue leyendo).
(¡Salud por los éxitos!)
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Límbicas
*En el blog Utero de Marita parece haber explotado una bomba: las posibles malas notas (y maestrías fraudulentas) del actual ministro de Educación. Vean.

Zurita sobre 2666

El poeta sureño de INRI y Canto a su amor desaparecido ha escrito un comentario a uno de los mejores libros que Roberto Bolaño publicara: 2666. Por ahora solo lo consigno (salió en la revista Letras S 5), luego lo comentaré en el blog que tengo dedicado a esa entrañable novela.

…tal cual nos ha sido entregada hasta hoy 2666 es menos interesante que su autor y, en todo caso, mucho menos interesante que su recepción. Esa recepción nos muestra el mundo y en cierto sentido estamos hablando de un sacrificio: el de su escritura. Ella está permanentemente cruzada por una doble alma: por una parte, por aquel impulso poético formidable, único, que lo lleva a concebir las páginas finales de Los detectives salvajes y "La parte de los crímenes" y, por otra, por las limitaciones de un género que no puede ya entenderse sino como mercancía. Está bien, pero en ese sitio feroz ningún escritor que se precie puede renunciar a ser mercancía porque simplemente eso sería una autodenuncia. Un autor o autora de novelas si no es un fabricante de mercancías es simplemente una mala o un mal escritor. Lo demás queridos amigos, es simplemente poesía.

(Los poetas Zurita y Cisneros)

Inéditos de Giancarlo Huapaya

Me alegra mucho que los escritores jóvenes confíen en este blog para dar a conocer sus textos. El poeta Giancarlo Huapaya (Polisexual) me envía con carácter exclusivo unos poemas de su nuevo libro. Los dejo a consideración de ustedes.


Privilegios

“Durante mucho tiempo los hermafroditas fueron
criminales, o retoños del crimen, puesto que su
disposición anatómica, su ser mismo embrollaba
y trastornaba la ley que distinguía los sexos y
prescribía su conjunción.”
Michel Foucault


Es la negación para el/la hermafrodita
de las prácticas de argumentación
de privilegios de relatividad genérica
para los privilegios de admiración y
comportamientos sexual-íntimo
sexual-urbano sexual-tecnológico
es decir, es saber destruir exámenes
y componer un discurso de no-distinción
no-privación de no-aclaración
para los acompañamientos
acostumbrados a la inercia en el universo
de las posibilidades, es reventar
los conceptos aceptados como amables
o conceptualizados o enraizados en la/el
seducción del buen trato, es mentira creer
ese concepto de sometimiento y manipulación no escogido
para la diferencia de jurisprudencias, es ser un ser
sin días festivos de distinción para el/la hermafrodita.
Hermafrodita es una persona de más viabilidades
para sexar dentro de las contingencias
y coyunturas de los privilegios de goce de
admiración de sus gentiles y anti-caballerosos
sexuales devotos, es necesario diseñar un
renovado catálogo para sexar, es necesaria
una nueva lectura de posiciones, es así que se extiende.



sala de adultos

- tienes cam?
- si

agrega mi sentido de interpretación
tu banda ancha
mese mis dedos
tecléame deletreando msn

clic

procesando el viso. actualizando identidades

clic
vídeo

un apócope interconectado para unas habitaciones de enseñanza social

vídeo. texto
vídeo

las ondas te convierten en audiovisual húmedo
humanidad tecnológicamente exhibida
desodorizante húmedo

vídeo clip

un circuito cerrado de tus voluntades
la capacidad de mi tarjeta de vídeo

vídeo casero íntimo habitacional
descripción de la arquitectura de interiores
interiores
soledosos interconectados. deletrea y teclea

tecleo magnetismo
tecleo exhibición. clic

sala de onomatopeyas
electrocución
teclado de onomatopeyas e imperativos
fugaces tocadores de máquina a piel
celeridad de ratón a teclado a pene
píxeles en locomoción de líneas órbitas circundadas.

(Sirena hermafrodita, de Carlos Franco)
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*Robbe-Grillet se va. "El escritor francés Alain Robbe-Grillet, figura esencial del nouveau roman, ha muerto a los 85 años en la localidad francesa de Caen, según informaron hoy fuentes editoriales", da cuenta el diario El País.

*De mi correo: "hola victor. hace unas semanas que estoy en cuzco, este jueves y viernes presento Anticuario una antología personal hecha en formato postal tomando como modelo fotos y postales que he ido adquiriendo en los anticuarios de arequipa y cuzco. la he editado en esta ciudad con el sello cascahuesos (de los amigos arequipeños). te envio el afiche del icpna, sería chevere que lo cuelgues en el blog. volveré tal vez para abril". diego lazarte.


16.2.08


G. K. Chesterton y su Maya

Maya, la doctrina tradicional hinduista, no es ilusión como se suele decir. Es más bien el mundo tal como está manifestado, la pluralidad que emana de la realidad plena y única: la unidad. Lo que llamamos realidad, así –siguiendo a los clásicos hindúes como Shankara Acharya-, será en todo caso primaria, inestable, impermanente, y para los hinduistas es deber del hombre librarse de esa forma de sentirla y verla para acceder a lo más importante: la no dualidad, la unidad con lo divino.

Vista la delicadeza de matices de este concepto filosófico, no es extraño que en el hemisferio occidental se lo haya malentendido y/o tergiversado a lo largo del tiempo. sí puede resultar sorprendente, en cambio, que un escritor católico ortodoxo como G. K. Chesterton, el eterno admirado de Borges*, autor de, entre muchos libros, El candor del Padre Brown y Ortodoxia, comprenda perfectamente la verdadera naturaleza de Maya (vale decir, simplificando, de la Realidad).

Digo esto último a la luz de mi reciente lectura del texto que cierra un alucinante volumen de relatos titulado El hombre que sabía demasiado (2007), editado nada menos que por Acantilado, de España. El protagonista de “La torre de la traición”, Bertram Drake, acude a un viejo ermitaño, el padre Stephen, para que lo ayude a resolver el enigma de un asesinato aparentemente sin sentido y de la desaparición de unas famosas joyas. Dice el padre Stephan, místico y sabio mundano (no hay contradicción en ello):

-¿recuerda usted, cuando nos vimos por última vez en aquel teatro, que yo le dije que siempre me gustaba tanto la pintura del telón como las escenas de la comedia? Recuerdo que era un paisaje pueblerino con un puente y que yo sentía que me hubiese gustado poder acodarme en el puente y mirar dentro de las casitas. Y luego pensaba que desde cualquier otro punto que lo mirara había de ver que no era otra cosa que un trapo pintado. Así es como siento acerca de este mundo, tal como lo veo desde esta montaña. No es que no sea hermoso, porque, al fin y al cabo, una cortina puede ser hermosa. No es ni siquiera que no sea real, porque, al fin y al cabo, una cortina es una cosa real. Lo que hay es que es delgada y que las cosas que tiene detrás son el drama verdadero.” (Enfasis mío)



Es extremadamente difícil que podamos encontrar una definición mejor de Maya en la literatura y aun en la Filosofía occidentales. Y tal vez Chesterton mismo -paradoja del paradojal escritor- ni siquiera se lo propuso (aunque a juzgar por su erudición religiosa es posible que sí).

*"Podría haber sido Poe o tal vez un Kafka; pero el prefirió –y le estamos agradecidos por su opción– ser Chesterton, y optó valerosamente por la felicidad o simuló haberla encontrado. Pasó de la fe anglicana a la católica, basada, según él, en el buen sentido. Infirió que lo extraño de dicha fe está en armonía con lo extraño del universo, así como la peculiar forma de una llave se adapta perfectamente a la forma especial de una cerradura. En Inglaterra, el catolicismo de Chesterton perjudicó su fama, ya que la gente insiste en reducirlo a mero propagandista católico. Lo fue innegablemente, pero también fue un hombre de genio, un gran prosista y un gran poeta. La literatura es una de las formas de la felicidad; tal vez ningún escritor me ha dado tantas horas felices como Chesterton”.

(Gilbert Keith Chesterton. Los que quieran profundizar, sin perderse en divulgadores y tergiversadores, en las doctrinas hinduistas pueden leer aquí algunos estudios de Shankara en inglés)
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Límbicas
*Lorenzo Helguero gana concurso de novela del BCR. La nota de La República avisa que el poeta de los noventa ha recibido el premio por su novela Entre el cielo y el suelo. Más información.¨
*Rescatando al escritor García Hortelano. “Escribió muchísimo; no había un solo texto entregado por él que no estuviera corregido y recorregido, obsesivamente. Entre sus normas de cortesía estaban las de escuchar y la de corregir. Le parecía un insulto entregar sus artículos con una falta, con una tachadura, y volvía una y otra vez sobre los folios hasta que los entregaba limpios como la patena. Los trataba como si fueran cuentos, dice Izquierdo, buscando que la ironía y la historia mantuvieran la inquietud del lector, hasta resolverse en una reflexión o en una broma que adelantaba en las primeras líneas. ¿Y cómo escribió tanto? "Porque a veces sus amigos estaban ocupados", dice María Ampudia, su mujer desde 1962 hasta su muerte. Y como los amigos estaban ocupados, él volvía a casa del trabajo, se situaba en su escritorio, rodeado de libros y de memoria, y se ponía a escribir, como si estuviera hablando. Pero también escribía prólogos, informes, crónicas de viajes, artículos periodísticos, daba conferencias, hacía bolos (con Juan Benet, con Manuel Vicent, con Luis Carandell...); María le decía: "Pareces la Dolores, no le dices no a nadie".” Extraordinaria semblanza de Juan Cruz sobre el escritor Juan García Hortelano en Babelia de El País de hoy.

15.2.08

Rodolfo Ybarra sobre Polisexual

Muchas veces los libros de poesía más interesantes son aquellos que, naturalmente, dan que hablar a los otros poetas y no tanto a los críticos. Es el caso del tercer libro de Giancarlo Huapaya, Polisexual (2007). El también poeta Rodolfo Ybarra (Vómitos, Ruptura de heje, Construcción del Minotauro) ha publicado una reseña sobre él en la revista chilena Letras S 5.

Giancarlo Huapaya ha publicado la plaquette electrónica “Incertidumbre” (2004) y el libro reversible y bifronte “Estado de Contemplación” y “Canción de Canción Se Gana” (Hipocampo Editores, 2005), en el que ya había indicios y un derrotero accidentado de lo que se viene denominando hace buen tiempo el neobarroco (o neobarroso, según sea el caso).

Antes de revisar el libro que nos ocupa, quiero adelantar que esta categoría me parece insuficiente como “premisa conceptual”, sobre todo cuando se trata de libros poéticos donde el discurso se ve situado (y sitiado) por una temática que no sólo recala en la provocación, sino que plantea una subversión (y sumersión) pornopoética o en su extremo pornoversicular, a un paso quizás del pornotractatus, si revisamos con meticulosidad a Wittgenstein, a quien quisiera acercar como “padrino” y mecenas ideológico de lo que tengo que decir.
(Sigue leyendo)






Los 18 del 90. Poesía de Miguel Ildefonso.

Nació en Lima, en 1970. Estudió Literatura en la Universidad Católica del Perú e hizo una Maestría en Creative Writing en la Universidad de El Paso, Texas. Ha publicado los libros de poesía: Vestigios (Gonzalo Pastor Editor, 1999); Canciones de un bar en la frontera (Ediciones El Santo Ofico, 2001); Las ciudades fantasmas (Ediciones Cop鬠2002); m.d.i.h. (Editorial Zignos, 2004); Heautontimoroumenos (Jakembo Editores, 2005); Los Desmoronamientos Sinfónicos (2006). También los libros de narrativa El Príncipe, breve libro de relatos publicado en el 2004 (Editorial La Sarita Cartonera); El Paso (Editorial Estruendomudo), con el que ganó el Premio Nacional de Cuento de la Asociación Peruano-Japonesa (2005), y Hotel Lima (Mesa Redonda, 2006). Ha publicado además la antología de poesía peruana 21 Poetas (Editorial Zignos, 2005) y una muestra de poesía peruana del 2000 en la revista virtual Lapsus. Su poesía ha sido publicada en diversas antologías nacionales y extranjeras, y ha obtenido reconocimientos como el Segundo Premio Poesía Juegos Florales Universidad Católica (1991), finalista Premio Poesía Peruano-Japonés (1995), finalista Premio Poesía Copé (1995), Cuarto puesto en el Premio Nacional de Poesía del diario El Comercio «Centenario César Vallejo» (1996), Concurso de Poesía Revista Ajiaco-The Arkansas Tech University (2002), Segundo Puesto Poesía Erótica Centro Cultural Español (2003). Ha ganado los premios: Primer Premio Poesía Juegos Florales Universidad Católica (1995), Primer Premio Copé de Oro Poesía (2002) y Concurso de Cuento «Alfredo Bryce Echenique» (2003).


José María

José María venía en bus, por la Oroya, a Lima,
en sus audífonos escuchaba a Lou Reed;
afuera los cerros mojados, la lluvia entrándole por el hueco de la bala.
Esa mezcla de Perfect Day con la caída de la lluvia puso nostalgia
a la visión cristalina de la ventana.
Recordó entonces cuando chiquillo dormía sobre los pellejos;
aprendió el quechua, canciones más tristes todavía que las de Lou.
Los cerros con sus minas ya no eran morada de mitos.
Cerros como tumbas de Huarochirí y humo que salía de las chimeneas.
Un tren fantasma entró a un viejo túnel,
la lluvia sepia como las cuerdas de un arpa le cosquilleaba el hueco de la bala,
entonces se preguntó si en cincuenta años todavía existiría este país.
Esta idea lo avergonzó, puso otra canción, algo de Pastorita,
y casi al empezar a dar vueltas en torno a ello quedó dormido.
La carretera daba curvas, lo acurrucaba.
—Oye, niño —le dijeron—, regresa a casa.
Pero su madre murió. Niño, esta no es tu lengua. Pero él cantaba en el bus:
Aún no veo el cerro de mi pueblo,
soy un forastero,
soy un alma que vaga junto a un río.
Tengo un revólver al cinto.
Mi corazón, una tinya, un charango y una quena.
Ay mi corazón se lo llevó el río
y aún no veo el cerro de mi pueblo.
José María cantaba en quechua con su guitarra de palo, pero adentro,
en las entrañas de su voz, los danzantes ya contaban sus pasos.
La muerte —es una herida que se lleva desde el nacimiento,
la muerte— es un alma que acompaña: una nostalgia, un país.
El niño que cantaba en el río llamaba a su madre para que lo salve.
Ese niño tenía miedo que se lleven su corazón,
que en cincuenta años nadie cante sus canciones en quechua.
Porque el país tenía montañas y cargamentos que llegaban a los puertos,
lo saqueaban todo, se lo llevaban todo.
Ese paisaje de perros famélicos que anunciaba la entrada a la ciudad
iba mezclando la muy dulce melodía de su voz con el fuerte sonido de una bala.
Sus amigos lo querían, pero el resto no entendía el quechua,
ni quería entenderlo, cosas de serranos —decían ellos,
ellos que hoy publican sus libros, lo estudian, lo celebran.
José María, el día que pusiste la pistola en ti,
alguien tocaba su violín en las alturas de Andahuaylas.
Ellos esperaban que lo hicieras para hacer de ti una leyenda:
la gran leyenda cultural del país. Ellos, que escupían en tus cantos.
Con una mano cogiste el arma, yo nacía cuando te despedías.
Tres días antes cantaste en una reunión con amigos,
alguien grabó tu voz y aquella grabación fue una burla a la muerte
que siempre te asechó, fue tu victoria
sobre una prole de intelectuales.
Un día antes fuiste a La Parada a comprar discos de huaynos;
nos emborrachamos escuchando a Jilguero;
nos vemos mañana, tú naces yo muero, cantabas.
Habrías tenido un flash back, tu infancia entre los indios,
una clase en la universidad, o algo como una retama
que al comienzo te hiciera dudar,
pero que luego más bien te impulsara con una fuerza irrefrenable.
José María, una mujer canta en la esquina de mi calle,
viene de Ayacucho. ¿Estaré yo en su canto?
¿Estarán mis poemas en la palma de esa mano de barro?
José María, tú cantabas en quechua un rock en el fondo de mi tumba.
Yo escribo esto para cantar en ti.

---Inédito en libro.

O un cuchillo esperándome

Cada vez que oímos hablar de poesía escrita por mujeres pensamos en Carmen Ollé, Mariela Dreyfus o Rossella Di Paolo. Pero hay un nombre que deberíamos tener más presente en el momento de evaluar la controversial y rica poesía de los años ochenta: Patricia Alba. Ella publicó hace exactamente 20 años un poemario tenso y oscuro –bellamente oscuro- con un título que para mí es el mejor de las dos últimas décadas: O un cuchillo esperándome (Colmillo blanco, 1988).

En una nota previa escrita por la propia Patricia, podemos rastrear los orígenes de una poesía tan seductora y a la vez arisca, refractaria a quienes son ajenos a los tormentos nocturnos, los recuerdos solitarios de infancia, las tribulaciones frente a la página en blanco, el desasosiego frente al ser amado. Solo ese prefacio bastaría para configurar a Alba como una poeta en todo el sentido; pero hay más: los poemas.


Jueves nueve de setiembre

¿Esta es la soledad?
Los años van quedando atrás devorados
Por unas cuantas imágenes sin importancia

El peligro despertó en mí al bicho vil que no recuerda
-y podría decirte más o menos lo que está pasando
Lo que entiendo,
Pero la vergüenza y esta maldita confusión
Me impiden abrir los ojos y declarar
No equivocarme
Y de una vez por todas apuntar al enemigo.

(¿Cuál es la clase de injerto que prepara, cuál
El sentimiento que se copia?)

No existe sino una sola respuesta para aquel que entregó su vida
No existe sino un solo e inefectivo grito para quien
como tú
mira a los lados y aparenta serenidad.


Muchos de los poemas sostienen un diálogo con o sobre el amante que se fundamenta en el desencuentro amoroso, en la imposibilidad o la imperfección de la entrega. Y cuando el zoom se ejerce sobre lo externo, las calles, la ciudad, el cosmos urbano aparecen nítida pero finamente delineados por versos que quedan en el aire como una confesión incómoda: “Las calles/ el lugar donde ingreso/ a un ritmo que me es propio y al mismo tiempo/ adquiere su poder en el asfalto (…) hay algo en ese rostro que rápidamente me perturba/ no solo el gesto/ obsceno/ no la disposición del cuerpo que ha girado/ tampoco la voz,/ es que el hombre ha dejado caer…”

Y al final de esta visión crítica y oscura de la existencia, un rayón de luz, una salida mínima que es casi solamente un lejano deseo de cambio. El poema final, "Discurso": “”Basta ya de miradas tristes y parpadeos lentos/ los tiernos ojos pronto pasarán/ dejando el terreno libre a la maldición de la locura.”

Patricia Alba no ha vuelto a publicar desde 1988.
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*Emborráchame de amor. Alessandra Tenorio, Luis Boceli, Diego Lazarte, Víctor Ruíz, Salomón Valderrama, John López, Rafael Robles, Miguel Á. Malpartida. Viernes 15 de febrero, 7.30pm, Café-Bar YACANA.



*Poesía Amorosa en PetroPerú: Ediciones Copé, sello editorial de Petróleos del Perú, tiene el agrado de invitar a usted al recital de poesía amorosa "El lenguaje es una piel", con la participación de los poetas Rossella di Paolo, Renato Cisneros, José Carlos Yrigoyen,Luis La Hoz, Domingo de Ramos y Cecilia Podestá, presentados por Luis Fernando Chueca. Jueves 21 de febrero, a las 7.00 p.m., en la Sala de Conferencias de Petroperú (avenida Canaval y Moreyra 150, San Isidro). Los asistentes recibirán gratuitamente la publicación El lenguaje es una piel. Poesía amorosa: seis poetas.

*Y para los enamoraditos, les dejo esta foto de Maldito Ciudadano:

13.2.08


Microrrelato de Fernando Quiñones

El texto pertenece al libro La guerra, el mar y otros excesos (Argentina, 1966), publicado por editorial Emecé en su colección "Grandes novelistas". Sobre Fernando Quiñones ya he dicho algo en este blog.


La tumba giratoria

Por distintas y oscuras razones, los dos novelistas y el ingeniero de sonido mataron a David, y a partir de aquél, el crimen perfecto es una realidad tan concreta como los mármoles de Paros o el Ministerio de Hacienda.

En los jardines próximos, el novelista más joven entretuvo al vigilante nocturno; el segundo descargó sobre David un golpe eficaz, único, y el ingeniero realizó el minucioso trabajo de encajar al muerto, a su sustancia última, previa y repetidamente incinerada, en un disco microsurco.

Hermosura aparte, La consagración de la primavera no es una obra tan nítida como cualquier sinfonía de Mozart o como la Misa para pobres de Satie. Así, los ocasionales o reiterados oyentes del disco nunca notaron nada en él, excepto un crítico musical (y autor de algunas módicas adaptaciones) que llegó a comentar cierta noche:

--Es una versión un tanto hinchada, con instantes y acordes que no se dirían suyos, ni siquiera del propio Stravinsky. O tal vez se trate de la grabación. Sí, seguramente es cosa de la grabación.

Entre el humo del tabaco y la apretada promiscuidad del cuartito, lleno por la conversación y la tertulia, las miradas de los tres culpables se buscaron furtivamente. Pero de allí no pasó el trance. El crítico aquel no regresó más y el cadáver continuó girando y girando instalado en la música y disuelto en ella, periódica y enteramente recorrido por la aguja de zafiro en su plana y ligera tumba circular.

(Surcos sangrientos)
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11.2.08


En el laberinto de Robbe-Grillet

Confieso que la lectura de esta novela corta no me demandó tanto esfuerzo como la de otras del mismo autor: La celosía, Le voyeur, Las gomas. Confieso además que para mí Alain Robbe-Grillet era ante todo un teórico de la novela y aun un filósofo. La lectura de En el laberinto -en excelente traducción de Miguel Angel Asturias y señora- ha matizado esta impresión; la obsesión con la “objetividad” nuvoromaniana no está tan acendrada como en otros textos suyos.

En el curioso prefacio que acompaña a la novela, el mismo autor dice de ella que

Este relato es una ficción, no un testimonio. Describe una realidad que no es precisamente aquella que el lector conozca por propia experiencia (…) el lector deberá ver las cosas, gestos, palabras, acontecimientos, que se le presentan sin tratar de darles mayor o menor significación que la que tienen por su propia vida o su propia muerte.

No hay, pues, teóricamente lugar para el símbolo o la alegoría en la historia del soldado que pasea con un paquete bajo el brazo por una urbe sombría, visitada intermitentemente por la nieve que cubre los objetos y lugares minuciosamente detallados por un narrador que resulta demasiado omnisciente hacia el final del relato como para sostener las famosas tesis de Robbe-Grillet contra el subjetivismo de la novela del siglo veinte.



Quiero decir que el narrador empieza su texto con una descripción pura donde no hay el más mínimo resquicio para que se cuele interiorismo o psicologismo alguno; pero poco a poco va soltando prendas, se ve obligado a hacer concesiones, y termina exponiendo los pensamientos y propósitos internos de su personaje como cualquier novelista subjetivista (o “burgués”, como Robbe-Grillet los llamaba).

Es curiosa y reveladora la forma en que el narrador introduce a su personaje. Luego de más de diez páginas de descripción de exteriores, el ojo del narrador se topa con

una cadera, un brazo, una espalda apoyándose contra la columna del reverbero. El hombre está vestido con capote militar de color dudoso, desteñido, tirando entre el verde y el kaki.

Fíjense que el ser humano es deconstruido en cada una de las partes que, como objetos, aparecen ante la vista del narrador: cadera, brazo, espalda. Esto es perfectamente coherente con la propuesta objetivista aunque lamentablemente no es mantenido a lo largo de todo En el laberinto. De modo análogo, el primer diálogo –esos típicos diálogos cortos, incisivos, esenciales del autor- insertado por el narrador resulta, en su forma de aparición, demasiado explícito y previsible, lo que le da una textura acartonada al pasaje:

El soldado, con los ojos bien abiertos, sigue mirando en la penumbra frente a él, hacia el lugar en que está el niño (…)
Es el chico el que pronuncia las primeras palabras. Dice:
“¿Duermes?” Ha hablado en voz muy baja, como si temiera despertar al que duerme.


Finalmente, malgré lui, Robbe-Grillet, pese a prevenir al lector contra una lectura elaborada del relato, no puede evitar que aparezca en el horizonte del lector –o por lo menos de cierto lector- un dejo de enigma, un amago de simbolización; el soldado y su mínima aventura urbana se convierten al final en una épica ínfima, en una historia cargada con elementos simbólicos (la recurrencia de la nieve, el laberinto citadino, la inminencia de la guerra) como para pedirle al lector que se emascule en su capacidad semántica y se quede en la objetividad que no debe darle a la historia “mayor o menor significación”.

Por fortuna, la literatura se ha impuesto en En el laberinto –lo que modifica además mi percepción de Robbe-Grillet- y la novela termina siendo más interesante, entretenida y rica de lo que su propio autor hubiera querido obedeciendo a sus criterios estéticos.

(Alain Robbe-Grillet. Una de sus interesantes entrevistas, publicada en Milenio)
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Límbicas

Sobre Bombardero. Un dependiente de la librería El Virrey –deberían conocer a este personaje- me confesó hace unos días que las ventas de Bombardero, la esperada novela del poeta César Gutiérrez, estaban por los suelos. Apenas un ejemplar vendido desde que salió a la venta. Hoy Javier Agreda publica una reseña sobre ese libro donde lo califica de “novela vanguardista y posmoderna que opta por la desmesura y la transgresión literaria”. Dice además que Bombardero carece de “trama narrativa, y además del protagonista solo hay otro personaje, Rachel, al parecer la replicante de la película Blade runner”. (Imagínense, como si los pocos personajes en una novela fueran indicio de algo.) Luego de elegir como referente directo de Bombardero a un poemario de Pablo Guevara (La colisión), Agreda asienta que en el libro de Gutiérrez “predominan la ironía y el humor, los juegos de palabras (no siempre logrados), lo lúdico (diagramación, tipografía) y la trivialidad propia de la cultura pop.” El veredicto de su famoso y previsible último párrafo es demoledor: “Demasiado lastre para este Bombardero que, sin desmedro de su originalidad e importancia, no llega a tener el vuelo literario esperado”. No lo duden, esta reseña me ha animado a comprar el libro y tener mi propia lectura. Muchas veces cuando el crítico dice lo contrario, pasa que el libro en realidad tiene vuelo.
Tono de revista Casa de Citas. Esta sí que es una necesidad para el medio literario. La revista Casa de Citas necesita un sencillo para mandar a imprimir su próximo número, así que han organizado una fiesta pro fondos. Les dejo el afiche.

Inquisiciones, de Abelardo Oquendo

Hoy, domingo 10 de febrero, en La República:


1 texto y 3 glosas

NACIONAL/ MUNDIAL

"No es necesario oponer José María Arguedas a Mario Vargas Llosa; más interesante es sumarlos para que trabajen juntos. Pero tampoco es preciso creer que lo nacional tiene la obligación de ser internacional o desaparecer. Ese dictamen de lo moderno como homogeneidad dominante es una violencia gratuita. Es cierto que lo nacional no debería ser leído solamente en su marco restrictivo. Cabe ensayar lecturas que lo sitúen en escenarios más amplios, donde el linaje y las filiaciones ganan nueva luz y los textos producen más información y nos sitúan en un debate inclusivo. La angustia del reconocimiento y la conversión al mercado de casi todo lo que se escribe hace que queriendo ser más internacionales terminemos siendo más provincianos. (…) Nuestra literatura es nacional pero también continental y, asimismo, mundial. Son tres modos de leer, y de exigir más de nuestros escritores. Pero creer que es otra mercancía de exportación es volverla residual." (Julio Ortega, en Hueso húmero Nº 51, enero, 2008)

CARIDADES/CALIDADES

1. Mientras en su éxito supranacional Vargas Llosa fue un peruano solitario sus colegas de aquí pudieron soportarlo. Pero vino el de Alfredo Bryce y luego el de otros, de importancia menor pero bastante para generar esa "angustia del reconocimiento" que se extiende hoy no solo entre nuestros escritores con nombradía local sino por todo el mundo globalizado. Ahora son varios los compatriotas nuestros –algunos aún jóvenes– que circulan por el ámbito de la lengua y ello desespera a quienes ven que el tiempo se les acaba. Quizá esto explique, en algunos, la pretensión afanosa de ser los "verdaderos representantes" de la literatura peruana (algo, por cierto, indefinido).

2. Pero, por mal fundada que esté, la representatividad funciona: Arguedas representa al Perú más que Ribeyro, si bien ninguno de los dos es, propiamente, internacional. ¿Quién decide esto? El mercado. ¿Quiénes lo sondean? Los editores y, hasta cierto punto, lo propician algunos premios y el marketing editorial, entre otras cosas que no incluyen, necesariamente, una muy alta calidad de la obra.

3. Hay, entre otros, estos modos de leer: nacional (con términos de comparación y expectativas nacionales), continental (mirando a Latinoamérica desde Latinoamérica, en nuestro caso) y mundial (la confrontación incluye a los grandes autores internacionales). Los raseros suben y bajan. Lo que descuella en un caso puede desaparecer en otro. La caridad empieza por casa, la mundialización hace que termine entre sus paredes.
(Para Oquendo, Arguedas es más representativo del Perú que Ribeyro)

Los 18 del 90. Poesía de Montserrat Alvarez

Nació en Zaragoza, España, en 1969. Estudió Filología Inglesa en la Universidad de Zaragoza, y Filosofía en la PUCP de Lima y en la Universidad Católica de Asunción. Ha publicado los poemarios Zona Dark (1991), Cuatro poemas y un manuscrito (1993), Underground (2000), Alta suciedad (2005), Nerópolis (poemas, Lima, 2006) y Bala perdida (2007). Ha publicado también un volumen de cuentos: Doce esbozos haitianos (1994), la novela corta Espero mi turno (1996) y un inclasificable: El Poema del Vampiro (1999)


Alta suciedad

En estas negras calles se trasnocha
y se bebe aguardiente con las putas
No me baño hace meses
Sé que carezco de principios
y que frecuento los abismos
mientras vosotros yacéis
en limpios, decentes lechos,
entre lujosas sábanas, con la conciencia recta
Pero más celeste es mi corazón que el vuestro
En mi alma llevo versos, y no estiércol.

---De Alta Suciedad (Eloísa Cartonera, Buenos Aires, 2005)


Tengo una serpiente

Tengo una serpiente entre las piernas
un enigma en la cara
Tengo una serpiente

Tengo una serpiente entre las piernas
un enigma en la cara
un as en la manga
Tengo una serpiente entre las piernas
un nudo en el cuello
una aparente calma
Un haz de luces que desdeña
todo lo que los necios ven y piensan
Un alma que sueña y que sueña
Tengo una serpiente entre las piernas
que muerde y envenena a los vivientes
que emponzoña las pieles de las bestias
Tengo una serpiente entre las piernas
que anhela devorarte con su alma de fiera
Soy aquella que se yergue en las tinieblas
aquella que no posee sino sus garras y dientes
y pese a todo quiere poseerte
Yo soy aquella que desnuda se yergue
a la desnuda luz de las estrellas
y sobre los huesos de los muertos muere
Porque tengo una serpiente entre las piernas como un río
de fuego
como un tenue demonio como un callado cielo
Como un callado cielo


A una vieja

«¡las regularidades matemáticas me fascinan!»
-exclamó la rubia teñida
Y: «¡NO-NO-P EQUIVALE A P!» (con su ridículo «NO-NOP
» quería
decir «negación de negación de 'p'»)
«¡las regularidades matemáticas me fascinan!»
-exclamó la vieja puta
Y: «¡En el logotipo de Benetton veo
una regularidad acromegálica, pitagórica, mayéutica!»
Yo le dije: «Vieja puta del Infierno
que serás coronada de laureles otras doscientas veces
es mejor que cierres tu boca barbuda
porque yo podría enfurecerme
y entonces
si te degüello de tripas a rabo
el cuello te saldrá por el cogote
PORQUE TU ALIENTO REDUCIRÍA A POLVO
los mástiles más altos de los barcos
PORQUE TU CULO ES DE AIRE ACONDICIONADO,
y tu boca,
una cochina máquina de vomitar libros
de malos versos malas artes mal aliento
VIEJA NARIGUDA
ay de ti si no aprendes a olerle el culo al Diablo
PORQUE A ESO ESTARÁS DESTINADA
una vez -una bendita vez-
que -¡destripaterrones! ¡desgarramantas!
¡CUERNOENPANZA!-
hayan callado las torpes loas de tus satélites,
hayan callado los cielos y la tierra, yo misma haya callado,
Y, FRÍO YA EL SOL, tus vanas glorias
se hayan evaporado como el hielo
AH EXTINCIÓN BENDITA DE ESTE MUNDO IMBÉCIL
AH BENDITA EXTINCIÓN DE LOS VENENOS
Ah, bendita extinción de la maldita sierpe
que, estéril ya, aún pare hijos
y, frígida, chilla en orgasmos fingidos
Bendita el águila y bendito el nido
de tu condena, enana yerta,
corcovada y negra
¡UF!

---De Underground (Arandurã Ed. Asunción, 2000)
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