8.1.09


Como para parar la Oreja

Un lugar llamado Oreja de perro, la novela de Iván Thays finalista del importante concurso de novela Herralde, ha recibido algunas muestras de aprecio (aquí y aquí); pero Rafael Lemus, en la edición de enero, calientita, de la revista literaria más importante de Hispanoamérica, Letras Libres, parece haber puesto las cosas en su verdadero nivel. Dice Lemus en su reseña que


–Moleskine literario, su bitácora, es "vanidosa", "complaciente", amiguista y un lugar donde "escasean las ideas".

–La novela es ejemplo de "cierto buen gusto contemporáneo".

– "Un lugar llamado Oreja de Perro es una buena novela porque se parece, más de lo habitual, a algunas grandes novelas".

– "Uno piensa, luego, en J.M. Coetzee y justo eso: la novela debe mucho, demasiado, a la obra del sudafricano. Puede decirse, casi sin exagerar, que Un lugar llamado Oreja de Perro es una cruza de, digamos, La edad de hierro y Desgracia."

–"¿Hay que decir que Un lugar llamado Oreja de Perro es capaz de mucho pero incapaz de reproducir el aura de aquellas novelas?"

–"El peruano se topó con un estilo ya hecho y decidió emplearlo, con apenas cambios, en su escenario nacional".

-"Thays (...) aprovecha cierta escritura contemporánea en vez de explorarla".

–"Son pocos los riesgos formales y nada es radical en esta novela –el laconismo no es extremo, el tono desencantado no lo es tanto, la violencia es esencialmente temática. Los elementos de una buena novela contemporánea están allí, pero un tanto apagados, a un paso del lugar común".

–"Un lugar llamado Oreja de Perro es una buena novela.
Es sólo que a veces uno quiere algo más que pasar un rato agradable. ~"

Solo una cosa puedo reprochar a Lemus en esta reseña brutalmente honesta: no hay nada de malo en pasar un rato agradable y nada más. Lo superficial es necesario a veces. Pero eso de repetir a cada rato "es una buena novela" mientras se destaza a la misma es… un rasgo de conmiseración (o, peor, ironía) innecesario.


(Portada.)

15 comentarios:

  1. Anónimo8.1.09

    al principio me parecio que lemus era sincero cuando dice que la novela es buena, a pesar de sus críticas, pero al leer la reacción violenta de thyas a la reseña, se me fue esa idea. lemus no solo ha criticado duramente la novela, señalando sus errores, también se ha burlado de thays.

    roberto

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  2. RECONTRAINSIDIOSO8.1.09

    AHORA QUE DIRA QUE DIRA EL PARTNER FAVERÓN DE ESTO. UNA COSA ES ELOGIAR LA NOVELA DE THAYS VERBALMENTE, FRENTE A QUINCE GATOS, LAS PALABRAS SE LAS LLEVA EL VIENTO, OTRA COSA ES TENER QUE PUBLICAR UN RESEÑA FAVORABLE SOBRE OREJA (CHANCADA) DE PERRO, ESO QUEDA, VAMOS A VER SI SE ATREVE.

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  3. Anónimo8.1.09

    Señor Coral: no estoy de acuerdo con que usted le de espacio en su concurrido blog a ataques a valores nacionales como el señor Iván Thays. Dejo mi voz de protesta por ese desatino.

    Gabriel Chávez Palacios

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  4. Anónimo8.1.09

    sigue provocándome, hijo de perra

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  5. Anónimo8.1.09

    Al contrario, creo que a Lemus le cuesta decir simplemente que la novela de Thays es buena y le busca tres pies al gato. Por eso insiste con eso de que "es buena pero..."

    Típica de los críticos peruanos y parece que mexicanos también. Les cuesta decir que un libro bueno les gustó cuando es un contemporáneo suyo.

    Saludos Coral y felicitaciones por poner el enlace y dejar que saquemos nuestras conclusiones. Eres el único que no ha boicoteado a un buen escritor como Thays.

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  6. Anónimo8.1.09

    Es evidente que Lemus se burla de la novela y, a la vez, cumple con no quedar mal con la editorial. Así nomás nadie puede decir de una novela de Anagrama que es mala. Lo que hace Lemus es criticarla duramente, pero con ideas, y repetir en sordina, "es buena", "es buena", jeje, qué buena la del charro este.

    Oscar

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  7. Anónimo8.1.09

    eso es lo que yo veo también. Solo que no me alegra, me da penita.


    Orlando

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  8. Anónimo8.1.09

    no, si Lemus tiene razón, aunque es un poco malcriado no.

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  9. Anónimo8.1.09

    Ese crítico mexicano de dónde ha salido, por acá no se le conoce pero hay que tener cuidado con él, su sable tiene un filo que ni te cuento.

    xxx

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  10. JUAN PÉREZ8.1.09

    MEJOR HABLEMOS SOBRE DIOSES DE JOSUE MÉNDEZ, LA PELA DEL MOMENTO AUNQUE HA SIDO ESTRENADA HACE TRES MESES

    Si algo ha ingresado en el cine peruano con las películas de Claudia Llosa y Josué Méndez, algo que no existía o no había logradado mayor sofisticación antes (salvo en casos muy puntuales, como el de La boca del lobo, de Lombardi), es el complejo equilibrio de los relatos arquetípicos que no descuidan ni sofocan, en su afán intelectual, la construcción de la anécdota visible, pero tampoco se extravían en ella ni pierden la ambición de decir algo trascendente.


    Lo que hicieron Madeinusa y Días de Santiago con varios modelos clásicos (el descenso a los infiernos, el regreso demoniaco al espacio natal, la mentida tentación de las sirenas, la sublevación de los ángeles) lo hace ahora, velada y sutilmente, Dioses, con una historia que también recurre a la difícil estructura que Joyce llamaba "método mítico": la narración de unos cuantos días en la vida de una familia burguesa limeña bajo la sombra del relato griego de Cronos, el dios egomaniaco que se tragaba a sus hijos, destruyéndolos al nacer para que no lo sucedieran, hasta el advenimiento de su sexto hijo, Zeus, quien habría de trastornar su reinado para siempre.


    (De hecho, la historia de Cronos se menciona en la cinta, en los diálogos entre Maricielo Effio y Pilar Brescia, que conversan mientras observan una exposición de flores raras).


    El engranaje mítico le sirve a Méndez para dar estructura a su mirada sobre la decadencia de las clases altas tradicionales: un mundo endogámico e incestuoso --por reconcentrado y ombliguista--, un universo que sólo tiene ojos para sí mismo, enclaustrado en una cárcel dorada, recluido del mundo por espanto y autosuficiencia, pero también por debilidad y temor a la realidad: un mundo de "dioses" tuertos y miopes incapaces de atravesar con la mirada los muros de sus casas de descanso para ver más allá del horizonte, incapaces de asomar al mundo sublunar entre los pilares de su olimpo (el primero en hacerlo, en un descubrimiento personal, desde la altura de un cerro invadido de casuchas malparadas, será el hijo, el futuro dios).


    Que el relato se construya sobre arquetipos no implica para nada, como han malentendido algunos críticos, que la historia funcione en base a la recreación de estereotipos. De hecho, aunque la película deja muy en claro la injusticia de la división de clases en el Perú, su mérito mayor, en ese aspecto, es lograrlo sin recurrir a la mostración de la violencia implicada en la inequidad: la relación entre patrones y sirvientes resulta cordial, casi amistosa, pero estrafalaria en su racismo soterrado, doblemente chocante porque se plantea como un sometimiento que no parece basarse en la fuerza y la sojuzgación. Es decir, Dioses es un perfecto retrato de la forma más común del racismo peruano, esto es, el racismo y el clasismo sonrientes, benévolos, hipócritas, enteramente naturalizados, que fingen no violentar el campo social, sino, más bien, ser su forma irrefutable.


    El breve diálogo en quechua entre las empleadas domésticas, la forma en que sus uniformes blancos parecen hacerlas más parte del decorado que del mundo de los sujetos y los individuos, la sobreposición de una canción latinoamericana sobre las imágenes de una fiesta electrónica, la irrupción de la madre andina en el paraíso artificial de su hija mentirosa: todos son pincelazos apacibles, diestros, de tono menor, pero van construyendo en su conjunto la sensación de impertinencia y artificialidad, de deshumanización y hartazgo decadente que sirve de argamasa a los ladrillos de la sociedad de la que se ocupa la cinta.


    A Josué Méndez no hay que seguir esperándolo: está aquí y en este momento es el más solvente e interesante de los cineastas del Perú.

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  11. la tía Clotilde8.1.09

    yo no he leído la novela y tampoco la crítica del señor mexicano. Solo me pregunto: ¿por qué se hace odiar tanto Iván? Cuando alaban su libro nadie dice nada, pero cuando lo critican todos celebran.

    ¿Por qué son tan malos con el chico?

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  12. Anónimo8.1.09

    Sean honestos. Lo unico que se ha leido de Thays es su blog. Es un buen blooger. Pero para meterse en una de sus novelas (hice dos intentos, el primero hasta la pagina 23, el segundo hasta la 9) hay que estar en Islandia, sin intenert ni conocer otro idioma.

    R

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  13. Joseph10.1.09

    El bloqueo de Puerto el Hueco es bien misterioso. Hay rumores fuertes de gatazo encerrado. a ver qué dicen los Sherlock peruchos?

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  14. Anónimo10.1.09

    Tía Clotilde, el chico cuarentón es un grandísimo pendejerete que se hace la señorita...

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  15. Anónimo10.1.09

    Miren como le sacan el ancho a Facheron en

    plumbeasplumas.blogspot.com

    Un sitio de combate para sanear un poco el terreno de las letras cholas.

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