30.1.09


AntiCioran

Nunca me gustó E. M. Cioran. Desde la primera vez que lo leí, allá por principios de los noventa. Algunos de sus libros pueden ser aceptables, pero la mayoría son exagerados, de un enfatismo agobiante, calculadamente desesperanzados, malditos a la medida (de los tiempos actuales). Ahora hojeo la reedición que ha hecho la colección Fábula de Tusquets de El ocaso del pensamiento, y confirmo lo que siempre he sentido, y cómo.

Dice, por ejemplo, en la página 131:

Cuando uno toma conciencia de su insignificancia, el yo se volatiliza con las brumas de la desolación. Y entonces, ¿qué otra cosa queda del individuo?

Lo de las "brumas de la desolación" es mala poesía, pero bueno, la idea en conjunto no deja de ser interesante. Lamentablemente, Cioran no se queda ahí, con esa pregunta incómoda. Agrega, tras un punto seguido:

Una sustancia de amargura esparcida por una calavera de demonio abandonado.

Vamos, para ser aforista tienes que ser algo poeta, como Nietszche. Si Cioran lo hubiera sido, nos habría evitado estos remates ultrarretóricos.

No saben, hay una sutil liberación, casi insignificante pero cálida, en decir algo que siempre se quiso.


(E. M. Cioran.)

7 comentarios:

  1. Anónimo30.1.09

    Además, como todo pesimista, no es mas que un conchudo: la única actitud consecuente del pesimista sería el suicidio (si el mundo es y será una porquería sin remedio, seguir viviendo para sufrirlo es estúpido), y hasta donde sabemos, Cioran murió de viejito...

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  2. Anónimo30.1.09

    Ok, pero al menos en la cita que pones puede leerse una liberacion de la desolacion via liberacion del individualismo.
    Es mas, en esta cita veo a Cioran sonreir con esperanza.
    X.

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  3. Holas. No estoy seguro si le pediría "consecuencia" a Cioran o a cualquier otro pensador. Solo me refería a defecciones estilísticas; pero ya sabemos que, normalmente, un escritor aprecia a un autor primero por la forma. A Lichtenberg, por ejemplo, habría que rescatarlo más de lo que se hizo hace algunos años: su estilo es casi perfecto.

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  4. Anónimo31.1.09

    Por supuesto que se le puede pedir consecuencia. Al expresar su opinión, implicitamente ofrece una actitud ante la vida. Su actitud era pesimista. Pero sostener toda una vida de pesimismo (es decir, lo contrario a lo que propone, que es que la vida no vale la pena ser vivida) es en realidad masoquismo, que no es un pensamiento, sino una patología.

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  5. recuerdo haber leído una entrevista a Cioran en una Quimera de hace como 20 años. La impresión que me dio es de un tío solitario pero sosegado, dueño de sí. Su malditismo, entonces, me pareció letrado, intelectual a extremo. Un pesimismo pour la galerie, como dicen. ¿Masoquismo? ¿Cómo saberlo de verdad?

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  6. Anónimo31.1.09

    ¿Que el post no era "antiCioran" ;-)? Pero es una buena atingencia.

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  7. Anónimo7.2.09

    La obra de Cioran no es un manual para suicidas, confirma a un pesimista entusiasta que es mucho mejor que un optimista descontento . eS vitalista. tiene cojones y G.Adolfo Becker no los tiene.Por lo tanto es más necesario. Atte. el subjetivo.

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