30.7.08


El pez de Aira

No he salido de Lima en estas fiestas, entre otras cosas porque me espera un largo viaje apenas en cuatro días. Pero también porque el primer día de Feria compré un cargamento de libros que me han tenido prácticamente secuestrado, hasta el punto que no he seguido ni siquiera el cacareado mensaje a la nación, ni mucho menos los batiburrillos en torno al “caso” Suárez y la polémica posterior.

En lugar de ello me sumergí en el mundo reflexivo y violento de Vida y destino, de Vasili Grossman, además de hojear encantado Sol Negro, el extraordinario libro de ensayos de Julia Kristeva que encontré en el stand de Chávez, o sea, en la librería "Commentarios". El análisis que hace la francesa del poema "El Desdichado", de Gerard de Nerval, puede quedar como uno de los más agudos que haya leído.

Pero lo que, hoy mismo, casi me deja sin almuerzo fue Las aventuras de Barbaverde (Mondadori, 2008), del irregular y prolífico César Aira. Sobre este inasible escritor argentino ya he escrito aquí antes, pero ahora debo reconocer que me fascinó de verdad con esta novela-cómic que se nutre de lo mejor del género gráfico conservando la rigurosidad narrativa y perceptiva de las mejores novelas de los siglos diecinueve y veinte.

Apenas he avanzado poco menos de 100 pp, pero la aparición del gran pez sobre el planeta Tierra, con la cabeza apuntando a la ciudad de Rosario, y la conmoción científica e intelectual que tal hecho genera, me han hecho alucinar como no lo hacía desde hace años. El mejor Aira, el de la imaginación libérrima –no el del fantaseo evasivo-, se muestra en esta novela donde la eterna lucha entre el bien y el mal se actualiza en tonos muy atractivos. Va bien.

(Portada. Pueden leer esta reseña muy bien lograda también.)
Premiación a escritores en prisión

Carolina Teillier me envía un correo avisándome de la presentación y premiación del libro El chato y otros cuentos, que contiene a los cuentos premiados del concurso para hermanos privados de su libertad "Arte y esperanza". Con esto se hace justicia a una práctica y a un concurso humanos que fueron inicialmente injustamente discriminados por ciertos dirigentes del Jockey y de la FIL 2008.


"jueves 31 de julio a las 11:00 am
Auditorio de la Oficina Principal de Petroperú
(avenida Paseo de la República 3361, San Isidro)
La presentación-premiación contará con la asistencia de los internos Alberto Gálvez Olaechea, Juan Alonso Aranda Company y José Luis Rodríguez Reyes

Comentan: Rafael Anselmi, Daniel Titinger y Susan Ackerman.


Cada asistente a la ceremonia de presentación-premiación recibirá gratis un ejemplar de El Chato y los relatos ganadores y finalistas del Primer Concurso de Cuento Arte y Esperanza 2007.


Para Petróleos del Perú es tradición apoyar programas de reinserción de los internos penitenciarios a la sociedad, como el auspicio de los certámenes literarios "Arte y Esperanza" que desde 2007 se realizan en homenaje al padre Hubert Lanssiers. Tanto el concurso de Poesía (años impares) como el de Cuento (años pares) los organiza la Asociación Dignidad Humana y Solidaridad, entidad fundada por el padre Lanssiers y presidida actualmente por el señor Carlos Álvarez.

Es también tradición de Petroperú efectuar estas actividades en su Oficina Principal (avenida Paseo de la República 3361, San Isidro).

Sin embargo, se creyó significativo utilizar este año un espacio que le diera un mayor realce literario a la premiación de los tres ganadores del concurso de cuento y al lanzamiento del libro El Chato y los relatos ganadores y finalistas del Primer Concurso de Cuento Arte y Esperanza 2007, en cuya portada aparece una fotografía del personaje que inspiró esta obra: el padre Hubert Lanssiers. Así, se incluyó la presentación de este libro en el Programa de Actividades de Ediciones Copé (sello editorial de Petroperú) en el auditorio Ricardo Palma de la 13ª Feria Internacional del Libro (FIL) de Lima, que se desarrolla en el Centro de Convenciones del Jockey Plaza, para el miércoles 30 de julio, a las 5.30 p.m.

Tras un prolongado diálogo entre la Alta Dirección del Jockey Plaza Shopping Center y funcionarios de Petroperú y la Asociación Dignidad Humana y Solidaridad, con el constante apoyo de la Defensoría del Pueblo, el Ministerio de Justicia, el Instituto Nacional Penitenciario, la Embajada de Holanda y la Cámara Peruana del Libro, se decidió replantear la reprogramación de la actividad (miércoles 30, a las 11.00 a.m., en el auditorio Ricardo Palma de la 13ª FIL de Lima) a su tradicional lugar, es decir, las instalaciones de la Oficina Principal.

De este modo, la presentación de El Chato y los relatos ganadores y finalistas del Primer Concurso de Cuento Arte y Esperanza 2007 se llevará a cabo el jueves 31 de julio a las 11.00 am, en el Auditorio de la Oficina Principal de Petroperú. La presentación-premiación contará con la asistencia de los internos Alberto Gálvez Olaechea, Juan Alonso Aranda Company y José Luis Rodríguez Reyes, y se contará con los comentarios del escritor Rafael Anselmi, el director de Etiqueta Negra Daniel Titinger y la poeta estadounidense Susan Ackerman.

El Auditorio de Petroperú, con un foro semejante al del auditorio Ricardo Palma de la 13ª FIL de Lima, recibirá con discreción y seguridad a todos aquellos que quieran celebrar el poder de la palabra, la dignidad humana y la reinserción del interno penitenciario a la sociedad.

Gracias a este programa de revalorización del interno penitenciario, por medio de la creación literaria, que organiza la Asociación Dignidad Humana y Solidaridad con el auspicio de Petroperú y la Embajada de Holanda, y el apoyo de la Defensoría del Pueblo, el Ministerio de Justicia y el Instituto Nacional Penitenciario, cada asistente a la ceremonia de presentación-premiación recibirá gratuitamente un ejemplar de El Chato y los relatos ganadores y finalistas del Primer Concurso de Cuento Arte y Esperanza 2007.

PETRÓLEOS DEL PERÚ
San Isidro, 29 de julio de 2008
Cordialmente,
José Donayre Hoefken
Ediciones Copé
Departamento Relaciones Corporativas de PetroPerú
"

29.7.08

Poéticas & Rollos. Descripción

Parecía imposible salir vivo de aquel torrente de fuego líquido. Las llamas silbaban alzándose con estruendo del líquido que se derramaba llenando las fosas y los cráteres e invadían las trincheras de comunicaciones. La tierra, la arcilla, la piedra, impregnadas de petróleo, empezaron a despedir humo. El petróleo se derramaba en chorros negros y lustrosos de los depósitos acribillados por proyectiles incendiarios, como si enormes rollos de fuego y humo hubieran estado taponados en las cisternas y ahora se desenvolvieran alrededor.
(…)
Las columnas de humo y fuego que se elevaban hacia el cielo adoptaban formas efímeras de seres vivos presas de la desesperación o la furia, o bien de chopos oscilantes, de álamos temblorosos. El negro y el rojo se arremolinaban entre jirones de fuego, como chicas morenas y pelirrojas despeinadas que se entrelazaran en una danza.

---Tomado de Vida y destino (2007), de Vasili Grossman.

28.7.08


Ecos de la FIL 2008

Fui a la inauguración de la Feria y me encontré con algunos amigos personajes de la cultura limeña. El profesor Agustín Prado, de Ajos & Zafiros, en primer lugar:














Luego el crítico y profesor Marcel Velázquez Castro:





Y un guarique interesante dentro de la Feria es el stand del narrador Manuel Rilo: libros, bolsos, y muchas cosas más.





Ya en el Superba, evaluando las compras con los poetas José Pancorvo y Juan José Soto, me encontré con el crítico y blogger Javier Garvich, y con el poeta horazeriano Feliciano Mejía. Santé.








26.7.08


FLAP! 2008, Festival Internacional de Poesía

-Sao Paulo, 1-8 de agosto-

La imponente ciudad brasileña será escenario de uno de los festivales poéticos más importantes de Latinoamérica. Más de 20 poetas de diversos países compartirán su trabajo y sus experiencias con los poetas locales. Pueden ver la programación completa aquí. Esta la lista oficial de poetas asistentes, hasta el momento.


Argentina
1. María Eugenia López
2. Virginia Fuente

Chile
3. Javier Norambuena
4. Enrique Winter
5. Héctor Hernández Montecinos

Cuba
6. Reinaldo Montero

Ecuador
7. Ernesto Carrión

Guatemala
8. Alan Mills

México
9. Lorena Saucedo
10. Alberto Trejo
11. Balam Rodrigo
12. Benjamín Morales
13. Jocelyn Pantoja
14. Luis Paniagua
15. René Morales
16. Rodrigo Flores

Perú
17. Teresa Ruiz Rosas
18. Víctor Coral

Uruguay
19. Andrés Toro (músico)
20. Ernesto Rizzo
21. Fernando Foglino
22. Martín Barea Mattos

A Confirmar:
• Pilar Fraile - Espanha

25.7.08


Oswaldo Chanove: poesía 1983-2008

Si el poeta que me dio el dato no se equivoca –me lo encontré en la puerta de la librería y me dijo que acababa de salir de imprenta-, esta es una primicia absoluta. El nuevo libro de Oswaldo Chanove: Las palabras no pueden expresar lo que yo experimenté entonces (AUB, 2008).

En realidad se trata de una antología sui generis, hecha por el propia autor a manera de un libro nuevo. Para ello Chanove ha juntado algunos textos de sus libros anteriores con los poemas de un libro hasta ahora inédito y que lleva el título de todo el conjunto. Un eco armónico se propaga a través de esta compilación, acentuado por la calidad de la diagramación y la propuesta visual de la gente de AUB.

El amor, la muerte, la intertextualidad, el problema de Dios y de los hombres en su hermandad deseada y negada, siguen siendo tópicos, cada vez más elaborados, más expresivos, para OCH. También los ajustes de cuentas (tienen que leer el despiadado y amoroso homenaje a Westphalen) y las metáforas sobre el oficio poético.

Chanove, luego de un leve traspié inmediatamente anterior, con este fabuloso libro logra, una vez más, ganarle en el pulso al estancamiento creativo y entregarnos un antihéroe renacido, un disparo al aire que rebota en la lengua (¿de Dios?), una última mirada burlona pero profunda a los seres y las cosas de este mundo que es el único que tiene y que lo ama tanto como para dispararle en pleno cerebro con sus versos. Vale (mucho).

(Portada.)

Presentaciones celestes (clic en las imágenes)

24.7.08


Cartas inéditas de Gabo

26.XII.67, Barcelona


Mi querido Pedro Lastra:

estupendo el estudio sobre La Hojarasca. Yo nunca entendí por qué ese aspecto sofocliano se le ha escapado a todos los críticos, si a mí me parecía tan evidente en la novela. Más aún, en un plan anterior, el cura y el médico debían ser hermanos, pero luego me pareció que el asunto resultaba algo melodramático al referirlo a un pueblo latinoamericano.

Hay en la contribución a la bibliografía algunas cosas que no conozco, y que me gustaría ver. Por ejemplo: lo de Ariel Dorfman; la crónica de Lachtamn sobre La Mala Hora; lo de Juan Loveluck; lo de Mario Rodríguez Fernández.

A ti te falta, en cambio, porque tal vez no había aparecido aún, un excelente estudio de Volkening sobre Cien Años, aparecido en ECO.

El guión que se empezó a publicar en Letras Nacionales ya fue filmado en México, bajo la dirección de Arturo Ripstein, y la película resultó excelente. Y por tanto, un estrepitoso fracaso comercial. El guion completo lo publicó la revista Bellas Artes de México, no recuerdo cuándo, pero si tienes modo de pedirlo a México, te lo mandarán. Me interesa que lo veas, porque de todo lo que escribí para el cine, es el único donde se ven algunas de mis obsesiones personales.

Le mandaré a Zapata Olivella, para Letras Nacionales, el estudio sobre La Hojarasca. Tal vez alcance a salir antes de 10 años, habida cuenta del ritmo en que aparece esa revista.

Cien Años de Soledad ha sido la salvación: gracias a sus ventas espectaculares, tengo por delante unos años de paz doméstica que pienso dedicar minuto tras minuto a escribir. Ahora estoy metido en un cuento que puede ser muy largo y muy divertido, y que llevará el pretensioso título de “La increíble y triste historia de la cándida Eréndira, y de su abuela desalmada”. Es, más que nada, un recurso para calentar motores antes de zambullirme, quién sabe durante cuánto tiempo, en El Otoño del Patriarca. Después no sé qué haré.

Barcelona es una ciudad abúlica y tranquila, en la cual estoy disfrutando del viejo placer del anonimato, que tan necesario me resulta para escribir.

Un gran abrazo,

Gabriel

---Tomado de la revista virtual Destiempos. Se trata en realidad de cuatro cartas enviadas al poeta chileno justo en momentos en que García Márquez publicaba Cien Años de Soledad. Pueden leer otra de las cartas en Pospost y el total de las mismas en Destiempos.
(Pedro Lastra.)

Segunda causalidad

Todas las noches, antes de dormir, suelo hojear un libro, de entre un grupo de ellos muy apreciados. En estos meses esta élite la componen Terra nostra, La muerte de Virgilio, los cuentos de Landolfi, la poesía completa de Fernando de Herrera y Las alas de la paloma. Anoche tomé la novela de Broch justo en un pasaje donde el narrador habla de una causalidad de orden superior, desatada por la impregnación, por parte de toda la gente de una plaza, de “la facilidad y levedad de la suspensa vigilia” que envuelve a Virgilio, yaciente en un lecho y transportado por un séquito por las calles.

Recordé entonces que muchas veces esa suerte de mágica conexión se da en nuestra vida diaria, y no reparamos en ello. Como para probarla, cogí dos libros al azar (pero el azar, por suerte, no existe) y los abrí en cualquier página. El primero, Furor y misterio, de René Char, me entregó esto:

No has hecho más que aumentar el peso de la noche. Has regresado a la pesca en las murallas, a la canícula sin verano. Estás furioso contra tu amor en el centro de una armonía que enloquece. Piensa en la casa perfecta que nunca verás ascender. ¿Para cuándo la cosecha del abismo?
(…)
¿Qué te ha izado, una vez más, un poco más alto, sin convencerte?

Y:
El abandono de los dioses tiene también un ala secreta.

También:

Frente a las precarias perspectivas de la alquimia del dios destruido –incompleto en la experiencia- yo las contemplo, formas dotadas de vida, cosas inusitadas… (Cursivas mías, traducción de Jorge Riechmann.)

El otro libro elegido fue La laguna orínica, extraordinario volumen de ensayos de José Morales Saravia. En el acápite llamado "Symbolía", el poeta refiere la “huida de los dioses”, quienes “migraron hasta no ser sino las plumas que caen sobre tanta playa inhóspita. Lo divino se perdió para siempre en la transparencia sin sentido del aire, en su invisibilidad y falta de peso.”. El simbolismo sería una respuesta, entonces, a ese estado de pérdida esencial. Se trata de un izamiento para trascender la mirada mustia del hombre abandonado por lo divino (Char). La tarea, según Morales Saravia, sería “restituir la complejidad de lo divino bajo el signo de lo numinoso”, por medio de la simbolización, única forma de dar cuenta de la “aparición maravillosa” (Morales Saravia) de “formas dotadas de vida”, cosas inusitadas” (Char).

El símbolo, por cierto, representa el choque (y brillo) de dos cosas diversas, dos elementos disímiles, de la misma manera que la "segunda causalidad" brochiana establece vínculos insospechados entre las acciones. Maravillosa la forma en que convergen tres textos en apariencia separados por idiomas, idelogías, estilos y géneros.

(Rene Char, magnífico poeta francés. Imagen tomada de Letralia.)

23.7.08


Poéticas & Rollos. Estilo

La cuestión del estilo es siempre el examen, la presión de un objeto puntiagudo.
A veces únicamente de una pluma.
Pero también de un estilete, incluso de un puñal. Con su ayuda se puede, por supuesto, atacar cruelmente lo que la filosofía encubre bajo el nombre de materia o matriz, para dejarla marcada con un sello o una forma, pero también para repeler una forma amenazadora, mantenerla a distancia, reprimirla, protegerse de ella –plegándose entonces, o replegándose, en retirada, detrás de los velos.
(…)
El estilo puede también protegerse con su espolón contra la amenaza aterradora, ciega y mortal (de lo) que se presenta, se ofrece a la vista con obstinación: la presencia, y por consiguiente, el contenido, la cosa misma, el sentido, la verdad –a menos que esto no sea ya el abismo desflorado en todo desvelamiento de la diferencia.

---Tomado de Espolones –los estilos de Nietzsche (1981), de Jacques Derrida. Se entiende hasta cierto punto la incomprensión y hasta repudio que suscita hoy en algunos la obra del filósofo francés –en estos tiempos de ausencia de espolón, de puntas romas que venden bien-, dado su carácter abiertamente enfático. Imponer un estilo, una forma propia, por fortuna, parece no solo acarrear el desencuentro (editorial y humano) sino la protección contra la tiranía de una verdad, y la elusión de los abismos de la falsa comprensión. Y sin embargo la arcádica ausencia de estilo es también, para mí, una alternativa al formato medio (romo) imperante…
(Derrida: estilo en todo.)
---------------------------------------------------
Límbicas
*Re-respuesta de Héctor Ñaupari. Continúa la polémica sobre Cuba entre el novelista Rafael Inocente y el poeta de Rosa de los vientos: "Debo confesar que la última respuesta de Rafael Inocente me llena de desaliento. Justo cuando parece posible que los socialistas peruanos construirán, por fin, un socialismo renovador, inspirado, fuerte, que mire al futuro sin los corsés ideológicos que tanto daño les han hecho...". Ver en Notas de Limbo.

22.7.08



Dos poetas mujeres últimas

Desde que Carmen Ollé, en un ya mítico 1981, desatara su fiebre adrenalínica, ese énfasis, esa fuerza no ha dejado de alumbrar a las nuevas poetas, a buena parte de ellas. Claro, las de la última generación intentan contener un poco más la palabra, darle un plus formal a lo suyo, pero sin duda a nivel de significado el cuerpo y sus avatares viscerales siguen dando que hablar.

La hija del carnicero y H, de Vanessa Martínez y Lali García*, respectivamente, son buenas muestras, diferenciadas, de lo que digo. En el caso de la trujillana el amor y la muerte son constantes, y cierta inclinación al mal:

Cuchillos en la piel de los amantes,
Cuchillos en la piel de los viajantes,
Cuchillos que mataron mi razón.

Cuchillo,
Mi enamorado mortal. (pp 46)


Y para García lo corporal anda teñido de un pesimismo schopenhaueriano -aun cuando no haya leído al autor de El mundo como voluntad y representación:

Al final
Todos somos un cuerpo putrefacto
Donde nadie puede avizorar
Trascendencia ni gloria

¿Será que ahora se trata de dorar un “sueño de morbo perdido” (Martínez), de “embarrarse bien/ en el fango/ para luego desistir”? (García). ¿Estamos frente a una variante trágica, entenebrecida, de la pasión por lo erótico-corpóreo?

En cualquier caso, tarea es, desde siempre, para el(la) poeta, aclarar la voz y poner orden al confuso torrente sentimental o imaginal. Luego cantar. Ellas, en sus óperas primas, han elegido cantar y hacer catarsis a la vez. No es malo el resultado, sin embargo, y estoy seguro que irán a mejor.

*Ambos libros publicados este año por Zignos.
(Portadas.)

21.7.08


Parabellum existe
Como algunos me han preguntado -a raíz de un agradecimiento a la gente de Somos por su mención- si mi tercer poemario existe de verdad. Les pongo la carátula y les aviso que ya está en El Virrey. Vidrios.
(Portada.)

Réplica de Rafael Inocente

"Respuesta al poeta Héctor Ñaupari: la retórica de la libertad

"El capitalismo es perfectamente compatible con la esclavitud, la democracia no"
El futuro del capitalismo
L. Thurow

Bien, Héctor. Espero que este intercambio epistolar no se torne en un diálogo de sordos. Ensayaré una respuesta que probablemente no logre modificar su particular percepción acerca de Cuba, pero si cuestionar el ardor con el cual defiende sus ideales liberales.
Mal de muchos, consuelo de tontos, solían repetir nuestros abuelos para referir aquella malhadada costumbre de mirar la paja en el ojo ajeno y no ver la suya propia. Pues bien, al aludir a la desigualdad, la explotación y la corrupción que se ha enseñoreado en nuestra patria en estos casi 20 años de gobiernos asesorados por liberales de toda laya, no fue mi intención justificar lo que sucede con el pueblo de Cuba, una nación soberana condenada a un proceso de demolición lento, agresivo y doloroso por el País de las Grasas Saturadas en el Cerebro. Una condena que sí se hizo efectiva con la República de Haití, aquella que se atrevió a proclamar la Primera República Negra en el Nuevo Mundo a inicios del s. XIX, después de derrotar a la fuerza de elite enviada por el Imperio napoleónico, que invadió su territorio con el único fin de restaurar la esclavitud, masacrar a buena parte de su pueblo e intentar liquidar a la dirección militar y política de aquella revolución. Nunca se lo perdonaron y hoy Haití es un despojo de nación que los poderosos usan como lección a todo aquél pueblo que elija el camino de la libertad, esa libertad por la que usted se bate ahora con furor uterino.
El mito de la inferioridad de la raza negra largamente incubado por los defensores de pseudociencias como la antropometría y la frenología fue derribado de una patada en el poto por el fantasma indoblegable del general Toussaint Louverture, traicionado y muerto luego en una cárcel francesa. Hay que volver una y otra vez sobre estas páginas heroicas de la lucha de los pueblos del mundo, porque en la actualidad aún hay mucho que meditar alrededor de ella. Aquella fue una lección de lucha anticolonialista y antiesclavista sin par, similar a la que da ahora el pueblo cubano.
Es que, Héctor, no se trata de que el liberalismo sea injustamente comprendido, pues ese liberalismo que le reconforta y que le sirve de punto de apoyo para cuestionar la intromisión del estado en las libertades civiles del pueblo caribeño, es un sistema ideológico ambivalente, que usted ha optado por representar garbosamente en tierras andinas. ¿Y por qué digo ambivalente? Podría usar un término más duro, pero me he prometido a mí mismo intentar ser diplomático. Simplemente no logro comprender, estimado Héctor, cómo siendo usted un hombre de mundo, poeta culto, esclarecido y consciente de la villanía de las clases dominantes persista en la obcecada defensa de un orden contrario a cualquier tipo de libertad e insostenible desde cualquier punto de vista, sea económico, sea ecológico, sea ético o social. Y es que la crítica que usted realiza en su artículo al gobierno de Cuba y la conmoción que afirma sentir ante las carestías, represión y corrupción en tierras cubanas deberían además conducirle a severa reflexión acerca de los mismos males en lugares del mundo en donde el liberalismo ha sentado sus reales con tanta o mayor fuerza que el gobierno en Cuba.

Cuba es de alguna forma lo que Haití fue a las batallas de ideas que se dieron por aquél entonces entre el feudalismo decadente y el capitalismo, en las épocas aurorales de su fase industrial. El triunfo de una revolución negra en pleno Caribe, una revolución antiesclavista exitosa que atizó las discusiones acaloradas a la luz de un capitalismo industrial naciente, generó bandos encontrados. En aquellas épocas emergían nuevas clases económico-sociales dotadas de un gran poder intelectual resultado de la Ilustración: por un lado, el desarrollo pujante de las ideas liberales de la burguesía concretadas en las dos grandes revoluciones burguesas, la de las 13 colonias inglesas y la francesa, y por el otro, rechazo al capitalismo y crítica a la sociedad burguesa dieciochesca por parte de una intelectualidad identificada con las tesis más avanzadas del socialismo y la resistencia de un proletariado industrial cuyo crecimiento numérico era desbordante debido a la ruina y el empobrecimiento de la sociedad agraria feudal.

¿Por qué reseño todo esto? Porque Cuba es más allá de sus problemas, un símbolo, es el punto de quiebre de las discusiones entre liberales y lo que usted graciosamente denomina progresía intelectual, cenáculo selecto que todavía no me cursa invitación alguna. Pero más allá de carestías y progresías, Cuba es su gente, esa gente real que vive, lucha, sufre y ama.

Alguna vez me preguntó, estimado Héctor, ¿Y qué sería de aquél pueblo cubano, culto, educado, políglota y generoso si en vez de la tenebrosa gerontocracia que la gobierna, disfrutase de democracia? ¿Qué sería Cuba en democracia?

¿Pero qué tipo de democracia, estimado "Jéctor"? ¿Qué democracia?

Vuelvo aquí a lo que dije párrafos arriba. El liberalismo es una teoría económica y de acción política fundamentalista y ante todo, ambivalente. Ambivalente por no presentar como problemática la relación de los derechos políticos e individuales por un lado, y los derechos económicos de la propiedad privada, por el otro. Históricamente, la alianza de democracia y liberalismo, ha sido absolutamente ambigua. En el siglo XIX, cuando la política liberal tuvo su apogeo, los tres principios coherentes que caracterizan esta ideología fueron la libertad de expresión, el imperio de la ley y principalmente, el derecho de propiedad privada, junto con la libre competencia económica. A través de su historia, los liberales del siglo XIX mostraron que eran siempre menos importantes la libertad de expresión y el Estado de derecho que la defensa de la propiedad privada y por tanto, el establecimiento. Pero el comportamiento del liberalismo con la democracia no fue disociado solamente en el siglo XIX. La racionalidad económica con la que se han obnubilado la mayoría de liberales, los torna defensores de lo más retrógrado del ser humano: basta descorrer el velo para darse cuenta que bajo aquellos tules de seda se esconde una retórica de la libertad que no admite otra adjetivación de la naturaleza humana que no sea la económica. Cuando Hayek, y lo cito literalmente, dijo "Qué tengamos que ver con la justicia social es sencillamente una superstición del tipo de las que, por respeto a la paz, podemos admitir en la medida que ello hace felices a sus partidarios, pero contra lo que debemos luchar cuando esos principios pretendan ser impuestos a otros hombres. La creencia predominante en la justicia social de la actualidad es naturalmente la mayor amenaza a los demás valores de una civilización libre" (Hayek, 1981: Recht, Gesetzgebung und Freiheit, Bd. 2, Landsberg am Lech: 98)", el tío no estaba bromeando. Poco después agrupados bajo la Sociedad del Monte Peregrino parieron esa brillante treta llamada economía social de mercado, financiados por grandes corporaciones norteamericanas y gigantescas transnacionales. Pues bien, ese liberalismo autoritario, fundamentalista y dramáticamente inculto es el que ha calado en estas tierras, sea bajo el rostro amable de la economía social de mercado o el siniestro de los monetaristas que sostuvieron las sangrientas dictaduras latinoamericanas (Argentina, Chile, Uruguay y Perú).

En el año 1973, cuando el status quo se vio en peligro en Chile toda la fraseología pseudolibertaria de Hayek se fue al carajo. Si la realización de la libertad natural sin violencia alguna era el objetivo acariciado por los liberales, la hipocresía de sus principios quedó demostrada de manera sangrienta y criminal. Si la ejecución del proyecto neoliberal en sí mismo era puesto en peligro, este principio se vulneraba fácilmente. Se debía de proceder en forma absolutamente dogmática y pragmática. Y esa es una innegable lección de la historia, Héctor, algo sobre lo que yo quisiera una explicación desde su insaciable y profundo deseo liberalista. Porque el golpe de estado en Chile, preparado y financiado por la CIA, contó con el apoyo expreso de economistas liberales, entre ellos Hayek. Y porque en el Chile pinochetista no existió (amigos chilenos me cuentan que hasta hoy no existe y la valiente acción de la adolescente Música Sepúlveda dice mucho de una sociedad terriblemente clasista y acomplejada) durante mucho tiempo libertad de expresión, estado de derecho, libertades civiles ni nada que se le parezca, al igual que en el Perú de la época fujimorista. El experimento político-económico que significó para el pueblo chileno la puesta en práctica por primera vez, bajo el asesoramiento de un liberal como Milton Friedman, es hoy por hoy un peligro latente para la paz en América del Sur pero sobre todo para el Perú, pues la política económica liberal y autoritaria se expande cada vez más peligrosamente a nuestra patria con la complicidad de la clase política y el beneplácito de intelectuales que critican candorosamente las injusticias en Cuba, pero no son capaces de reparar en la desigualdad económica y social que han producido gobiernos (democracias o dictaduras) asesorados por liberales de todo pelaje.

Repito, estimado Héctor, usted como librepensador debería coincidir, cuando se ha tratado de defender alguno de los tres postulados básicos del liberalismo, a saber, la libertad de expresión, el estado de derecho y el derecho a la propiedad privada, el liberalismo siempre ha optado abierta y sospechosamente por esta última.
Por ello me sorprende su sincera y ardorosa defensa de los derechos del pueblo cubano, es usted un admirador de Hayek muy atípico, pues a este señor le importaban un pepino las libertades individuales cuando de cuidar el bolsillo de los poderosos se trataba, allí si era práctico y ortodoxo para recurrir al golpe de estado y a la violencia de clase en contra de quienes osaban subvertir el orden establecido. No, no reaccione así, estimado "Jéctor" que no voy a caer en el simplismo de igualar a Hayek con Pinocho. Al primero le bastaba el mercado. Al segundo, como a muchos otros de su misma calaña, le bastaron las armas. En rigor, a ambos les sobraron la democracia y aquél valor tan caro a ustedes los liberales y a nosotros, los libertarios, la libertad.

En momentos en que termino de pergeñar estas líneas se celebra en el distrito de Miraflores una Marcha/Fiesta por la Paz en solidaridad con las víctimas de la violencia en el hermano país de Colombia, la que está siendo cubierta desde todos los ángulos por las televisoras sobre todo por el ángulo que mejor ofrece Luz Marina Zevallos. Por otro lado, en la mañana de hoy se enterraron los restos de las víctimas de la matanza de La Cantuta después de 16 años de haber sido secuestrados, torturados, quemados y asesinados por el Grupo Colina durante el régimen dictatorial liberal de Alberto Kenya Fujimori (1990-200), crimen atroz respecto al cual los liberales jamás se pronunciaron (¿o me equivoco, Héctor?). El entierro ha ocurrido en medio de incidentes provocados por las exigencias absurdas de un funcionario de la Beneficencia Pública a los deudos de los estudiantes asesinados, originados a su vez por la ausencia de ciertos documentos (autorizaciones y trámites legales para la inhumación de los restos de los estudiantes asesinados) que debió haber entregado a tiempo el Ministerio de Justicia. Esta afrenta final a la memoria de los universitarios asesinados con autorización de las más altas jerarquías militares y civiles para escarmentar al pueblo combatiente es también una afrenta a la memoria de las decenas de miles de desaparecidos durante la guerra fratricida que ensangrentó nuestra patria, como también es una afrenta para el pueblo consciente esa farsa de juicio en donde el pobre diablo Vladimiro Montesinos zarandea a jueces pusilánimes e ignorantes como le viene en gana. ¿Dónde pues el estado de derecho, las libertades individuales y civiles, el que todos somos iguales ante la ley?

Pero vamos, Héctor, hoy tocarán en la Fiesta por La Paz los engreídos de Montesinos, Losnosequienylosnosecuantos, el Grupo Kaliente de Iquitos y varias orquestas colombianas y ya que usted es el autodenominado Yaipén de la poesía peruana, divertido Héctor, creo que me daré una vuelta por el Parque Salazar para mover las caderas al ritmo de Shakira, Juanes y otros preclaros exponentes del nuevo arte colocho, que recordar muertos antiguos es tarea ociosa de los que han hecho del duelo una forma de vida.

Siempre suyo,

Rafael Inocente"

20.7.08

Zambra en Somos

La edición de la revista sabatina de El Comercio dedica hoy muchas páginas a la inminente FIL Perú 2008, y entre los escritores entrevistados destaca Alejandro Zambra (La vida privada de los árboles, Bonsái), quien viene a la Feria a presentar sus libros. Enrique Sánchez Hernáni le hace una pregunta axial para un escritor joven de hoy: la abolición de las fronteras entre poesía y prosa. Zambra responde:

Yo me siento próximo a una literatura que borre las fronteras. Pero sí desconfío mucho de la novela. Como lector no disfruto mucho de los rellenos que hay en ellas; están llenas de material desechable.

En otro momento de la breve pero intensa entrevista, Zambra toma distancia de la onda McOndo. Dice que solo le interesa por el afán polémico y que la correosa lucha entre realismo mágico y realismo tradicional no le interesa. Bien.

PD, poesía: Agradezco a los autores de la nota sobre libros de poesía en Somos, por la inclusión entre los recomendados -sorpresiva porque recién ha salido del fogón- de mi nuevo libro de poemas, Parabellum (Santo Oficio, 2008), junto con poemarios de Micaela Chirif, Odi González, Lena Retamoso y Miguel Ildefonso.

19.7.08


La Victoria de Galloso

El escritor y estupendo blogger José Antonio Galloso me envía "Mi barrio desde la memoria", una serie de fotos suyas del inolvidable barrio de Balconcillo -la mejor zona de La Victoria, de lejos-, donde, yo también, viví por algunos años. Pueden ver el archivo completo de flickr.

(Foto: J.A. Galloso.)

18.7.08


Sobre 8Om84rd3r0

Ayer en el programa no hubo tiempo para hablar de la novela de César Gutiérrez. Debo confesar que cuando se dieron a conocer los primeros fragmentos, la adhesión de un par de conspicuos bloggers a la novela me generó resquemores. Preferí guardar silencio hasta que leyera el libro. Posteriormente, las venias de Mirko Lauer y Fernando Ampuero en la presentación avivaron mi interés por leerla. Hoy que la paladeo de a pocos desde hace unos días, puedo adelantar que

-más que una novela vanguardista sensu stricto (hay una presencia muy fuerte de un yo romántico), me gustaría vincularla a novelas del lenguaje -aunque con evidentes y visibles matices diferenciales- como Tres tristes tigres pero sobre todo Abrapalabra, de Luis Britto García, todas ellas tributarias en alguna medida de Finnegans Wake.

-No estamos, como se dijo, frente a un “Frankenstein literario”. La línea argumental, aunque difuminada en muchas partes por la experimentación lingüística, existe y parece atravesar todo el libro. Hay un devenir diegético innegable pero débil.

-Ciertamente William Gaddis y Thomas Pynchon son presupuestos en la novela, sobre todo en Ágape, ágape y El arco iris de la gravedad. También puede haber deudas pagables con algunas novelas de William Gibson y muchas películas futuristas y de sci-fi.

-Para mí la gran protagonista de la novela es la poesía –no en vano Gutiérrez debutó como poeta-, es decir la exploración de un nuevo lenguaje, digamos que posbarroco, que aglutine y exprese todas las experiencias de hoy -posmodernas si quieren- y que las vuelque en un código diferente, apenas esbozado pero real.

Esto, por ahora. Haré una entrevista al autor para una revista local en unos días. Estén atentos.

pd viernes: Es raro leer paralelamente 80m84rd3r0 y Acción de gracias, de Richard Ford. Apreciar el esfuerzo poético de Gutiérrez a lo largo de su novela y ponerlo junto a esa laxitud por ratos exasperante del lenguaje detallista, llano, extensivo (no sintético) del autor de El periodistas deportivo. Si hay algo que está en la antípoda de lo que llamo -no sin dudas- novela del lenguaje, es Acción de gracias. Sin embargo me gusta...

(Portada.)

Respuesta de Héctor Ñaupari a Rafael Inocente

Ayer entrevisté al poeta Ñaupari en Canal 33 de cable (19 en señal abierta) por la aparición de su libro de ensayos Libertad para todos. Ayer mismo en un blog de comentarios libérrimos -y soy diplomático con este calificativo- apareció una carta del novelista Rafael Inocente a Héctor Ñaupari. Hoy abro mi correo y encuentro una carta de respuesta del autor de Rosa de los vientos a Rafel Inocente. Yo la publico, y dejo este blog abierto no a los comentarios basura sino a las contrarrespuestas que los implicados quieran enviar.

Actualización, 4.44 pm: Rodolfo Ybarra, en su blog, dice que no vio la carta de Ñaupari en su correo porque estaba en un "viaje corto". Elijo creerle, en aras de la amistad. Retiro entonces las palabras vertidas sobre la democracia en su blog; ha posteado la carta de Ñaupari.


Estimado Rafael,

En primer lugar, mis saludos. Felicito lo que considero un gran avance, de parte de un sector de la progresía intelectual que usted integra, reconocer que Cuba no era el paraíso terrenal que habían defendido con tanto ardor durante tantos años y, aunque ya en una significativa minoría, todavía defienden.

Lo que sí debo aclarar de entrada era que, en mi visita a Cuba, no iba a esperar encontrar esa “Familia Ingalls caribeña” a la que alude. Sólo el inmenso peso de la evidencia informada hasta el agotamiento por sectores e instituciones progresistas como Amnistía Internacional, denunciando las incontables violaciones a los derechos humanos cometidos por la dictadura cubana me parece suficiente para, uniéndolo a lo que ví y padecí en mi estancia en la isla, diera cuenta de este testimonio: un país del que no se puede salir, no se puede leer lo que uno quiera, no se puede expresar libremente, no se puede trabajar libremente, no se puede ser dueño de lo que se gana, en el que no se puede caminar por sus calles, sus playas, y en el que todos se suponen delatores, no es un país que mereciera tal nombre.

En tal caso, si usted considerara dignos y elevados los principios del socialismo, tendría por fuerza que coincidir conmigo que esta terrible situación no se asemeja, ni por asomo, al socialismo en el que usted cree con convicción. De hecho, en mis conversaciones con los cubanos socialistas en la isla, era evidente que no poder comer, ni tener un techo que protegerlos del aguacero, ni una medicina, no tenía nada que ver con el socialismo que defienden.

En lo que sí debo discrepar con usted es que se pretenda confundir una realidad como la peruana con la cubana. Los males de los demás no alivian los propios. Tampoco, a fuerza de hacerlos semejantes, los males nuestros se convierten mágicamente en más llevaderos. Los males de los cubanos, por ende, no se hacen buenos ni se atenúan sólo por contrastarlos con los nuestros. Y es que estábamos hablando de la situación de Cuba. Por difíciles que sean nuestras propias circunstancias y vicisitudes, en la medida en que no nos sean conculcados nuestros derechos, podemos superar esos problemas. En una dictadura, como seguramente sabrá por su experiencia y sus lecturas, eso no es posible.

Terminando, déjeme decirle que no guardo ninguna nostalgia por el régimen de Fulgencio Batista, al cual se ha terminando pareciendo tanto esta dictadura castrista. La idea de una democracia cubana, con libertad y con igualdad, con oportunidades y bienestar, no tiene porque ser incompatible con las metas a las que ambos aspiramos, pues a pesar de parecer opuestas, no lo son tanto, si son bien analizadas. Un librepensador debería entender esto, ¿no le parece?
Para concluir, ¿Para qué juego? Para la libertad. La de los cubanos. La de nosotros. ¿Para quién juego? Para todo aquél que quiera ser libre, y pensar libremente, parecido o diferente a mí, como por ejemplo usted, pues a pesar de tener ideas distintas defenderé siempre su derecho de expresarlas.



Atentamente
Héctor Ñaupari

15.7.08

Miércoles 16 de julio: “Libros & Imágenes” en Canal 33

Dentro del programa Caras de la Cultura, este miércoles estaré entrevistando, en vivo, a las 9 pm, al poeta e ideólogo Héctor Ñaupari (Rosa de los vientos) por la publicación de su reciente volumen de ensayos, de vena más bien polémica -ya verán por qué. Además, podrán apreciar un video-poema de la artista plástica Janine Soenens ("Europa"), y comentaré algunos libros que nos han hecho llegar a la oficina (envíos a Comandante Espinar 864, Miraflores):

-Tom Waits, entrevistas y conversas
-Acción de gracias, de Richard Ford, Anagrama.
-Sauce ciego, mujer dormida, de Haruki Murakami, Tusquets
-El mercado negro y la telefonía móvil, de Jaris Mujica, SUR-IEP


y algunos libros más (ojo que adelantaré algo de mi lectura de 8Omb4rd3r0, de César Gutiérrez).

El programa va también por señal abierta en Canal 19 y por Internet en www.jn19tv.com. Vidrios.

¿Inacción de gracias?

Hace un par de meses, cuando leí la reseña –fulminante- que le escribiera a este libro Juan Manuel de Prada (La tempestad, Las máscaras del héroe) en ABC, mi interés por leer la tercera y final parte de la trilogía de Frank Bascombe (precedida por El periodista deportivo y El día de la independencia) decayó ostensiblemente. El narrador español había dicho que estaba frente a

Una obra que, en su afán hiperrealista, se cuenta entre las más aburridas, prolijas, farragosas y extenuantes que jamás hayamos leído

Pero además había agregado, luego de reprochar el presentismo sin trascendencia que Richard Ford (1944) se empeña en describir en su novela, que

esta descripción de la realidad (la de Acción de Gracias) adquiere, ciertamente, una solidez irrecusable: es la solidez de una necrosis, de una gangrena indolora, de una desolación sin lucha. Huelga añadir que, en medio de este fatal quietismo, el alma de los personajes nunca se muestra, ni siquiera a través de un bostezo.


Para finalmente sentenciar que la literatura “si aspira a no perecer por agotamiento, tendrá que dar cuenta de la razón del vivir”.

Pues bien, tengo el libro de Ford desde hace tres días y lo que hice desde el principio fue olvidarme de las palabras nada halagadoras de De Prada y arrojarme a su lectura, por más agotadora y poco estimulante que pudiera ser, con el mayor entusiasmo. El resultado es de una incómoda ambigüedad. A veces me parece estar asistiendo a una encomiable poetización del vacío, de la intrascendencia, de la medianía en estado puro*. Otras veces no encuentro sino farragosidad, detallismo improductivo, una falta de energía vital francamente desconsoladora.

Si lo que valoramos –siguiendo los postulados de la crítica de moda, la cultural- es el valor de espejo, de representación, de esta narrativa, no hay duda que podemos pensar que estamos ante una verdadera proeza que nos entrega un enorme fresco –en grises y sombríos colores, por cierto- de la sociedad media norteamericana. Si lo que buscamos es el goce estético de unos episodios relevantes, estimulantes, contados con pasión, con sangre, podemos pensar Acción de gracias como el gran fiasco de la literatura moderna –y no otra cosa es lo que se ha dicho en otras partes.

Elijo, en aras de una honestidad intelectual bien entendida (no como la encomiada por compinches en sus compinches), el justo medio estagirita. Momentos muy logrados de ensalzamiento de la vida trivial, de la monotonía y de la ausencia de conflicto (que no es ciertamente la felicidad, pero tampoco necesariamente el aburrimiento), junto a momentos donde el agobio, la falta de propósito y el abandono a una morosidad cancina nos destierran como lectores al infierno de lo anodino, lo chato, lo excesivamente common sense y lo falto de gracia (y esto último no es solo una ironía).

En resumen: espigad y así creceréis. Si siguen este principio podrán afrontar mejor la lectura de Acción de gracias.

*Un punto de vista interesante es el de Rodrigo Fresán en su reseña de Letras Libres. El autor de La velocidad de las cosas califica a la novela de Ford como "real" y no "realista". Con lo que justifica que en la novela no pase nada, pues así es lo real, más no la realidad. Perfecto, aún aceptando esos matices, lo que muchos lectores buscan en una novela no es lo real, ni la realidad, sino una otra realidad o un otro real.

(Richard Ford. Portada.)

14.7.08

11.7.08


Compras y nostalgia

Hoy compré cuatro libros en un delicioso remate en una librería local. En realidad fui a ver si había llegado la reciente novela de Junot Díaz, comentadísima en España. Me dijeron que la iban a vender recién en la Feria del Libro, así que para no quedarme con el clavo me compré:

-Elogio de lo insípido (Ciruela), del filósofo francés Francois Jullien;
-una edición crítica de Residencia en la tierra (Cátedra), a mi gusto uno de los pocos libros legibles de Neruda hoy;
-Tratado de sortilegios (Hiperión), de Oscar Hahn, que reúne sus primeros poemarios, y
-Crítica de la razón catabática (San Marcos), de José Morales Saravia, que, como todo libro bueno y denso, pasó desapercibido el año pasado en nuestro país.

Del ensayo del poeta peruano ya tenía noticias por un post del blog Sol Negro. Una nueva visión del mundo y de la creación. De Jullien había leído antes su Tratado de la eficacia; todo un conocedor del pensamiento chino. Elogio me interesa para un trabajo sobre un narrador hispanoamericano muy conocido. La poesía de Oscar Hahn es siempre bienvenida en mi biblioteca (tengo ahora todos sus libros menos el último), y lo de Residencia en la tierra, pues un capricho nostálgico: hace unos 15 años, cuando lo leí por primera vez, estaba en una etapa torbellinezca que ahora, desde mi sosiego creativo, me parece de algún modo deseable. Quién pudiera…

(Francois Jullien, gran pensador francés.)

Apoyo de la Alianza de Editores Independientes
a Ediciones Peisa y a la Alianza Peruana de Editores (ALPE)

Como se sabe, el Consejo Directivo de la Cámara Peruana del Libro ha obstaculizado la participación de veinte editoriales independientes en la FIL Perú 2008 que empieza este mes, sin dar mayor explicación creíble (aunque no ha faltado el mafioso que ha hablado de subarriendo de stands sin ninguna prueba). Frente a tal atentado contra la ALPE, me ha llegado este comunicado internacional:


La Alianza de Editores Independientes es una red internacional compuesta por más de 80 editores de 40 países y de 7 colectivos que agrupan en total 249, que lleva a cabo, entre otras iniciativas, acciones de defensa y promoción a favor de la independencia editorial y la promoción de la bibliodiversidad.

Una de sus finalidades es contribuir a plasmar una de las expresiones vertidas con mayor firmeza por los editores miembros de la Alianza reunidos en París, en la Biblioteca Nacional de Francia: «hacemos un llamado a los editores independientes de todos los países para agruparse a nivel nacional, regional e internacional, en asociaciones y colectivos que nos permitan defender mejor nuestros derechos y hacer oír nuestra voz» (Declaración de París, julio de 2007). En consecuencia, la Alianza de Editores Independientes fomenta y apoya la creación de colectivos de editores independientes en todas partes del mundo.

En septiembre 2007 tuvimos la satisfacción de tomar conocimiento de la creación de la Alianza Peruana de Editores. Estamos convencidos que estos colectivos nacionales de editores independientes logran proteger y fomentar la bibliodiversidad.

A través de nuestras asociadas peruanas (las Ediciones PEISA y la Alianza Peruana de Editores), nuestra asociación sin fines de lucro ha sido informada de la reciente decisión del Consejo Directivo de la Cámara Peruana del Libro de anular el contrato de arriendo de cuatro stands en la 13ª Feria Internacional del Libro de Lima, con lo que se está vulnerando la posibilidad de que los editores de ALPE estén presentes. De este modo, se impedirá la exhibición y la venta de libros de mas de veinte editoriales peruanas integrantes de ALPE que están representadas comercialmente, en dicha feria, por las Ediciones PEISA.

Con esta carta, la Alianza de Editores Independientes, y particularmente la red hispanohablante de la Alianza, que cuenta como integrantes, vía los colectivos de Chile, de Argentina, de Perú y de México, con más de 120 editoriales asociadas, expresa su más enérgico repudio a la decisión del Consejo Directivo de la Cámara Peruana del Libro. Pensamos que este hecho podría ser interpretado como una forma de censura.

Esperamos sinceramente que este no sea el objetivo de esta decisión y cualquier que esta sea, la Alianza expresa su plena solidaridad con Ediciones PEISA y con ALPE-Alianza Peruana de Editores.

Atentamente,

Alianza de Editores Independientes
Lista de las editoriales miembros de la Alianza de Editores Independientes
Lista de las editoriales miembros de la Alianza de Editores Independientes
Africultures, Francia
Afrilivres, Africa
Agah, Iran
Al Intishar, Líbano
Alianza de Editoriales Mexicanas Independientes (AEMI), México
Alianza Peruana de Editores (ALPE), Perú
Alif, les éditions de la Méditerranée, Túnez
Ankur Prakashani, Bangladesh
Boitempo, Brasil
Boréal, Canadá
Campo das Letras, Portugal
Cérès, Túnez
Cha de Caxinde, Angola
Chandeigne, Francia
Charles Leopold Mayer, Francia
Colibri, México
Colophon, Bélgica
Contra Capa Livraria, Brasil
Couleur livres, Bélgica
Dar al Farabi, Líbano
Dar Al Shoruk, Jordania
Descartes & Compagnie, Francia
Donnyia, Malí
Eburnie, Costa de Marfil
Ecosociété, Canadá
Ediciones Peisa, Perú
Edilis, Costa de Marfil
EDINAR, Argentina
Editions du Sextant, Francia
Editions Jeunes Malgaches, Madagascar
Editores de Chile, Chile
Editorial El Conejo, Ecuador
Editorial Laboratorio Educativo, Venezuela
en bas, Suiza
Era, México
Exandas, Grecia
Federazione Italiana degli Editori Indipendenti (FIDARE), Italia
Flamboyant, Benin
Ganndal, Guinea
Independent Publishers Group, India
Jamana, Malí
Ku Si Mon Editora, Guinea-Bissau
la marca editora, Argentina
l’Atelier, Francia
l’Aube, Francia
L’Or des Fous, Francia
Le Cavalier Bleu, Francia
Le Figuier, Malí
Libros de la Araucaria, Argentina
Libros del Zorzal, Argentina
Lom Ediciones, Chile
Med Ali, Túnez
Mémoire d’encrier, Canadá
Métailié, Francia
Metis, Turquía
Nashre-e Baztabnegar, Iran
Other Press, Estados Unidos de América
Pallas Editora, Brasil
Plural, Bolivia
Pluto Press, Australia
Popular, España
Presses Universitaires d’Afrique, Camerún
PUCI (Presses des universités de Côte d’Ivoire), Costa de Marfil
Ruisseaux d’Afrique, Benin
Sang de la Terre, Francia
Sankofa & Gurli, Burkina Faso
Sanlian, China
Sema-RSh, Bulgaria
Silence, Gabón
Spinifex Press PTY LTD , Australia
Tarik, Marruecos
Thala, Argelia
The New Press, Estados Unidos de América
Toubkal, Marruecos
Trilce, Uruguay
Tsipika, Madagascar
Tulika, India
Txalaparta, España
Vents d’ailleurs, Francia
Vozes, Brasil
Women Unlimited, India
Yang Jin Group, China
Yomad éditions, Marruecos
Zed Books, Reino Unido
Zellige, Francia

38, rue Saint sabin – 75 011 PARIS – FRANCIA
Tél. 00 33 (0)1 43 14 73 66 – Fax 00 33 (0)1 43 14 73 63

http://www.alliance-editeurs.org/


(Doris Moromisato, directora cultural de la Cámara Peruana del Libro, publicó su reciente poemario en una editorial independiente.)

10.7.08


Excelente blog de poesía

Desde Arequipa, Masubi me envía un link a su blog de nombre tan peculiar: Prurito de Pueta. Más allá de lo nominal, se trata de un excelente sitio para los que, como yo, se aficionan al oficio de Mallarmé, Haroldo de Campos y Montalbetti. El reciente post es sobre la incorporación del estupendo bardo characato José Ruiz Rosas a la Academia Peruana de la Lengua, lo que realza esa alicaída institución. Bien.

(El poeta.)
Un Paro por la Dignidad Nacional
Chachi Sanseviero

Tomado de La República de hoy.

El paro es político, más allá de los justos reclamos laborales de la CGTP y las demandas de regiones vinculadas al agro y la minería. Paro político contra un régimen que incumplió sus promesas de aplicar políticas sociales para terminar con la pobreza extrema y la exclusión social. Porque la educación y la salud son el último escalafón del presupuesto público y en el caso de la educación, apenas llega al 3% del PBI cuando la meta del Acuerdo Nacional fue un nivel no menor al 6%.

Pone en riesgo la seguridad alimentaria al promover los biocombustibles causantes del aumento en los precios de los alimentos, según un informe confidencial del Banco Mundial. Favorece a la transnacional de alimentos transgénicos cuando la fortaleza de nuestro país está en la producción de alimentos orgánicos y su biodiversidad milenaria que debemos proteger.

Un régimen que ha hecho en el Perú lo que nadie se atrevió a hacer: desconocer los derechos ancestrales de las comunidades campesinas, legalizar el saqueo de sus tierras y convertirlos en parias. Una Nación sin soberanía que remata sus materias primas y posterga el desarrollo industrial indispensable para el futuro de los peruanos. Los 104 DL ideados al caballazo por estudios de abogados vinculados a las grandes corporaciones, anticonstitucionales o lesivos a los intereses nacionales, han sido publicados con la prepotencia de un golpe de Estado ante un Congreso cobarde y farandulero.

Si había dudas de la descomposición fascista de este régimen hoy es evidente por la acción matonesca de sacar el Ejército a la calle sin estado de emergencia y jugar con el miedo de los ciudadanos. Recurso ruin que –asociado con Montesinos para propalar un terror que solo existe en la mente enferma de quienes hoy ostentan el poder– nos lleva a estar alertas ante cualquier aberración que ponga en peligro la democracia que tanto costó conquistar a las organizaciones civiles y populares cuando derrotamos al fujimontesinismo. De ser necesario lo volveremos a hacer.

9.7.08

Entrevistas/playas/edición

Dos entrevistas del fin de semana. La primera es una que le hicieron a Patricia Arévalo en la flamante revista sabatina de La República: Wapa!. Allí dice la editora del Fondo Editorial de La Católica, entre otras cosas interesantes, que

me ha tocado vivir una época en la que las mujeres hemos adquirido privilegios, cosas que no habíamos tenido antes y que nos colocan en una situación que amenaza mucho a los hombres. De alguna manera ha habido un "empoderamiento" de las mujeres. En estos días es una ventaja ser mujer.

Por otro lado, me gustó la conversa con el escritor argentino Alan Pauls (El pasado, Wasabi) que publicó El Dominical anteayer. Justo ahora, cuando vengo hojeando La vida descalzo (2006), una inclasificable exploración del narrador porteño en torno a la playa, sus implicancias y significados ocultos:

La playa no puede democratizar la belleza pero sí la desnudez. Es esa ética igualitaria –tan insobornable que ni siquiera estás dispuesta a claudicar ante los especimenes más abusivos, esos que antes que suscribirle parecen más bien aprovecharse de ella- la que, instalando la desnudez en el más común de los sentidos y volviéndola masiva, convierte la aparente impudicia de la playa en un alarde de ingenuidad y desactiva al mismo tiempo cualquier impulso erótico salvaje.


(Alan Pauls en afiche de la pelìcula de Babenco basada en la que para mí hasta ahora es su mejor novela: El pasado.)

8.7.08


Declaraciones

Dos declaraciones de sendos intelectuales peruanos me han dado que pensar en los últimos días. La primera es la ¿recomendación? de Augusto Higa de una novela editada por Zignos: La ciudad de los culpables (2007). El autor de la excelente La iluminación de Katzuo Nakamatsu (2008) comienza con un signo positivo:

Entre las novelas de los narradores jóvenes, destaca la de Rafael Inocente, La ciudad de los culpables (Ed.Zignos).

Pero luego deviene en una suerte de descripción negativa de la novela, para desembocar en unas declaraciones impresionistas como ellas solas:

Fastidia el tono de perorata política que utiliza el autor, para estigmatizar todo el orden establecido, como un disco rayado y sin consuelo. No es de extrañar que sus personajes, sin desearlo e involuntarios, terminen en las filas del senderismo para dinamitar la ciudad.

Me pregunto en qué momento nos enteramos lo lectores de si La ciudad de los culpables está estructuralmente bien concebida, o si sus personajes están sólidamente diseñados, o si la historia se engarza con otras propuestas narrativas anteriores o contemporáneas. Pero aún: me pregunto qué sentido puede tener revelar públicamente una lectura que le ha acarreado tanta impresión negativa al comentarista.


Por otro lado, en una recomendable entrevista de Denisse Vega en Porta 9, el poeta Roger Santiváñez se ocupa de la poesía de los noventa en adelante. Va el comentario completo.

Cada vez uno se encuentra con más frecuencia con escritores que dicen pertenecer a uno y otro grupo u movimiento literario, pero se tiene la sensación de que no hay en ellos un fuerte concepto, como para muchos lo tuvo Kloaka u Hora Zero. Conversando con el poeta Domingo de Ramos, me manifestaba su impresión de que "de los años 90’s para adelante políticamente e ideológicamente los grupos ya no tienen norte". ¿Cuál es tu percepción?

Mi percepción es que el Movimiento Hora Zero (1970) es fundamental para el desarrollo de nuestra poesía. Yo milité en él en su segunda fase (1980). Pero no olvidemos que en los 60’s existieron poetas que de algún modo –en cierto momento- (con revistas o libros aparecieron grupalmente) es el caso de Los Nuevos, de Piélago, de Estación Reunida. El movimiento Kloaka (1982) o La Sagrada Familia (1977) agrupaciones en las que participé como miembro fundador son herederas de estas actitudes, y en verdad, de la vanguardia anterior como los surrealistas de los años 50 o de los niños góticos de los 40’s (que lideraba Eielson) y finalmente del avant-garde nucleado en torno a la revista Amauta de J. C. Mariátegui en los años 20 y su prolongación en los 30’s (Abril, Oquendo, Adán, Moro & Westphalen, los Peña B, los Orkopata, los de la revista de nombre cambiante, Vicente Azar) y por supuesto Vallejo no sólo en Trilce, sino en Favorables-París-Poema. No sé si lo que dice mi camarada Domingo de Ramos tendría que ver con la dispersión acaecida a partir de los 90’s, quiero decir la aparición de un marcado individualismo que pone en jaque la existencia de grupos con las características de los anteriores. Durante la bohemia de Quilca en los 90’s yo he conocido a varios grupos de jóvenes poetas (desde Neón hasta Estación 32, digamos) pero ahora que han pasado diez o quince años cabría preguntarse –en el buen sentido- ¿qué es lo que ha quedado de ellos? más allá de la buena obra individual de varios de sus integrantes, se entiende. Claro que lo mismo podría decirse de todas las agrupaciones poéticas que en el mundo han sido, pero –en todo caso- es un tema para estudiar y reflexionar. Actualmente yo debo decirte que mi opción es por un trabajo individual en la poesía. Sin embargo, cuando uno comienza, los grupos son buenos en la medida de su solidaridad, de su taller interno, de su comunidad de sueños y pareceres.


Más allá del tono comprensivo de poeta ya fogueado, que se percibe en las últimas líneas, es interesante ampliar la pregunta del creador ("¿qué es lo que ha quedado de ellos?") de Symbol a su propia generación. Qué fue de la poesía de, por poner algunos nombres, Dávila Franco o Pedro Escribano. Y, más importante, ¿cuánto de su experiencia grupal inicial alienta hoy en las propuestas de Mazzotti, Dreyfus, Chanove, Silva Santisteban y otros? Se me hace que muy poco. Intuyo que cada vez que se habla de grupos, sobre todo desde Kloaka hasta la actualidad, se exagera la importancia de los mismos, cuando en realidad se puede decir que fueron -en la mayoría de los casos- una barra de amigos con intereses mediáticos comunes y casi zero de investigación poética y elaboración de propuestas. En ese sentido, Hora Zero les (nos) lleva años luz. ¿No creen?

(Narrador Augusto Higa. Poeta Roger Santiváñez.)

6.7.08


Justo Navarro sobre Burgess

Siempre pensé que el autor de Poderes Terrenales y La naranja mecánica (no hace falta recordar la versión fílmica que hiciera Kubrick de esta novela) era una suerte de portento verbal. Ahora me satisface coincidir a la distancia con Justo Navarro (Finalmusik, 2007), quien ha publicado en Babelia una reseña a una nueva edición del novelón histórico de Anthony Burgess: Poderes terrenales:

El inglés Burgess (1917-1993) fue un caso de abundancia verbal e imaginativa. Llegó a inventar una lengua muda para los prehistóricos de la película En busca del fuego, y el nadsat, idioma que hablan los jóvenes crueles de La naranja mecánica, mixto de angloamericano y ruso.
(…)
Sintió el placer musical de las palabras, padeció una especie de logolatría o logomanía. Publicó más de treinta novelas con héroes exagerados como Cristo, Napoleón, Freud o Trotski. Fue músico. Tradujo y escribió para los periódicos, el cine y el escenario en una fiebre de productividad verborreica. (…) Entendió que, si nuestra vida es un soplo entre dos eternidades de ociosidad, hay que pasarla trabajando. Nabokov hubiera hablado de un resquicio de luz entre dos eternidades de tinieblas. "Católico retrógrado" lo llamó el historiador de ciencia-ficción David Pringle.


Poderes terrenales puede ser excesiva, hasta exótica, pero no se puede negar que entre sus innumerables páginas se esconde, mal, un desaforado talento narrativo.

(Famosa escena de La naranja mecánica.)

4.7.08




Textos

Últimamente me obsesiona un tipo de literatura que se mueve en los resquicios, que habita los pliegues, que escapa a las exigencias tradicionales –deudoras de las omnívoras exigencias editoriales- de trama, historia, personajes “desarrollados” y orden narrativo. Tengo en mi mesa de noche, a un lado, La muerte de Virgilio, y del otro, Le savon. ¿Qué leo en estos libros? El desamparo del no-conocimiento en la incognoscible fatalidad, en el libro de Broch. Barroco metafísico, historia inmanente, diálogo virgiliano con un lirismo denso y revelador a la vez.

En Ponge encuentro más bien la gracilidad de un acercamiento fenomenológico, desnudo y puro al objeto; un ascetismo del lenguaje a su manera también revelador. Inútil preguntarse qué son estos libros tan distintos: ¿Poesía? ¿Narrativa? ¿Poema en prosa? ¿Ensayo poético? Elijo esta respuesta: simplemente textos. Hay que devolverle su grandeza al texto que se ubica más allá de condicionamientos y exigencias, que se propone a sí mismo y a su lógica particular como único fin.

*Lo realmente sorprendente de aquellos dos libros es que siendo tan disímiles, participando de poéticas y hasta visiones del mundo contrapuestas (trascendentalista y barroco-conceptual en el caso de Broch; pragmática, cientificista y antilírica la de Ponge), para mí convergen en una gran tarea: la de revelar un aspecto de la realidad –objetiva en un caso y subjetiva en el otro- que hasta entonces estaba oculto, soterrado o invisible a ojos normales. Más claro: la exploración de los contenidos de conciencia de un moribundo y el rodeo fenomenológico a un humilde objeto (el jabón) son operaciones en algún grado homologables. El grado de la revelación.

(Portada de La muerte de Virgilio. Portada de Le sauvon.)

Carta abierta del poeta Jorge Pimentel, a los amigos de Hora Zero


Léan esta interesante carta publicada originalmente en Pospost.

Hace unos días, el movimiento Hora Zero fue objeto de uno de los más alevosos y viles ataques de los últimos años, que intentó en vano crear un paralelismo excluyente entre la obra horazeriana de Juan Ramírez Ruiz y el movimiento.

Mi amistad personal con Juan y la de Juan con los poetas de Hora Zero se mantuvo invariable por más de cuatro décadas, hasta los meses finales de su última permanencia en Lima. Prueba de ello es su autorización para incluir poemas suyos en la última antología sobre Hora Zero, editada en Venezuela en el 2000 (“Hora Zero, la última vanguardia latinoamericana de poesía”).

Al fallecer Juan, sus amigos de Hora Zero –antes que nadie- le rindieron un homenaje que fue filmado por nuestro amigo, el poeta Fernando Obregón. Los vídeos han sido visto por miles de personas y reproducidos en decenas de webs y blogs de todo el mundo.

Con Juan compartimos muchas cosas bellas, coincidimos y discrepamos. Una de nuestras coincidencias fue el repudio que nos provocaban las “viudas literarias” que siempre aparecían tras la muerte de un escritor. Seguramente, él estará sintiendo lo mismo al ver la repentina aparición de dos viudas negras que han empezado a lucrar con su memoria, pero además lanzando ataques contra el movimiento que él ayudó a crear.

Es patético además, que estas personas quieran desmerecer la obra genial de un poeta como Juan Ramírez Ruiz, como si el bar hubiese sido el motor de su creación, y es igualmente lamentable que quieran enlodar a un movimiento de inobjetable trascendencia literaria como Hora Zero.

Pero lo más cruel es el mensaje venenoso de ambas viudas a los poetas jóvenes: “si quieren ser poetas autodestrúyanse”. Y ocultan que Juan escribió “El júbilo”, uno de los mejores cantos a la vida de la literatura peruana.

No voy a hablar más sobre este tema. Ni voy a dar ninguna entrevista a publicaciones que ataquen gratuitamente a Hora Zero. Me reservo el derecho de contar la historia del movimiento en un libro que estoy trabajando desde hace algún tiempo.

Pero sí quiero expresar mi solidaridad personal con otro gran amigo mío y hermano, el poeta Tulio Mora, quien ha sido objeto de adjetivos infames y difamantes. Sé que a Tulio le preocupan poco estas cosas, él antes ha sido amenazado por malvados mayores que provienen de sectas terroristas, o de huestes montesinistas. Un adjetivo más de un oscuro personaje, es parte de la anécdota.

El movimiento Hora Zero está más vigente que nunca porque sus poetas y artistas están en plena madurez creativa. Prueba de su vigencia, son el anuncio de dos nuevos libros sobre Hora Zero que se preparan en España para este año y donde están incluidos poemas de nuestro hermano Juan Ramírez Ruiz.

Hora Zero, antes que nada, es un movimiento de poetas verdaderos que aman la vida. Esa fue nuestra ética y la seguirá siendo. Publicar grandes libros y seguir caminando, como decía Juan, llenos de júbilo y alegría.


Jorge Pimentel
Lima, 1 de julio 2008
(Tulio Mora, Enrique Verástegui, Miguel Burga, Alberto Ostolaza y Eloy Jáuregui. Bar Cordano, circa 1998.)

2.7.08

Entrevista: miércoles 02, por Canal 33

La gente del programa "Caras de la Cultura" ha tenido la idea de entrevistarme, en vivo, el día de hoy miércoles a las 9.00 pm, como anunciando la salida de mi reciente poemario: Parabellum (Santo Oficio, 2008). Será una entrevista breve -perogrullo: el tiempo en TV vale mucho más que el tiempo de los blogs-, pero no se la pierdan porque haré un anuncio interesante. La cosa es por el 33 de cable y el 19 en señal abierta. También pueden verlo por internet: www.jn19tv.com. Vidrios.
Se produjo un error en este gadget.