26.2.09


Reseña semanal. Rotación de la palabra (esencial)

La mayor parte de los libros de poesía publicados en el Perú que se pueden inscribir, anejar, o que merodean el llamado neobarroco latinoamericano –piénsese solo en El anticiclón del Pacífico Sur, de Rafael Espinoza, o en La transformación de los metales, de Paul Guillén–, no reciben mayor atención por parte de la crítica literaria, sea mediática o especializada.

Rotación (2006), de Rubén Quiroz –poeta y controvertido pirómano literario–, no es la excepción. Pero es mucho más. Para empezar, es el volumen que consolida y resume afinando la obra previa del poeta, que incluye poemarios irregulares como Niño Vudú (2001), Imago mundi (2002) y Médula (2006), además de un par de poemarios más que el autor prefiere olvidar y yo también. Su última entrega, El derrumbe (2008), puede ser solo una extensa nota a pie de Rotación.

Primero, algunas coordenadas. El libro, que pretende registrar poético–psicóticamente el movimiento de giro sobre sí mismo de este planeta, hora por hora, desestima las ideas de verso y de poema para afincarse en una visión de conjunto, de libro, que pasa de ser solo una intención. Intercala, además, dosificadamente, poemas en prosa –a mi parecer, los más decantados– con regiones en verso y texto corto. No percibo, sin embargo, y por ello mismo, el carácter "aluvional" que atribuye Abelardo Oquendo al libro. Más bien es un extenso registro de lenta pero profusa anegación imaginal.

Pero ese es su logro y también su límite. En varios pasajes cierto surrealismo más bien desafortunado toma por asalto el discurso, haciéndolo innecesariamente "atrevido". Surgen entonces los "árboles de semen", las "aves de apio", los "tlones tóxicos". Paralela y paradójicamente, Quiroz acierta en una faceta muy ligada a la surrealista: el registro de una suerte de discurso psicótico (a veces paranoide) lejanamente engarzado con un Artaud o un Panero:


Signos desprendidos en dimensiones desovilladas al bramido de invisibilidad. Sofoco y ámbito. Aperitivo y trópico. Recado y febril. Cegato. Gimiente. Recita. (pp 31)

Estamos al otro borde
Donde la erosión es un acto cotidiano
Extrema el núcleo
Y las hebras en un descuido ahondan los ecos
O la calavera emergerá entre el tímpano y el nudo
Oyendo las ondulaciones y las astillas totales (pp 25)



El discurso parece pues abandonarse a desmoronamientos lógico-sinfónicos que, a pesar suyo, arrojan luces esporádicas sobre el lector, lo iluminan o, al menos, lo oscurecen significativamente.
Un texto aparte, que tal vez emprenda más adelante, merecerían los numerosos pasajes en que la voz poética se apoya en la metamorfosis para graficar su vertiginosa visión del mundo –mejor dicho: de la tierra–, pero también la general tendencia a apoyarse en la eufonía y en un vigoroso sentido del ritmo para sostener el discurso, antes que en una idea (formal) de poema tradicional o de sentido.

Esto último es muy típico del neobarroco latinoamericano. Se asume una poética del significante en la cual los poemas se despliegan con base en una hermandad fonética de las palabras que configuran un entramado lingüístico no exento de capacidades simbólicas en buena parte no buscadas. El texto como materialidad con valores intrínsecos y hasta cierto punto independiente de referentes y aun de tradiciones.

Dos ideas finales. La interpolación de pasajes en donde el poeta se apropia de terminología médica, química, neurológica, resulta tan esporádica y… modesta, que no llega a calar en la lectura del iniciado. Exploraciones mayores se esperarían. Y segundo, y más importante, quiero destacar la facilidad y felicidad con que Quiroz sabe introducirse a sí mismo como personaje (por fortuna, intermitente) en el libro: un rasgo autoirónico e hipermoderno que se complementa con la ausencia, pese a los husos horarios, de secuencialidad lógico–narrativa en el conjunto; Rotación más bien tiene un ostensible carácter constatativo, inmanente en su condición de imagen global. Un puzzle que, encajando medianamente bien aunque con piezas sobrantes, nos entrega una historia–imagen de lo Real prenarrativa y, por ello –muy a pesar del poeta–, esencial.


(Portada. Rubén Quiroz.)

12 comentarios:

  1. Anónimo26.2.09

    señor Coral, aprecio mucho su capacidad crítica y buena voluntad con la poesía, pero no puedo aprobar que usted alabe a un sujeto como Quiroz, que no solo ha hablado mal de la Teta asustada también quemó una vez en la puerta de la Casona de San Marcos los libros de Watanabe, Cisneros y otros grandes poetas peruanos. Es una vergüenza lo que ha hecho este señor, en otros países donde se respeta la ley habría ido a parar a la chirona.
    Atentamente,

    José Antonio

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  2. Anónimo26.2.09

    dónde compro el libro?

    Liliana T. V.

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  3. Anónimo26.2.09

    Adónde puedo hacerte llegar mi poemario. Es la primera vez que publico y no me han comentado en ningún diario. Será tla vez porque no he publicado en una editorial conocida. Dejame tu dirección por favor.

    C.R.

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  4. RECONTRADEMOCRATICO26.2.09

    POR QUÉ YBARRA CENSURA MI COMENTARIO EN SU BLOG


    bueno, argumenta tú también por qué piensas que no es un perro burgués. (por eso borras el comentario)

    Yo pienso que es un perro burgués porque justifica con su actitud y sus pocas ideas la invasión de Israel, la sindicación de inocentes como terrorista (Patiño, Mejía) y porque cree que vivir en un pueblito helado y perdido de EE UU con todas las comodidades que no tienen los escritores del pueblo de acá, le confiere una superioridad. Ahora te toca a ti.

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  5. Anónimo26.2.09

    hols victor no se como dices que la transformacion es neo si tu sabes q soy moderno

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  6. Anónimo26.2.09

    no pasa nada

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  7. estimado anonimo C.R. yo tambien tengo un blog... hago resumenes de libros tambien... mejor dicho de poemarios... visitame en el blog y ademas escribeme al blog... podriamos concretar algo e intercambiar publicaciones... espero una respuesta tuya

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  8. Parece que algunos se equivocaron de blog. Al primer comentarista: Rubén Quiroz, que yo sepa, no ha hablado mal de La teta asustada. Es una confusión. Y aún si lo hubiera hecho, no veo cómo eso tendría que modificar mi opinión sobre Rotación.

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  9. Un poema escrito a la manera de Antonio Cisneros:

    http://cainsalvatierra.blogspot.com/

    Después vendrán otros!

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  10. Anónimo27.2.09

    Anónimo dijo...
    Compañeros, Feliciano Mejía está organizando una lista de firmas para enviarla a la universidad de Maine, Bowdoin, a nombre de Kate Flaherty quien es la jefa de este delincuente literario. Está con las horas contadas. Aparte, como ciudadano francés está haciendo la denuncia respectiva en el consulado.
    Estaremos informando en las próximas horas

    robot de sifuentes

    24 de febrero de 2009 15:50


    Anónimo dijo...
    Efectivamente, se han realizado las CONSULTAS LEGALES y la denuncia procede.

    A Feliciano lo ha llamado payaso pro senderista públicamente sin más argumento que una pregunta que él hizo (tal vez intencionada) referida a la profesión del llamado presidente Gonzalo y la denominación del PC del P.

    Ya hay recolectadas por lo menos 60 firmas, y faltan las de las personas que integraron el colectivo BASTA FAVERÓN.

    La carta de denuncia está en manos del periodista César Hildebrandt por quien Faverón destila un odio reconcentrado.

    Te llegó la hora, petimetre.

    25 de febrero de 2009 5:47

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  11. Anónimo27.2.09

    referida a la profesión del llamado presidente Gonzalo

    O sea, Abimael Guzmán dejó de ser un terrorista para volver a ser el llamado presidente Gonzalo.

    O sea, los terrucos ya no son terrucos sino presos políticos.

    O sea, puedes lanzar loas a los terroristas en público y no ser cuestionado por eso.

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  12. Anónimo27.2.09

    señor Coral, por favor, no comprender qué dice con prenarrativo, soy un humilde portero de Trilce desde hace décadas, explíqueme con palabras yanas, pleaze.
    Saludos, y hace rato que quiero contactarme con usted para saber cómo está y contarle a mis jefes.

    Envíeme por favor un Cellular.

    Disculpe que le quite su valioso tiempo.

    m. p.

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